Mostrando entradas con la etiqueta Ley trans. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ley trans. Mostrar todas las entradas

Legislando con las témporas,

0 comentarios
(Ayer, en La Nueva España) LEGISLANDO CON LAS TÉMPORAS Una nueva ley de nuestro gobierno y un nuevo disparate. Les copio un titular, benevolente, de un periódico adicto: “Un error de Igualdad facilita desde este jueves el despido de quien pida o tenga adaptación de jornada”. Otra vez el Ministerio de Igualdad legislando. Y otra vez víctimas del fuego amigo. La ley de Paridad (Ley Orgánica (2/2024) de uno de agosto (dense cuenta en el número de leyes aprobadas este año por el Parlamento en tramitación normal, cinco) “olvida” la protección que leyes anteriores establecían para los trabajadores que soliciten o disfruten de una adaptación de jornada para conciliar y cuidar a los hijos, de modo que, a partir de la entrada en vigor del texto legislativo, el 22 de agosto, la Ley facilita el despido de quien pida o tenga adaptación de jornada por esas causas. Naturalmente, el Gobierno ha corrido a predicar que mandará vigilar para que no se produzcan estos despidos discriminatorios y que en la primera ley que apruebe el Parlamento se subsanará el error, sin duda al modo en que legisla este Gobierno, mezclando en el mismo texto legislativo churras con merinas, es decir, al estilo de aquella cuarteta del comercio riosellano que Baroja y Cela citan: “Tengo cochura muy buena, / comedme sin regodeos / porque soy pura canela. / También se venden fideos”. La capacidad legislativa de este Gobierno es francamente memorable e invita a compunción (si no a risa) a cualquier persona sensible. ¿Tienen presente ustedes la Ley del Sí es Sí? ¿A cuantos agresores sexuales les rebajó la pena? ¿Cómo el Ejecutivo tuvo que pedir socorro al PP, para iguar el desaguisado, puesto que sus socios y redactores iniciales no querían hacerlo? ¿Siguen ustedes los disparates que provoca la Ley Trans? ¿Cuántas mujeres descubren de pronto que su agresor se ha convertido en mujer para reducir o evitar penas? ¿Cuántos funcionarios o policías han cambiado de inscripción registral para obtener ventajas que la legislación reserva a la mujeres (¿y alguna vez hablaremos de la injusticia de la desigualdad legislativa?)? ¿Existe un problema con estas leyes? No, pese a toda la evidencia son perfectas, dicen sus impulsores, lo que pasa es que hay defraudadores y jueces incalificables que ayudan a esas interpretaciones torticeras de la ley. Y, sin son ustedes muy de la iglesia, no piensen en que el mal reside únicamente en las minorías que acompañan al Gobierno, que son, por lo general, las impulsoras o redactores de estas normas. Es el Gobierno en su conjunto, empezando por su mascarón de proa, don Sánchez, quien las apoya y firma. Podría parecer que la reacción ante las consecuencias negativas de las leyes -que se niegan a retocar, pues son perfectas, según ellos- es semejante a la de los niños que tiran una piedra, rompen un cristal y echan la culpa a la piedra (o al cristal, por estar ahí). Pero no es solo infantilismo, lo que guía esa inacción y ese discurso, hay en ello mucho de sinvergonzonería disfrazada de ideologia. Quien conoce un poco la Administración sabe que todas esas leyes han de ser informadas por el cuerpo jurídico del Estado. ¿No se lo consulta? ¿Se pasan los informes por la entrepierna o entrepierno? ¿O es que, acaso, el nivel profesional de los funcionarios correspondientes ha descendido a niveles de inopia? ¿Ustedes qué creen? Bueno y si en tu casa cuecen fabes, en la mía… He aquí que, en interpretación de una normativa europea (desde nuestra entrada en la UE vengo señalando que, junto a lo bueno, hay una manía de entrometerse hasta en muchas cosas que son impertinentes o que no tienen en cuenta los diversas circunstancias de cada Estado), el Gobiernu decide mandar cartas de despido a cientos de interinos. Dos semanas después rectifica. ¿Alguien ha pensado en la angustia de esas personas y sus familias? Y otra vez las mismas preguntas: ¿Han consultado con los juristas correspondientes? ¿No se los consulta? ¿Se pasan los informes por la entrepierna o entrepierno? ¿O es que, acaso, el nivel profesional de los funcionarios correspondientes ha descendido a niveles de inopia? ¿Ustedes qué creen? P.S. Se me aparece sobre el teclado mi trasgu particular, Abrilgüeyu. Su sonrisa dilata aún más su bocona. ¿Te acuerdas -me dice- que de pequeño siempre te corregían porque confundías las témporas con el…? Y, sin más, se va. Se ve que, como estos legisladores a la violeta, no quiere enfrentarse a la responsabilidad de sus palabras.

