De la deturpación, a las obras sin prisa y al eufemismo

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(Ayer, en La Nueva España) DE LA DETURPACIÓN, A LAS OBRAS SIN PRISA Y AL EUFEMISMO Esta vergonzosa y demoledora historia sucede en 2003. Luis García Ribero, natural de Lluces, tiene ciento dos años y vive en la Argentina. En visita a ese país del Presidente Areces y su séquito, le preguntaron de dónde era natural. “De Lluces”, respondió. “¡Ah!, de Luces en Colunga” se aclararon en voz alta los entrevistadores. “No, de Lluces, a no ser que ustedes le hayan cambiado el nombre recientemente”. Tal es nuestra patria, tal nuestra sociedad, tal nuestra historia. Otras “asturianadas” nos suspenden asimismo entre el asombro y el enojo. Metrotrén xixonés. Pensado originalmente por Álvarez-Cascos como un instrumento de desahogo para el verano xixonés (Feria de Muestras, Molinón, Les Mestes…) fue criticado vehementemente por dos razones contrarias: ser un gasto inútil (ser de Álvarez-Cascos, en realidad), y quedarse corto, por no llegar a Cabueñes. Iniciada la obra en 2003, lleva prácticamente concluida e inutilizada desde 2008. La redacción del plan para llegar a Cabueñes, adjudicado desde 2019. Pues bien, tras varios aplazamientos, el hospital de Cabueñes pone en marcha su remodelación. Entre los proyectos, un aparcamiento subterráneo. Pero este no puede redactarse, ¡porque aún no se sabe por dónde va a ir el metrotrén! Y, por cierto, ¿se han dado cuenta de que han desaparecido los “culinos” de sidra y han sido sustituidos por el aparentemente eufemístico (y menos asturiano) “culetes”?

Agora, lo importante, lo de les perres

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(Ayer, en La Nueva España) Y AGORA, LO GORDO, LO DE LES PERRES Como saben de sobra, el sistema de financiación autonómica, que debería reformarse cada cinco años, lleva sin hacerlo desde 2009. Después de varios contactos bilaterales con las comunidades autónomas, el Gobierno ha convocado la reunión definitiva para la aprobación del nuevo sistema el próximo 4 de septiembre, viernes. La aprobación requiere la mitad más uno de los votos. De la mitad dispone el Gobierno, con una comunidad que vote a favor la aprobación está hecha. Es seguro el asentimiento de Cataluña y, seguramente, el de Canarias. Hasta ahora, las demás comunidades se han mostrado en contra o reticentes, incluidas las dos gobernadas por el PSOE, Asturies y Castilla-La Mancha. ¿Se mantendrá la postura de estas dos? Paga la pena señalar que el nuevo sistema ha sido acordado con Cataluña, es decir, con el PSC y ERC, y que favorece sustancialmente a esta comunidad, convirtiéndola, casi de facto, en una comunidad semiforal, en la línea o camino de País Vasco o Navarra, coherentemente, en principio, con el discurso/tentación del PSOE desde hace décadas de proclamar el federalismo “asimétrico” para favorecer a Cataluña. Recuerden ustedes a don Vicente Álvarez Areces alabándolo en Barcelona en 2001 o la Declaración de Granada, de 2013, «Hacia una estructura federal del Estado». ¿Y cuál es el plan hasta hora? En concreto, se establece el principio de ordinalidad, según el cual, una región, tras transferir recursos a otra, no puede quedar en una posición inferior en recursos a la que tenía antes de la transferencia. Además, las comunidades autónomas pueden recibir el 5% del IVA generado en sus territorios. Sobre la evidente desigualdad entre comunidades, el sistema está diseñado de forma que, por ejemplo, el IVA de los coches Seat vendidos en Asturies ingresa en Martorell. Por lo demás, en principio, se añadirían 21.000 millones de euros a las comunidades autónomas, de los que, se estima, a Asturies le corresponderían 248. De momento, el cálculo es que el crecimiento de los recursos para Cataluña sea de 4.686 millones; para nosotros, de 248. (Frente al lloro permanente de Cataluña de que están explotados, cabe señalar que Madrid aporta ya casi cuatro veces más que Cataluña a la solidaridad autonómica. La aportación de Cataluña a la redistribución territorial ha aumentado un 14% desde 2018, mientras que la de Madrid se ha disparado un 59%). No esta de más apuntar una preocupación que he señalado en este periódico reiteradamente y que ahora ha venido a subrayar FEDEA en su informe del 17/08/2026: ¿ese incremento de aportación del Estado proviene de nuevos impuestos o se detrae de sus recursos, empobreciéndose así y disminuyendo su capacidad para prestar servicios? A esa prevención añade FEDEA una nueva en su análisis de la nueva propuesta de financiación de las comunidades, la de que el Gobierno asigna a la Sanidad un peso del 38%, cuando el gasto real observado en las comunidades asciende al 48,3%. Lo mismo sucede con la Educación, cuya ponderación del 20,5% queda lejos del 28,1% que representa en el gasto neto regional. Extraigan ustedes las consecuencias. Estos últimos meses hemos estado entretenidos con diversas incitaciones (algunas graves, otras muy importantes, unas cuantas, con tintes de comedia, es cierto): joyas y negocios zapateriles, aventuras leirianas o amores abalianos, incendios, invasión de Ceuta…; pero ahora nos viene este asunto que nada de coyuntural tiene, sino que mantendrá sus efectos -aquí y en el resto de España- por años, y que afectará a nuestros bolsillos y a nuestros servicios, a los de todos y cada uno. Y ahora, la pregunta, ¿cuál será la postura del Gobiernu? Y, en particular, ¿la del PSOE asturiano, la de la FSA? Porque, incluso, aun oponiéndose o no aprobando, hay responsabilidades inherentes a su relación con la casa madre. En fin, veremos y juzgaremos. Aunque no se me escapa, es verdad, que, en casos como el de Asturies en relación con Madrid, no es lo mismo ser gobierno que oposición, esto último es mucho más fácil.

Retrato de desposados con panamá a su frente

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RETRATO DE DESPOSADOS CON PANAMÁ A SU FRENTE Xuan Xosé Sánchez Vicente, Retrato de desposados con panamá a su frente, Uviéu, ochobre, 2010. Septem Ediciones, 247 páxines. Castellanu. Narra la historia de una casería, La Canga, y de la so propietaria, Lola, viuda de Laureano dende l’asesinatu d’esti na Guerra Civil. Asina mesmo, cuenta les rellaciones colos fíos de dambos y con dalgunos amigos, especialmente Adela, y colos trabajadores na casería. Si De los sueños hicimos pesadilla y No miréis al mar somórguiense nos tiempos previos a la guerra civil, durante esta y los inmediatos, y Bajo el viaducto nos 70 a 2000 de la reconversión naval, la especulación y la política municipal, Retrato de desposados aborda la vida agraria y la producción de llechi dende 1920 hasta’l 2000, asina como les lluches del sector -la güelgona y les manifestaciones de los sesenta, les cooperatives y la fundación en Granda de la Central Lechera-. La novela ye un estudiu profundu de la psique y el calter de la protagonista, Lola, de la so voluntá y de la so rellación cola memoria del so paisanu difuntu. La escritura de la novela va dando pasos alantre y atrás, revelando progresivamente’l verdaderu suceder d’acontecimientos que s’anunciaren capítulos atrás, too ello sirvío por una magnífica prosa. El capítulu final ábrese a sorpreses pal llector y invítalu a volver abrir la novela pel entamu. La novela ye la tercera de les míes. Son estes: La muerte amiya de nueche (1984) —La muerte amiya de nueche (IV Premiu Xosefa Xovellanos) (reedición), (2011)—, No miréis al mar (2007) [edición de bolsillu en 2009, edición dixital en 2012], Retrato de desposados con panamá a su frente (2010) [edición digital en 2012], Bajo el viaducto/Al pie del viaductu (2015), en castellanu y asturianu, n’ediciones dixitales tamién, En el muro de tu corazón (2021), De los sueños hicimos pesadilla (2024).

Esta Asturies de ensueño

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(Ayer, en La Nueva España) L’APRECEDERU ESTA ASTURIES DE ENSUEÑO Sí, en su paisaje, en la memoria de sus costumbres, en la señardá con que se la ve desde fuera. Pero, también, de ensueño, de fantasías de pérdida de contacto con la realidad: de desear buenos sueldos, empleos, que los jóvenes no tengan que emigrar a buscar trabajo, defender nuestros productos naturales, para luego hacer, una y otra vez, todo lo posible para que nada de ello se pueda realizar. Un evidente ejemplo es la planta de biogás de Arenas de Cabrales, que parece imprescindible para la continuidad de los quesos de la zona. Nada que decir de las cautelas que la Administración pone al proyecto tal como está actualmente, pero sí mucho a la oposición de todo tipo que se realiza desde el vecindario y algunos grupos de discurseadores. Nada importan para ellos el trabajo, el empleo, el futuro, ni la contaminación actual: cualquier innovación técnica, cualquier modificación del presente entraña un desastre. El de esa planta no es más que uno de los muchos ejemplos de la universal oposición a cualquier tipo de innovación tecnológica en toda Asturies. Al respective, García-Arango y Acero Díaz recomiendan en un artículo (https://www.lne.es/opinion/2026/08/20/cuento-buena-pipa-133496721.html) a esas queserías que escapen a Lleón o Cantabria, donde no tendrán esos problemas, y aprovechan para señalar que esa oposición al emprendimiento, al progreso, diría yo, es el gran problema de Asturies, y que, si no se remueve, nos hará seguir “acelerando nuestra distancia con respecto al resto de España, pues hemos evolucionado hasta llegar a la cola de la economía nacional”. Y permítanme cambiar de tema y de humor. Sigo siempre con interés y admiración el teatro del Salón Costumbrista Asturiano. Se renuevan todos los años los temas, se mejoran las actuaciones, destacan las interpretaciones e, incluso, los decorados. Un público entusiasmado llena todas las tardes la sala del teatro Prendes de Candás. Enhorabuena a todos y gracias al impulsor, Alain Fernández.

