Como presidente del Partíu Asturianista (PAS) y candidato de UNIÓN URAS-PAS a la presidencia del gobierno en las próximas elecciones, me parece un escándalo la actual situación referente a oposiciones de magisterio, que viene a representar la culminación de la inveterada política antiasturiana del gobierno asturiano, y de los dos partidos que lo forman, PSOE e IU.
En unión de mi partido denuncio que, frente a las demás comunidades del estado, que tienen medidas de protección de sus ciudadanos (por la lengua, por el conocimiento del medio, por la antigüedad en el país, etc.), la nuestra sea la única que se halla en abertal, pudiendo aquí concurrir todos los licenciados de España, mientras que para los nuestros todo son limitaciones fuera.
Denuncio, asimismo, a los sindicatos que han tolerado y alentado hasta ahora toda esta situación, en connivencia con el gobierno PSOE-IU.
Me comprometo -tanto en lo personal como en nombre de las fuerzas a las que represento- a ayudar a los maestros asturianos, defiendo sus actuales plataformas reivindicativas y reitero las medidas de apoyo que, desde hace años -repito: "desde hace muchos años"-, vengo y venimos propugnando para que los maestros y profesionales de la enseñanza asturianos no se vean indefensos frente a "la invasión de los de afuera" y tengan mecanismo de baremación o curriculum que supongan una ventaja para ellos.
Es este un firme compromiso personal para el futuro, tan firme como lo es la firmeza con que, hasta ahora, y durante años, he venido sosteniendo el mismo compromiso y las mismas ideas, que se pueden resumir en una sola frase: "ANTE TODO, LOS ASTURIANOS".


