Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Mostrando entradas con la etiqueta La Celestina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Celestina. Mostrar todas las entradas
Memoria y vida: una llección
Tol mundu se quexa de qu'agora cuerren les coses qu'antaínen, que les noticies y les informaciones devórense unes a otres, y que nada queda na memoria de la xente, con aprovechamientu por parte de dalgunos d'esi mecanismu. Y achácase a los tiempos actuales y a los medios de comunicación, les redes sociales, etc.
Por esa razón volví a La Celestina otra vegada. Pa lleela entera, pero, sobre too, por esti retayu d'un parllamentu de Celestina:
"Pues los casos de admiración, y venidos con gran deseo, tan presto como pasados, olvidados. Cada día vemos novedades y las oímos y las pasamos y dejamos atrás. Diminúyelas el tiempo, hácelas contingibles. ¿Qué tanto te maravillarías si dijesen: la tierra tembló o otra semejante cosa que no olvidases luego? Así como helado está el río, el ciego ve ya, muerto es tu padre, un rayo cayó, ganada es Granada, el rey entra hoy, el turco es vencido, eclipse hay mañana, la puente es llevada, aquel es ya obispo, a Pedro robaron, Inés se ahorcó. ¿Qué me dirás, sino que a tres días pasados o a la segunda vista no hay quien de ello se maraville? Todo es así, todo pasa de esta manera, todo se olvida, todo queda atrás".
Los peces de La Griega y La Celestina
El 28/09/2006 aparecieron miles de pexes muertos en la playa de La Griega. La noticia recorrió el mundo, soltaron las alarmas, gozaron los del cambio climático, se expusieron decenas de teorías, la Guardia Civil intervino para multar a quienes cogían los peces muertos, porque entendía que estaban pescando sin licencia, etc. ¿Quién se acuerda hoy de ello, tan solo tres años después?Pues a nosotros nos puede servir para una reflexión y, al mismo tiempo, para una relectura del parlamento de Sempronio al comienzo del acto III de La Celestina. Sonrían y déjense entintar suavemente por la señardá, por la melancolía:
Ninguna llaga tanto se sintió, que por luengo tiempo no afloxase su tormento ni plazer tan alegre fue, que no le amengüe su antigüedad. El mal e el bien, la prosperidad e aduersidad, la gloria e pena, todo pierde con el tiempo la fuerça de su acelerado principio. Pues los casos de admiración e venidos con gran desseo, tan presto como passados, oluidados. Cada día vemos nouedades e las oymos e las passarnos e dexamos atrás. Diminúyelas el tiempo, házelas contingibles. ¿Qué tanto te marauillarías, si dixesen: la tierra tembló o otra semejante cosa, que no oluidases luego? Assí como: elado está el río, el ciego vee ya, muerto es tu padre, vn rayo cayó, ganada es Granada, el Rey entra oy, el turco es vencido, eclipse ay mañana, la puente es lleuada, aquél es ya obispo, a Pedro robaron, Ynés se ahorcó. ¿Qué me dirás, sino que a tres días passados o a la segunda vista, no ay quien dello se marauille? Todo es assí, todo passa desta manera, todo se oluida, todo queda atrás. Pues assí será este amor de mi amo: quanto más fuere andando, tanto más disminuyendo. Que la costumbre luenga amansa los dolores, afloxa e deshaze los deleytes, desmengua las marauillas. Procuremos prouecho, mientra pendiere la contienda. E si a pie enxuto le pudiéremos remediar, lo mejor, mejor es; e sino, poco a poco le soldaremos el reproche o menosprecio de Melibea contra él. Donde no, más vale que pene el amo, que no que peligre el moço.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

+2006+LA+GRIEGA+001.jpg)