Sobre'l presuntu Estatutu

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(Ayer, en La Nueva España) SOBRE’L PRESUNTU ESTATUTU Hace pocos días aparecía en este periódico (https://www.lne.es/asturias/2026/08/05/hallan-plan-estatuto-autonomia-asturias-133102689.html) la noticia de que un grupo de investigadores, La Trókola, que hurga en los papeles del Archivo Militar de Ávila incautados al Gobierno Asturiano (Consejo Soberano de Asturias y León) tras la guerra, había encontrado 12 folios encabezados con el título de Estatuto de Autonomía del Consejo de Asturias y León, cuyo contenido eran los artículos y disposiciones de un estatuto de autonomía perfectamente conformado en todos sus términos. El hallazgo ha suscitado reacciones variadas, algunas escépticas o guiadas por la prudencia; la mayoría, reacciones en las que se proyectan los discursos o puntos de vista políticos de quienes se pronuncian. De unas cuantas se podría decir aquello que es fama que Mark Twain manifestó a propósito de las noticias de su muerte, “Me parecen francamente exageradas”. De entre estas últimas destacan las que dan por hecho que el texto abulense es un estatuto de autonomía de verdad, es decir, que fue efectivamente redactado por el Consejo, y que, por tanto, a no ser por las vicisitudes posteriores, habría sido un estatuto de la II República equiparable a los de Euskadi, Cataluña y Galicia. Las más entusiastas sostienen -mediante una pirueta argumental- que esa virtualidad in pectore equivale a la existencia de un estatuto de hecho, y que la historia posterior, la configuración del Estado de 1978, ocultó a sabiendas esa existencia, privándonos así del derecho a ser una autonomía de las del 151. Naturalmente, a partir de esa tesis pueden hacerse otras inferencias sobre nuestros “derechos” hoy. Convendría, sin embargo, efectuar algunas precisiones. En primer lugar, la de los derechos históricos de catalanes, vascos y gallegos en la redacción de nuestra Constitución. Digamos que hubo fuertes discrepancias en torno al modelo de Estado y que, frente a los defensores del estado unitario, terminaron por imponerse los partidarios del Estado compuesto por “nacionalidades y regiones”. A esa decisión inclinó fuertemente el predominio en Cataluña y Euskadi de fuerzas con mucho peso que exigían la autonomía y a las que había que integrar en el nuevo marco democrático. Esa fuerza y la necesidad de conseguir un voto favorable en el referéndum sobre la Constitución en esos territorios constituyeron el argumento decisivo para abrir la estructura del Estado a las autonomías y, con el sostén argumental de los viejos estatutos, introducir posteriormente el derecho de vascos y catalanes basado en ellos y, naturalmente, a rebufo, el de Galicia. Después, tras una intensa reivindicación, también Andalucía se sumó a la vía del 151. Las demás comunidades, las del “café para todos”, fueron acogidas en la llamada “vía lenta” del artículo 143, que se preveía muy limitado, tan limitado que, por ejemplo, en 1985 los señores Guerra y Quadra vinieron a Asturies a firmar algunas transferencias y a afirmar que, con aquello, la autonomía asturiana quedaba cerrada, como las otras, “para siempre jamás”. Se trató, pues, la obtención de un tipo u otro de autonomía, la conseguida, la del 151, o la otorgada, la del 143, fundamentalmente, de una cuestión de fuerzas, no de “derechos” históricos. Pero convendría, acaso, echar un vistazo al panorama asturiano durante los años de la II República, el tiempo en que se gestan los estatutos “históricos”. En general, no hay aquí demasiado entusiasmo por dotarnos de un estatuto de autonomía. Hay, sí, algunas voces aisladas, curiosamente, entre otras, dos escritores de esa lengua inventada en 1974 que es el asturiano, Pachín de Melás y Fabricio; un ciudadano “ocioso” (creo que es así como lo califica, al respecto, don Bernardo Fernández), Sabino Álvarez Gendín, de quien, por cierto, cuenta una prestosa anécdota Leandro Benavides Gómez (https://www.lne.es/asturias/2026/08/17/profesor-universitario-leandro-benavides-gomez-133424992.html), fabricó un artefacto de ese género; la Juventud Republicana Federal, en palabras de Benigno Fernández, pregona la necesidad de autonomía…, pero nada de todo ello cuaja en nada concreto. Incluso, en 1931, la Diputación, presidida por Ramón González Peña, encarga la redacción de un anteproyecto de Estatuto regional de Asturias y nombra una comisión. De sus trabajos, como del pobre Fernández de los relatos radiofónicos de Pepe Iglesias, “El Zorro”, nunca más se supo. En las “Conclusiones” de su magnífico libro ¡Esperemos! Así nos lo mandan. El debate sobre l’estatutu asturianu na II República, Carlos Gordon sintetiza de este modo la cuestión: “Y lo cierto ye que nenguna de les principales corrientes polítiques del momentu dedicó militancia, recursos o vagar a concienciar y movilizar a la sociedá a favor de l’autonomía”. Y si volvemos a un momento crucial de la segunda República, las actitudes de los que en octubre del 34 se sublevan contra el Gobierno legítimo lo dicen todo. Companys proclama la República Catalana. ¿El objetivo de los insurrectos asturianos? Estas son las palabras de Belarmino Tomás en Sama al anunciar la rendición: «Si Cataluña, Valencia, Madrid, Bilbao y Zaragoza hubieran respondido como hemos respondido nosotros, en estos momentos el socialismo se habría implantado en todo el país. Nosotros hemos vivido en régimen socialista desde el día 6. Nosotros, los asturianos, hemos cumplido». Es difícil pensar, por tanto, que las fuerzas mayoritarias o la opinión pública asturiana en aquella situación bélica, tan indiferentes o remisas en tiempos de paz, se sintiesen impelidas a impulsar un estatuto de autonomía que viniese a sumarse a los ya aprobados de Cataluña, País Vasco o Galicia. Ahora bien, aceptémoslo, entre los documentos incautados al Consejo Soberano de Asturias y León, hay unos papeles donde se redacta un estatuto de autonomía. Echémosle una mirada. Lo primero que sorprende es que el marco de esa autonomía pretende ser el del antiguo Reino de León: Asturies, León, Salamanca y Zamora. Parece una idea proveniente de una mente erudita. Hasta donde se me alcanza, en los discursos que durante la República se sucedieron se habló de una autonomía con Santander o con León, pero nunca con ese alcance. Algunos argumentan que era una idea para cuando en el futuro triunfasen las fuerzas republicanas. Aun así, y pasando por alto que la mayoría de ese territorio estaba entonces en manos de los sublevados, planteémonos una duda: ¿Un Estatuto hecho desde Asturies en que se incorporan como partes de esa autonomía los territorios de León, Zamora y Salamanca? ¿Contando con la opinión y voto de los ciudadanos de esos territorios o sin contar con ellos? Existe un dato todavía más importante. Como el propio grupo que da a conocer el texto señala, “El testu, ellaboráu d'alcuerdu a la llegalidá de la Constitución de 1931, nun apaez firmáu nin fecháu [y con dalgún tachón, preciso]. Tovía nun pudo alcontrase un acta del Conseyu Interprovincial d’Asturies y Llión que demuestre que llegare a ser aprobáu oficialmente o unviáu al Gobiernu la República”. O que se llegase a encargar su redacción, tomar en consideración o discutir, añado. Estamos, pues, ante un texto que no se puede llamar ni siquiera anteproyecto de Estatuto propiamente dicho, oficial. Es un escrito que algún particular o grupo acercó o propuso y que nunca parece haberse tomado en consideración. No quiero pasar, finalmente, sin señalar uno de los elementos constitutivos de esa hilazón de proyecto de Estatuto. El artículo 14 establece que “El Consejo Regional de Asturias y León estará integrado por las Cortes, el Presidente del Consejo y el Consejo de Comisarios”. Y en el apartado tercero de dicho artículo estatuye: “Las Cortes, depositarias de la función legislativa, serán elegidas por un plazo no mayor a dos años, por sufragio universal igual, directo y secreto entre trabajadores de ambos sexos que figuren en el Censo controlado de alguna de las centrales sindicales organizadas”. Que algunos se entusiasmen con el contenido político del texto, no me extraña, es afín a lo que ellos discursean como el futuro ideal; que lo hagan quienes se dicen demócratas me extraña. Y respecto a muchas de las conclusiones extraídas del hallazgo y manifestadas tras él, ¿qué quieren que les diga?, reitero las palabras de Mark Twain recordadas al principio: “Me parecen francamente exageradas”. Xuan Xosé Sánchez Vicente

