El blog de Xuan Xosé
Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Más sombras que luces
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
MÁS SOMBRAS QUE LUCES
Una variable no computada de nuestra economía es la variante “sumicial”, en virtud de la cual, inversiones e industrias que iban a venir a Asturies las lleva el Sumiciu; bien desaparecen, como el verde hidrógeno verde, bien van a otros pagos, tal la sopelexada Agencia de Salud Pública. Pues bien, es de temer que con el prometido centro de datos de Salas ocurra lo mismo, aunque la empresa, el gobierno asturiano y fuerzas empresariales estén seguros de su solidez.
La razón de ese temor sumicial, aparte de la tradicional alarma y denuncia a cualquier instalación energética, industrial, de enseñanza, sanitaria o de otro tipo, por los habituales, es el repentino decreto que el Gobierno parece dispuesto a perpetrar por sedicentes razones energéticas, ecológicas y de bayura, con cambios sustanciales en sus exigencias de suministro energético y de agua.
Tanto es así que empresas como Microsoft o a Amazon se han mostrado preocupados por las nuevas exigencias y reclaman al Gobierno "seguridad jurídica" y “previsibilidad” para los centros de datos, así como que los proyectos con permisos e inversiones ya comprometidas queden protegidos frente a su cambio regulatorio. Y hablamos de muchos miles de millones.
Ya sabemos que nuestros muchachos improvisan al dictado de la doctrina, sin importarles mucho sus consecuencias. Pero no estaría mal recordar que Mario Draghi acaba de lanzar una alarma para que Europa no se quede atrás en los centros de datos y siga empequeñeciéndose frente a EE. UU y China.
Por otro lado, no hay que olvidar que nuestro Gobierno es un desastre en materia energética: en toda España existen industrias que no se pueden instalar, viviendas que no se pueden construir por falta de capacidad en el suministro eléctrico; que modificó hasta tres veces la planificación eléctrica sin incluir el anillo central de Asturias, vital para nosotros.
El optimismo puede ser una actitud, pero el Sumiciu solo sabe de realidades.
En toes partes cuecen fabes
(Ayer, en La Nueva España)
EN TOES PARTES CUECEN FABES…
Xixón, 1937. Recuerden: Uviéu sitiáu, los franquistes avancen dende Galicia, el frente del este ta d’aquella manera. Los lleales a la República establecen la “capital” en Xixón del Consejo Interprovincial de Asturias y León. Hai combates en tolos frentes. Pero tamién internamente hai engarradielles, postures mui a la escontra, non solo discrepantes, según pue vese nesta polémica ente comunistes y anarquistes del últimu día de xineru de 1937.
El periódicu Milicias, muérganu provincial del Partido Comunista, asoleya un artículu publicáu nel selmanariu anarquista Acracia, muérganu de les Juventudes Libertarias del Norte de España, artículu firmáu por Agapito González y tituláu «Filosofía campesina», que Milicias tien como «intolerable de todo punto» y que por eso reproduz.
Acasu merez la pena apuntar que la forma lliteraria de «Filosofía campesina», la conversación ente dos persones que s’encuentren, afítase na llarga tradición del diálogu que, na nuestra literatura, entama con Marirreguera nel XVII (precisamente con un «Díalogu políticu ente Xuan y Toribiu») y que yera tan frecuente nos periódicos del XIX y entamos del XX.
A continuación, el testu d’Acracia y Agapito González. Déxenme, enantes de que lu llean, señalar tres coses d’él: el descontentu de los anarquistas coles actuaciones del Gobiernu; la rocea con Galarza y cola Guardia d’Asaltu (“los del blincu”), qu’ellos tienen como represora del pueblu; la voluntá de tar preparaos y armaos por si ficiere falta enfrentase a los del mesmu bandu.
«Tenemos que axuntanos todos los aldeanos en una sociedá, pa defendemos en casu necesariu, pos yo barrunto que los nuevos mandones van facenos como nos ficieron los otros.
-Oyes, Pachu, ¿sabes que yo ya toy escamáu? ¡Qué Xudas me lleve si non voy facer una que van parecer dos! Porque yo non soy de los que se dejen engañar como un chinu. ¡Que el mió fíu esté nel frente y el tuyu nel Hespital, pa que esos mangantes dexen les coses como estaban! ... ¡Eso sí que non!
-Mira, Pinón, yo non digo que les dexen; pero, por si acasu, non tá de más que nos preparemos, por si les mosques. ¿Entiendes, Pinón?
