Esta Asturies de ensueño

(Ayer, en La Nueva España) L’APRECEDERU ESTA ASTURIES DE ENSUEÑO Sí, en su paisaje, en la memoria de sus costumbres, en la señardá con que se la ve desde fuera. Pero, también, de ensueño, de fantasías de pérdida de contacto con la realidad: de desear buenos sueldos, empleos, que los jóvenes no tengan que emigrar a buscar trabajo, defender nuestros productos naturales, para luego hacer, una y otra vez, todo lo posible para que nada de ello se pueda realizar. Un evidente ejemplo es la planta de biogás de Arenas de Cabrales, que parece imprescindible para la continuidad de los quesos de la zona. Nada que decir de las cautelas que la Administración pone al proyecto tal como está actualmente, pero sí mucho a la oposición de todo tipo que se realiza desde el vecindario y algunos grupos de discurseadores. Nada importan para ellos el trabajo, el empleo, el futuro, ni la contaminación actual: cualquier innovación técnica, cualquier modificación del presente entraña un desastre. El de esa planta no es más que uno de los muchos ejemplos de la universal oposición a cualquier tipo de innovación tecnológica en toda Asturies. Al respective, García-Arango y Acero Díaz recomiendan en un artículo (https://www.lne.es/opinion/2026/08/20/cuento-buena-pipa-133496721.html) a esas queserías que escapen a Lleón o Cantabria, donde no tendrán esos problemas, y aprovechan para señalar que esa oposición al emprendimiento, al progreso, diría yo, es el gran problema de Asturies, y que, si no se remueve, nos hará seguir “acelerando nuestra distancia con respecto al resto de España, pues hemos evolucionado hasta llegar a la cola de la economía nacional”. Y permítanme cambiar de tema y de humor. Sigo siempre con interés y admiración el teatro del Salón Costumbrista Asturiano. Se renuevan todos los años los temas, se mejoran las actuaciones, destacan las interpretaciones e, incluso, los decorados. Un público entusiasmado llena todas las tardes la sala del teatro Prendes de Candás. Enhorabuena a todos y gracias al impulsor, Alain Fernández.

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