PP/VOX: Incógnitas y relativas certezas

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(Ayer, en La Nueva España) PP/VOX: INCÓGNITAS Y RELATIVAS CERTEZAS ¿Qué opina usted de los franceses? -preguntaron un día a Churchill-. No sé, no los conozco a todos -respondió este. Una de las mayores incógnitas de estos momentos reside en la relación entre PP y VOX. Como saben ustedes, en su día, obedeciendo una orden, y con el pretexto de los menores no acompañados, VOX abandonó los gobiernos de Murcia, Comunidad Valenciana, Extremadura, Aragón y Baleares. Desde ese momento, elección tras elección, no ha parado de crecer de forma notable. Añádase que su negativa a permitir gobernar al PP en Extremadura y Aragón en las recientes elecciones autonómicas no le ha supuesto daño alguno. ¿Podrán seguir impidiendo la formación de gobiernos en esas comunidades? ¿No serán capaces PP y VOX de entenderse para ello? Ir a una repetición electoral en Extremadura, Aragón y Castilla León parece un escenario indeseable para ambas formaciones. Porque nadie sabe cómo reaccionarían los ciudadanos llamados otra vez a las urnas. Pero no olvidemos que un partido es, entre otras cosas, una empresa, un negocio -en términos acaso demasiado negativos-, y su interés es crecer al máximo y tener las mínimas pérdidas. En un acuerdo entre las dos formaciones de derechas, en una cesión que se perciba como excesiva del PP hacia VOX, el PP corre el riesgo de perder votantes más centristas y, sobre todo, excitar la recuperación del espectro de votantes del PSOE, menguando así sus posibilidades de triunfar en las generales y, tal vez, en las inmediatas autonómicas de Andalucía. Por el lado de VOX, si no queda claro que son ellos quienes se imponen, aventuran el venir a ser percibidos por sus votantes “como los demás”, que es una de las razones, la de aparecer como que no lo son, por las que vienen creciendo. En último término, no nos engañemos, la responsabilidad de la política es de los ciudadanos, de quienes votan y de quienes no lo hacen: cada papeleta emite, por separado o en conjunto, una ilusión, un deseo, un cabreo, un castigo, sin mucha valoración, en general, de la verosimilitud de sus ilusiones o de la posibilidad de sus deseos, ponderando más el estado de ánimo o la adscripción a un discurso del emisor que las consecuencias de su voto. En la medida en que no los conozco a todos, diría yo que en el conjunto de votantes de la derecha una cierta valoración establecida sobre el gobierno de Rajoy -el de la “derechita cobarde” o el de que no hacen nada distinto al PSOE cuando mandan, al no eliminar sin contemplaciones la legislación de este- ha calado profundamente, independientemente de la justicia o realidad de esos juicios, de la falta de matices. Y ello los hace votar a un partido que presuntamente no vaya a incumplir esas promesas de radical separación del socialismo que esperan ver realizadas. Diría yo, además, que, al igual que los soldados de Napoléon, muchos de los votantes de derechas llevan en su mochila un bastón de mariscal, y, por ello, emiten su juicio desde una cierta superioridad moral y preeminencia de inteligencia sobre la “tropa” de los políticos de su bando emocional. Es ese un segmento importante de los votantes de VOX, otro, como se ha señalado, es el de la juventud, que lo es en un alto número, un 50% de los menores de 30 años manifiestan serlo, según algunas encuestas, especialmente, los varones. Apuntemos que esa, la del radicalismo, el votar a los extremos, es una “enfermedad” permanente de la juventud. Al igual que hoy lo hacen por VOX, hace décadas los jóvenes eran entusiásticamente marxistas o comunistas. La “pureza” de los abascalinos, el salir de los gobiernos, el negarse a pactos, refuerza esa idea de radicalidad. Pero hay otro factor importante en esa querencia abascalista, que es una adscripción emocional y de protesta contra ciertos discursos dominantes y la ejecución de los mismos. Como he señalado en algún debate público hace poco, los jóvenes están fartucos de que los adoctrinen y sermoneen a diario, “por tierra, mar y aire”, sobre qué deben pensar, cómo deben actuar, cuál es la senda de lo bien visto y cuál la de lo mal visto. El análisis podría ser extenso, pero me voy a reducir a la conclusión que se extrae de una anécdota. Hace pocas semanas. Un concurso entre escolares de proyectos, digamos, de ingeniería. El equipo que lleva el segundo premio está formado principalmente -no sólo- por varones; el que lleva el primero, por hembras. Los de la “medalla de plata” están convencidos de que su proyecto era mejor, pero que no han obtenido el primer galardón porque en el equipo rival eran casi todo mujeres. ¿Ha sido de ese modo? No importa, lo decisivo e ilustrativo es que quienes piensan eso, alumnos posados y responsables, están convencidos de que ha sido así, porque saben que ese es el discurso actuante a todas horas sobre muchas cosas. En el caso de las féminas ocurren cosas semejantes, aunque de otra índole. Menudean, por ejemplo, los discursos y charlas “instructivas” para que más mujeres se hagan ingenieras, porque hay menos que varones en esos estudios y profesiones. Entre las de mi quinta -y ya hace tiempo que he sido quinto-, hubo amigas y familiares que escogieron -dentro de sus posibilidades económicas- licenciarse en carreras técnicas. También en las de mis hijos, sin tradición familiar, porque libremente quisieron. ¿Alguien impide hoy hacerlo a las muchachas contemporáneas? Nadie. Y, sin embargo, venga discurso, venga ronquiella para hacerles ver que, en el fondo, no serán buenas ciudadanas -o buenas mujeres, vaya usted a saber-, si no cumplen con las expectativas estadísticas que algunos han decidido que deberían cumplir. Velis nolis. Podría seguir señalando la ceguera de algunos partidos sobre algunas realidades, o poner más ejemplos del raca-raca a que, desde la infancia, se somete a los jóvenes, de un sexo y otro, no crean. Frente a ello, los de VOX gritan -sin pudicia, es cierto, sabiendo que la realidad no los compromete a otra cosa que a la proclama-, y aparecen como quienes enfocan los problemas frente al silencio o la tibieza de los demás. Como diz L’Evanxeliu de San Matéu: “El que tenga oyíos p’atolenar qu’atolene”.