-¿Non voy entendete, Pachín? Si yo ya fai munchu tiempu que ando con la mosca na oreya, desde que ví el otru día venir a los de blincu metíus nel coche, muy fachendosos y rellambíos. Paecía que veníen a metenos mieu. Y desde entóncenes ando yo desgustao, y con lo que acabes de decime, acabasti de facela. El día que pasaron los del blincu per aquí, escribí al mió fíu pa que cuando viniera non dexara el fusil en delgún sitiu; que lu trixera con él, porque ya andaben per aquí aquellos buenos mozos que tantos cibiellazos nos dieron en les calles de la villa.
"...mar pa que non yos tocara la paliza [sic, debe tar recortao pol Milicias]. Aquello yera un escarniu. Pues a esos mesmos, ya los trixeron del frente pa danos leña otra vez.
-¿Oyes, Pinón?, pero tú non sabes lo pior.
-¿Qué ye, Pachín?
-Que el mesmu que fizo esi Cuerpu, que tantos cibiellazos dió a muyeres, neños y vieyos, ye el que tá organizándolu otra vez, y ye menistro de la Gobernación. ¿Non te acuerdes de Galarza?
-¡Non me voy a alcordar, Pachín! ¿Non ves que a los del blincu llamábenlos galarcianos? Bueno, pues esi volverá a les andaes si non i paramos los pies.
-Pero esi, antes yera republicanu, y agora ye socialista: ¿i cambiaron el corazón, la concencia y les males intenciones? La cabra tira siempre al monte, y los que lu puxeron ahí non tienen muy buenes intenciones; por eso hay que ponese vivos y deciyos a los fíos que tenemos nel frente que non dexen el fusil en delgún sitiu, que va faceyos falta en casa.
-Bueno, Pinón. Ya dieron les doce y sin acabar la conversación. Vamos a comer, porque pícame la fame, y dexemos pa otru día lo que falta».
Una nota final: el testu débese al trabayu incansable de Lluis Ánxel Núñez y el so cosescelebres.blogspot.com.
Un desmentíu: nun ye verdá que la xente del Surdimientu tenga inventao una máquina del tiempu pa volver p’atrás y escribir testos asturianos, p’asina encubrir el inventu del asturianu que ficieren dende 1974.
Covadonguerías
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
COVADONGUERÍAS
Doña Covadonga Tomé ha aprovechado el día de su onomástica, en contraposición en alguna forma a don Adrián, quien ha escapado del lugar que por antonomasia representa el inicio del Big Bang de Asturies y su expansión exterior y que da nombre a tantas Covadongas; ha aprovechado, digo, el día de su santo -el de la Santina-, para, en un encuentro entre festivo y político, presentar en La Laboral (ya purificada de su antiguo “vade retro”), junto con un variado ramillete de fuerzas políticas (BNG, Bildu, la CUP, entre otros), el programa de izquierdas de su nueva formación, Somos Asturies. Por cierto, al margen de su condición de médica, doña Covadonga dispone de un excepcional ojo clínico en el campo de la vivienda, pues ha afirmado recientemente que la llegada de las universidades privadas está haciendo subir el precio de los pisos. No es la escasez de casas, ni la legislación anti propietarios, ni la falta de suelo para construir, ni la compra de vivienda por gente de fuera debido a que aquí, en comparación, es más barata. Bueno, acaso sea todo ello, pero doña Covadonga es capaz con su ojo clínico de distinguir la precisa importancia de ese vector, las universidades privadas, en la subida. ¿O será que no es partidaria de ellas?
Pues bien, mientras la señora Tomé y nuestro presidente, el señor Barbón, celebran Covadonga a su manera, sin acercarse a ella, yo me alegro profundamente de la reivindicación de don Pelayo y Covadonga que José Soto Chica hace. En titulares de LNE: “No nos hacemos a la idea de la gran hazaña de Pelayo: un visigodo que se alza en Asturias y consigue triunfar frente al imperio más poderoso de la tierra”.
Algunos, por asco, manía o prejuicio hacia determinados frutos evolutivos de nuestro Big Bang, son capaces no solo de renegar de nuestro Big Bang fundacional, sino de negarlo.
