Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Mostrando entradas con la etiqueta Ovidio Zapico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ovidio Zapico. Mostrar todas las entradas
¿Pero qué gobiernos son estos?
(Ayer, en La Nueva España)
¿PERO QUÉ GOBIERNOS SON ESTOS?
No se preocupen, no les hablaré de la amnistía -ese acto de puro altruismo, destinado, no, como se dice, a conseguir siete votos para continuar don Pedro en el Gobierno, sino para pacificar Cataluña y dar estabilidad a su política, en bien de los catalanes-; no, por tanto, de Bolaños -el telefonista de Waterloo- ni de Pilar Alegría -la mitineadora tras cada Consejo de Ministros-; tampoco de doña Begoña Gómez, la bien espistolada, ni de sus afanes por conseguir desde un despacho de La Moncloa una cátedra en la Complutense. (Qué envidia, por cierto, el hallazgo de Juan Soto Ivars: “In dubio pro Bego”).
No, de otros miembros y otros gobiernos. Del asturiano, por ejemplo. Martes, 19 de diciembre de 2023. El Ejecutivo de Barbón concede la Medalla de Asturias a la Princesa Leonor de Borbón y Ortiz al llegar esta a la mayoría de edad. ¿El Gobierno? No, una fracción del Gobierno, el Consejero por IU, don Ovidio Zapico, se ausenta para no tomar parte en la decisión.
¡Uy! ¡Qué delicadeza, qué exquisitez en relación a sus principios y a sus votantes! ¡Ah, pero es igual, la decisión es también de él y de IU, de nada vale el sofisma teatral, porque las decisiones del Gobierno, son del cuerpo entero, no de una parte! De modo que la única forma que habría tenido para no participar habría sido la de romper y salir del Gobierno.
¿Se acuerdan de la fábula de Micifuz y Zapirón, al final, cuando dudan, tras comerse un capón, si comerse, también, el asador?: “¿Lo comieron? ¡No señor! / Era caso de conciencia”. Pues igual les ocurrió al señor Zapico y su conmilitonancia. No lo dejaron: era caso de conciencia.
Por angustiosos trances de conciencia semejantes pasaron en su día las ministras de Podemos, Ione Belarra y Montero, y el ministro de IU, Garzón, el 31 de octubre de 2023. Ocasión: jura de la Constitución de la princesa Leonor al cumplir la mayoría de edad. Actitud: No asisten al acto.
No se les escapa a ustedes que, sobre ser una evidente falta de educación, esa conducta es de una hipocresía hipopotámica: usted forma parte del Gobierno, usted participa en las instituciones del Estado. Pero, al margen de eso, si no le gustan las decisiones del Gobierno del que forma parte, coja el portante y despídase.
Lo de Sumar, actualmente en el Ejecutivo de España, tiene también sus perendengues. 16 de abril. El Gobierno, es decir, el Gobierno en reunión y acto de Gobierno, aprueba una partida extraordinaria de 1.130 millones para gastos militares. 27 de mayo, los miembros de Sumar del Gobierno, doña Yolanda -la que pide una Palestina desde el río hasta el mar, esto es, la aniquilación de Israel, y después dice que no sabe lo que decía- y Urtasun -el descolonizador- afirman que no sabían que ese dinero iba destinado a armamento para Ucrania, con lo que están en radical desacuerdo: ellos son partidarios de la paz de Putin.
¿Los engañó don Pedro? ¿Sabían de sobra lo que acordaban y ahora disimulan diciendo que no lo sabían? En cualquier caso solo hay una salida decorosa: abandonar la habitación caldeada para volver a la intemperie.
«Lo comieron? ¡No señor. / Era caso de conciencia”, que concluye la fábula de Micifuz y Zapirón, los gatos fartonos, ma non troppo.
Oigan, no tiene nada que ver, pero en el Congreso de los Diputados un menú de dos platos, bebida y postre cuesta 6,45 euros.
Etiquetes:
Garzón,
Gobiernos,
Inone Belarra,
Irene Montero,
IU,
Leonor,
Ovidio Zapico,
Princesa Leonor,
psoe
Perplejidades intelectuales
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
PERPLEJIDADES INTELECTUALES
En el Gobiernu se vienen dando choques sobre cuestiones no menores. En particular, entre la consejera de Industria, Nieves Roqueñí (PSOE), y el de Ordenación del Territorio, Ovidio Zapico (IU), se han producido discrepancias en torno a las renovables, los eólicos marinos y la gestión de los residuos. En general, doña Nieves es siempre favorable a resolver las cuestiones, mientras que don Ovidio opone resistencias en nombre del medio ambiente, la pesca, el capitalismo, etc. Es verdad que a esas discrepancias públicas se les pone sordina posteriormente y el debate parece desaparecer, aunque desconocemos si los problemas se solucionan.
La semana pasada la CUOTA, organismo dependiente de IU, tumbó un total de siete proyectos de parques eólicos por razones varias. Al margen del fondo de la cuestión, que es lo importante, lo sorprendente ha sido el discurso del portavoz del Gobierno, Guillermo Peláez. Interrogado sobre la decisión, contestó hinchando pecho: “Aquí se demuestra la posición única del Gobierno” (frente a las diferencias referidas antes).
Hombre, la “posición única” del Gobierno impidiendo la instalación de siete parques eólicos -con razones o sin ellas- no es para jactarse. Presumir, presumir, si hubiesen contribuido a avanzar en la descarbonización, porque no hay que olvidar que el despliegue de la renovables en Asturies va con mucho retraso (hay más de 50 parques en tramitación, pero ninguno en obras), y que consumimos más energía que producimos.
Tampoco entiendo muy bien algunas afirmaciones sindicales. Cuando la CEOE propone retirar las subvenciones a los parados que se nieguen reiteradamente a ofertas de trabajo, afirman: “No se puede trabajar para ser pobre”, esto es, que vale más estar desempleado cobrando el paro que trabajando y cobrando un salario bajo. Y la pregunta es: ¿menos que el salario mínimo? Convendrían clarificaciones: empleos que no se cubren, paro que no baja, gente de fuera que hay que traer para trabajar.
La jaculatoria sindical no ayuda.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)