De picu, tenía mio güela un xarru

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(Ayer, 19/08/2026) L’APRECEDERU DE PICU, TENÍA MIO GÜELA UN XARRU No sé si ustedes llevan la cuenta de los desaparecidos. No, no me refiero a personas, ni a los que se mueren ni a aquellos de los que nunca que más se sabe. Me refiero a promesas y proyectos que se nos anunciaron, unos como el futuro de la energía limpia, para el mundo y para Asturies, otros como proyectos industriales e inversores, creadores de mucho empleo, por tanto, para nuestra tierra. La lista podría ser extensa, me limitaré a algunos anuncios. Sin duda, el más publicitado y aplaudido fue el del hidrógeno verde. Verdadero bálsamo de Fierabrás, el hidrógeno verde, producido por electrolisis del agua, a partir de electricidad generada por fuentes renovables, permitiría producir energía sin contaminar. La realidad actual es que su producción tiene unos costes que lo expulsan del mercado, lo que lo hace inviable. Les daré dos titulares: “La realidad económica y técnica del hidrógeno dista mucho de las ensoñaciones que lo convertían en el eje central de nuestro futuro energético”. “La transición energética en Asturias no es tan verde como se pintaba. Los grandes proyectos de hidrógeno verde siguen en el aire y varias compañías industriales han dejado en suspenso sus planes para utilizar energías verdes pese a contar con ayudas europeas”. Y de ahí pasemos a más concretos ejemplos. ¿Oyeron hablar de la Agencia de Salud Pública, una agencia estatal que tenía grandes posibilidades de venir para Uviéu? Pues acabó en Zaragoza, y Canteli y Barbón echándose las culpas. ¿Y qué me dicen del taller de blindados que iba a venir a Barros, Asturies? Pues se instala en As Pontes, Galicia. ¿Y de la fábrica de coches china que se insinuó para aquí? A Ferrol, con su comedia temporal con Defensa y Navantia. ¿La fuerza de las meigas, la incompetencia, los anuncios por mera propaganda? Yá lo diz el refrán: De picu, tenía mio gúela un xarru.

Azurriángamelamelonga (Segunda edición)

