El blog de Xuan Xosé
Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Esmoliciones
(Esti vienres, en LNE)
ESMOLICIONES
La verdad es que la temporada no está para muchas alegrías. Empezando por los cuatro años de invasión de Ucrania por la dictadura rusa, y los millones de muertos y heridos, la destrucción de familias y edificios, el hambre y el frío. Y la indignación al ver a muchos supatriotas (¿cómo van a ser “compatriotas” de usted o de mí?) el apoyo tácito o explícito a Putin y la Rusia invasora, ya por afinidad ideológica, ya por admiración hacia las dictaduras.
Al Oeste, la esmolición no es menor, al ver al violento y atrabiliario xateru de Trump tratar a patadas y a farfantonaes el mundo interno y el externo, sin límites, en principio, para su poder o su nación. Y es curioso, cuando la justicia pone freno a alguna de sus arbitrariedades, como el que recientemente la Corte Suprema estableció con respecto a sus aranceles, Trump se dedica a insultar a los jueces que tomaron tal decisión calificándolos de “antipatriotas” y “perros falderos”. ¿Esto de que los que mandan descalifiquen a los jueces cuando las decisiones de los tribunales no les son favorables les suena a algo? Creo que aquí lo llaman “lawfare”.
Y, ya que venimos a aquí, déjenme que observe nuestro panorama inmediato. En Galicia, un proyecto industrial importante, con una contestación político-ecologista notable, el que la multinacional portuguesa Altri pretendía instalar en Palas de Rei, ha sido suspendido. ¿El motivo? El Gobierno central descarta crear una subestación eléctrica que la compañía inversora solicitaba para poder conectar la factoría con la red. La postura se enmarca dentro de la política del Ministerio para la Transición Ecológica de limitar nuevas infraestructuras en el plan de desarrollo de la red con horizonte 2026. Inversión y empleos, a volar.
Más cerca. Tres titulares: “¿Por qué ArcelorMittal apuesta por invertir en descarbonización en Francia y no en Asturias? La clave está en la energía nuclear”. "No habrá Arcelor en Asturias si el anillo eléctrico no se hace a tiempo", alerta el Principado”. Y el de este martes pasado: “La nueva acería de Avilés aún no tiene garantizado el suministro eléctrico”. Y, si quieren, hablamos de otros grandes proyectos industriales en jaque en nuestro país por la carencia de suministro eléctrico garantizado o por la necesidad de nuevas instalaciones.
Y mientras tanto, ayuntamientos y agitadores se empeñan, el de Xixón a la cabeza, en impedir el paso de tendidos eléctricos o la instalación de baterías de acumulación de energía, ni en raso, ni en monte, ni en descampado ni en polígonos industriales.
Como si los actos (o no-actos) no tuviesen consecuencias, como si, en último término, la apuesta no fuera por lanzar a nuestros jóvenes a la emigración y a los mayores en edad de trabajar, a un paro sin esperanza.
Bien ta lo que bien entama
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
BIEN TA LO QUE BIEN ENTAMA
El Gobiernu asturianu, xunto con delles instituciones, acaba d’anunciar una iniciativa pa intentar poner una muria que torne l’argayu progresivu del usu del asturianu (asturianu y eo-naviego) y ayude a una mayor estima de la llingua como bien cultural y identitariu.
El documentu, denomáu “Estratexa de normalización del asturianu y del eonaviego 2026-2030”, iniciativa de la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte, contién 245 midides “pa qu’usar les nuestres llingües seya dalgo cotidiano”. Eses midides abarquen l’ámbitu alministrativu, el comercial, el de los medios de comunicación, la enseñanza, la cultura y l’ociu, la xuventú, ente otros.
La iniciativa tien un soporte llegal, la Llei 1/1998 d’Usu y Promoción del Bable/Asturianu, que desendolca l’artículu 4º del Estatutu, pegollu onde s’asitia tol entramáu llegal que sirve pa defender l’asturianu, los derechos de los sos falantes y, asina mesmo, los instrumentos de promoción y conocimientu ente la sociedá.
El títulu d’esti artículu puede sorprender, pero nun ye una confusión. Dende 1998 hasta güei, dende l’Alministración fízose muncho menos de lo que se pudo p’aprovechar les posibilidaes qu’ofrez la citada llei. Incluso, dalgunes llexislatures, lo menos posible. Resulta inconcebible, por exemplu, el tratamientu de la toponimia o’l que la radio y la televisión pública nun tenga l’asturianu como un instrumentu normal de comunicación, por solo apuntar dos datos.
