Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Concursos de narraciones fantástiques: La llei d'amnistía
Acabo de lleer el Proyectu de Llei d'amnistía. Ensin entrar nos conteníos: ¡vaya novela la esposición de motivos!
Igual aspiren al novel de narraciones fantástiques. ¡Ah, non!, qu'andarán en competencia col escursu del pactu PSOE-JUNTS.
Mucha cara y muy caro
(Ayer, en La nueva España)
MUCHA CARA Y MUY CARO
La de Pedro Sánchez y sus palafreneros para seguir en el negocio. Déjenme solo analizar un aspecto del infecto: “Las conclusiones de las comisiones de investigación que se constituirán en la próxima legislatura se tendrán en cuenta en la aplicación de la ley de amnistía en la medida que pudieran derivarse situaciones comprendidas en el concepto lawfare o judicialización de la política, con las consecuencias que, en su caso, puedan dar lugar a acciones de responsabilidad o modificaciones legislativas”.
Lawfare: ‘Guerra, persecución, mediante la justicia’, literalmente; esto es, utilización de la justicia para perseguir a alguien. De modo que, en el infecto, Sánchez Pérez-Castejón y la tropa plus Junts sostienen: que en los juicios y delitos sancionados por la Ley (aprobada, por el Congreso y, por tanto, por el PSOE) y perseguidos por los jueces pudo haber actuaciones ilegales o ilegítimas de los mismos, y, que, por tanto, podrán ser castigados por ello (según la visión del texto que se debe a Junts y que suscriben los socialistas, todas lo fueron). ¿Y quién puede decidir eso? Pues el PSOE, según quiera o se lo exija Junts, más los votos que sean necesarios para ello. Más claro: los jueces pueden ser perseguidos por cumplir con su deber (y haber sido aplaudidos por ello por Sánchez y sus palafreneros, hasta este pacto).
Diré poco. He aquí lo que afirman todas las asociaciones de jueces, todas, progresistas o conservadoras: «Estas expresiones, en cuanto traslucen alguna desconfianza en el funcionamiento del Poder Judicial, no son aceptables. El Poder Judicial en España es independiente, no actúa sometido a presiones políticas y dispone de un sistema de garantías jurisdiccionales que aparta el riesgo que se apunta». Las asociaciones de fiscales, lo mismo; colegios de abogados, también; letrados de la Administración; inspectores de Trabajo... ¡Ríanse ustedes de lo que significa la palabra “unanimidad”!
Y si quieren opiniones de la casa, los remito a esta de don José Ramón Chaves que califica el acuerdo de “la madre de todas las barbaridades jurídicas” (https://www.lne.es/opinion/2023/11/10/pacto-infumable-94436014.html) o este anterior de don Luis Roda, “Espárragos chinos y compra de la investidura” (https://www.lne.es/gijon/opinion/2023/11/07/esparragos-chinos-compra-investidura-94296435.html).
Bueno, fíjense si más gorda nun entra en prau que el PSOE ha corrido a decir que hemos leído mal el texto, que no dice lo que dice. ¡Que cómo ellos van a querer decir lo que han firmado!
Eso la cara, ¿pero se han fijado ustedes en lo caro que nos –o sea, a ustedes también– va a salir la fiesta del señor Sánchez y sus conmilitones? Sumen, sumen: condonaciones, gestión de la Seguridad Social, cien por cien de los tributos, inversiones en cercanías y nuevos juzgados (para la nueva justicia catalana)... Y añadan lo del PNV, el BNG, Coalición Canaria, Bildu. De momento, que estamos solo en el primer acto.
Y ya veremos el destrozo. Aquí y allí, en el conjunto de España y en Cataluña.
Menos mal que está el señor Barbón para no tolerar ninguna desigualdad.
Los coches chinos y el petromochu
"Asturias es candidata a una inversión "muy grande" en el coche eléctrico, según Moncloa.