X. X.

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En La Nueva España del 24/03/2026, esti panexíricu del xurista Junceda Avello. Agradezólo, masque acasu ye un migayín escesivu. Javier Junceda 23 MAR 2026 21:13 X.X. El experto que lleva años escribiendo sobre la relación del los asturianos con su tierra Francisco Rodríguez no deja de recomendarme que lea lo último o antepenúltimo de Xuan Xosé Sánchez Vicente acerca de la vida en la Asturias del segundo cuarto del siglo pasado. Le respondo siempre que sigo el criterio de Pla sobre la lectura de novelas a partir de cierta edad, además de que, por mi profesión, debo atender cada día no pocos relatos de ficción y no me da la vida. Comparto la pasión que Rodríguez tiene por X.X., pero sobre todo por su producción periodística. Sus columnas aquí son insuperables en forma y fondo, y suelen dar en el clavo con unos toques de gracia que incrementan aún más su interés. Llegar a ese nivel está al alcance de pocos, y Sánchez Vicente es uno de ellos. A X.X. lo llamaban "quinielón" los que jugaban con sus iniciales para pitorrearse no tanto de él como de lo que defendía tan ardorosamente. En su disertación de ingreso en el Ridea, sobre la literatura en bable allende Pajares, el mismo Xuan Xosé considera que esa burla y odio hacia lo propio es característico de muchos: "Esa ye la verdadera rellación fondera de los asturianos pa con Asturies y pa coles sos señes d’identidá: la risa, la negación, la conversión de tolo que signifique Asturies en caxigalina", dice. No tengo demasiado claro que eso sea así, al menos por regla general. Más bien advierto el choteo cuando se pretende sacar de quicio este asunto, llevándolo a escenarios alejados de su contexto natural, que es el ámbito más familiar o coloquial, propicio particularmente en el entorno rural. Ahí incluyo al deliberado y desviado uso de esas señas de identidad con marcado tinte político y escasa originalidad, al rebufo de corrientes que se han extendido por España y que están logrando desdibujar el panorama de la igualdad elemental en cualquier país. X.X., en ese gran discurso, recoge autores y obras que han escrito en la "lengua antigua", como señala un anónimo poeta en 1707. Y va y viene de América a Europa, pasando por los más diversos rincones tras nuestros puertos. Estremece ese recorrido que hace, que revela además que contamos con una tradición literaria que hunde sus raíces en la historia, aunque no sé si de forma anecdótica o completa. Tal vez esas obras respondan más bien al quejido lastimero de tantos emigrantes que tuvieron que marchar y que encontraban en esas letras y voces de la infancia el antídoto contra la nostalgia del lejano terruño. No pocos escritores que rescata Sánchez Vicente han sido de forma recurrente objeto de atención por la Institución de la que ya forma parte. Pienso en Xiquín de Villaviciosa, del que no hace mucho nos habló su nieto Carlos Balbín, que alberga en Buenos Aires material publicable en asturiano. O Fernán Coronas, el religioso creador del "galés", de Cadavedo, como le solía decir a la buena de Olivina Avello, que custodiaba como oro en paño su obra y enseres personales. X.X. milita en un asturianismo del que no cuesta participar. Aunque sienta en profundidad el latido de la cultura de su tierra, no lo ha convertido en un credo. No dogmatiza ni pretende imponer, sino convencer, como de hecho demostró cuando anduvo detrás de la inclusión en el Estatuto de una protección del bable que "respetara las variantes locales y la voluntariedad en su aprendizaje". Y de la ley aún vigente en la materia, de la que todavía se puede sacar provecho sin necesidad de meterse en más berenjenales y de fundir infinitos dinerales. Lo de la consideración estatutaria de las variantes locales ya se ha visto cómo ha evolucionado, algo que me recuerda a lo que Juaristi rememora sobre las Juntas de Guernica, que hablaban en castellano porque en cada valle había un vascuence, algo que nos pasa aquí también. En 1791, Jovellanos escribe una carta sobre el habla asturiana de su niñez, en la que considera que "conservándose solamente en la tradición y el uso y careciéndose enteramente de monumentos no sólo impresos, más aún escritos, es imposible adelantar cosa alguna no viniendo acá a suplir con la voz viva la falta de tan necesarios auxilios". X. X. sigue esa brillante estela intelectual, que hemos de agradecer por lo mucho que tiene de amor a las raíces y de sano orgullo de pertenencia a una tierra.

Mirada estrábica, trato desigual

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(Ayer, en La Nueva España) L’APRECEDERU MIRADA ESTRÁBICA, TRATO DESIGUAL No es infrecuente que los administradores sean virolos, esto es, que vean con mirada distinta realidades iguales y, por ende, les den tratamientos distintos. La Unión Europea puso en marcha en 2021 un programa multimillonario, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, destinado a obras y proyectos, a fin de recuperar economía y empleo maltrechos por la pandemia. El plazo para tener acabadas las iniciativas que se acogieron a esos fondos concluye el 30 de junio. Por unas u otras razones, seguramente porque, como diz, “les coses de palaciu van despaciu”, muchos de esos proyectos andan apurados para cumplir los plazos, en ciudades grandes y en concejos pequeños. Ahora bien, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se manifiesta dispuesto a ampliar esos plazos para la justificación de las inversiones o a completarlos después, en la parte sin justificar, con nuevos fondos propios. Como, por suerte, estos artículos tienen mucho público, enseguida me llega la crítica, justa, de un instalador eléctrico: “¿Flexibilidad en las ayudas… según quién las reciba? Que se amplíen los plazos para que los concejos no pierdan fondos europeos puede ser una buena noticia. Pero surge una reflexión inevitable: ¿se aplica la misma flexibilidad cuando el beneficiario es una empresa o un particular? En el Plan MOVES, que conocemos de primera mano en el sector de los puntos de recarga, la regla ha sido clara: si no justificas en plazo, pierdes la ayuda. Sin ampliaciones. Sin segunda oportunidad. Si las ayudas públicas buscan impulsar la transición energética, las reglas deberían ser coherentes para todos”. Otros informantes me dicen que igual ocurre con otras ayudas acogidas a esos planes, tal las de las reformas de fachadas para eficiencia energética, aprobadas, financiadas y en marcha, pero que igual no pueden cumplir los plazos. ¿Tampoco aquí habrá ampliaciones? ¿Se perderán las ayudas? “Mucho va de Pedro a Pedro”, decía ya La Celestina.