Dos Ceutas y ningún gobierno
(Ayer, en La Nueva España)
DOS CEUTAS Y NINGÚN GOBIERNO
Ya saben ustedes que desde el 30 de julio existen dos Ceutas: la Ceuta A, constituida por la miseria, el desarraigo, el desamparo de unos cuantos miles de emigrantes (entre los cuales, un número de menores), los supérstites de aquella tropa de setenta u ochenta mil que aquel día irrumpió en la ciudad. La Ceuta B, la de 84.208 conciudadanos nuestros, que pagan el mismo IVA o IRPF que nosotros, españoles, en una palabra, gran parte de los cuales están atemorizados, tienen miedo de ir a comprar o de mandar sus hijos a la escuela; que, de ser mujeres, han de andar con suma precaución por las calles y nunca por la noche…
La Ceuta A es la única que ven, a la que dan importancia o con la que empatizan, algunos españoles; sospecho que con la Ceuta B lo hace una mayoría considerable.
Yo no sé realizar la traducción de los sentimientos de cada uno de los individuos de la Ceuta A: sin duda, algunas de sus emociones o sus miedos serán terribles, y alguna luz de esperanza los moverá. Pero sí se hacer la de un habitante de Versalles, La Luz, La Tenderina, Ventanielles, Roces, Pumarín…, que, de pronto, ha visto convertirse sus calles en difícilmente habitables, sus hábitos diarios trastocados, sus negocios rotos, sus familiares próximos en un peligro más o menos cierto, pero existente.
Y sé también establecer el orden del conflicto. Está primero la ciudad mansueta, en que conviven personas de cuatro culturas y religiones, más los no creyentes. Y esa ciudad mansueta resulta invadida de un día para otro por ochenta mil personas que ocupan sus espacios sin picar a la puerta e interrumpen las vidas de esos ciudadanos de Versalles, La Tenderina, Roces… Algunos miembros de esa tropiella lo harán, sin duda, acuciados por la necesidad, el miedo, el hambre y la esperanza de un futuro mejor, pongamos que bastantes. ¿Y los setenta mil que se volvieron a los dos días, sin más ni más?
¿De dónde salieron y cómo llegaron a la ciudad tantos miles de individuos, “todos juntos y en unión defendiendo la bandera de la santa tradición”? Pues, si me lo permiten, yo creo que ahí tiene razón el Gobierno: no había informes taxativos que evidenciaran con suficiente anticipación ese multitudinario desplazamiento. Ahora bien, respecto al otro punto, del que todavía se sostienen dudas, esto mantenía yo el 5 de agosto, cinco días después de la marea invasora, aquí, en LA NUEVA ESPAÑA:
“¡Qué milagrosa rapidez! El 8 de julio se publica la sentencia. 20 días después, una marea humana de 50.000 o 60.000 personas, mozos en su mayoría, invaden Ceuta por el lugar donde la sentencia señala que se puede entrar. Es cierto que se comunican por las redes -casi no hay, por cierto, pobre que no tenga un móvil-, ¿pero quién les da la señal y la ruta? Algunos apuntan a camiones llenos de futuros invasores orientados por policías de Marruecos. The New York Times, incluía en sus informaciones el testimonio de un joven marroquí de 26 años, Youssef Alaoui, quien les contó que, cuando estaba cerca de la frontera, fueron los propios agentes de la policía marroquí los que le indicaron la dirección correcta para entrar en España. “No paraban de decir: ‘Ve por ahí, ve por ahí’”, contó Alaoui”.
A los cinco días de la entrada multitudinaria. Nada que rectificar, salvo el número. Y es que el que no quiere saber, ni ve ni sabe.
El señor Sánchez ha realizado una comparecencia en el Congreso, se ha sometido a un debate posterior en una sesión de control y ha lanzado sus opiniones, justificaciones y mensajes por la radio y la televisión. No quiero juzgar aquí lo que han hecho o no han hecho o dicho el Gobierno y su presidente durante el mes de agosto. Solo sé que no han pronunciado ni una palabra sobre lo sustancial: debemos modificar nuestra legislación de forma inmediata. En primer lugar, enmendando la Ley 4/2000 en su adicional décima que dio lugar a la “creativa” sentencia del Supremo de 8 de julio de 2026, y modificando toda la legislación sobre asilo y nacionalización que permita la devolución inmediata de todo aquel que traspase la frontera (y cualquier límite de soberanía es una frontera) o se adentre de forma ilegal en el territorio español.
