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Los problemas de la empresa, o sea, del empleo

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(Esti miércoles, en La Nueva España) LOS PROBLEMAS DE LA EMPRESA, O SEA, DEL EMPLEO Cuando hablamos de empleo, deberíamos hablar de empleo primario y de empleo secundario, empleo primario, el que crean las empresas y los autónomos que producen riqueza operando en el mercado; secundario, el que crea la Administración pagándolo con lo recaudado de la riqueza generada a través del empleo primario. El que el empleo de la Administración sea absolutamente necesario en muchos casos (pongamos la sanidad, por ejemplo, o la policía) no empece el que su sostenimiento dependa del primario. Pues bien, las empresas, en general, y las empresas asturianas, en particular, están sometidas a una serie de condicionamientos que lastran su funcionamiento y su crecimiento. Uno de ellos es la fiscalidad, que estos días ha provocado una riada de manifestaciones en los medios. Empecemos por los autónomos. Se lo trasmito a ustedes en titulares: «Los autónomos asturianos se rebelan y exponen su dura realidad: "Pagas impuestos y no te queda para nada". Representantes del transporte, los carburantes, el comercio, la hostelería, la construcción y la metalurgia lamentan el esfuerzo extra al que se ven sometidos frente a sus rivales para rentabilizar su actividad: "Así es difícil competir desde aquí y fijar empresas en Asturias"». Para la pequeña empresa, la empresa familiar, tampoco las cosas son fáciles. He aquí lo que dice un asesor fiscal: «La presión fiscal en Asturias es la más alta. Tengo una estadística con las empresas de toda la vida que están cerrando en las Cuencas, por la presión del fisco municipal y autonómico». Pero, en general, tampoco lo es para las empresas de mayor tamaño: «En Asturias los costes son más altos y así es difícil competir y fijar empresas, dice Ovidio de la Roza, directivo de Asetra. O un empresario de éxito en innovación y empleo, como Álvaro Platero, que pide a los políticos «Que pongan menos trabas burocráticas y no nos penalicen fiscalmente por estar aquí. Tenemos más carga fiscal que otras comunidades». Francisco Rodríguez, de Reny Picot, respecto a los retos económicos de Asturies: «Lograr que nuestros territorios autonómicos no tengan un trato desigual en materia de ayudas para la creación de empleo». Y, en un titular de LA NUEVA ESPAÑA: «Estallido empresarial contra la presión fiscal asturiana: «“Es insostenible”. “Nos resulta imposible hacer más contratos o invertir en formación”, alertan diferentes colectivos profesionales, “incapaces” de competir con otras regiones». Es cierto que desde el Gobiernu se rechaza que los impuestos resten competitividad a la región: se argumenta que la mayor parte de la fiscalidad empresarial en toda España es la misma, y que incluso, en este año, 64 empresas se han trasladado de Madrid aquí. Don Adrián Barbón, argumenta, además, que la subida a las rentas más altas permite la mejora de los servicios y el sostenimiento en un excelente nivel de los más importantes. Aunque siempre habrá un punto de queja excesivo, pro domo sua, entre los empresarios, autónomos o no, no cabe duda de que esa unanimidad de ellos y de los asesores encierra una parte de verdad, sin olvidar que impuestos como el de patrimonio o el de sucesiones se reducen prácticamente a cero en otras comunidades, algunas de ellas, vecinas. Y, por otro lado, y con respecto a las afirmaciones de la excelencia de los servicios y su mantenimiento mediante los impuestos, quizás se podría examinar con detenimiento el conjunto del gasto público, seguramente ineficaz, injusto o excesivo en algunos campos. Pero no es únicamente la fiscalidad el problema del empleo, esto es, de la empresa. Lo son otras muchas cuestiones. Por ejemplo, el de la burocracia. He aquí un informe de este año de la UE sobre España: «Bruselas señala que el “71% de las empresas consideran la complejidad de los procedimientos administrativos como un problema para su actividad” mientras que “las diferencias regulatorias entre regiones desincentivan la expansión simultánea de las empresas a distintas comunidades, limitando la innovación y la eficiencia”. A esto se suma la hiperinflación normativa: en 2022, la administración española aprobó nada menos que 11.775 nuevas normas, alimentando un laberinto legal que castiga más a los pequeños, según las autoridades europeas». Busquen ustedes más, comparen con otros países y verán la magnitud del problema. Otro de los impedimentos es el del absentismo. Es muy alto en toda España, lo es especialmente en Asturies. Que las actividades administrativas y de servicios auxiliares conciten la mayor tasa de absentismo lo dice casi todo. El todo lo dice el que el absentismo alcance sus mayores cifras en lunes y viernes. La legislación ayuda a ello, y, desde luego, los sindicatos no tienen interés alguno en intervenir en la cuestión. Podríamos seguir con la falta de personal para cubrir puestos de trabajo que se ofertan -compatible con el alto número de parados- o la falta de trabajadores cualificados para muchos empleos, desde la albañilería a otros más técnicos, sin que se sepa muy bien para qué sirven los talleres o servicios de la Administración o a ella adscritos que, en principio, parecen estar dedicados específicamente a ello. Pero quiero fijarme ahora en otro aspecto, la incapacidad de las administraciones para realizar bien sus proyectos. El Ayuntamiento de Xixón elabora un plan para construir vivienda protegida, el Plan Llave. Tras varias modificaciones, la licitación queda desierta: los precios considerados quedan fuera de la realidad económica, en parte, porque el Gobiernu estima los precios de los módulos de vivienda fuera de la realidad. Cinco licitaciones hubo de realizar el Gobiernu para sacar adelante las obras de la cúpula de la iglesia de la Universidad Laboral. Dos, para la ampliación del Hospital de Cabueñes, ahora detenida y en pleito por discrepancia entre la empresa y el Principáu sobre el proyecto de ampliación. ¿Inutilidad? Por supuesto. ¿Desconocimiento de la realidad? Por supuesto. ¿Discursividad -eso que llaman ideología- frente a racionalidad? ¡No me digan!