Esconder el problema y la basura

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(Ayer, en La Nueva España) ESCONDER EL PROBLEMA Y LA BASURA Foro lleva varios años “dando la lata” al Gobiernu con la cuestión de la basura y el basurero, dicho en vulgar. Recientemente, a través de su portavoz, Adrián Pumares, ha vuelto a insistir en la materia con una moción subsiguiente a una interpelación en la Xunta. Paralelamente, ocupa muchas unidades informativas una crisis reciente, la decisión del TSJA (¿no podría ser el TSXA, civilizadamente?) de prohibir el plan para quemar en la central de La Pereda, dependiente de HUNOSA, plan que disponía utilizar como combustible biomasa vegetal y CSR, residuos del basurero. Las quemas en La Pereda cuentan con una amplia oposición de vecinos, grupos ecologistas y el ayuntamiento de Mieres, unos a la totalidad, otros admiten la quema de biomasa. Esa oposición judicial al actual proyecto se ha enfocado, fundamentalmente, como una gravísima crisis para lo que resta de HUNOSA, que tendría que cerrar de no solucionarse el problema, porque la central perdería los derechos de conexión eléctrica y se comprometerían las cuentas de la empresa, que son ya hoy muy deficitarias. Y onde nun hai panchón… el Principáu pide que sea Hunosa quien remedie los fallos que la sentencia del TSJA señala, Hunosa, que sea el Principáu. Los sindicatos mineros, SOMA y CCOO, acusan a la SEPI y a los gobiernos central y autonómico, y avisan de que se pueden perder 600 empleos. Otros sospechan que se quiere cerrar HUNOSA. “Si quieren cerrar, que lo digan con valentía”, proclamó José Luis Alperi, el secretario general del SOMA-FITAG-UGT, durante el homenaje a Manuel Llaneza en el cementerio de Mieres. Pero el problema de HUNOSA es un problema limitado. En la gestión de las basuras Asturies se enfrenta a un gravísimo problema. El vertedero central está prácticamente colmatado y para gestionar la basura reciclando una parte se ha invertido mucho dinero en la llamada “Plantona”. Ahora bien, el plan inicial para el uso de esta era que una parte de lo separado, el combustible sólido recuperado (CSR) en ella, se llevase a La Pereda, lo que, hoy por hoy, parece un imposible. De modo que nos encontramos con un vertedero sin posibilidades, una planta de tratamiento de residuos que va a seleccionar un tipo de materiales que no se sabe qué se va a hacer con ellos. ¿Tendremos que exportar la basura a otros sitios donde quieran enterrarla o quemarla? Por otro lado, la UE impone el deber de reciclar a partir de 2025 el 55% de los residuos municipales, y el Gobierno español ha establecido la obligatoriedad de que los ayuntamientos establezcan una tasa de basuras que sufrague la recogida, el transporte y el tratamiento de residuos sólidos urbanos. Es decir que, mediante una subida directa en la tasa de recogida de basuras o una subida invisible (impuestos o recortes), pagaremos más por la recogida de basuras y su gestión, en lo que, no lo ocultemos, alguna culpa tenemos los ciudadanos, que reciclamos poco. El 21/12/2022 Eduardo Lagar entrevistaba en estas páginas a Fredo el de Campañones, un vecino sufridor del vertedero de Cogersa y líder en la oposición a él. Y, entre otras cosas, decía: “Vamos a acordanos tovía de la incineradora. Porque te voy a decir que a nosotros nos va a subir la basura el 50 por ciento en muy poco tiempo”. Y señalaba los culpables: IU, los ecologistas, los alcaldes d’Uviéu y Xixón y la cobardía del PSOE. De modo que ahí tienen los problemas: un vertedero agotado; una inversión, la de la Plantona, inútil a medias; un creciente volumen de residuos con los que no sabemos qué hacer; la subida de los impuestos municipales por insuficiente reciclaje; y la oposición permanente de ciertos partidos y grupos ecologistas a cualquier tipo de incineración, selectiva o no, lo que no pasa en otros lugares de España, lo que los invito a conocer. ¿Y? ¿Ah, qué les importa? Pero ya verán ustedes cómo salen a protestar contra las tasas municipales aquellos que con su acción y su voto apuestan por que suban.