Porque, pónganse a meditar ahora. Nos han invadido de golpe y en un día 80.000 personas, 10.000 aproximadamente de las cuales se han quedado malviviendo y mal-estando. ¿Y si se repite mañana una invasión semejante, y otra pasado mañana? Ya no en Ceuta o Melilla, en Las Canarias, en Murcia, en cualquier parte. ¿Cuál es nuestra posibilidad de evitarlo? ¿Hay que seguir atendiéndolos a todos, como hasta ahora, y abriendo un expediente individual a cada uno para expulsarlo? Ese es el gran problema a que nos enfrentamos, y que nos impide solventar nuestra legislación.
Muy hábil, como siempre, don Pedro ha preguntado: “¿En qué hubiera diferido su gestión de la nuestra? El señor Feijóo y el señor Abascal han venido a decir que no hemos protegido nuestras fronteras. ¿Qué es lo que habrían ordenado? ¿Habrían ordenado a la Policía Nacional y a la Guardia Civil que se encontraban en el Tarajal disparar a la población civil? ¿Habría preferido ese Gobierno del PP con Vox matar a cientos, quizá miles de jóvenes, muchos de ellos menores, para evitarse tener que gestionar una crisis de acogida al otro lado de la frontera?”.
Pero no es esa la cuestión capital, sino la que acabamos de formular: ¿Qué hará usted, don Pedro, ante la próxima hipotética pero posible invasión? ¿Nada, como ahora? ¿Ha convocado usted y apremiado a todas las fuerzas parlamentarias para realizar la tarea más urgente de las Cortes, más aún que la de entretenerse insultándose y culpándose, la de modificar nuestra legislación? Respuesta: no, no lo ha hecho, y me temo que por interés propagandístico, aún más que por ceguera.
He escrito arriba: “Y ningún Gobierno”. Ni el actual, el del PSOE y sus pegollos, ni el hipotético futuro del PP / VOX. Porque tanto Feijóo como Abascal se han dedicado en los debates a sus insultitos, amenazas, juicios y profecías. Cuando lo sustancial es la modificación de la legislación. Y si el Ejecutivo no ha hecho un llamamiento para ello deberían haberse quedado sentados en el hemiciclo hasta conseguir sentarlo para negociar sobre esa materia.
Porque nos ha caído un bastiazu que ha anegado calles, destrozado locales y sigue imposibilitando la vida normal, pero caerán más. Sobre todo, si alguien nos ha tomado la medida.
Norabona premiaos Día d'Asturies
La mio norabona a los quince gallardonaos nel día d'Asturies, los que reciben la Medaya d'Asturies y los nomaos como Fíos Predilectos.
A toos ellos, norabona, y gracies pol so trabayu y exemplu.
Memoria, arte y cultura
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
MEMORIA, ARTE Y CULTURA
Publicaba esta semana pasada LA NUEVA ESPAÑA tres noticias relacionadas con el arte y la cultura que atrajeron particularmente mi atención.
La primera es una entrevista con Bernardo Santaugenia Bastián, presidente de la Asociación Románico Rural Asturiano, que va a inaugurar la exposición «Iglesias de fábrica románica en Gijón», para recordar la importancia de ese patrimonio, que fue volado en su totalidad en 1936. Sobre la memoria cultural y artística sobrevuela, evidentemente, la otra memoria, la histórica, a la que se apela a diario hoy.
Jorge Pañeda, edil xixonés de Deportes y Educación, anunciando que, ¡por fin!, se van a reparar y abrir las piscinas y las pistas deportivas de La Laboral. La historia de las últimas décadas de La Laboral es, como la de Perlora, una muestra paradigmática de lo que es la ceguera y sectarismo de una gran parte de la izquierda, que menospreciaron y dejaron sin cuidar ambos recintos, con el prejuicio enfermizo de que eran franquistas. De La Laboral (gobierno Areces) llegaron a negar algún tiempo que les hubiese sido transferido el edificio junto con las enseñanzas. Conviene ejercitar la memoria.
Cuatro de los descubridores del monumento de Tito Bustillo, Eloísa, Ruperto, Amparo y Jesús, rememoran el día en que hace 58 años descubrieron la cueva y las pinturas. A mí me trae a la memoria los cuatro años en que presidí la Fundación de Cuevas y Yacimientos Prehistóricos. Alguna cosa hicimos por mejorar El Pozu La Cerezal, y, sobre todo, acondicionamos y abrimos al público La Cuevona, con un concierto de la OSA, dirigida por mi estimado Víctor Pablo Pérez. Permítanme un recuerdo a los dos vocales que me acompañaban, los señores Magín Berenguer Alonso y José Manuel Alonso Paniceres, y, temporalmente, Luzdivina García Arias; así como a los funcionarios Jaime Baladrón Rodríguez y José Ramón Mora Piñán, y al historiador Javier Fortea Pérez, presente con voz y sin voto.
