El blog de Xuan Xosé
Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Hai 50 años: Autonomía y asturianu
Un migayín de memoria y por rise un poco.
La memoria: El Comercio asoleya esti artículu de la segunda manifestación con llicencia (la primera fue una de xubilaos).
Les pancartes, pintaes y amarraes en mio casa, los eslóganes negociaos por nós; el coche colos altavoces, lleváu pola mio muyer y colos mios fíos dientro. Como diz, el discursu dilu yo, na plaza l'Ayuntamientu.
Y por rise un migayín: diez minutos enantes d'entamar la manifestación, Begoña -onde entamó- taba desierto aparentemente, pero los portales enllenos, ente otros, con la mayoría de los que dempués garraren la pancarta. Cuando'l paséu tuvo enllenu xente, los que taben nos portales al aguardu de ver cómo diba aquello, dieren un pasu al frente y garraren la pancarta de la cabecera: "Bable a la escuela, Autonomía rexonal".
Y dempués vieno lo que vieno, y "el que pudo facer nun fizo".
(El xueves, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
PARAAPROPIACIONES Y NON NA MIO QUINTANA
Por poca atención con la que ustedes sigan la actualidad, observarán que existen dos discursos y dos actitudes que, como el agua y el aceite, se superponen, sin mezclarse. Por una parte, todo el mundo protesta por los precios de la vivienda, por el desespero de la juventud para acceder a una habitación propia o en alquiler; y, al mismo tiempo, reclaman que las administraciones (estatales, regionales, locales) actúen y solucionen de inmediato para solventar el problema. Bueno, algunos reclaman viviendas gratis, creadas ex novo o arrancadas a sus propietarios.
Pero, ¡ay amiguín!, cuando se trata de poner en marcha medidas concretas, entonces las cosas cambian, si lo que conllevan esas medidas es una modificación de las beatíficas condiciones en que viven los que ya tienen casa. He aquí un ejemplo. Un discutido plan para construir viviendas en Xove, Xixón. Aparecen los vecinos: “aquí no puede haber torres. Todo lo más, cuatro alturas”. Igual ocurre en Cabueñes, Xixón. El ayuntamiento quiere dedicar una parcela para viviendas. Otros vecinos: no quieren construcciones y, añaden, “ello devaluaría nuestras viviendas”, argumento que vamos a escuchar en otros casos.
En Xixón también: unos ciudadanos han puesto mesas y bancos en el Solarón, para ocuparlo como parque y evitar que se construya para sufragar los gastos de la futura estación. Bueno, ya saben, menos viviendas, muchas menos y más caras. ¿Y la vivienda abundante y barata? ¿Y los sufrimientos de los jóvenes? Eso queda para los discursos.
Con los parques de baterías, necesarios para tener energías limpias, un poco más baratas y evitar un colapso accidental ocurre lo mismo. Contra el sistema mismo existe un temor infundado, casi supersticioso, alentado por ciertos discursos. Pero es que, además, en cada caso concreto que se concede, con todos los trámites y garantías precisos, un permiso, aparece la oposición sistemática de los vecinos.
¿Energía limpia y barata? Sí, pero non na mio quintana.
Homenaxe al Surdimientu. La Villa, 19/06/2026
Llevamos unos meses celebrando'l nacimientu de Conceyu Bable y l'entamu'l Surdimientu.
El vienres 19 celebramos na Villa, na Plaza la Poesía, un recital de poesía empobináu pol Círculu de Valdediós, l'afalu de la incansable y entusiasta Sainta y la coordinación de José Luis García Martín. El títulu yera "Homenaje al Surdimientu. 50 años después".
L'anunciu, una semeya de los recitadores y organizadores y Xuacu Amieva, que peslló'l recital, a la gaita.Parte'l públicu.
Homenaxe póstumu a José Antonio Fidalgo Sánchez (20/06/2026)
(De La Nueva España del 21/xunu/2026)
Ramón Díaz
Colunga rinde homenaje póstumo a José Antonio Fidalgo, "hombre sabio y bueno"
Acto en memoria del profesor, gastrónomo y autor de más de 250 libros, colaborador durante más de 30 años de LA NUEVA ESPAÑA, donde publicó más de 2.000 artículos
La iglesia de San Juan de Duz, en Colunga fue sede este sábado un homenaje póstumo a un hombre "sabio" y "bueno", el profesor, gastrónomo y escritor José Antonio Fidalgo Sánchez, natural de esa localidad, fallecido en diciembre y colaborador durante más de 30 años de LA NUEVA ESPAÑA, donde publicó más de 2.000 artículos. Acudieron autoridades, familiares y amigos. Cuatro voces cercanas al homenajeado desgranaron las múltiples facetas del llorado maestro.
Pepa Martínez Ordieres, vecina y coetánea de Fidalgo, aportó la perspectiva más íntima al evocar al "niño de San Juan" que fue su compañero de escuela: "Recuerdo que lo sabía todo". Pero lo que más destacó fue su bondad: "Ni siquiera robaba arbeyos como nosotros", confesó entre sonrisas. Recordó que muchas veces pensó: "Este niño va a ser algo", rememoró.
Matrícula de honor
El pronóstico fue acertado: Fidalgo estudió en el Colegio de la Inmaculada en Gijón, y su vecina recordó que ella y su familia aplaudían y se sentían orgullosos al escuchar: "José Antonio Fidalgo, matrícula de honor; José Antonio Fidalgo, matrícula de honor"… La interviniente concluyó con una frase que el homenajeado pronunció durante el centenario de la iglesia: "Hay que hacer el bien, hacerlo bien y ser buena persona". Justo "lo que él ha sido en la vida", añadió.
Xuan Xosé Sánchez Vicente, profesor, político, escritor y ensayista, rememoró los encuentros personales con Fidalgo y su esposa, Alicia Alonso, en un hórreo donde acogían a visitantes de toda índole... como el premio Nobel Severo Ochoa. Repasó la ingente producción bibliográfica del homenajeado: 150 libros dedicados a Física, Química y disciplinas científicas, y más de un centenar sobre cocina.
Tortilla de San Juan de Duz
"Era un hombre entretenido, ameno, muy culto", resumió Sánchez Vicente, que destacó dos obras culinarias: una de pequeño formato con prólogo del futbolista Quini y otra con más de 400 recetas, entre las que figuran creaciones tan singulares como los huevos al paisanín o la tortilla de San Juan de Duz. Subrayó la afabilidad del homenajeado, "muy próximo y muy cariñoso".
Miguel González Pereda, cronista oficial de Villaviciosa, aseguró que Fidalgo era "todo conocimiento, todo voluntad". Fidalgo le explicó que sus saberes procedían de su infancia en el asilo de Colunga, donde residió y donde una mujer le transmitió historias, cuentos, cantares y recetas. Allí situó González Pereda el germen de la posterior labor como divulgador de Fidalgo.
Describió también la época universitaria de Fidalgo en Oviedo, donde acudía a la casa de los Figaredo. Allí coincidió con Carmen Rodríguez, de Ribadesella, "muy buena y gran cocinera". La mujer no sabía leer y, ante la afluencia constante de personalidades –"cuando no venía a comer el gobernador, venía el obispo"–, le pedía a Fidalgo que le leyera las recetas hasta diez veces. "Llegó a aprender recetas de memoria" y acabó convirtiéndose en un "sabio de la gastronomía".
Una "nube de fantasía"
Ubaldino Martínez, uno de los impulsores del homenaje, leyó el discurso que Fidalgo pronunció al ser nombrado cronista de Colunga, en el que reflexionaba con humildad sobre la responsabilidad de compartir el cargo con el general Juan Vigón y el profesor Francisco Grande Covián, con quienes no se atrevía a competir "en categoría humana e intelectual".
Fidalgo aseguró en aquella intervención en 2019, que desde su nombramiento como hijo predilecto de Colunga, poco antes que el de cronista, no sabía si vivía "en una nube de fantasía o en una especie de noria mental donde todo me da vueltas alternando alturas y suelos en velocidad vertiginosa".
Reconocía la influencia de su tía Palmira, a quien llamaba "mamina", y de los Figaredo Montoto, a los que consideraba "más que su familia". Y citó el consejo de Siro Arribas, su catedrático de Química Analítica: "Mire, Fidalgo, nunca se limite a cumplir con su deber porque, si lo hace, ya no cumple con su deber. Usted es científico, esfuércese en saber cada día más y en conseguir que los demás también lo sepan. ¡Nunca deje de escribir!".
El acto concluyó con la actuación del coro orfeòn "San Lorenzo", de Gijón.
Pedro Sánchez tiene razón
(Ayer, en La Nueva España)
PEDRO SÁNCHEZ TIENE RAZÓN
Escándalo no pequeño en Vizcaya/Bizkaia, un tribunal califica con 0,0 a una larga lista de alumnos, los que tienen la mala suerte, como dice un medio de comunicación irónicamente, de que sus apellidos empiecen de una determinada manera. En concreto: examen de la PAU, de “selectividad”. Precisando: seis colegios concertados y del modelo A, es decir, que cuentan con el castellano como lengua vehicular, con la excepción de Lengua y Literatura en euskera, que se imparte como materia obligatoria. Todos sus alumnos acudieron al Tribunal 11 en la Facultad de Economía y Empresa del campus de Sarriko. Pues bien, en dos aulas de ese centro, las que correspondían a los apellidos que iban desde la letra I a la letra S, los 0,0 cayeron como un bastiazu en su examen de euskera. Algunos de esos alumnos suspendidos tienen el euskera como lengua materna, y todos tienen un título de conocimiento de esa lengua. Manifestaciones, protestas de padres, silencio de la Universidad, intervenciones de la consejera de Educación y otros responsables educativos. Todo parece indicar que algún Savonarola formaba parte del tribunal que corregía (¿) y puntuaba. ¡¿Un 0,0?! ¡¿Muchos 0,0?! ¡Y tantos alumnos perjudicados para su futuro!
En Aragón ha estallado también un buen alboroto. Una oración de sintaxis complicadísima, que, además, admite diversos análisis “correctos”. Una docente: “La oración que ha salido para analizar en el examen PAU de Aragón es para caerse para atrás, es totalmente innecesario hacer que los niños pasen por esto”. Y precisa: “algunas estructuras de la oración podían interpretarse de formas distintas dependiendo del enfoque gramatical empleado”.
En Asturies ha ocurrido algo parecido: la Universidad ha dado por inválida cierta respuesta sobre un fragmento de la oración de sintaxis, respuesta que era la que habían enseñado casi todos los profesores a sus alumnos, la tradicional, la que está entre los ejemplos de la RAE. Sin embargo, inicialmente, esa respuesta tradicional la dieron por inválida por no sujetarse al doctrinarismo de quien daba las órdenes de corrección. Afortunadamente, al día siguiente recularon.
En Galicia la conmoción fue mayor. Hubo errores en los exámenes de Debuxo Técnico, Historia de España e Historia del Arte. El ejercicio de Tecnoloxía e Enxeñaría también incumplía una de las normas más elementales de la selectividad gallega, la oferta de opciones en las preguntas. También aquí, como en los demás sitios: todos contra todos, padres, Xunta, Universidad, partidos de la oposición, al modo del capítulo XXVI de la primera parte de Don Quijote: “daba el arriero a Sancho, Sancho a la moza, la moza a él, el ventero a la moza, y todos menudeaban con tanta priesa, que no se daban punto de reposo”.
Al presidente Sánchez pueden echársele en cara muchas cosas, recordarle sus “¿que yo he dicho eso?”, por ejemplo, o sus “¿para qué los presupuestos?”. Sin embargo, en una cosa tiene razón don Pedro: ¿para qué un debate sobre el estado de la Nación en las Cortes? Abonda con mirar para nuestras universidades.
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