Agonía

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(Ayer, en La Nueva España) AGONÍA El marco de nuestra realidad es invariable y, hasta ahora, viene acelerándose: el de una mazanina que va agurriando a medida que avanza el calendario: escaso crecimiento del PIB, problemas demográficos, emigración de los más formados, peso creciente de las rentas pasivas… Y no ayuda en nada a las expectativas colectivas el anuncio de inversiones que no llegan, como la de coches chinos BYD, o las que se buscan y rechazan, tal la de Preco (veremos, por cierto, de qué manera acaba la de baterías de Tesla). Tampoco nos favorecen las expectativas en exceso optimistas, como las del hidrógeno verde, una fuente de energía excesivamente cara para que sea utilizable de momento, y que hace que determinadas inversiones, como alguna de Arcelor, estén en suspenso. Ello, sin embargo, no debe oscurecer que existen empresas y emprendedores que innovan, crecen y exportan y, por ello, crean riqueza y empleo, empresas muy importantes. Este viernes pasado, por ejemplo, FADE ha reconocido y galardonado a alguna de esas empresas y emprendedores, en concreto, a Ascensores Tresa y a don Daniel Alonso Rodríguez, presidente de honor del Grupo Daniel Alonso, S. L. por su trayectoria y éxito. En estos días, por cierto, también se han realizado reconocimientos varios hacia la persona de don Francisco Rodríguez el fundador de Reny Picot e impulsor de ILAS. (Me permitirán que recuerde que don Daniel Alonso y su compañía fueron uno de los primeros Premiu Meyor Empresa que el Partíu Asturianista concedió. Asimismo, que mantenemos una buena relación personal con los descendientes de Tresa y lamentamos la reciente muerte de su fundador, don Gonzalo. Déjenme, a propósito, transmitirles unas palabras que don José Cardín me reiteró en el velatorio del patrono de Tresa: “Cuando me disteis el premio, el primero que recibíamos en toda nuestra trayectoria, pensé que, a partir de ese momento, iban a empezar a mirarnos de otra manera en Asturias”). La puesta, por fin, en marcha del AVE levanta un montón de expectativas e ilusiones, como un motor económico importante, capaz de cambiar radicalmente nuestra economía. En mi opinión, convendría relativizar esas ilusiones. Fundamentalmente, porque faltan aún complementos imprescindibles en relación con el servicio: la Zalia, las conexiones marítimas de los puertos de Avilés y Xixón, la captación de tráficos en la Meseta, una red adecuada de comunicaciones con Galicia y Francia… Pero, sobre todo, nuestros problemas de crecimiento, riqueza y empleo son endógenos. Estos días, he estado releyendo un libro de Juan de Lillo, Rafael Fernández, testigo de Asturias (libro, por cierto, que tengo casi milagrosamente, pues el PSOE se encargó de comprar casi todos los ejemplares para retirarlos de la circulación). En él señala el que fue presidente de la preautonomía que el gran problema de Asturies es la falta de capitales propios, algo que es una obviedad y que ya señalaba el mismo Xovellanos. No cabe, pues, más que buscarlos fuera. Pero a ello se añaden otros factores muy importantes. El primero de ellos, las dilaciones burocráticas de la Administración, dilaciones reconocidas por los mismos gobernantes y que encarecen o impiden las inversiones. No menor obstáculo es el escaso clima social favorable hacia la empresa y los empresarios, clima que es, en ocasiones, de hostilidad si la empresa se hace muy visible por los servicios o productos que ofrece. Todo eso, es evidente, no favorece la aparición o crecimiento de las empresas, si no es que lo impide. Si a ello añadimos desigualdades fiscales, la cosa se agrava. Y políticas de mayor entusiasmo que realismo, igualmente. En fin, procuremos ver las cosas como son, pero sobre todo, esforcémonos en remover “los obstáculos tradicionales que se oponen al progreso”, que ya no son aquellos a que se referían progresistas y liberales del pasado, sino los que están incrustados en la Administración, en muchos discursos políticos y, en nuestro caso, el asturiano, en nuestra mentalidad, tan conservadora muchas veces, tan vuelta hacia el pasado o tan volcada hacia los ensueños o los imposibles y a esperarlo todo de los milagros que vengan de afuera, como si el mundo tuviese con nosotros una deuda permanente. P.S. Sabios como son nuestros lectores, no hace falta aclararles que la acepción aquí de “agonía” es la quinta del diccionario de la RAE, y constituye, de paso, un pequeño homenaje a don Miguel de Unamuno y Jugo.