Ye verdá que, na realidá, l’asturianismu movióse siempre nel mundu la irrealidá y de la falta compromisu, pensando que, hasta que nun llegase’l santu advenimientu, la oficialidá, nada nun valía un res. Y tocántenes a la consideranza que la Llei mereció por parte del asturianismu prefiero que falen la caridá y el silenciu.
En tou casu, lo que necesita l’asturianu ye exemplaridá. Lo primero, la televisión y la radio, pero non en requexos, sinón nos espacios normales. Y lo segundo, la exemplaridá de los políticos: nun veo yo que falen munchu asturianu los que dicen que tán a favor.
Otra vegada'l Simanques y la complexidá de la Guerra Civil
Otra vegada'l Simanques, y la complexidá de la Guerra Civil.
Llámame un amigu socialista de siempre y de Llena, pa contame una historia que-y contaron d'una persona, moza, evidentemente:
Cabu cuando Pinilla da la vuelta na so salida y enciérrase nel Simanques. Durante l'asediu, asciéndenlu a sarxentu (supongo que, acasu, por muerte d'otru soldáu). Tomáu'l Simanques adscríbese a les tropes de la República y dempués d'un períodu de formación (que yo talanto percurtiu) que'l mio informante supón nel cuartel de la Guardia d'Asaltu, en Begoña, súmase al cercu d'Uviéu -ocupáu por Aranda-.
Ellí muere.
Una vuelta al género de la asturianada
(Ayer, en La Nueva España)
UNA VUELTA AL GÉNERO DE LA ASTURIANADA
Lo que, con poca precisión, entendemos como “asturianada” o “canción asturiana”, un conjunto muy variado de composiciones más o menos tradicionales o consagradas por determinados intérpretes, es, en general, un complejo cultural-musical muy apreciable, tanto por sus virtudes musicales cuanto porque, por su temática y mundo referencial, constituye parte de nuestra identidad emocional.
No debe escapársenos, sin embargo, que en ese patrimonio existen un conjunto de piezas que son, más bien, una muestra de tosquedad o simplicidad. Por otro lado, una gran parte de esas composiciones del acervo tradicional no son más que la suma de pequeñas piezas -cuartetas, por lo general- que se suman para lograr una canción de una dimensión más aceptable o canónica. La suma de esas piezas independientes manifiesta a veces una incoherencia notable, como el añadir al “Arrimadín a aquel roble…” el “Torga la gocha, Antona….”, o el mismo “himno nacional”, con tres elementos distintos y bastante incoherentes entre sí.
(Digamos, a propósito, que mucho de ese repertorio que hemos hecho nuestro tiene una procedencia exterior, como la santanderina “Asturias, patria querida”, o es común a otras regiones, lo que no impide sentirla como nuestra).
En otro orden de cosas, quien siga los concursos de la canción asturiana observará que, mientras existe una renovación de intérpretes, con entrada de jóvenes y mujeres en el elenco de cantantes, el público, en general, presenta poca renovación, acaso porque el género, repetidas sus formas musicales una y otra vez, reiteradas las canciones y los temas, presenta escaso atractivo para las generaciones criadas en la ciudad y para los jóvenes.
Hace unos meses decía aquí Joaquín Pixán, en un artículo titulado “Hacia un nuevo lenguaje para la asturianada: la canción tradicional quiere reinventarse”, que “La Asturias de nuestro tiempo ya no se reconoce únicamente en la quintana, la mar, la minería o el ganado vacuno”. Ello es evidente. Hace falta, de un lado, una renovación temática que retrate el mundo, las realidades y los sentimientos de hoy, ligados a Asturies e insertos en ella, evidentemente: no se trata de realizar una de nuestras habituales “asturianadas” de salir a redimir el mundo olvidándonos de nosotros mismos. Y, por otra parte, debe renovarse la formulación musical, en diálogo con la tradición, sin quedar encerrada en ella.
