Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
(In)justicia
(Ayer, en La Nueva España)
(IN)JUSTICIA
La justicia, cuando de repente y de tropel se entra en una casa, sobresalta y atemoriza hasta las conciencias no culpadas.
Comienzo por una noticia reciente que me ha impactado y sobre la que no he visto comentario alguno. Habla Joaquín Fernández, exdirigente asturiano del PP investigado en "Pokémon", una causa universal que, como tal vez algunos recuerden, abrió por media España la magistrada Pilar de Lara. No quiero hablar aquí de esa causa, que daría mucho que hablar, sino, únicamente, de uno de los encausados en su día, Joaquín Fernández. Se lamenta en LA NUEVA ESPAÑA ante Luis Ángel Vega (les recomiendo leerlo: https://www.lne.es/asturias/2026/02/16/joaquin-fernandez-exdirigente-asturiano-pp-126821310.html). Detenido el día de San Valentín hace 13 años, ha habido hasta ahora 14 resoluciones judiciales negando cualquier delito por su parte. "Perdí mi empleo -dice-, tuve que abandonar la política, me divorcié, mi empresa quebró, gasté miles de euros en mi defensa… Lo perdí todo".
Trece años para terminar una causa, con condena o no, esta o cualquiera, no constituyen justicia, sino una evidente injusticia. Y no es este el único caso de inaceptables demoras, lo saben ustedes.
Pero sigamos escuchando: "Hubo compañeros que me condenaron de antemano; no guardo rencor, pero les invito a tener la valentía de pedirme perdón". Aquí nos encontramos con una evidencia más de algo que ocurre todos los días, lo que se ha dado en llamar la “pena de telediario”. Una vez que se hace pública la investigación sobre alguien, todo el mundo corre a apartarse del investigado, que se convierte en “apestado”. Por prudencia social, en parte, no vayan a confundirlo a uno con el apestado, por presunción de superioridad moral al emitir la condena. “Ex illis es”, se corre a acusar, como en el cervantino Retablo de las maravillas, para, sobre acusar, derramar sobre sí, al tiempo, el perfume de la virtud,
Por si no acceden habitualmente a estas informaciones, les proporciono otra, también reciente: “La Audiencia archiva el "caso Mareína" de corrupción en Asturias: tal como sostenían las defensas, son hechos que se ya se juzgaron en el "caso Marea". Los empresarios Víctor Manuel Muñiz y Alfonso Carlos Sánchez, el exconsejero José Luis Iglesias Riopedre y la exdirectora general María Jesús Otero fueron procesados por los hechos en abril de 2022, pero han tenido que esperar casi cuatro años a ser exonerados”.
Pero no siempre son los meandros de la instrucción o el procedimiento las causas de una situación inaceptable: la ley, la legislación -la emitida por las Cortes, no lo olvidemos-, tiene también una responsabilidad radical en ciertas injusticias. He aquí el caso de un socialista xixonés, Iván Raja, incurso en un proceso por acoso:
"A día de hoy no tengo ni el derecho a saber ni quién me denuncia ni por qué; así es imposible defenderme ni tan siquiera explicar a mi hija lo que está pasando", señala el exconcejal socialista”. No se trata de que don Iván sea o no responsable de aquello de que se le acusa, sino que se lo priva, de momento, del derecho a una defensa efectiva, y, sobre todo, de la defensa de su imagen ante la sociedad y ante la propia familia. Y ya, de los abusos de la legislación -de la mala legislación- de la Ley 10/22, de garantía integral de la libertad sexual, no quiero hablarles. Tienen ustedes noticia a diario.
Pero existen, asimismo, otros aspectos inquietantes o inaceptables de la utilización de la justicia. En efecto, da la impresión de que existen juzgados, o jueces, si ustedes quieren, que convierten la instrucción en un procedimiento para instaurar su justicia particular o, acaso, para conseguir notoriedad. ¿Piensan ustedes en alguna instrucción determinada o en algún juez o jueza en concreto? ¿En quien fijan su atención es en alguien que parezca querer hacerles la pascua a aquellos por lo que usted vota? Pues mire hacia la otra banda y encontrará lo mismo.
Y, por solo apuntar alguna otra cosa, en otro ámbito: hay tribunales que parecen empeñados en el sostenerla y no enmendarla. Un ejemplo, el TXSG viene paralizando desde hace años la mayoría de los proyectos de renovables de Galicia, hasta 86, aduciendo unos u otros motivos. Pues bien, pese a que la Unión Europea ha avalado, tras el oportuno recurso, la tramitación de la Xunta, los proyectos, vueltos a la misma sede judicial, vuelven a encontrar peros. No sé si esto no será un mal más extendido.
En todo caso, y ya que he abierto con una cita de La Ilustre fregona, permítanme invitarlos a visitar el capítulo XLII de la segunda parte de El Quijote, aquel en que don Alonso Quijano le da consejos a Sancho sobre la gobernación de la ínsula Barataria y la gestión de la justicia. Y, no para ustedes, por supuesto, sino para aquellos que corren a tirar la piedra de telediario sobre aquel en quien recae la primera sospecha o acusación, fundada o no, este consejo: «Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones».
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