Barbón asegura que la comunidad será "el polo logístico del Cantábrico", y Francisco Blanco que "en los próximos meses" habrá más operaciones empresariales".
¿Nun-yos suena? Época de Vigil y Víctor Zapico.
Pa propaganda, únicos.
Escándolosu documentu Sánchez-Junts
L'alcuerdu Junts-PSOE (esto ye Sánchez-Junts) ye un escándalu tal qu'apela directamente a los militantes y votantes del PSOE.
A propósitu, ¿y qué diz agora'l valiente Barbón de "la cesión del 100% de todos los tributos que se pagan en Cataluña"?
¡Más igualdá, imposible!
Ayer, entregando firmes contra la privatización del pedreru
AL CONSEJERO DE MEDIO RURAL Y POLÍTICA AGRARIA
AL DIRECTOR GENERAL DE PESCA
AXUNTAMOS 678 FIRMES COL SIGUIENTE TESTU Y PROPÓSITU
ADJUNTAMOS 678 FIRMAS CON EL SIGUIENTE TEXTO Y PROPÓSITO
ANTE LA VOLUNTAD DEL GOBIERNO ASTURIANO DE PRIVATIZAR LA RECOGIDA DE ORICIOS EN LA ZONA INTERMAREAL PARA EL COMÚN DE LOS CIUDADANOS, EXIGIMOS QUE, COMO ANTES, VUELVA A SER LIBRE, CON LAS OPORTUNAS LIMITACIONES DE ÉPOCAS Y ARTES.
En Xixón, 07/11/2023
Por la Asociación de Pescadores Deportivos de Gijón Grupo de Pesca Ensidesa y por Volver al Pedreru
Juan José Corte Xuan Xosé Sánchez Vicente
¡Qué emoción! ¡Qué sofistería!
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
¡QUÉ EMOCIÓN! ¡QUÉ SOFISTERÍA!
Primero, la emoción. Después que don Pedro convocase el sábado 28 el sanedrín de sus fieles para darles la gastada nueva de que iba a pactar con Sumar y con quien le diese la gana o pudiese, en las condiciones que le diese la gana o pudiese: domingo 29, mitin de Salvador Illa : “La amnistía es la mayor muestra de afecto de España a Cataluña”. ¡Qué cursilería! Y dos sinécdoques.
Volvamos atrás, al momento en que todos menos uno se levantan a aclamar al líder. ¿Quién? García-Page, que sostiene que la amnistía es un error. ¿Y qué dicen de él sus compañeros? “No necesitamos quijotes”. “Traidor”, incluso, lo han llamado. O que quien necesita una amnistía es él por lo que ha dicho.
Minutos antes. Las palabras de don Pedro: “En el interés de España defiendo hoy la amnistía por los hechos acaecidos el 1 de octubre”. “Cataluña está lista para el reencuentro total”. He ahí una figura retórica llamada sinécdoque, llamar el todo a lo que no es más que una parte. ¿O es que todos los excargos del PSOE que están en contra no son España? ¿O es que los miles de catalanes víctimas del independentismo y temerosos de que vaya a más no son Cataluña?
Otra, de sofistería: “No queda más remedio que hacer de la necesidad virtud”, dijo don Pedro. La frase significa “aguantarse con lo (poco) que hay”, pero él quiere decir otra cosa: “Convertir en virtuoso lo que nos obliga a hacer la necesidad”: tragar con lo que sea para gobernar y decir que es por el bien de todos.
Para al final del discurso, reconocer la realidad: sin ese trágala (la necesidad) “no es posible mi gobierno” (la virtud), progresista, por supuesto, y feminista y...
¿Sería una impertinencia decir que, de entre la militancia, quienes están en el negocio muestran más entusiasmo que quienes no lo están?