Esa renovación -cuyo objetivo, no lo olvidemos, es el de, enlazando con la tradición, y siguiendo siendo “asturianada”, llegar a constituirse en fundamento de la emocionalidad musical identitaria de las generaciones del presente y en “tradición de toda la vida” para las del futuro- no debe consistir únicamente en la composición de nuevas melodías y textos, sino en nuevas formas de ejecución y acompañamiento: el piano, la flauta, el violonchelo…
Pero es necesario avanzar más. La nueva asturianada debería abrirse a una instrumentación de cámara, flexible y variada: voz y gaita, voz, gaita y piano; violonchelo y gaita; voz y violonchelo; voz y flauta… Incluso, es posible atemperar la sonoridad de las gaitas, como ya han hecho algunos artesanos, para que su acompañamiento de la voz sea más armónico.
En alguna medida, esta propuesta de renovación no es nueva. Existen ya ejemplos concretos, realizaciones concretas que en artículo citado de Joaquín Pixán se mencionaban.
Pues bien, si me lo permiten, les diré que el tenor Joaquín Pixán y yo hemos hecho una propuesta en ese sentido, una más en la línea de iniciativas de renovación antedichas, que él mismo estrenará pronto.
Que la disfruten y, sobre todo, que sea un pasín nesi camín pel que tratamos de buscar nuevos caminos pa que lo de siempre sea nuevo.
Memoria y vida: una llección
Tol mundu se quexa de qu'agora cuerren les coses qu'antaínen, que les noticies y les informaciones devórense unes a otres, y que nada queda na memoria de la xente, con aprovechamientu por parte de dalgunos d'esi mecanismu. Y achácase a los tiempos actuales y a los medios de comunicación, les redes sociales, etc.
Por esa razón volví a La Celestina otra vegada. Pa lleela entera, pero, sobre too, por esti retayu d'un parllamentu de Celestina:
"Pues los casos de admiración, y venidos con gran deseo, tan presto como pasados, olvidados. Cada día vemos novedades y las oímos y las pasamos y dejamos atrás. Diminúyelas el tiempo, hácelas contingibles. ¿Qué tanto te maravillarías si dijesen: la tierra tembló o otra semejante cosa que no olvidases luego? Así como helado está el río, el ciego ve ya, muerto es tu padre, un rayo cayó, ganada es Granada, el rey entra hoy, el turco es vencido, eclipse hay mañana, la puente es llevada, aquel es ya obispo, a Pedro robaron, Inés se ahorcó. ¿Qué me dirás, sino que a tres días pasados o a la segunda vista no hay quien de ello se maraville? Todo es así, todo pasa de esta manera, todo se olvida, todo queda atrás".
Les ñisales d'El Piles
Como tolos años, los piripirulos, ñisos, cagarriones del institutu El Piles. Los árboles, Prunus Pisardii, Prunus cerasifera atropurpurea.
24/02/2026
Barbón y Cepi, al alimón
(Ayer, en La Nueva España)
BARBÓN Y CEPI, AL ALIMÓN
De vez en cuando, la política asturiana nos invita a una sonrisa y, al tiempo, desata oleadas de declaraciones en las ondas y en los papeles cuyo principal estímulo no es la realidad sobre la que de discursea, sino la declaración anterior, sobre la que va sucediéndose la siguiente y, posteriormente, al modo de las olas, otras y otras que vienen siguiendo a las anteriores.
Lo he dicho aquí. En ningún momento creí que el alcalde de Siero, don Ángel, hubiese pensado en fundar un partido nuevo para competir con lo existente. Don Ángel es persona experta e inteligente y sabe que tal proyecto no tendría éxito alguno. Si acaso, y con mucha suerte, uno de un par de diputados de vida efímera. ¿Abandonar por esa triste quimera su posición de alcalde triunfador (y, seguramente, satisfecho de su labor por el concejo)?
¿Se trataba, simplemente, de dar un aldabonazo para exigir mayor celeridad en la tramitación de algunos proyectos? Es posible. Pero, con seguridad, el objetivo primordial, y acaso coincidente, era el de hacer propaganda de su persona, fuerza y voluntad.
Pero ahora, cuando se ha conocido la “rápida” aprobación del proyecto para la instalación del hipermercado Costco en Siero, que tan vehementemente reclamaba el 3 de febrero el alcalde, y se leen las declaraciones de don Guillermo Peláez, el consejero de Hacienda, en que afirma que “Todos los agentes implicados estaban informados de la aprobación favorable ya el 6 de febrero”, uno no puede evitar que lo que venía siendo su sonrisa desde principios de febrero se transforme en una pequeña carcajada. Es evidente: todo aquello fue una puesta en escena, una representación pactada al alimón entre don Ángel y don Adrián. ¿O ustedes creen otra cosa?