De los sueños hicimos pesadilla (De par en par)
A pares
Nel quioscu onde compro la prensa tenía a la venta un par d'exemplares de la mio última novela, De los sueños hicimos pesadilla (anteriormente, nel mes d'agostu, despachárense otros dos). Pues bien, nun solu día, al entamu de septiembre, vinieron por ellos dos llectores que teníen sintío falar con entusiasmu de la novela.
Gracies y que vos preste. Ehí tenéis Xixón y Asturies ente 1929 y 1945, y la realidá-real de tou esi períodu: de la República, l'asonada d'ochobre, la guerra civil y l'esiliu.
En el muro de tu corazón
En el muro de tu corazón
Llimítome a copiar la contraportada del llibru. Yo podía contalo d'otramiente, pero creo qu'asina nun ta mal.
La Muralla de Adriano (conocida también como el Muro de Adriano), fortificación erigida en tiempos del emperador del mismo nombre para proteger la Britania romana de las belicosas tribus del norte, fue construida entre los años 122 y 132 d. C. Entre las tropas auxiliares del ejército romano que la construyeron estaba la llamada Ala Segunda de los Astures, formada por gentes reclutadas en el Oppidum Noega, lo que hoy es la Campa de Torres, núcleo inicial de Xixón, y asentada en el fuerte mejor conservado de esa muralla, el de Chesters.
En la Muralla, además, se encuentra la Erinus hispanicus, una planta endémica del territorio asturiano, cuya presencia en la actual Inglaterra solo se explica si la consideramos trasladada allí por estas gentes cilornigorum.
Con el Muro de Adriano y la Erinus hispanicus como nexos de unión entre el ayer y el hoy, con la Muralla como metáfora de las defensas del corazón ante los peligros del amor, En el muro de tu corazón es un continuo ir y venir de la edad actual a los tiempos de Adriano, de la Britania romana a la Asturies de hoy, de la Yolanda independiente y moderna, que levanta muros entre su corazón y su posibilidad de amar, a Baudica y su esclavitud, su aparente no amor por su amo, que acaba simbolizado en la Muralla de Adriano por la Erinus hispanicus, aquella planta que los antepasados astures de Nicer llevaron hasta las tierras britanas movidos por la nostalgia de su tierra.
De la deturpación, a las obras sin prisa y al eufemismo
(Ayer, en La Nueva España)
DE LA DETURPACIÓN, A LAS OBRAS SIN PRISA Y AL EUFEMISMO
Esta vergonzosa y demoledora historia sucede en 2003. Luis García Ribero, natural de Lluces, tiene ciento dos años y vive en la Argentina. En visita a ese país del Presidente Areces y su séquito, le preguntaron de dónde era natural. “De Lluces”, respondió. “¡Ah!, de Luces en Colunga” se aclararon en voz alta los entrevistadores. “No, de Lluces, a no ser que ustedes le hayan cambiado el nombre recientemente”. Tal es nuestra patria, tal nuestra sociedad, tal nuestra historia.
Otras “asturianadas” nos suspenden asimismo entre el asombro y el enojo. Metrotrén xixonés. Pensado originalmente por Álvarez-Cascos como un instrumento de desahogo para el verano xixonés (Feria de Muestras, Molinón, Les Mestes…) fue criticado vehementemente por dos razones contrarias: ser un gasto inútil (ser de Álvarez-Cascos, en realidad), y quedarse corto, por no llegar a Cabueñes. Iniciada la obra en 2003, lleva prácticamente concluida e inutilizada desde 2008. La redacción del plan para llegar a Cabueñes, adjudicado desde 2019.
Pues bien, tras varios aplazamientos, el hospital de Cabueñes pone en marcha su remodelación. Entre los proyectos, un aparcamiento subterráneo. Pero este no puede redactarse, ¡porque aún no se sabe por dónde va a ir el metrotrén!
Y, por cierto, ¿se han dado cuenta de que han desaparecido los “culinos” de sidra y han sido sustituidos por el aparentemente eufemístico (y menos asturiano) “culetes”?
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