La vidriosa cuestión del absentismo

(Ayer, en La Nueva España) LA VIDRIOSA CUESTIÓN DEL ABSENTISMO Leo una encuesta que se realiza entre el comercio de Murcia. Los comerciantes enuncian una serie de cuestiones que representan una dificultad para sus negocios. Enumeran, cómo no, las compras por interné, la competencia de las grandes superficies, la falta de aparcamientos…, hasta dieciséis puntos. Ahora bien, el segundo de ellos es, literalmente, y supongo, por tanto, que segundo en importancia, “el elevado absentismo laboral”. Y ello me lleva a una cuestión que incentiva en las últimas épocas informes específicos y, consecuentemente, se traduce en los medios de comunicación, el absentismo laboral. Digamos que existen en torno a ese fenómeno dos puntos de vista contrapuestos. De una parte, el de los trabajadores y sus portavoces, los sindicatos: defienden el derecho de los trabajadores a estar de baja si existe para ello una causa, bien de salud, bien de otro tipo legal y la legislación que lo ampara. Frente a ello, los empresarios alertan y se quejan del elevado número de ausencias diarias al trabajo, y, en el caso de algunos trabajadores, continuadas. Es. acaso, interesante observar los datos para valorar la realidad y sopesar argumentos. Digamos previamente que el absentismo -justificado o no- provoca problemas de organización en el trabajo y afecta al rendimiento de la empresa, especialmente si las bajas se producen en empresas con un personal mínimo. Dicho esto, anotemos: en el último trimestre de 2025, 1,47 millones de trabajadores faltaron cada día al trabajo, y alcanzó la tasa de absentismo el 6,6%, tres décimas más que en el mismo trimestre de 2024. Ahora bien, de ese porcentaje un 21,2% no se debe a bajas médicas. Si venimos a Asturies, es notable que destaquemos en esto: tenemos una tasa de absentismo laboral del 7,6%, un punto por encima de la media de España, que está en el 6,6%. Del mismo modo, en el último año la tasa de absentismo se ha disparado un 46%; la duración media de las bajas es en Asturies de 68,48 días, frente al 43,13 del resto. 32.000 asturianos no trabajaron ningún día del año. ¿Son más graves las enfermedades o los accidentes de trabajo en Asturies? ¿Existen otras razones, por ejemplo, de orden psicológico? Un repaso a la legislación quizás nos haga pensar que, si bien algunas de las modificaciones legislativas recientes amparan los derechos de los trabajadores frente a la empresa o a los caprichos del empleador, se han producido cambios que dificultan la sanción del absentismo injustificado o la motivación del cumplimiento. Por otro lado, no podemos olvidar que, en relación con Europa, entre los empleados hay un bajísimo compromiso con sus trabajos y empresas, al tiempo que una gran insatisfacción laboral, en parte por los sueldos. Contemplemos todos los datos. Recojo informaciones de medios de comunicación de espectro variado y de años distintos, 2019, 2022, 2025. Todos dicen lo mismo, la mayoría de las bajas injustificadas se produce en lunes y viernes, así como en los puentes. Se podría sospechar que los días vacacionales provocan angustia en el trabajador y le hacen tener que retraerse en su asistencia a la empresa. He empezado por el comercio, el comercio tradicional de Murcia. En aquella lista de problemas o amenazas a que hacía referencia se apuntaba como una importante la de la falta de relevo generacional. Si ustedes repasan las hemerotecas asturianas, o, simplemente, y mejor, conocen la realidad de su barrio o ciudad, saben que ocurre lo mismo en todas partes. Acaso el absentismo sea un factor, pequeño pero real, que contribuye a esa falta de ánimos sucesorios.

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