Pero la decisión gubernamental sobre Costco plantea otras cuestiones, más graves. La primera la formulan los responsables de la empresa: es realmente escandaloso que se tarden cuatro años en tomar una decisión para una inversión, afirman. Y tienen razón. El mundo de la Administración vive al margen del mundo actual. Se afana el Gobiernu ahora en reducir la tramitación de la planificación urbanística de veinte a ocho años (y veremos cuándo y cómo acaba esa voluntad). ¡Ocho años! ¿Pero en qué mundo viven? ¿Se dan cuenta de lo volátiles que son hoy proyectos, voluntades y capitales, de su efímera oportunidad? ¿Y de los perjuicios a los particulares, el encarecimiento de terrenos y viviendas, la destrucción de empleo o la falta de creación del mismo?
Quizás debería presidir cada Consejería este lema: “Cada euro que no se invierte o se retrasa es un asturiano que emprende la ruta de la emigración”.
La segunda cuestión se refiere a las reclamaciones judiciales y la paralización de los proyectos empresariales o las inversiones presupuestarias. Es evidente que la decisión de Sekuens para Costco contradice algunas normas preexistentes o que podría ser puesta en cuestión su misma excepcionalidad para ser considerado como un proyecto calificado como “estratégico”.
Seguramente acabará en los tribunales, como las baterías para acumulación energética, la térmica de La Pereda, el control de los lobos (¡que manda c. ideológicos que hayan sido las comunidades sin lobos las que hayan pesado para que, en su día, en lobo fuese inluido en el Lespre!), etc. Nada diré, todo el mundo tiene derecho a defender su idea, su discursín, su negocio, pero… lo repito, es una interacción directa y de sentido inverso: “Cada euro que no se invierte o se retrasa es un asturiano que emprende la ruta de la emigración”.
No se pregunten, por cierto, qué hace en el Gobiernu IU, que se opone a la instalación de Costco y a las universidades privadas, las que defiende la mayoría del Executivo y, pública y parlamentariamente, su presidente, don Adrián Barbón, al que aplaudo por ello.
Finalmente, en la lista de espera de Sekuens hay otros proyectos inversores, como el de la mina de Salave, que aspiran a ser declarados también “estratégicos”, para poder ponerse en marcha a pesar de algunas medidas legislativas existentes, y que, con esa declaración, podrían no obviar, sino sortear.
Pero vese que’l que tien padrinos bautízase y el que non…
César derrotó a los galos
Ayer, en La Nueva España
L’APRECEDERU
CÉSAR DERROTÓ A LOS GALOS
Vuelve a andar en lenguas el monumento a los “Héroes del Simancas”. Seguramente la mayoría de la población de Xixón desconoce de qué se trata tal escultura o nada les importa su significado primigenio, es decir, no cree que tenga hoy un significado, esto es, que lo diga o proclame a los que lo vean.
Sin embargo, hay un par de grupos para los que sigue “diciendo”: los que ven en él una apología del fascismo y del golpe del 36 y quieren eliminarlo; los que, por la misma razón, pero por razones inversas, quieren conservarlo.
Viendo una vez más lo enconado de la polémica, me viene a la memoria el poema de Bertold Brecht “Preguntas de un obrero que lee”. “César derrotó a los galos -dice uno de sus versos indagatorios-. ¿No llevaba siquiera cocinero?”. La razón de esa memoria es que tanto detractores como defensores fundan su postura en razones abstractas y emocionales, sin entrar en el episodio auténtico del Simancas y sus actores reales.
Pinilla se sublevó y encabezó la resistencia, seguramente con algunos oficiales más. ¿Pero quién era la tropa? Pues más de un centenar de reclutas a los que les tocó estar allí, disparar contra los que pretendían matarlos, ser asesinados cuando los asaltantes entraron, hasta que se detuvo la matanza. Después la mayoría de ellos pasaron a ser tropas de la República y sufrieron suertes diversas. Esa fue la tragedia de la Guerra Civil, la de los cocineros de César, en uno y otro bando -donde quisieron, unos; donde les tocó, la mayoría-, y es sobre lo que se evita pensar y reflexionar, sustituyéndolo por la pasión y el discurso abstractos.
Lo del burka, otra lección hodierna. Se vota no según lo que se propone, sino según quién lo propone. En cualquier caso, no se prohibiría a las mujeres usar esa prenda, sino, a quienes las esclavizan, hacerlo público mediante ella.
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