Perreríes, disparates

0 comentarios
(Ayer, en La Nueva España) L’APRECEDERU PERRERÍES, DISPARATES Anochecer, mayo, jueves 2. Un mastín se abalanza sobre un niño de cinco años que está sentado en las escaleras de su casa, lo muerde, lo arrastra, y, con dificultad, los padres logran arrancarlo de sus fauces. Consecuencias: dos días en el HUCA, 48 puntos, heridas en la cara y en la encía; más, supongo, el terror que el niño pasó y albergará durante mucho tiempo. El mastín, por lo visto, anda frecuentemente suelto, suele atacar a la gente y sus propietarios son de relación difícil, según el padre de la víctima. Por solo citar otro acontecimiento reciente. Asturies, Xixón, dos perros de raza peligrosa, sueltos y en la vía pública, atacan a una corredora. Esos mismos canes había atacado días antes a tres personas, a las que causaron diversas heridas. Pese a ello, seguían sueltos. Los sucesos podrían multiplicarse. Lo común en estos casos es que personas de reducida civilidad tengan una cierta inclinación a perros agresivos y, al mismo tiempo, desprecien las normas legales de custodia y sujeción. Al margen de esa particular estructura anímica y vivencial individual, opera una moda que viene a dar una cierta cobertura: esa especie de sacralidad que una gran parte de la sociedad ha atribuido a los animales y, en particular, a los perros, sacralidad que viene a servirles de justificación para dar “libertad” a sus animales. La “Ley trans” proporciona todos los días un escándalo: gente que se declara mujer para tener distinto trato en prisión o en los procedimientos judiciales, guardiaciviles que cambian de sexo para tener ventajas en el servicio o en el escalafón, deportistas transmutados que ganan competiciones, etc. Y, como siempre, la bocayada política: Gimena Llamedo, Vicepresidenta del Gobiernu: “No estamos dispuestos a que cualquier recoveco de la Ley dé beneficios”. No, señora, la Ley no tiene recovecos, la Ley es bazofia legislativa, como la “Ley Sisí” y otros disparates suyos. Corríjanla.