Una sutil diferencia
(Ayer, en La Nueva España)
UNA SUTIL DIFERENCIA
La historia de la nación judía tiene dos características fundamentales a lo largo de los siglos: sus sucesivas expulsiones de su tierra, su conciencia de comunidad, pese a la dispersión o el tiempo fuera de su patria. Ese mantenimiento de la identidad ha llevado siempre a que fuesen vistos con hostilidad, como un cuerpo extraño en los países a los que se trasladaron o fueron trasladados. A esa hostilidad se ha sumado, en el mundo cristiano, su “culpabilidad” por ser los causantes de la muerte de Cristo. Del mismo modo, la dedicación de una parte de ellos a las finanzas ha provocado una permanente enemistad contra ellos y acusaciones de todo tipo. Muestras de esa animadversión pueden verse en la literatura, en Shylok, por ejemplo, el usurero de “El mercader de Venecia”, o en los prestamistas Raquel y Vidas, a los que el Cid da el tocomocho.
Consecuencia de esa hostilidad y odio, los judíos sufrieron a lo largo de la historia persecuciones y matanzas. El Holocausto fue la más terrible y sistemática de todas (acabada la guerra, Göring, ya en prisión, al enterarse de que sobrevivían algunos judíos en Hungría: “Pensé que los habíamos liquidado a todos. El responsable debía de ser un inútil”).
Fruto de esas circunstancias y de su conciencia de grupo, cuando Gran Bretaña abandona Palestina, donde ya había un cierto número de judíos, la ONU decide crear allí dos estados, en 1948, uno árabe, otro judío. Proclamado este, de forma inmediata tropas egipcias, iraquíes, libanesas, sirias y transjordanas comenzaron la invasión del recién proclamado estado. Fracasaron, e Israel aprovechó para ganar territorio y miles de judíos fueron llegando para habitar en el nuevo país y colonizar los territorios.
Las hostilidades y las guerras se sucedieron. Siempre con la finalidad de hacer desaparecer el Estado de Israel, siempre ganadas por este, ampliando sus territorios y colonizándolos, aunque con la retirada de parte de ellos tras algún tiempo.
La gran novedad se produce con los acuerdos de Madrid (1991) y Oslo (1993), que parecieron abrir una época de paz (recordemos que en 1994 Yaser Arafat e Isaac Rabin recibieron el premio “Príncipe de Asturias” a la Cooperación Internacional). En ellos, los palestinos aceptaban la existencia de Israel y se abría un período de negociaciones que parecía que debería concluir con un Estado palestino y ciertas concesiones y reversiones por parte judía. Sin embargo, las expectativas no se cumplieron y, además, los asentamientos judíos siguieron ocupando nuevas tierras. Por si fuera poco, el Gobierno israelí financió y alentó a Hamás, como contrapeso a la OLP.
Y llegamos a la situación actual. Hamás entra en Israel, mata a 1.200 personas y secuestra a 200. Hamás es, al tiempo, en Gaza, gobierno y organización secreta terrorista, cuyo objetivo es la destrucción de Israel. La cuestión, tras la incursión, es la de cómo combate Israel a Hamás. La opinión internacional parece no ver con buenos ojos la incursión en Gaza del Ejército judío. Ahora bien, ¿cómo es posible desarmar o vencer a un enemigo permanente –Hamás sigue disparando ahora mismo cohetería a territorio israelí– si no se entra en su territorio, máxime cuando ese ejército es semiclandestino y se confunde con la población? Háganse la pregunta y respóndansela.
Una segunda cuestión es la relativa al apoyo a los palestinos, a Hamás y a Hezbolá. Lo hacen con cierta discreción algunos países árabes; con dinero y sostén ideológico, Irán, ese país especialmente feliz para homosexuales y mujeres desde que se derrocó al sha. Pero algo debería hacernos reflexionar el hecho de que ni Jordania ni Egipto quieren recibir palestinos: ahí tienen la frontera de Rafah cerrada a cal y canto.
La historia y las circunstancias actuales, las guerras continuadas, los muertos, la miseria de tantos palestinos, la amenaza constante sobre Israel, provoca que muchos ciudadanos vuelquen sus afectos sobre unos u otros, defiendan las posiciones de palestinos o hebreos. A mí me gustaría apuntar una sutil diferencia entre la actuación de guerra o guerrilla de unos y otros, a los crímenes de unos y otros, a los muertos de una u otra parte. Sólo unos matan cara a cara a familias y niños indefensos –cara a cara, repito o a 260 jóvenes desarmados que están bailando en un festival por la paz, sólo unos degüellan a sus enemigos, es únicamente una parte la que arrastra y exhibe desnudos los cadáveres de las víctimas, sólo una la que utiliza a los rehenes como arma negociadora (sin hacer caso a Arnaldo Otegi, ¡oh memoria de Miguel Ángel Blanco y tantos otros!, y su piadoso reciente enunciado: “no somos partidarios de usar rehenes para hacer canjes”: después de puta maldita, hábito de santa Rita, como dice el refrán) y los ajusticia en venganza por un bombardeo o amenaza con ajusticiarlos si la guerra sigue.
Sé que, entre tanta violencia, dolor, muerte e injusticia es una sutil diferencia, sutilísima acaso: la que nos separa de la barbarie, nada más.
Y esa sutil diferencia me permite también diferenciar a quien no la ve o no quiere verla.
¿A Zapatero o a Aznar? La anomalía española
(Ayer, en La Nueva España)
¿A ZAPATERO O A AZNAR? LA ANOMALÍA ESPAÑOLA
Doña Leonor ha jurado ante las Cortes la Constitución, algo que, como se ha señalado, no hace ninguna otra monarquía en el mundo. Esa jura es, simplemente, un acto de normalidad democrática y constitucional: confirma el cumplimiento de las normas, refuerza la continuidad de la institución monárquica.
Pero, al mismo tiempo, subraya la anomalía española: parte de las fuerzas que están amparadas en el Congreso por la misma Constitución en que se inserta la Corona deciden no asistir al acto emitiendo un comunicado bastante, digamos, faltón, y carente de la más elemental cortesía. Son las mismas fuerzas, todas, menos una, que hace poco decidieron no asistir a la ronda de consultas para elegir candidato a la Presidencia del Gobierno. ¡Lo mismo parte del Gobierno!
Si ello no es normal, y grave, ya me dirán ustedes. Se puede estar en contra de la monarquía, o de España como estado unitario, que es en el fondo la cuestión, pero mientras uno no se haya echado al monte y goce de los privilegios y los dineros que permite el entramado constitucional, saltar el juego institucional es un acto, sobre acaso infantil y sin duda descortés, amenazador. Que esos sean los socios -legales y emocionales- del Gobierno y parte del mismo díganme ustedes a dónde nos aboca.
Tengo amigos republicanos, y sé que hay una parte de la opinión pública que lo es, la mayoría por un prejuicio discursivo. Yo no lo soy. Si uno mira a las restantes monarquías europeas (Bélgica, Dinamarca, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Noruega, Países Bajos, Reino Unido y Suecia), la impresión es que no les ha ido mal con el sistema. Pero si además uno contempla sin anteojeras lo que han sido nuestras dos experiencias republicanas, la primera y la segunda, constata que ambas han sido un absoluto caos y un desastre. A la segunda, que para algunos ha sido el paraíso celestial, sólo ha venido a disimularle su verdadero ser el golpe de Franco y su dictadura, pero, en realidad, menos los ilusos que firmaron manifiestos para traerla y que tuvieron que salir por pies y los pocos que creían de verdad en ella, todos, a izquierda y derecha, trabajaron por destruirla.
De modo que, sobre las repúblicas, bien podría uno decir aquello de Estanislao Figueras al montar en el tren a París: “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”.
Y una reflexión para los republicanos de discurso y buena fe: ¿Qué tal Aznar de Presidente de la República, si es usted de izquierdas? ¿Qué tal Zapatero, si lo es de derechas?
Salud, y cumplimiento constitucional.
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