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AZURRIÁNGAMELAMELONGA (SEGUNDA EDICIÓN) Xuan Xosé Sánchez Vicente, Azurriángamelamelonga (Segunda edición), Trabe, coll. Incla Interior, nº 100, Uviéu, 2011 Azurriángamelamelonga (Segunda edición) ye’l tercer llibru míu de cuentos. Los dos primeros fueron Cuentos de llingua afilada (1984) y Lluna llena (1990). Dempués d’Azurriángamelonga asoleyóse Como yéramos (2023). Resume del llibru y un par d’anotaciones sobre les sos narraciones y la escritura. A la redondiella (paxs. 8-15) La historia d’una probe vilba probe a la que-y enfermaren les vaques y nun sabía cómo curales hasta que pasó perillí un rapaz que-y ofreció un ensalmu pa curales. Turcu (páxs. 17-26) Un perru particular y el so amu, que corta lleña. El llibru les refutaciones (páxs. 27-44) Un amor fracasáu y una venganza. En ningún tiempu (páxs. 45-56) La historia del cenciellu Falín y el so recuerdu. Meruxis aprucientibus (páxs. 57-60) Les burlles a una pastorina y el cumplimiento d’eses burlles. Mamuth (páxs. 57-60) Una historia d’amor y sacrificiu nos tiempos de dioses y pintures nes cueves prehistóriques asturianes. El sabor de les palabres / Divines palabres (páxs. 61-109) Una investigación del léxicu del les partes sexuales de la muyer y una comisión d’investigación parllamentaria sobre’l profesor autor de la investigación. Ella yera como un ánxel (páxs. 111-120) El despiste d’un nuevu habitante al aportar a una nueva ciudá. Por méritos propios (páxs. 121-139) La suerte y la sorpresa de Benito, guarda y furtivu al empar. Amanita phalloides (páxs. 141-157) A la gueta de setes y l’enseñu de les tribes d’elles a los escolinos. Dende un puntu de vista bien llevantáu (páxs. 160-163) El maríu prubín y bien mandáu, la so muyer y el cura. Ensiertos a la segunda edición (páxs. 165-181) Cuatro ensiertos con variaciones sobre dalgunes de les anteriores narraciones y una consideranza sobre’l cuentu tradicional. Alvertencia editorial (páxs. 183-188) Sobre l’autoría de dellos rellatos y un pleitu ente dos investigadores y redactores de los textos. Valoración En tol llibru, amás de la bona escritura -les dos güeles de mio yá morrieren desayaque-, hai rellumos continuos d’humor y d’ironía, asina como de referencies culturales. Amás del humor asoma en dellos momentos la tenrura y, inclusu, la empatía cola xente sufriente. Dellos cuentos tienen como base narraciones populares, reescrites, naturalmente.

¡Ah! Pero sí se podía

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(Ayer, en La Nueva España) ¡AH! PERO SÍ SE PODÍA Como el pájaro Tero, que en un lado da los gritos y en otro pone los huevos La vivienda tiene un problema y un discurso. El centro del problema es que el número de viviendas es escaso para el conjunto de habitantes que la necesitan. Hay poca vivienda y se construye poco. En consecuencia, el precio de los pisos se ha disparado, así como el de los alquileres. Pero esa situación de oferta y demanda tiene también otras causas estructurales: los planes urbanísticos tardan por lo menos diez años en definirse, los permisos para construir se retrasan años en las administraciones, las valoraciones de lo que cuesta construir un metro cuadrado se demoran indefinidamente. Todo ello impide y retarda, y, al hacerlo, encarece. Sobre ello se ha montado un discurso, llamemos “terista”, que culpa de la falta y, sobre todo, de la carestía, a las administraciones rivales, a los propietarios, a los constructores y promotores. Unos por inútiles, los otros por querer enriquecerse explotando a trabajadores y jóvenes. Con esa premisa se han ido tejiendo una serie de leyes y normas para proteger a los inquilinos que no pagan y topar las rentas. Ahora bien, esa especie de “expropiación” del derecho particular ha tenido efectos beneficiosos para los protegidos, pero ha hecho que muchos propietarios hayan dejado de alquilar sus casas, retirándolas temporalmente del mercado, o vendiéndolas. El resultado, en todos los casos, incluidos especialmente los de las “zonas tensionadas”, es que quienes no son beneficiarios actuales de esa intervención de los gobiernos sobre la propiedad, se han visto perjudicados por el incremento del alquiler -como compensación al riesgo-, su inexistencia o el encarecimiento de la vivienda que se desea comprar. Por si fueran pocas las obligaciones del propietario con sus morosos, ha de pagar a Hacienda las rentas anuales no percibidas, como si las hubiera cobrado. Es verdad que, después, con papeles, paciencia y una caña… Así que no les extrañe que el ciudadano progresistizado huya después del inquilinato como el gato escaldado huye del agua fría, y que el que aún no ha sido progresistizado ponga sus barbas a remojar cuando ha visto pelar las del vecino. Y, por si fuera poco, los más de tres quinquenios de retraso en la normalización de la red eléctrica -hablaremos de ello otro día- no solo impiden instalarse industrias o modernizarse las existentes, sino que se llega a lo que denuncian estos titulares: “El 'tapón' de la red eléctrica deja 80.000 viviendas paradas y sin corriente en España. El colapso de la infraestructura deja sin capacidad de conexión a muchas de las provincias con mayor demanda residencial”. O, por venir aquí y por otras causas, ¿recuerdan aquellas viviendas compradas y sin poder habitarlas de Villaviciosa, hace solo unos meses, por una estupidez legislativa? Así las cosas, ahora, de repente, parecer abrirse la luz para construir miles de viviendas en toda Asturies, mediante alguna modificación normativa. Vean: “Los Ayuntamientos asturianos celebran la actualización del módulo de vivienda de protección: solo en Oviedo podrían desbloquearse 8.500 pisos Los municipios creen que el incremento del metro cuadrado en un 3,7% y las ayudas complementarias que concederá el Principado incentivarán la promoción de nuevas edificaciones”. En toda Asturies, aclaremos, se prevé que la actualización de un módulo que llevaba sin actualizarse desde 2022, pese a la subida de precios de los materiales, de la mano de obra y de los combustibles, acelerará la construcción de miles de pisos. ¿Así que no eran solo los malvados propietarios, los constructores y los promotores los que no construían y, por tanto, encarecían? ¿Así que nosotros dábamos los gritos en un lado y poníamos los huevos, es decir, no los poníamos, en otro? ¿Y toda esa vivienda va a construirse de inmediato? No. ¿Van a solucionarse con prontitud los problemas de escasez de vivienda y de carestía de los alquileres? No. ¡Pero, ay amiguín, el año que viene hay elecciones! Conviene acordar los gritos de antaño con los cánticos de hogaño.