Cada uno será lo que quiera, nada importa su vida anterior

0 comentarios
(El 10/04/2023, en LNE) CADA UNO SERÁ LO QUE QUIERA, NADA IMPORTA SU VIDA ANTERIOR Tras los daños y desafueros de la ley Sisí, ahora los de la ley Trans, engendros ambos de la misma matriz, acristianados y apadrinados en el mismo Consejo de Ministros, asentados en el Registro por las mismas facciones de las Cortes Generales. Acabamos de conocer los primeros desafueros y daños de la ley Trans. Uno: ciudadano macho que concurre, en calidad de tal, a pruebas teóricas para policía municipal, en enero. En marzo, se presenta para el mismo cuerpo y ayuntamiento, pero ahora declarándose hembra para las pruebas físicas. Naturalmente, supera en mucho a los demás concursantes (mujeres). Dos: Seis presos varones de la cárcel de Asturies han iniciado el proceso para declararse hembras y piden, una vez transexuados registralmente, que los trasladen al módulo de mujeres. Los autores y defensores de la ley han corrido a denunciar como un imposible y una falsedad el que tal cosa pudiera llevarse a cabo. En el primer caso, el del aspirante a policía sedicentemente mutante, han dicho que no habían transcurrido los tres meses que exige la ley para el cambio. Rodríguez Pam: «Teniendo en cuenta que la ley trans se ha aprobado el 28 de febrero, todas las noticias que dicen que hay personas que han cambiado ya su sexo en el registro son falsas, puesto que no han pasado siquiera los 3 meses necesarios para que se pudiera hacer efectiva la ratificación» (https://mobile.twitter.com/Pam_Angela_/status/1639261025219362817). Pero le ley no dice lo que dice que dice la que la hizo, sino que (art. 44.8) «En el plazo máximo de tres meses desde la comparecencia inicial […] la persona encargada del Registro Civil deberá citar a la persona legitimada para que… ratifique su solicitud». En otras palabras, la cita puede ser al día siguiente. ¿Juzgaremos por sus palabras a doña PAM o a otros juristas que han dicho lo mismo? En el caso de los presos que quieren cambiar de sexación en el registro, han corrido a argumentar diversos colectivos interesados en la materia y algunos juristas. Acusan de un «fraude de ley» y arguyen que los transexuantes deberían estar sometidos a tratamiento hormonal, según la circular 7/2006. Pero la ley, que es del 28 de febrero de este año, y que, en consecuencia, es la nueva juridicidad, es taxativa: «El ejercicio del derecho a la rectificación registral de la mención relativa al sexo en ningún caso podrá estar condicionado a la previa exhibición de informe médico o psicológico relativo a la disconformidad con el sexo mencionado en la inscripción de nacimiento, ni a la previa modificación de la apariencia o función corporal de la persona a través de procedimientos médicos, quirúrgicos o de otra índole» (44.3). Es difícil, por tanto, ver por dónde se podría establecer un fraude de ley en la exposición de la propia voluntad. Y ahora, al margen de los schrödingerianos carcelarios, ¿qué incentivos tendría un varón para desvaronarse por razones de mero interés (al margen del sexo o de los sentimientos)? Pues, en general, muchos. La legislación lacrimosa que padecemos desde hace tiempo, los discursos sobre la llamada brecha de género, el desigual trato legislativo de la hembra contra el varón, han hecho que las mujeres tengan una larga lista de ventajas (de desigualdades) sobre los hombres, en la ley penal, en el trabajo, en las becas… Pero basta con acudir a la propia ley Trans (Cap. II, arts. 52 y ss.) para anotar los privilegios para la personas autotransportada en el registro sexual. ¿Quién en estas condiciones, cuando la única exigencia es decirlo, ni siquiera cambiar de nombre, no iba a hacerlo, de querer o necesitar esas ventajas? Y no es que no haya sido gritado todo esto por muchas feministas. O que no se haya visto lo que ha ocurrido en otros países, como Escocia, con su ley Trans, incluido el traslado de módulo de los presos. Claro que se sabía y se había advertido. Pero esta caterva es renuente a cualquier realidad, solo su capricho (que llama «ideología») construye su proceder. Porque la columna basal de la ley, su sustento jurídico, filosófico y ético es solo uno, el mismo que el del himno de la Legión, «Cada uno será lo que quiera, nada importa su vida anterior». Ya ven, hasta esta filosofía queer es antigua, tanto como la cabra que al frente procesiona. P.S: Parece ahora que el autotransportado registral que concurría a oposiciones de policía municipal no basó su demanda en la Ley 28/02/2023, sino en legislación anterior de la comunidad de Madrid. Nada de ello empece la argumentación ni extirpa el desliz (jurídico) de la dueña Rodríguez y otros juristas.