Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
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Enferme usted mañana
(Ayer, en La Nueva España)
ENFERME USTED MAÑANA
Más vale morir dentro de las reglas que escapar a la muerte contra las reglas
Principios de junio, en mi entorno. Tras un ingreso en urgencias, una cita para una prueba en Cabueñes: comienzos de noviembre. En la segunda semana del mes, un ciudadano publica en interné la suya: en el HUCA para mayo del 2023. En LA NUEVA ESPAÑA del 18/06/2022: “El testimonio de una gijonesa que lleva dos años de espera para una cirugía de escoliosis: “No aguanto el dolor”. “Llevo dos preoperatorios ya caducados”.
¿Para qué agobiarlos a ustedes con más casos de retrasos de meses o años para exploraciones u operaciones? Conocerán, sin duda, unos cuantos. Lo que es evidente es que el sistema público de salud no es capaz de responder con la prontitud debida al alto número de usuarios que demandan atención, y que ni siquiera medidas coyunturales como las llamadas peonadas son capaces de modificar ese atasco, que tiende a ir en aumento.
Publílatras y creyentes en el burru cagarriales, que no son necesariamente dos conjuntos disjuntos, tienen el remedio al alcance de la mano: “hay que invertir más en la sanidad pública”. Ahora bien, la inversión en la sanidad pública para reducir drásticamente esas esperas requeriría multiplicar notablemente el número de médicos (si los hubiere), de aparatos, de laboratorios y, cómo no, de recintos, un volumen de dinero de que no disponemos, ni aun multiplicando los impuestos (solo a los ricos y a las empresas, por supuesto). Con la agravante, además, de que ese gasto en lo público es inelástico, es decir, que no se podría reducir en el hipotético caso de que la demanda se redujera.
Todo ello, por otro lado, en una coyuntura en que (deuda en el 120%, déficit cercano al 7%, prima de riesgo en crecimiento) inevitablemente volverán los recortes zapateriles (congelación de las pensiones, reducción del salario de los funcionarios, paralización de inversiones) y marianiles.
Así las cosas, ¿cuáles son las iniciativas del Gobierno? Pues poner en marcha un Proyecto de Ley de Cohesión Sanitaria, que prioriza la “gestión pública directa” de la sanidad, prohíbe nuevos convenios con las empresas privadas excepto “casos excepcionales” y trata de procurar que se reviertan los existentes.
Una cuestión conceptual. ¿En qué consiste una sanidad pública y universal, como se predica? Pues en que todos los ciudadanos tengan derecho a ser asistidos con el dinero procedente de los impuestos, no, según se pretende, en que tengan que serlo por ciudadanos que cobran su nómina a través de las Administraciones públicas.
Y una segunda cuestión. ¿Cuál es el objeto de la atención sanitaria? ¿Lo es que el ciudadano sea atendido lo mejor y lo más rápido posible o el que su tratamiento y curación se realice, a tuerto o a derecho, a través del sistema bendecido por un cierto estado de opinión, el de la idolatría Administración pública?
Es evidente que en el actual estado de cosas, la colaboración con la sanidad privada, el “desvío” a ella –con aceptación por parte del paciente, como se hace ahora-, es una necesidad imperiosa, para el sistema y para el individuo.
Porque el objeto de la sanidad es la curación pronta del enfermo, no la satisfacción del discurso de los publílatras.
Aunque tal parece que algunos mantienen el récipe de Molière: “Más vale morir dentro de las reglas que escapar a la muerte contra las reglas”.
Güei, en LNE: Gilipollazgo
Gilipollazgo
El combate contra el despatarre masculino en el transporte público y las censuras contra la donación de Amancio Ortega
Xuan Xosé Sánchez Vicente 29.06.2017 | 03:49
O patronazgo de gilipolleces. Cada vez más frecuente. Ya saben cómo funciona. Un prejuicio se convierte en ideología (esa pretensión de explicar la totalidad del mundo o gobernarlo al antojo de uno) y la ideología en trágala o imposición, normalmente con algún dispendio a costa del contribuyente. Uno de los últimos es el combate contra el "manspreading", el espernancamientu o despatarre masculino en los medios de transporte públicos.
Según sus detractores, ese llamemos vicio masculino consiste en que muchos varones, al sentarse en los medios de transporte, abren sus piernas, de modo que vendrían a ocupar dos asientos. No se ve por qué han de ser únicamente los hombres los objetos de estas campañas contra estas actitudes: quien coloca en la silla de al lado su gabardina, su bolso, sus libros? ocupa también dos asientos, y violenta asimismo a quien desea sentarse allí, obligándolo a preguntar si el asiento obviamente vacío está ocupado o haciéndole emplear otras formas más o menos corteses que, en todo caso, implican una cierta incomodidad para quien pregunta, no para quien ocupa.
Pero si indagamos con más atención, observamos que no es esa la causa última, la razón de esa campaña contra el espernancamientu masculino. Discurso y campaña vienen, evidentemente, de grupos feministas -inicialmente estadounidenses-, particularmente de los especializados en las cuestiones de paños y telas, digo, de género: ese abrirse de patas masculino se realizaría como una exhibición de poderío masculino, al modo en que el pavo extiende su cola, con lo que vendría a constituir una agresión hacia las mujeres. ¡En fin!, cada uno ve lo que quiere ver, pero díganme ustedes, cuando la mujer con faldas o minifaldas se despatarra en los asientos, ¿es eso entonces feminismo, al modo como lo del varón es machismo?, ¿trata de realizar con ello una llamada sexual?
Sea como sea, aquí lo hemos comprado rápidamente, lo han expandido las redes y algún ayuntamiento ya corre con el patronazgo de la gilipollez.
Patronato han encontrado también las censuras contra Amancio Ortega en determinadas asociaciones de usuarios y profesionales relacionadas con la sanidad pública. [..........................................................................................................................................................]
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