Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
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¿Para quién son las leyes?
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
¿PARA QUIÉN SON LAS LEYES?
Sitúense ustedes. Siete años continuados. Un edificio asaltado/ocupado por individuos de marginalidad diversa. Se vende droga, hay reyertas, insultan y molestan a los vecinos, perturban los negocios de la zona, ha cobijado algún muerto, intervienen frecuentemente policía o bomberos… Siete años. Por fin, una orden de desalojo. Llegan justicia y policía y no pueden desalojar. ¿Razón? Hay personas nuevas y para ellos no se ha emitido orden de desalojo, que debe ser nominatim.
Siete años. Vuelta a empezar. La propiedad no es la propiedad. Los vecinos desesperados, los negocios con problemas. ¿Hasta cuándo? Pues basta que cambie un ocupador/asaltador cuando se vaya a desalojar para que el desalojo no pueda efectuarse y el edificio tapiarse.
¿Para quién se hacen las leyes? ¿O quién las hace?
Es una norma, europea: el precio diario de la energía que se paga a las generadoras (y, en consecuencia, el que se le va a cobrar a usted) se determina por el de la energía más cara, el gas, en estos tiempos. De modo que las energías de producción más barata reciben el mismo pago que las más caras. ¿Motivo? En teoría, incentivar la inversión en energías limpias. ¿Lo hace? En todo caso, constituye actualmente un disparate mayúsculo (si no es que la ideación siempre lo ha sido), que afecta a nuestros bolsillos y está llevando al cierre temporal de las grandes consumidoras de energía y a pérdidas o la quiebra de muchos negocios y empresas.
El Gobierno español lleva pidiendo a Europa desde hace tiempo deshacer ese sistema “marginalista”. Hoy las presiones se han acentuado por parte española y de otros países. Algunos se resisten, con la perspectiva teórica o idealista de que el sistema favorece el tránsito hacia una economía verde. De momento, empuja hacia una economía “verde” por falta de actividad, cierres empresariales, paro y precios disparatados.
¿Para quién se hacen las leyes? ¿O quién las hace?
Ciudadanos fartucos y ciudadanos ejemplares
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
CIUDADANOS FARTUCOS Y CIUDADANOS EXEMPLARES
En Mieres vienen hai tiempu produciéndose manifestaciones contra una situación de delincuencia reiterada que, además, ocasiónase pola actuación d’unos determinaos individuos que, deteníos y llevaos a xuiciu, queden llibres de forma inmediata.
Los vecinos “piden midides a los xueces” y quéxense “de la falta de mano dura”. Y nun crean que nun ye gorda la cosa porque hasta la Delegada del Gobierno se tien manifestao “pidiendo a los xueces contundencia pa colos delincuentes multirreincidentes”, y reclamando al Poder Xudicial, “correxir esi pilancu frente a la eficiencia policial”.
Ye verdá qu’hai xueces y xueces, pero tamién que munches de les lleis paecen tar feches al mou y manera d’aquella definición que pal preservativu daba la Sévigné “armadura pal placer, telaraña pa la enfermedá”, armadura pal delincuente, telaraña pal ciudadanu honráu. Revisen per uquiera. Do-yos solo una información: Clan de les Top Models. Diez años “trabayando”, más de 700 robos con fuerza en pisos al mes. Deteníes y a la calle.
Asina que, amás de fabricar lleis nueves, convendría que Gobiernu y Parlamentu revisasen les lleis-preservativu.
Por suerte tamién disfrutamos de buenes nueves. Dalgunes son puros aprucimientos de coses que pasen toles díes, por exemplu, la información que LA NUEVA ESPAÑA da d’una familia xixonesa formada por José Manuel Solares, Ángeles Morales y la so fía María, que los fines de selmana dedíquense a recoyer basoria na rodiada de San Martín del Mar. Son unos más ente otres munches persones anónimes que cuiden del mediuambiente. Gracies a toos.
Pero lo más prestoso de la selmana fueron les disculpes públiques que dos divulgadores presentaren a López-Otín por tener desacreditao’l so trabayu científicu solo “dexándose guiar pol ruxerrux”. Aquella fola d’acusaciones falses fizo munchu dañu a la investigación y, sobre too, a la propia persona de López-Otín. Yo alégrome d’estes disculpes, como d’otres anteriores, pol caderalgu de Bioloxía Molecular, anque hai daños que, de xuru, nunca van poder reparase.
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