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Profundísimamente imbéciles. ¿Ríense de la xente?

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Nun doi créditu. Nun puedo creelo. Sigo la rueda prensa del tándem Montero-Calviño, y nun puedo creelo.

El Gobiernu anunciara que los neños diben poder salir a partir del 27 a dar un paséu. COMO PUEDEN EN TOA EUROPA.

Pues resulta que sí, que van poder salir, pero non a dar una vuelta, a tomar el aire, sinón A CONTAMINASE.

Esto ye, puen acompañar a un proxenitor a comprar al supermercáu, a la farmacia, a pola prensa o al bancu, PERO NON A PASEAR.

Esto ye, puen llevalos a onde, ente la xente, -yos va ser más fácil ser infectaos, SOBRE TOO POLA SO ESTATURA, porque puen cae-yos enriba más fácil les gotes de saliva.

Porque TAMPOCO PUEN DIR DOS ADULTOS CON ELLOS, de mou y manera qu'un quede fuera del sitiu onde s'entra a facer la compra o'l serviciu, mientres l'otru ta dientro.

Y ello, además, teniendo en cuenta que nin hai mascarilles pa neños nin guantes, DE MOU QUE TENDRÁN QUE DIR ENSIN PROTECCIÓN O CON UN APAÑU CASERU.

Les opciones de los pás son entonces tres:

a) Nun sacar los neños de casa, dempués de qu'ellos saben que diben salir. ¡MENUDA FRUSTRACIÓN!

b) Leavalos y dexalos SOLOS a la puerta l'establecimientu, col riesgu de qu'escapen, salgan a la carretera, los lleven o quién sabe qué.

c) Metelos nel establecimientu (ensin mascarilla, o ensin mascarilla afayaíza) pa que puedan infectase fácilmente.

¿Ven ustedes otres opciones?

Y, enriba, igual s'atreven a traer l'argumentu rabulescu del artículu 7 del 14 de marzu. Más imbecilidá entovía.

Profundísimamente imbéciles.

Yá verán ustedes que marexada de decepción y d'ira se va llevantar. Tal parez QUE SE RÍEN DE LA XENTE.

Ayer, en LNE: Pelayo y los invisibles

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                                       L’APRECEDERU

                               PELAYO Y LOS INVISIBLES



                Revisando archivos, encuentro uno en que voy anotando la recurrente aparición de tres negaciones, la de la idea de Reconquista como un término adecuado; la de la existencia de la batalla de Covadonga (ni siquiera habría habido una “agarradiella”, como tituló una narración Rafael Álvarez-Borbolla); la de rechazar cualquier veracidad sobre lo que la tradición nos venía diciendo sobre la persona de Pelayo: de su nacimiento y genealogía, al lugar de su tumba.
                Que conste que ese negativismo o hipercriticismo no es nuevo. Ya a comienzos del XX nuestro Julio Somoza, aquel gran devoto de Xovellanos, sostenía lo mismo. Seguramente tienen razón todos estos historiadores, pero lo que es indudable es que hubo un estado asturiano, que se expandió, que inventó un arte asturiano e, incluso, la tumba del Apóstol y su camino. Eppur si muove¡, nos veríamos tentados a decir, como Galileo.
                Esa práctica desaparición o borrado de nuestra vista del panorama histórico tradicional me lleva, por caminos diversos, a algunos invisibilizados en estos días de sufrimiento. Los niños, por ejemplo. Además de enclaustrados, lo que no están los perros, ¿alguien pensó en máscaras o guantes de su talla?
En un artículo publicado el 13/4/20 en LA NUEVA ESPAÑA, Campo Vidal da voz a las quejas de mucha gente de los pueblos, quienes protestan que se impida a la gente desplazarse a sus huertos. “En los pueblos no se nos deja ir al huerto, mientras que en las capitales se puede viajar en metro”. Y reflexiona el articulista: “El que redactó el decreto […] lo hizo en una ciudad y pensando solo en las ciudades”. En los urbanitas, corregiría yo, porque cuántos miles de asturianos tienen una huerta o una pumarada y no pueden atenderlas.
                ¡Como si fuese más fácil contagiar a alguien segando o plantando en solitario que viajando o comprando con él!
                ¿“Desescalarán” (o mejor, “desubmergirán”) pronto a esta gente? Lo dudo.

Güei, en LNE: Pelayo y los invisibles

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L'aprecederu

Pelayo y los invisibles


(Les interpretaciones de la historia d'Asturies, los neños, los huertos, los praos y les pumaraes).