Una empresa cara e ineficiente

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(El martes, en La Nueva Esaña) L’APRECEDERU UNA EMPRESA CARA E INEFICIENTE A preguntas del PP, el Gobiernu confiesa que Vipasa, la empresa de vivienda pública, tiene 700 plazas de garaje sin alquilar, más de 300 en Uviéu y Xixón. El consejero del ramo, el izquierdounido Ovidio Zapico, manifestó, tras hacerse público el dato, que convendría “hacer una reflexión” sobre esas plazas sin uso. Tres reflexiones mías: plazas sin utilizar habiendo la necesidad de aparcamientos que existe; dinero que se pierde -de usted y mío- al no alquilarlas; necesidad de una “reflexión” por parte de la Administración ahora que se ha descubierto el despilfarro, ¿y no antes? Pero sigamos. Consejería de Derechos Sociales. Muda el programa informático y se procede a la implantación de la historia social única para la tramitación de los expedientes de dependencia. Caos absoluto: 200.000 registros afectados. Retraso de meses tras las correcciones. Todo ese proceso de cambio de programa se hace, según la responsable del servicio, sin un plan de contingencia previo y sin formación de los trabajadores. Enseñanza. La cifra de profesores en Asturias subirá un 5,5% pese a que cae el número de alumnos. Los enseñantes van a la huelga y consiguen ciertas mejoras, entre otras, elevar en 530 el número de profesores, que suman ya más de 10.000. Menos alumnos más profesores, no parece una relación adecuada entre la inversión y la eficacia de los efectos, especialmente, si tenemos en cuenta que los sucesivos informes PISA sobre las competencias en lectura, matemáticas y ciencias de los alumnos de 15 años dan unos resultados poco positivos y nos sitúan, en comparación con otros países, en descenso progresivo. Si, además, como parece, la disminución de alumnos por aula -es decir, la mayor inversión en profesores- no tiene mayores efectos en el aprendizaje, ya me dirán. Porque el dinero público sí es de alguien: sale de las horas de trabajo de los fontaneros, de los repartidores, de las empleadas del hogar, de…

Una aportación a la música nacional

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Diccionariu de la mazana y la sidra: en eldiario.es

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Por Pilar Campo https://www.eldiario.es/1_c6eed3?utm_campaign=botonera-share&utm_medium=social&utm_source=whatsapp

(In)justicia

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(Ayer, en La Nueva España) (IN)JUSTICIA La justicia, cuando de repente y de tropel se entra en una casa, sobresalta y atemoriza hasta las conciencias no culpadas. Comienzo por una noticia reciente que me ha impactado y sobre la que no he visto comentario alguno. Habla Joaquín Fernández, exdirigente asturiano del PP investigado en "Pokémon", una causa universal que, como tal vez algunos recuerden, abrió por media España la magistrada Pilar de Lara. No quiero hablar aquí de esa causa, que daría mucho que hablar, sino, únicamente, de uno de los encausados en su día, Joaquín Fernández. Se lamenta en LA NUEVA ESPAÑA ante Luis Ángel Vega (les recomiendo leerlo: https://www.lne.es/asturias/2026/02/16/joaquin-fernandez-exdirigente-asturiano-pp-126821310.html). Detenido el día de San Valentín hace 13 años, ha habido hasta ahora 14 resoluciones judiciales negando cualquier delito por su parte. "Perdí mi empleo -dice-, tuve que abandonar la política, me divorcié, mi empresa quebró, gasté miles de euros en mi defensa… Lo perdí todo". Trece años para terminar una causa, con condena o no, esta o cualquiera, no constituyen justicia, sino una evidente injusticia. Y no es este el único caso de inaceptables demoras, lo saben ustedes. Pero sigamos escuchando: "Hubo compañeros que me condenaron de antemano; no guardo rencor, pero les invito a tener la valentía de pedirme perdón". Aquí nos encontramos con una evidencia más de algo que ocurre todos los días, lo que se ha dado en llamar la “pena de telediario”. Una vez que se hace pública la investigación sobre alguien, todo el mundo corre a apartarse del investigado, que se convierte en “apestado”. Por prudencia social, en parte, no vayan a confundirlo a uno con el apestado, por presunción de superioridad moral al emitir la condena. “Ex illis es”, se corre a acusar, como en el cervantino Retablo de las maravillas, para, sobre acusar, derramar sobre sí, al tiempo, el perfume de la virtud, Por si no acceden habitualmente a estas informaciones, les proporciono otra, también reciente: “La Audiencia archiva el "caso Mareína" de corrupción en Asturias: tal como sostenían las defensas, son hechos que se ya se juzgaron en el "caso Marea". Los empresarios Víctor Manuel Muñiz y Alfonso Carlos Sánchez, el exconsejero José Luis Iglesias Riopedre y la exdirectora general María Jesús Otero fueron procesados por los hechos en abril de 2022, pero han tenido que esperar casi cuatro años a ser exonerados”. Pero no siempre son los meandros de la instrucción o el procedimiento las causas de una situación inaceptable: la ley, la legislación -la emitida por las Cortes, no lo olvidemos-, tiene también una responsabilidad radical en ciertas injusticias. He aquí el caso de un socialista xixonés, Iván Raja, incurso en un proceso por acoso: "A día de hoy no tengo ni el derecho a saber ni quién me denuncia ni por qué; así es imposible defenderme ni tan siquiera explicar a mi hija lo que está pasando", señala el exconcejal socialista”. No se trata de que don Iván sea o no responsable de aquello de que se le acusa, sino que se lo priva, de momento, del derecho a una defensa efectiva, y, sobre todo, de la defensa de su imagen ante la sociedad y ante la propia familia. Y ya, de los abusos de la legislación -de la mala legislación- de la Ley 10/22, de garantía integral de la libertad sexual, no quiero hablarles. Tienen ustedes noticia a diario. Pero existen, asimismo, otros aspectos inquietantes o inaceptables de la utilización de la justicia. En efecto, da la impresión de que existen juzgados, o jueces, si ustedes quieren, que convierten la instrucción en un procedimiento para instaurar su justicia particular o, acaso, para conseguir notoriedad. ¿Piensan ustedes en alguna instrucción determinada o en algún juez o jueza en concreto? ¿En quien fijan su atención es en alguien que parezca querer hacerles la pascua a aquellos por lo que usted vota? Pues mire hacia la otra banda y encontrará lo mismo. Y, por solo apuntar alguna otra cosa, en otro ámbito: hay tribunales que parecen empeñados en el sostenerla y no enmendarla. Un ejemplo, el TXSG viene paralizando desde hace años la mayoría de los proyectos de renovables de Galicia, hasta 86, aduciendo unos u otros motivos. Pues bien, pese a que la Unión Europea ha avalado, tras el oportuno recurso, la tramitación de la Xunta, los proyectos, vueltos a la misma sede judicial, vuelven a encontrar peros. No sé si esto no será un mal más extendido. En todo caso, y ya que he abierto con una cita de La Ilustre fregona, permítanme invitarlos a visitar el capítulo XLII de la segunda parte de El Quijote, aquel en que don Alonso Quijano le da consejos a Sancho sobre la gobernación de la ínsula Barataria y la gestión de la justicia. Y, no para ustedes, por supuesto, sino para aquellos que corren a tirar la piedra de telediario sobre aquel en quien recae la primera sospecha o acusación, fundada o no, este consejo: «Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones».

