Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
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Una república de hombres encantados
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
UNA REPÚBLICA DE HOMBRES ENCANTADOS
No sé por qué, pero todavía me sorprendo cuando oigo decir algunas cosas que desconocen la realidad o que pretenden que sus palabras tienen algo que ver con ella.
Empecemos por el Gobiernu y su tasa turística. Cierto que dependerá de los ayuntamientos el establecerla o no, y que será de poco monto. Pero es igualmente cierto que va a suponer una carga administrativa no pequeña para todos, ayuntamientos, empresas sometidas a ella, para la Administración asturiana. Y, sobre todo, tomada la decisión, descubren que también los asturianos van a tener que pagarla. ¡Coño, sorpresa! Pues nada, solucionado. Si usted la paga, coge el papelín -unos euros- lo guarda y después, ya veremos cómo, desgrava en la declaración. Y, además -don Adrián dixit- “es muy raro que se queden [los asturianos] en temporada alta, van al exterior”. ¡Acabáramos!
La Unión de Comerciantes de Xixón se opone a que los grandes locales que se cierran se dediquen a vivienda. Sostiene que lo ideal es hacer de ellos locales comerciales más pequeños, que prestarían un servicio, y que son necesarios. ¿De verdad? ¿Pero no han dado una vuelta por la ciudad, por el centro o por los barrios? ¿No ven el panorama de comercios cerrados, de fracasos económicos, de “se traspasa” o “vende” durante años? La única solución para tantos bajos es la vivienda, para sus propietarios, para aumentar la oferta de residencias, para abaratarla acaso.
En Xixón llega la protesta por los precios de los menús escolares futuros. Tras la protesta por los anteriores, ahora, otros: menos congelados, más frutas y verduras, más productos de proximidad, alimentos ecológicos … Y, claro, el precio sube. ¿Cómo no?
Hacia 1600, González de Cellorigo, en una sociedad en crisis social y de riqueza, señalaba ante algunas propuestas: “No parece sino que se han querido reducir estos reinos a una república de hombres encantados que viven fuera del orden natural”.
¿Ni una reflexión?
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
¿NI UNA REFLEXIÓN?
La velocidad y el movimiento continuo son características de la vida contemporánea, pero esa aceleración sin pausa ni poso se acentúa en la vida política: cada noticia tapa la anterior, cada promesa oculta lo anteriormente incumplido o aún por realizar.
Ya ven ustedes lo que ocurre con la tasa turística, un impuesto a quienes pernocten en Asturies en establecimientos de hospedaje durante las temporadas de mayor afluencia turística. Unos partidos, a favor; los hosteleros, en contra; los ayuntamientos, también en bandos. La razón: como el turismo representa un gasto o un desgaste de los bienes comunes de los ayuntamientos, ese recargo ayuda a la reparación, o palia el aumento de costos. ¡Pero, ay amiguín! Puesta en marcha la idea, se cae en la cuenta de que, si usted es asturiano y va a dormir a otro concejo asturiano, también tiene que pagar por ello. ¡Forastero en su propia casa! ¿Y cómo se arregla el despropósito? Pues no lo saben, solo han caído en la cuenta.
¿Y qué decir del invento de les escuelines? Una buena idea, en principio. Se ayuda así a que los padres puedan conciliar un trabajo con el cuidado de los hijos y, teóricamente, se favorece la natalidad. Ahora bien, ¿cómo se financia la construcción de estos centros? Pues con los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, un dinero creado por la Unión Europea para amortiguar los efectos devastadores en la economía del Covid. Pero la pregunta es la de cómo se va a financiar después el funcionamiento ordinario de los mismos. Pues, naturalmente, de los propios presupuestos autonómicos. ¿Y el dinero para ello, para esa nueva partida? Ya veremos. De momento, las educadoras de esas escuelas piden más.
Por cierto, ¿han oído a alguno de nuestros putineros decir algo sobre el asesinato de Semyon Skreptseky, el caricaturista de Putin tiroteado en Polonia el pasado 15 de junio?
¿Ni una reflexión?
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