Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
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Entrevista (segunda parte)
(Ayer, en La Nueva España)
–Entra en el PSOE.
–Llámame Pedro Silva pa la executiva la UXT de la enseñanza y m’afilio por decoro. Salgo diputau por Infiestu en la Diputación Provincial.
–Estuvo en la Comisión de Cultura preautonómica.
–Damos una vuelta grande a la orquesta y traemos de director a Víctor Pablo Pérez. Llevo el museo, que se abre gracies al equipo que tamos allí, loa políticos con los que vinieron de la diputación y los funcionarios. Con Francisco Álvarez-Cascos funcionamos estupendamente. En el museo están Fernández Canteli, Nely Fernández, Ramiro… Querían que fuese temporal, para mantener al tiempo sede de la Bienal de Arte, fichamos a Marcos Vallaure y a Toto Castañón... Abrimos la Cuevona, con Javier Fortea pusimos en marcha un plan de excavaciones y ficimos un llibrín que los arqueólogos no queríen sacar porque yera divulgativu.
–Cosas como diputado.
–No había bandera d’Asturies ni en el actu de constitución ni en todo Cangues de Onís, con el ministro Clavero Arévalo. Fuí al coche y puse una. Ocúrreseme cambiar el nombre de provincia de Uvieo por Asturies.
–Impulsa el artículo cuarto del Estatuto, el del bable.
–No lu habría si no toy de diputau. Entró después de un durísimu debate con Barthe Aza, muy amigu míu y lleva un elemento fundamental: «el bable como lengua específica de Asturias». Eso cápase en Madrí. Llámame de noche Pedro de Silva y me diz: «o desaparez lo de ‘como lengua específica de Asturias’ o no hay artículo cuarto». La decisión tengo que tomala yo. Funcionaba así. Curiosamente, les actes del debate del estatuto de esi día son les úniques que no tan publicaes en los cortes.
–¿Por qué deja el PSOE?
–No ye tanto la llingua cuanto que no existe ninguna política autonómica y fáese lo que se manda de Madrid y que en aquel momento especialmente, no hay más política asturiana que el SOMA y la UXT d’Ensidesa.
–Se va en el mejor momento.
–Manolo Villa dixome: «vas pegar una patada a la lechera ahora que la ties llena». Queríen poneme na llista de la autonomía, dixe «ponéisme atrás del todo». No sé si me pusieron el 19, salieron 18 y ficieron tolo posible pa que nadie dimitiese o marchase nos cuatro años siguientes, porque empecé a decir lo que quería. Lo mismo en Xixón con Palacios.
–El Partíu Asturianista.
–Hay una persona muy importante, Xesús Cañedo Valle, que taba ya en la DSA y en el PSPA, que ye el mayor amigu que tengo. El núcleo inicial seguimos todavía. Costó mucho llevalo adelante. Igual recuerdes los mítines que daba col altavoz en plena calle. Luis Riera Posada escuchó unu enteru y dixo: «no te voy votar, pero qué cojones tienes». Llevábamonos muy bien, entonces, todos los políticos.
–Estuvieron dos legislaturas.
–Pa la tercera faltáronnos 800 votos. Hubo dos coses: el barullu de Marqués y Cascos y, sobre todo, que Areces venía cola varina máxica y yera la esperanza de tol mundo. Y haber conseguido la llei d’ usu y promoción del asturiano.
–¿Por qué?
–Nos fizo la campaña en contra to’ l asturianismo, llamándonos traidores, más Izquierda Unida. Nos cursos de verano de la Academia de la Llingua nos poníen a parir académicos. El argumentu era que no conseguimos la cooficialidá porque no quisimos, que el PP nos la hubiese concedido. Tovía lo decía haz un mes un prócer asturiano que siempre quier sacar la cabeza. Había 6 votos pa la cooficialidá y necesítense 27. El gran éxitu de promoción y protección del asturiano pa maestros, pa los periódicos, pa tal, que lleva en vigor veintipico años fue la nuestra culpa. Esa absoluta memez indica mucho de la intelixencia d’ un ciertu setor de la población. Puntu.
–¿El asturianismo tiene que ser de derechas?
–Haylu muy izquierdsu. El nuestru asturianismu tien que ser templau. Ayudamos a crear 10.000 empleos polos pactos col PP que durante 5 años ficieron obres públiques que inauguró Tíni Areces. Pero esta ye la cabecina la xente: encontré un rapaz que llevaba años de parau, díxome que taba trabayando en una empresa de eses obres que pusimos en marcha y respondióme: «da igual, sois unos traidores, cola derecha no se puede pactar nunca».
–Me refería a su red de pequeños empresarios.
–Dimos durante 10 o 12 años el premiu a la meyor Empresa. Ahí tán Zitrón, Talleres Alegría… José Cardín, de «El Gaitero», dixo que era la primera vez que se fijaban en ellos y que, a partir del premio, creía que iban a tomalos en serio.
–¿Qué modelo tenían?
–La economía de Vizcaya, mucha industria, muchu trabayu, pero los asturianos somos terriblemente conservadores y tamos pensando en la época de los 100.000 empleados del Estado de Franco.
–PAS-URAS.
–A Marqués castíguenlo los suyos porque ya pasó la moda y se xuntó con nosotros, muy roxos, y a nosotros castíguennos por fusionanos con Marqués, la extrema derecha. No lo era. Marqués era un hombre encantador. Tuve tratu con él fuera de la política y tenía una idea muy clara que por dónde debíen ir les coses de Asturies. Muy clara. La lley del asturiano que el PP había preparado era una auténtica basura y y no querían votala y eso que era un acuerdo presupuestario. Sentámonos con Marqués y negociamos línea por línea.
–Tiene tres hijos.
–De 46, 48 y 50 años. Xuan Xinés, Xabel Colas y Llarina. Pa los dos primeros, como pa mí, túvelos dos años sin apuntar, hasta que se xubiló el xuez y no admitía’l asturiano. El primero anda n’el mundu de la empresa y la informática. El segundu ye inxeniero Caminos, Canales y Puertos, tán en Portugal, tienen tres fíos. Llarina teletrabaya pa Total energy y tien un fíu.
–¿Son asturianistas?
–No. Ni el mi nietu David, que tá aquí tolos dís y come aquí... El mundu d’ ellos, desde el parvolario, ye en castellano. La trasmisión xeneracional ye muy difícil. Ónde hay, por exemplo, un padre y una madre castellano-asturiano triunfa el castellano. El parvolario tá muy bien, pero los neños no tienen unos años pa deprender el asturiano en casa y que sea la llengua dominante socialmente pa ellos. El catalán, el gallego pasen el día quexándose. Todes les llingües lo tienen muy complicado, Nosotros tenémoslo un pelín más. Sí, que se caltuviese el usu social me parecía estopendo
–¿Fue un padre presente?
–No. A parte de trabayar y dar clase taba nel mundo de la política con obligaciones de diputáu, reuniones, encuentros. Y escribí. El ñeru débese a Elena.
–¿Qué tal de profesor?
–Bien, desde muy mozo. Nunca cobré de diputau. Dietes. Tuve que conseguir permisu pa dar clase hasta les 11 de la mañana y después exercer la llabor de diputado. Don Mariano adelantóme 5 años la edá de xubilación. Pasábalo muy bien. Empezamos a fartucar por facer más reuniones sin sentíu, más presión de los inspectores, más exixencia pa aprobar a tol mundo.
–¿Le safisface escribir?
–Escribir préstame. En xeneral no hay mucha devoción de vuelta. Tolo asturiano, no digo sólo lo que tá en asturiano, tien poca proyección. Salvo la mi hermana
–¿Le satisfizo la política?
–Sí, fice muches coses.
–¿Qué tal lo trató la vida?
–Bien, toy vivu tovía, tomo poques pastilles, tengo una muyer a la que quiero mucho y que me quier, fíos y nietos... Fíce cosas que, seguramente, -no tanto polo que valgo, sino por los coyuntures- no les habría fecho nadie.
Entrevista (completa) ayer en La Nueva España (primera parte)
Entrevista | Xuan Xosé Sánchez Vicente Fundador de Conceyu Bable y del Partíu Asturianista
"Valoro lo asturiano dende que xugaba en la calle San Xosé, forma parte de la emocionalidá"
"Fuimos toos becarios por méritos propios y por necesidades familiares; fame no pasamos nunca, pero había que esperar por unos zapatos"
Xuan Xosé Sánchez Vicente, en el despacho de su casa, situada en el barrio de El Llano de Gijón. / MARCOS LEÓN
Javier Cuervo
02 JUN 2024 4:01 Actualizada 02 JUN 2024 4:01
Un roxu inagotable
Xuan Xosé Sánchez Vicente (Gijón, 1949), «el Roxu», es profesor, político y escritor. Licenciado en Filología Románica por Oviedo, fue el catedrático de instituto más joven de España. Ejerció la enseñanza en el Instituto de Infiesto y en los gijoneses de Roces y El Piles.
Fundó Conceyu Bable con Xosé Lluis García Arias y Lluis Xabel Álvarez hace 50 años y pertenece a la Academia de la Llingua Asturiana desde que se creó, en 1980.
Entró en política por el Partido Social Demócrata (PSD), que pasó al Partido Socialista Popular de Asturias (PSPA) en 1974, del que fue secretario general y se integró en el PSOE. Concejal en el Ayuntamiento de Piloña por el PSOE en las elecciones de 1979 y diputado por el partido judicial de Cangas de Onís, fue miembro del Consejo Regional y diputado de la Junta General del Principado de Asturias en la legislatura provisional (1982-1983). Abandonó el PSOE en 1983.
En 1985, junto a Xesús Cañedo y Carlos Rubiera, fundó el Partíu Asturianista (PAS), que preside y por el que fue diputado de la Junta General entre 1991 y 1999 (legislaturas III y IV).
En 2005 fue en coalición con Unión Renovadora Asturiana (URAS), liderada por el presidente entre 1995 y 1999 Sergio Marqués.
Como escritor desde 1980 ha cultivado poesía, novela, ensayo y teatro. Tiene el Premio Nacional de Lliteratura Asturiana e hizo un Diccionariu de la Llingua Asturiana.
Está casado, tiene tres hijos y cuatro nietos.
–Nací en Xixón el un del dos del 49, en la calle San Xosé, lluegu viví en la avenida de Portugal. Primeru de cinco hermanos.
–¿A qué se dedicaban en su casa?
–Mio padre, Juan José, de familia de Pion, nacíu en Marqués de Casa Valdés, a puntu d’ordenase xesuita en Cuba, vien p’acá, conoz a mi madre, flechazu y cásense. Tien varies ocupaciones –viaxante, trabaya nun taller, ye profesor auxiliar en el San Luis de Pravia– y estabiliza como profesor titular agregao en el Feijóo ya mayor...
–¿Su madre?
–Pilar trabaya en casa y tien un pequeñu negociu de venta a plazos. El sustentu provoca que seamos toos becarios por méritos propios y por necesidades familiares. En verano, los dos mayores damos clases particulares. Fame no pasamos nunca, pero había que esperar por unos zapatos.
–¿Qué tal era su padre?
–Muy dinámicu y d’enantes. Eses modernidades de atender el llar no les tenía. Taba volcáu en que estudiásemos.
–¿Y su madre?
–Muy esmolecida por nosotros, muy trabayadora y muy cariñosa.
–¿Había ideología en casa?
–Mio madre yera fía’l silenciu de después de la guerra. Mio padre tenía veleidades comunistes y, a veces, falanxistes. Peculiar. Si facía falta, exercía l’autoridá.
–¿Religión?
–Mio padre yera creyente, escasamente praticante, y mio madre yera les dos coses hasta que morrió.
–¿Cómo hablaban en casa?
–En asturiano. Amestao de Xixón. Y el barrio igual.
–¿Cómo fue su primer Gijón?
–En la calle, xugando a piocampo y otros xuegos que recueyo nun llibru xunto la mio muyer y el mi hermanu. Recuerdo dos coses: una, "cuidáu, que vien un coche", y dir detrás de los carros de yerba a roba-yos unes migayes que olía maravillosamente. Pusimos kioscos pa vender coses, pintamos rutes pa xugar a les chapes de ciclistes...
–De su casa, escriben cuatro.
–El primeru que escribió soy yo. Nacho ye periodista; Rubén fizo monólogos, y esi tarbolín que se llama Pilar non para d’escribir ni de presentar. Había llibros, el Quixote, Agatha Christie, un montón de tebeos, y mi padre tenía unos enormes conocimientos de llatín y de griegu.
–¿Dónde estudió?
–Hasta los 10 años, na escuela l’Institutu Xovellanos, con doña Carmina, una famosísima enseñante. Después, la mio primer beca ye colos xesuites y allí tuve mises tolos díes y rosarios en mayu.
–¿Cómo le fue en los jesuitas?
–Normal, muy buen estudiante, premios de fin de curso, cuadru d’honor... ¡histories! Al final veía llimitáu al profesorao y fue de les razones pa cambiar. Recuerdo un maestrillo: "Bueno, yo de esto no sé mucho, pero hago un sacrificio por Dios y voy a daros". Escoyí lletres porque dábenseme muy bien, sabía mucho llatín y gustábame la lliteratura. En lletres taba Vitoriano Ribas y poco más. Llego al instituto –Vizoso, Caso, Engracia Domingo, que daba Griego– y vi otru mundu.
–Cuéntelo.
–Tocóme una época muy buena. Algunos entrábamos en casa de los profesores. Caso me manda al Ateneo y que diga "que va el revolvín". Empiezo a tener presencia fuera del mundu la enseñanza, algún recital, contactos, montamos una tuna y yo ximielgaba la bandera porque no sabía tocar. Tenía algún poema y en Preu una novela que nunca quise publicar y ta guardada. Facía coses.
–¿Qué tal con las chicas?
–"Me defiendo, me defiendo como gato panza arriba". Tengo algunos escarceos, pero a los 17 años ligo cola que ye la mi muyer,
Elena Victoria Marta Fernández Poch. Conocíla en la Comandancia Marina, donde facíamos guateques nun salón porque unu de la pandilla era fíu del comandante. Ligamos en Castiello de Bernueces un día San Pedro, con un calor terrible y una caxa sidra que llevamos en una pandilla del institutu y de los xesuites.
–¿Estudió lo que quiso?
–Con otres perres hubiese ido a estudiar llatín y clásiques a Salamanca o Madrid. Era un fenómeno. Fice en Valdés Salas los comunes de Filoloxía Hispánica –toy viendo a Alarcos entrando a las clases, siempre un pocu tarde– y luego pasamos a Feijoo. Iba y venía tolos dis.
–¿Hubo política en la carrera?
–Alguna manifestación, na... El últimu añu anduve más distraído y les notes son un poco peores. La política empieza en 1974 con Pedro de Silva y Democracia Socialista Asturiana (DSA).
–¿Cuándo empieza a valorar la lengua asturiana?
–En un seminario de verano entrúgo-y en asturianu a Alarcos. Rises xeneralizaes.
–¿Se le escapó?
–No. Quería convertir en normal en la Universidad lo que yera normal fuera d’ella. Fue la primera vez que se faló na Universidad n’asturianu con voluntá. El probe Pablo Ardisana, que quiero mucho, cuando ficimos los primeros cursinos d’asturianu, llevantóse y protestó: "Tola vida reprimiéndome pa que no falase n’asturianu y venís agora a decir que ta bien".
–¿Qué dijo Alarcos?
–Nada. Contestó. A partir de ahí normalicé la situación lo más posible.
–Se casa en 1972.
–La boda ye nel Jai Alai, en La Guía. Facemos una espicha con una pipa sidra. La única semeya que conservamos soy yo bebiendo de la pipa a morru.
–Está en la fundación de Conceyu Bable hace ahora 50 años.
–Yo daba clase na Llaboral y llámame un compañeru que diz: "Hay unos rapazos en Uviéu que...". Esa ye la conexión, cómo llegamos a sentanos sin conocenos en la redacción y echamos el discurso aquel. Después ponemos en marcha la asociación cultural Conceyu Bable, que se funda en casa la mi mujer y la mía, nel Bibio, cai Arrieta, 2. La mi muyer ye la que lleva el coche, delante, colos altavoces, los neños y les banderes, feches en casa, en la manifestación del 76 "Bable a la escuela, autonomía regional". Yo doy después el manifiestu en la plaza l’Ayuntamientu. Quiero reconocer muches coses a la muyer. Conceyu Bable conviértese nuna serie de grupos múltiples, en Salamanca, en Madrí, en Barcelona, la idea era muy del asturianismo y tira de manifestaciones, pancartes, banderes... Nunca pensamos adónde íbamos a dir, ni me lo planteé.
–¿Cómo entra en DSA?
–Llámame Pedro de Silva. Somos Liñero, Gerardo Bustillo, Arturo Gutiérrez de Terán, José Girón, Lola Mateos... un microbús. Entramos en el Partido Socialista Popular y consigo que sea el PSPA, con A de Asturias.
–¿Cuándo empezó a valorar Asturias de esa manera?
–Cuando xugaba en la calle San Xosé, forma parte de la to emocionalidá, identidá, y ves que no ye fácil proyectalo, hay quien no lo ve, quien lo ve mal… No ye consciente.
–¿Era más de A que de S socialista?
–Después del fracaso electoral del PSPA, que, bueno, fueron 42.000 votos, fízose un congreso y propuse fundar un partido asturianista y no integranos en el PSOE. Perdimos por poco. Lo asturiano taba en la xente que después no tuvo en política. A los que sí tuvieron, menos dos, aunque se sintiesen asturianos, yos pesa más la proyección estatal, personal o non, o la llucha izquierda-derecha. Lo asturiano, preciso, no tenía nada que ver con la llingua.
–¿Cuánto tuvo de socialista?
–En aquel momento, muncho. Güei veo algunes coses que decía, escribía y creía y quedo un poco avergoñáu y plasmáu. Yo no lo decía, pero "socialdemócrata" yera insultu en el PSPA. Entendíamos como si Rusia fuese compatible con ser ciudadano de una democracia. Yera el credo unánime de la mayoría de izquierda y sigue siendo güei pa una parte importante.
Entrevista en La Nueva España
Entrevista | Xuan Xosé Sánchez Vicente Fundador de Conceyu Bable y del Partíu Asturianista
"Valoro lo asturiano dende que xugaba en la calle San Xosé, forma parte de la emocionalidá"
"Fuimos toos becarios por méritos propios y por necesidades familiares; fame no pasamos nunca, pero había que esperar por unos zapatos"
Güei en La Nueva España: A propósitu del Premiu Nacional de Lliteratura

"Hay fórmulas para lograr una oficialidad afayaíza, que no suponga mucho coste"
"Que la Universidad de Oviedo no permita una tesis escrita entera en asturiano es una babayada"
Oviedo, F. Torre 10.02.2020 | 00:50![]() |
| Semeya de LNE, na entrevista |
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