Dos medios siglos

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DOS MEDIOS SIGLOS En 2024 se celebraban institucionalmente los cincuenta años del nacimiento de Conceyu Bable. Este año de 2026 un conjunto de particulares y alguna asociación han puesto en marcha actos para conmemorar la manifestación de junio de 1976 que encabezaba una pancarta con las consignas de “Bable a la escuela” y “Autonomía rexonal”. Conviene subrayar que la organización de la manifestación y su impulso fueron iniciativa de Conceyu Bable. Las consignas también lo eran. Adelantémonos un poco. Cuando en 1980 se pone en marcha la creación-redacción de un estatuto de autonomía, a ninguna de las dos comisiones redactoras iniciales, ni la de “los ocho”, ni la de “los veinticuatro”, formadas por profesionales e intelectuales de todos los ámbitos, se le ocurre proponer como nombre de la región el de Asturias, eliminado en 1833 para ser sustituido por el de “provincia de Oviedo”. Así, pues, como “Oviedo” venía siendo el texto que llega el 18 de enero de 1980 a la asamblea salida de las elecciones de diputados a Cortes y a la Diputación Provincial. Es solo una enmienda particular mía, a la que de inmediato se suman todos los grupos parlamentarios, incluido el PSOE, del que yo era miembro, la que restaura nuestro nombre milenario. No traigo el dato por presumir (¿y por qué no?), sino para subrayar cuál era la escasa o nula conciencia asturianista/autonomista que ocupaba entonces la inteligencia asturiana y sus partidos políticos. Porque, por cierto, ningún partido -tal vez alguno muy minoritario- tenía entre sus propósitos para España la existencia de autonomías -salvo la de vascos y catalanes y, acaso, gallegos-. Aún recuerdo un mitin de Santiago Carrillo, en 1977, en la plaza de toros de Xixón, abominando de la idea y riéndose que quienes lo proponíamos. No pretendo aquí atribuir la existencia de la autonomía asturiana a Conceyu Bable, ni mucho menos. Fue la evolución posterior de la sociedad y la política española y, especialmente, el tirón reivindicativo andaluz, lo que acabó por establecer estatutos de autonomía generalizados (el “café para todos”, de Manuel Clavero Arévalo). Sin esas circunstancias, es posible que hoy no disfrutásemos de autonomía. Lo que sí es evidente es que Conceyu Bable recogió una idea de igualdad política con Cataluña y Euzkadi que entonces alentaba entre una parte de los jóvenes de Asturies y de la diáspora, y la puso en el primer plano de las materias considerables en política, junto con la del asturianismo o asturianidad, no solo sidreros, sino, sobre todo identitarios y políticos. (El de la bandera, por cierto, fue otro de los impulsos de la asociación). El segundo de los lemas, “Bable a la escuela”, requiere un breve excurso histórico. Como saben las personas mínimamente instruidas, hay literatura y escritura en asturiano desde el siglo XVII. En el XVIII, XIX y XX se intentan poner en marcha estudios y academias de nuestra lengua; alguna lo hace, con poca duración, en la primera década del XX. En vísperas de 1974, la fecha de constitución de Conceyu Bable, la situación del asturiano es esta: una lengua hablada generalmente, más o menos amestada con el castellano a veces; el desprestigio casi universal del asturiano para usos sociales “prestigiosos”: conferencias, por ejemplo, para la enseñanza, para la escritura culta, para la Administración, es decir, su consideración como lengua de categoría inferior no apta para la vida social formal ni para la “cultura”. Pocos años antes, un grupo de personas de cierto predicamento había puesto en marcha, a través de la asociación Amigos del Bable, una serie de iniciativas tendentes a rescatar canciones y poesías. La idea de convertir el asturiano en una lengua viva y culta, usada en cualquier contexto, estaba lejos de sus intenciones. Exagerando, diríamos que querían dar un “entierro digno” a nuestra lengua. Pues bien, lo que los rapazos de Conceyu Bable y todos cuantos otros se suman a ese impulso inicial en el resto de España entienden que nuestra lengua no es un modo de hablar de segunda categoría o limitado, sino una lengua igual que las otras, merecedora, por tanto, de idéntico trato que las demás, en la escritura (“escribir, escribir y escribir”, proclamaba la primera entrevista con los tres fundadores en la revista Asturias Semanal), en los medios de comunicación, en la vida social formal y en la enseñanza (“bable a la escuela”); de la misma dignidad y capacidades que las demás, diría yo. (Por cierto, que sepa, fui el primero en utilizar el asturiano en la Universidad, en unos cursos de verano que impartía, en concreto, en aquel momento, el profesor Emilio Alarcos Llorach. La reacción fue de sorpresa y de algunas risas contenidas, por la novedad. Escribir y hablar en cualquier contexto, esa era la receta).
Acaso sería conveniente analizar los resultados históricos y actuales de aquel impulso de hace medio siglo. Los éxitos y las carencias. Las amenazas, las reacciones sociales, los discursos de odio y hostilidad. Acaso, en otra ocasión.

De toponimia y don Antonio

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L’APRECEDERU DE TOPONIMIA Y DON ANTONIO El Gobiernu, a través de la consejera de Cultura y Política Llingüística, doña Vanessa, y del de Ordenación del Territorio, don Ovidio, acaba de presentar la plataforma «Topía», un instrumento digital que pretende recoger la toponimia menor, la de los ríos, fuentes, caminos, playas, praos, etc., mediante la colaboración de los vecinos o de cualquier ciudadano. Está disponible en castellano, asturiano y eonaviego y únicamente exige que el usuario se registre previamente mediante un nombre y una contraseña. Una vez inserto el nombre en la aplicación y localizado el lugar, la propuesta sufre una peñera por los expertos, para evitar errores o disparates. Después se oficializa el nombre y la localización. A quien le interese: https://www.lne.es/asturias/2026/07/30/topia-nueva-aplicacion-principado-abre-132951134.html. La propuesta no es una novedad. En Galicia, por ejemplo, funciona la aplicación Galicia Nomeada, de características semejantes, con éxito notable, a lo que parece. Además del interés por recoger y guardar palabras de lugares para siempre, la idea evitará la progresiva falsificación de los nombres asturianos, falsificación que lleva tiempo funcionando, bien por la presión oral castellanista, que actúa, ya desde la escuela, creando un complejo de inferioridad en el hablante; bien por la maniática y enfermiza deturpación desde las instituciones (¿por qué es loable “Lastres”, por ejemplo, y despreciable “Llastres”), en una forma nada sutil de imperialismo. Dejemos aparte los odiadores. Y, a propósito, coincide la iniciativa con el aniversario de la muerte de don Antonio Trevín, tan respetuoso y amante de lo asturiano, asturianista a su manera, sobre socialista. Esa coincidencia me permite traer aquí, homenajeándola, su memoria, y sumarme a las honras que le han tributado sus compañeros, sus convecinos y, por supuesto, sus familiares. Hombre cabal, dialogante y afectuoso, Trevín. Amigo a quien extraño. Por cierto, en 2015 presentó mi novela En el muro de tu corazón. Con motivo de su fallecimiento, publiqué sus palabras en mi blog: https://xuanxose.blogspot.com/search?updated-max=2025-08-06T11:22:00%2B02:00&max-results=10&start=80&by-date=false (Semeya: RTVE)