Cuando éramos felices e indocumentados

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(Ayer, en La Nueva España) CUANDO ÉRAMOS FELICES E INDOCUMENTADOS Pues hete aquí que así andamos, enfrascados en nuestras cosas, a veces importantes, en ocasiones hinchadas hasta límites inimaginables. Siguiendo con pasión descuartizamientos en países lejanos por personas a cuyos familiares conocemos de las imágenes de la ficción; exigiendo justicia en la plaza pública como las tricoteuses en torno a la guillotina durante la Revolución francesa o vociferando para que no se piense que somos ex illis, en una forma de identidad grupal y empoderamiento personal que ya analizó perfectamente Cervantes en El retablo de las maravillas; contemplando apasionadamente los juegos y discursos de las dos estrellas aspirantes a presidente y sus colas y acólitos. Y, sin embargo, fuera y dentro, están ocurriendo cosas de una enorme gravedad, de cuyo discurrir futuro va a depender mucho de nuestras vidas y de las de nuestros descendientes. Por ejemplo, mientras las miradas hostiles y suspicaces de una parte de la población siguen centradas en «el maligno», i. e., Estados Unidos, dos dictaduras, China y Rusia, están expandiendo su influencia, su poder y sus intereses económicos, una de ellas globalmente, en lo económico, ambas territorialmente, en América y África. Esa presencia afecta a los intereses europeos en lo político, pero también en lo económico; así, en la explotación de esos minerales escasos que, de momento, son clave para los nuevos ingenios y las tecnologías punteras. Todo ello no solo ocurre sin apenas preocupación (no digamos ya actuación) por nuestra parte, sino que convivimos gozosos con un no pequeño grupo de putineros, de exaltadores de la dictadura de Putin y de sus políticas expansivas y bélicas, justificándolas, si no aplaudiéndolas. Y, por otro lado, mientras ambas potencias imperiales buscan beneficiar los minerales «raros» en las tierras de su nueva influencia, aquí hacemos todo lo posible por impedir su extracción, y lo conseguimos. «Que exploten ellos», parece ser el lema, «y después que nos exploten a nosotros», su consecuencia. Se dan otras formas en que está cambiando el mundo en lo relativo a las armas y la guerra. Aquellas están evolucionando a una velocidad vertiginosa, quedarse fuera de esa evolución es un enorme riesgo. Pero no es en eso en lo que quiero ahora centrarme, sino en otro aspecto, la «privatización» progresiva de los ejércitos. En el pasado habíamos sabido de compañías privadas americanas en Irak y Afganistán, ahora sabemos de Wagner, un grupo de mercenarios cuyo jefe ha sido ajusticiado vía aérea por revoltoso. Pues bien, no solo ha llevado esa tropa el mayor peso de la guerra de Ucrania, sino que ahora tiene presencia en África y América. Alguna reflexión debería provocar esa realidad, como ya la ha provocado, por ejemplo, en Suecia. Europa, como unidad política, monetaria y, en cierta medida, económica es un elemento central para mantener un estimable nivel de vida y de políticas de bienestar —aunque no de forma homogénea— para todos sus habitantes. Y, a pesar de que no siempre sus directrices son acertadas (Francisco Rodríguez, por ejemplo, el empresario de Reny Picot, ha señalado desde nuestra integración en la UE como perjudiciales las políticas relativas a la leche y la cornisa cantábrica) y de que algunas veces sus imposiciones son meras pejigueras ideáticas que complican la vida de los ciudadanos, sin ella seríamos mucho más débiles y pobres, expuestos a más incertidumbres o crisis. Ahora bien los datos económicos, nuestra riqueza, y, por tanto, nuestra capacidad para mantener o mejorar nuestro nivel de vida, sostener las políticas de solidaridad o las medidas anticrisis, para competir como una potencia frente a otras potencias, especialmente frente a las dictaduras, son muy preocupantes: mientras quince años atrás el tamaño de la economía europea superaba un 10% al de la de EE.UU., en 2022 era inferior en un 23%. El PIB de la Unión Europea (incluyendo Reino Unido antes del bréxit) creció durante ese tiempo un 21% (en términos de dólares), frente al 72% de EE.UU. y el 290% de China. Esa es la realidad a la que deberíamos prestar tanta atención, al menos, como a la que prestamos a nuestras grandes pasiones locales. Dependemos de ella, ahora y especialmente en el futuro, mucho más que de aquello que ocurre en nuestra pasional pero pueblerina y limitada plaza. PS. Por supuesto, el título es deudor de Gabriel García Márquez

