Ayer, en LNE: Ignaros, irresponsables e incendiarios


                                    IGNAROS, IRRESPONSABLES E INCENDIARIOS

                Lo vengo llamando reiteradamente “Chapugobierno”. Dos ejemplos tan solo: aparece la ministra Montero y afirma que los niños podrán ir con sus padres al supermercado, al banco y a la farmacia. Corrección en horas del disparate. Sanidad afirma por la mañana que no se podrá viajar todavía a la segunda vivienda. A mediodía a don Pedro “lo pillan” con una pregunta y responde que sí. Por la tarde, Sanidad rectifica.
                Pero lo del miércoles ha sido gravísimo. Juega con miles de empleos. Lo hace además traicionando a parte de sus socios. Película: Echenique (Unidas), Aizpurua (Bildu) y Lastra (PSOE) –¡qué tres patas para un banco!– firman, con conocimiento previo de Sánchez y a cambio de la abstención de Bildu en la votación para la prórroga del estado de alarma, un acuerdo con ciertas condiciones económicas para Euskadi y Navarra y la derogación íntegra de la “reforma laboral del PP” de forma inmediatísima.
                La derogación de la reforma de 2012 viene siendo una de las demandas de los sindicatos y había sido pactada por PSOE y Unidas para formar Gobierno. Ahora bien, esa demanda no es otra cosa que una de las muchas manifestaciones del pensamiento mágico de la izquierda, que se mueve más por emociones e imágenes simbólicas que por un pensamiento racional y de análisis de la realidad, como presume.
                La “ley del PP” acaso contiene ingredientes modificables o mejorables, pero algunos de sus elementos sustanciales han permitido crear tres millones de empleos en estos años y sostienen la figura de los ERTE, que permiten que no hayan ido a la calle en esta coyuntura millones de empleados. Nada de eso importa, con tal de ofrecer el sacrificio ritual al ídolo.
                Pues bien, el acuerdo se hace público de noche, después de la votación sobre la prórroga del estado de alarma, para evitar que Ciudadanos o PNV se retrajesen de su voto afirmativo. Ahora bien, el disparate es tal que horas después, llamado a la realidad Sánchez por Calviño y alguien más, se hace público un comunicado diciendo que aquello que se firmaba no era lo que se firmaba. Completa a la mañana siguiente la escena manicomial Iglesias, afirmando que lo firmado sí es lo firmado.
                Además de traicionar al PNV y engañar a C´S, el pacto supone una patada en salva sea la parte a las federaciones empresariales, que estaban precisamente tratando de esa reforma con los sindicatos, y a estos, que han protestado también, aunque con la boca pequeña.
                Pero, repito, el problema no son las partes ofendidas, sino el daño que se hace al empleo, el que se destruirá y el que no se va a crear. Y a nuestro crédito en Europa, que nos pedía, precisamente, más flexibilidad en el mercado (tan dual) de trabajo.
                ¡Cómo será la cosa que hasta el BOE periodístico del PSOE y del Gobierno se ha sentido escandalizado y ha editorializado contra el disparate!
                 Ignorantes, irresponsables e incendiarios. Esta es la tripulación del barco. Y digo yo: ¿la marinería?, ¿el pasaje de ese barco?, ¿los estibadores que ayudan en la carga y descarga? ¿Lo ven? ¿No lo ven? ¿Opinan algo? ¿Decae su fe? ¿O tragan carros y carretas en virtud de ella?



No hay comentarios: