San Pedro, Llastres, 08/01/2017.
Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Nun ye por nada: Ciares
El 05/09/16 asoleyaba yo en La Nueva España y nesti blog una "denuncia" sobre'l pésimu estáu del cementeriu de Ciares, el de Xixón, tanto nel so aspectu como nes condiciones de tránsitu: paecía fechu "contra los vivos" poles sos condiciones deplorables pal tránsitu y pola so suciedá.
Pues bien, poco dempués Blas Gallego y Héctor Blanco facíen crítiques tamién sobre l'estáu del campusantu.
Póngolo agora, pero ye de notar que un par de meses dempués l'Ayuntamientu entamó una campaña d'adecentamientu del llugar, un arreglín pa dir pasando, pero bueno. Y, eso sí, anunciólo en toles puertes de la ciudá los muertos, del cementeriu El Sucu, el qu'entamó sobre'l terrenu inicial de La Llosa los Valientes.
Préstame saber que, como en tantes ocasiones, el tira-yos de les oreyes a los cabezaleros del conceyu val pa daqué.
¡Ah!, y, masque poco, yá yera hora.
Yá contaré otros "éxitos" d'esa mena.
En La Nueva España güei: "Internet: la mano de Onán"
(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos.)
Internet: la mano de Onán
Manifestaciones emocionales en torno al conflicto de Siria, de Alepo en particular
Xuan Xosé Sánchez Vicente 12.01.2017 | 03:53
Diciembre, 16. Entrega de los Premios de la Crítica de Asturies. El poeta Fernando Beltrán realiza un brillante, poético y emocionado discurso. De pronto, un sintagma: "todos somos Alepo", en recuerdo de los niños, las víctimas, los hospitales bombardeados de la ciudad. El público, empático, se arranca a aplaudir. Tardo en hacerlo. En primer lugar, porque soy muy renuente a las emociones colectivas. En segundo, porque tengo mis dudas: ignoro para qué vale aquello, cuál es su utilidad.
Cuando lo hago, algún axón de mi cerebro conecta con el mundo de internet. Ahí también llevan produciéndose desde hace mucho tiempo esas manifestaciones emocionales en torno al conflicto de Siria, de Alepo en particular, algunas con expresión escrita, otras sólo mediante el uso de iconos y aseveraciones icónicas. De entre las escritas unas muestran dolor o piden que se haga algo. La mayoría contienen execraciones e imprecaciones; deprecaciones acaso para que se intervenga o se ataje la masacre. En general hacia Occidente, hacia EE UU y Europa. Pero no veo apenas -es un eufemismo, no veo nada- análisis de lo que allí está pasando: de la larga y cruel dictadura de los Assad, los intereses de la paradictadura turca, de Rusia y de Irán, apoyando cada unos sus facciones, intereses y objetivos estratégicos; las variadas milicias del islamismo? No, si acaso, y sólo si acaso, nosotros, Occidente, como culpables y responsables.
Y pienso en cómo toda esa adrenalina y esa ira convertida en clics y teclas golpeadas que pide hacer algo se levantaría otra vez en huracán digital si alguien hiciese algo de verdad para detener la masacre: enviar tropas sobre el terreno, participar en defensa de alguno de los bandos enfrentados o, simplemente, en la defensa terrestre y aérea de Alepo para cortar la masacre que ahora tanto embarga nuestras emociones.
No, no se pide hacer algo, en realidad. Se pide que algo se haga sólo y, eso sí, si no ocurre ese deseo mágico, nos echaremos la culpa a nosotros mismos, a Occidente. [........................................................................................................]
Ilesia y caseríu. Llastres
08/01/2017.
La ilesia (XVIII) fue diseñada por Manuel Reguera (el de la Regallina, el del Palaciu Velarde) y Joaquín Vixil.
La ilesia (XVIII) fue diseñada por Manuel Reguera (el de la Regallina, el del Palaciu Velarde) y Joaquín Vixil.
Güei, en LNE: Excelencia e intransitividad
(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos.)
L´aprecederu
L´aprecederu
Excelencia e intransitividad
Xuan Xosé Sánchez Vicente 09.01.2017 | 03:38
"Asturias sitúa a 53 de sus investigadores entre la élite científica nacional. El Principado ocupa la novena posición en el ranking de científicos con mayor impacto en sus disciplinas", publicaba LA NUEVA ESPAÑA a principios de año. La noticia pudo sorprender a muchos, puesto que de la excelencia de nuestra investigación acaso poco más llega al público que lo del señor Otín.
Lo más grave de esa intransitividad es que el fruto de todo ese saber y esa inversión cae más allá de los montes Erbasios, sin que acá nos aprovechemos apenas de ello a través de la industria y el comercio, como no aprovechamos tantos ingenios que han de irse afuera si quieren ejercer su profesión o su pasión investigadora.
He señalado reiteradas veces que en Asturies necesitamos "cambiar el software", mirar más hacia adentro que hacia afuera, confiar en lo nuestro y en los nuestros. Es esa idea que comparte un buen número de los que participaron en las propuestas que este periódico recogió con motivo de su octogésimo aniversario. ¿Cómo lograrlo o, al menos, ponernos en camino hacia ello?
Una de las mayores dificultades reside en nuestros propios partidos políticos y organizaciones sindicales. Todos, en general, tienen como objetivo fundamental servir de soporte a la batalla política de sus casas centrales madrileñas, si es que no miran permanentemente al pasado o a un futuro que es un no-lugar. Todo ello, escasamente guiado por las estrictas necesidades de Asturies.
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