Más sobre'l debate y los problemes del euru y la economía

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Tienen más información del debate sobre l'euru que caltuvimos el llunes pasáu nel Ateneo Jovellanos l'empresariu Francisco Rodríguez y el qu'esto firma en Asturiasmundial.com 
Presentó y moderó'l debate Rafael Loredo.

Semeya d'Ignacio Sánchez en www.asturiasmundial.com

¿Salir del euru?

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Ayer, llunes, l'empresariu Francisco Rodríguez (Ilas, Reny Picot) y yo entamábamos el cursu del Atenéu Xovellanos de Xixón, que llevaba un doble títulu, "Esta Europa no nos gusta", apuntáu por él, y "¿Salir del euru?", suxeríu por mí.
Durante la mesa dimos un ampliu repasu a la situación de la economía española, l'empléu y el futuru de los mesmos (la cuestión de fondu de la conferencia y de la preocupación de dambos ponentes) y la incidencia de "la moneda única" nesa situación, a partir de la decisión errónea y adolescente de la creación del euru y del Bancu Central Européu nes condiciones que se crearen.
Pueden vese dalgunos de los puntos de vista espuestos nella na rueda de prensa que dimos previa a l'actu, que fue, esti, nun atenéu atarraquitáu, además de xente interesao, d'amigos y personalidaes de toa triba, en La Nueva España y El Comercio
El Ateneo Jovellanos empieza curso con la vista puesta en su futura sede
Semeya de Paloma Ucha, n'El Comercio

En primer término, por la izquierda, el presidente de FADE, Severino García Vigón; la exalcaldesa, Paz Fernández Felgueroso y el edil Justo Vilabrille, entre el público que asistió ayer al coloquio.
Públicu asistente. Semeya d'Ángel González en La Nueva España

Hoy, conferencia: Esta Europa no funciona /¿Salir del euru?

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Mesa redonda: "Esta Europa no funciona", a cargo de Francisco Rodríguez, presidente de Reny Picot, y Xuan Xosé Sánchez Vicente, presidente del Partíu Asturianista