El paso al Musel y la contaminación de La Calzada

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L’APRECEDERU EL PASO AL MUSEL Y LA CONTAMINACIÓN DE LA CALZADA Desde hace tiempo, los vecinos de La Calzada vienen organizando protestas contra el tráfico de camiones hacia El Musel por la avenida Príncipe de Asturias. Las razones son de dos clases, la alta contaminación de la zona en determinados días y las molestias y teóricos peligros que un alto número de vehículos de ese tipo suponen. Cabe señalar, sin duda, como apuntan todos los estudios, que la mayoría de las emisiones molestas y contaminantes provienen de la industria de los alrededores y, en menor medida, del puerto. Las emisiones de los vehículos pesados suponen un aporte menor. En el enfado vecinal influye que algunos proyectos prometidos, como el del vial soterrado de Xove, que depende o dependía del Ministerio, hayan sido anulados, y que no se vislumbre actualmente proyecto alguno decidido y comprometido con presupuestos. Ahora bien, sin negar los trastornos de los vecinos por el tráfico y su enfado por los desengaños, me da la impresión de que hay un objetivo emocional y ocupacional en las movilizaciones, centrando en un elemento parcial del problema la expresión de las molestias y preocupaciones. Del mismo modo, la actuación y los discursos del Ayuntamiento xixonés me parecen desenfocados, al menos en su expresión, pues lo que parece es que exigen la desaparición del tráfico pesado ya, y, sin embargo, saben que cualquier solución razonable exige años. “Razonable” significa construir vías alternativas al puerto, trazados que, sobre muchos millones, llevarán tiempo. Pues el punto fundamental es que El Musel es un centro de empleo y riqueza al que hay que atender, de momento, por donde se puede, hasta que haya una alternativa ya construida. (Por cierto, los vecinos de las proximidades de los posibles trazados distintos ya han agitado el rezo eterno de los asturianos : “Non na mio quintana”). Y, a propósito, ¿alguien ha preguntado a los transportistas, de los que nadie habla, su punto de vista?

Plasmo: Refraneru

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Nun puedo creelo, plasmo: