Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Hágase el milagro...
(El domingu, en La Nueva España)
HÁGASE EL MILAGRO…
En memoria de Xesús Cañedo Valle
-¿Y diola hecha el diablo? -Sí. -Pues a aprovecharla voy.
Nuestra situación empresarial, es decir, el mecanismo general de creación de riqueza y empleo, es mediocre. Según el INE, Asturies ha crecido en 145 compañías en 2025. No es alentador el panorama, porque, si ampliamos el punto de vista, vemos la mortandad del pequeño comercio, desde el quiosco o la tiendina de alimentos al establecimiento de ropa o zapatos o el chigre. Y, por otra parte, observamos que «les empresones» no paran de anunciar regulaciones de empleo: Arcelor, Ence, Windar, Duro…, solo el naval resiste y está en crecimiento.
Sin embargo, hay un sector que va a espoxigar extraordinariamente, el del armamento. Prácticamente van a llegar a nuestra tierra por esa vía los 8.000 millones de euros que a la compañía Indra ha adjudicado el Ministerio de Defensa: un nuevo carro de combate, vehículos de artillería autopropulsados sobre cadenas, vehículos anfibios de combate de Infantería de Marina, vehículos lanzapuentes.
He dicho «armamento», pero, en realidad, debería decir «guerra». Pues es, efectivamente, la guerra, que ya existe hace años y amenaza Europa, la que impulsa en todo el continente un importante rearme. La causa es, de un lado, el dictador Putin, quien se apoderó de Crimea en 2014 e invadió Ucrania en 2022, desatando así el temor de que sus propósitos de guerra, destrucción y anexión vayan más allá de lo actual y amenacen otras naciones. De ese modo, los países más próximos, Polonia y Alemania, especialmente, han acelerado su rearme; otros, como Finlandia y Suecia, se han adherido a la OTAN. En algunas naciones, por esas razones, se están planteando el servicio militar obligatorio o fórmulas de entrenamiento y preparación. «En la Hesperia triste / promontorio occidental, / en este rabo cansino / de Europa», «la de los frutos tardíos», la preocupación no ha llegado. En cualquier caso, debemos al diablo oriental esa aportación de tareas y empleo a nuestra enteca economía.
Pero no es únicamente esa sangrienta realidad de la Europa del Este y la amenaza putinera la que impulsa esos efectos de rearme y empleo, lo es también la exigencia de Trump de que Europa invierta el 5% de su PIB en gasto militar, como forma de equiparar el monto económico de décadas con que los EE UU sostienen la fuerza y capacidad disuasiva de la OTAN. De modo que es también el diablo occidental el que provoca el milagro de que esa inversión llegue a Asturies para crear empleo.
No se escandalicen por la calificación que hago de ambos mandatarios ni se extrañen de que los equipare. Ambos son expertos en mentir, en manipular las emociones de la gente, en crear noticias falsas, en distorsionar la realidad (pueden ustedes poner aquí las palabras de moda que designan estos conceptos) y, sobre todo, no encuentran límites a su voluntad ni tienen otros principios que esa voluntad y el ejercicio omnímodo de su poder.
En otro orden de cosas, pero en relación con el empleo, tal vez ustedes se pregunten por cuáles son las condiciones de nuestra economía para que no florezcan las empresas, no crezcan las existentes, inviertan los empresarios y contraten en abundancia. El día 29 de diciembre asistí en Xixón al merecidísimo homenaje que Compromiso Asturias XXI tributó a Francisco Rodríguez, el presidente de Ilas-Reny Picot. Pues bien, en una tertulia que durante el acto se celebró sobre el futuro de Asturies, ni uno solo de los intervinientes señaló el principal problema de nuestro presente y nuestro futuro para el crecimiento, la inversión y el empleo: la legislación. Pero sobre ello volveremos otro día.
P. S. Por cierto, seguramente que todos ustedes reconocerán en la cita que encabeza este artículo parte del diálogo entre Crespo y don Lope, en “El alcalde de Zalamea”, cuando el alcalde le ofrece al general una cama «que le dio el diablo». Verán también, sin duda, que en el tercer diálogo he modificado ligeramente el texto calderoniano.
Urgente. Última hora. Por si no hubiera poco con dos diaños, acaba de aparecer un tercero, el Diañu Burllón, Santa Bárbara, que podría entorpecer o anular todas esas inversiones en Asturies. Esperemos que no lo lleve todo el diablo.
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