EL LUNES 17 de SEPTIEMBRE de 2012, a las 19,30 horas, se inaugurará en el ATENEO JOVELLANOS de Gijón (C/ Francisco Tomás y Valiente, 1) el CURSO 2012-2013, con la mesa redonda que lleva como título: "¿SALIR DEL EURO?", en la que intervendrán el empresario FRANCISCO RODRÍGUEZ, presidente de RENY PICOT, y el político y escritor XUAN XOSÉ SÁNCHEZ VICENTE, presidente del PARTÍU ASTURIANISTA (PAS). El debate será moderado por RAFAEL LOREDO, exdirector de la REAL ACADEMIA DE MEDICINA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS.
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FRANCISCO RODRÍGUEZ (Trascastro, Cangas del Narcea, 1937) inició su carrera profesional en la década de los años cincuenta, trabajando en el negocio familiar denominado Mantequerías Rodríguez, S.A. de Madrid. Desde hace más de medio siglo preside Industrias Lácteas Asturianas (ILAS), multinacional fabricante de los productos Reny Picot, que fundó con veinte años. La actividad del grupo se centró inicialmente en la fabricación de distintos tipos de quesos blandos para pasar, años más tarde, a la producción de leche en polvo, y poco a poco fue incorporando el resto de productos hasta completar la extensa gama que ILAS ofrece en la actualidad (mantequilla, nata, leche líquida, postres, todo tipo de quesos, productos dietéticos, productos de alimentación infantil, salsas, fraccionamiento de grasa de leche,complementos para la Industria Farmacéutica, etc... ). En 2011 publicó "Parada, pero no fonda", su tercera recopilación de conferencias, ensayos y artículos. Se declara liberal, admirador de Ortega y Gasset y profundamente europeísta, aunque sus opiniones sobre la UE son propias de un euroescéptico radical.

Invitación al debate: Esta Europa no funciona /¿Salir del euro?

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Mesa redonda: "Esta Europa no funciona", a cargo de Francisco Rodríguez, presidente de Reny Picot, y Xuan Xosé Sánchez Vicente, presidente del Partíu Asturianista

EL LUNES 17 de SEPTIEMBRE de 2012, a las 19,30 horas, se inaugurará en el ATENEO JOVELLANOS de Gijón (C/ Francisco Tomás y Valiente, 1) el CURSO 2012-2013, con la mesa redonda que lleva como título: "¿SALIR DEL EURO?", en la que intervendrán el empresario FRANCISCO RODRÍGUEZ, presidente de RENY PICOT, y el político y escritor XUAN XOSÉ SÁNCHEZ VICENTE, presidente del PARTÍU ASTURIANISTA (PAS). El debate será moderado por RAFAEL LOREDO, exdirector de la REAL ACADEMIA DE MEDICINA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS.
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FRANCISCO RODRÍGUEZ (Trascastro, Cangas del Narcea, 1937) inició su carrera profesional en la década de los años cincuenta, trabajando en el negocio familiar denominado Mantequerías Rodríguez, S.A. de Madrid. Desde hace más de medio siglo preside Industrias Lácteas Asturianas (ILAS), multinacional fabricante de los productos Reny Picot, que fundó con veinte años. La actividad del grupo se centró inicialmente en la fabricación de distintos tipos de quesos blandos para pasar, años más tarde, a la producción de leche en polvo, y poco a poco fue incorporando el resto de productos hasta completar la extensa gama que ILAS ofrece en la actualidad (mantequilla, nata, leche líquida, postres, todo tipo de quesos, productos dietéticos, productos de alimentación infantil, salsas, fraccionamiento de grasa de leche,complementos para la Industria Farmacéutica, etc... ). En 2011 publicó "Parada, pero no fonda", su tercera recopilación de conferencias, ensayos y artículos. Se declara liberal, admirador de Ortega y Gasset y profundamente europeísta, aunque sus opiniones sobre la UE son propias de un euroescéptico radical.

Esta Europa no funciona / ¿Salir del euro?

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Mesa redonda: "Esta Europa no funciona", a cargo de Francisco Rodríguez, presidente de Reny Picot, y Xuan Xosé Sánchez Vicente, presidente del Partíu Asturianista

EL LUNES 17 de SEPTIEMBRE de 2012, a las 19,30 horas, se inaugurará en el ATENEO JOVELLANOS de Gijón (C/ Francisco Tomás y Valiente, 1) el CURSO 2012-2013, con la mesa redonda que lleva como título: "¿SALIR DEL EURO?", en la que intervendrán el empresario FRANCISCO RODRÍGUEZ, presidente de RENY PICOT, y el político y escritor XUAN XOSÉ SÁNCHEZ VICENTE, presidente del PARTÍU ASTURIANISTA (PAS). El debate será moderado por RAFAEL LOREDO, exdirector de la REAL ACADEMIA DE MEDICINA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS.
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FRANCISCO RODRÍGUEZ (Trascastro, Cangas del Narcea, 1937) inició su carrera profesional en la década de los años cincuenta, trabajando en el negocio familiar denominado Mantequerías Rodríguez, S.A. de Madrid. Desde hace más de medio siglo preside Industrias Lácteas Asturianas (ILAS), multinacional fabricante de los productos Reny Picot, que fundó con veinte años. La actividad del grupo se centró inicialmente en la fabricación de distintos tipos de quesos blandos para pasar, años más tarde, a la producción de leche en polvo, y poco a poco fue incorporando el resto de productos hasta completar la extensa gama que ILAS ofrece en la actualidad (mantequilla, nata, leche líquida, postres, todo tipo de quesos, productos dietéticos, productos de alimentación infantil, salsas, fraccionamiento de grasa de leche,complementos para la Industria Farmacéutica, etc... ). En 2011 publicó "Parada, pero no fonda", su tercera recopilación de conferencias, ensayos y artículos. Se declara liberal, admirador de Ortega y Gasset y profundamente europeísta, aunque sus opiniones sobre la UE son propias de un euroescéptico radical.

«Seguimos pagando que González ignorase a Asturias al entrar en el Mercado Común» (Francisco Rodríguez para LNE)

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Munchos de los males del nuestru país nun vienen de que llueva munchu o pocu, de que tengamos ríos de calce estrenchu o anchu, de que nos arrodien los cuetos y los picos o de que les vallines sean menudes. Tampoco vienen de la dictadura franquista o de los tiempos de Pelayo. Non.

Munchos de los nuestros problemes tienen un orixen na democracia postfranquista y tienen la mesma causa: el despreciu que de los nuestros intereses fai l'estáu central. Esi despreciu aníciase, al mesmu tiempu, nel despreciu que la mayoría los representantes políticos asturianos tienen pa colos que los voten, la so sumisión a Madrid, la so inutilidá como fuerza política. Y ello, a la so vegada, tien causa na indiferencia cola que los votantes ven esa continua sumisión y esi despreciu, esi atropellu constante a los sos intereses, o, quiciabis meyor, a la mirada alienada cola que los votantes asturianos ven el mundu, que piensen que'l mundu real, el tanxible, l'importante, empieza más allá del Payares, y que'l suyu, el d'acá, l'asturianu, nun ye más qu'un sucedaneu del mundu real.

L'empresariu Francisco Rodríguez (Reny-Picot) vieno esti domingu, 31 d'ochobre (na primer entrega d'una serie de cuatro sobre la so vida y obra, na Nueva España), a recordanos esi continuu despreciu a los intereses asturianos y el silenciu -más, l'aplausu- col que los representantes políticos asturianos y munchos de los votantes acueyen esi despreciu. Yá lo dixéramos mos munches vegaes, pero equí lo tienen n'otra voz:

«Al principio tuvimos una gran vocación por perfeccionar nuestra situación y ello requería no repartir dividendos, sino que todos los beneficios fueran destinados a la mejora de la empresa». Sin embargo, «tuvimos momentos muy delicados, y los seguimos teniendo, a causa del ingreso de España en la Comunidad Económica Europea, en 1986, cuando Felipe González consideró que había que ingresar como fuera, ignorando a Asturias y toda la cordillera Cantábrica, con sus intereses agrarios».

Francisco Rodríguez y la Federación de Industrias Lácteas remitieron entonces un documento al presidente González en el que le advertían de que «no aceptase para España una cuota láctea anual inferior a los 7.200 millones de litros, pero los franceses impusieron un límite de 4.500 millones de litros». El fundador de Reny-Picot juzga hoy que «aquella tibieza en la negociación hace que sigamos pagando un error histórico 25 años después».


La entrevista pueden vela entera nestes dos direcciones:
«Seguimos pagando que González ignorase a Asturias al entrar en el Mercado Común» (La Nueva España del 01/11/2010)
«Al entrar en la UE le dijimos a González: "Mire a Grecia y su leche", y ya se ve cómo están» "La Nueva España del 02/11/2010)

¿Fadrá falta recordar que don Fernando Morán (PSOE) fue'l principal negociador d'aquellos alcuerdos col Mercáu Común? ¿Fadrá falta recordar, amás, que, pa más inri, cantóse l' Asturies, patria querida pa celebralo?

Asina somos. Porque queremos. Porque los dexamos. Porque nos dexamos.