Mostrando entradas con la etiqueta elecciones 25-M 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones 25-M 2012. Mostrar todas las entradas

Entrevista n'ASTURIES.COM

0 comentarios
entrevista de Pablo R. Guardado p'ASTURIES.COM el 18 de Marzu de 2012


Sánchez Vicente: "Na campaña eleutoral nun se ta tocando nin un solu tema d’interés p’Asturies"

El 25 de marzu Asturies tien una cita nueva coles urnes. Xuan Xosé Sánchez Vicente (Xixón, 1949), presidente del PAS, escritor y comentarista políticu, faló con Asturies.com de l’actualidá del país.

¿Qué-y paez el desarrollu que ta teniendo la campaña eleutoral hasta’l momentu?

Una riestra rutiazucos de tópicos insulsos.

¿Tán tratándose temes d’interés p’Asturies o más bien ye una campaña venceyada a los intereses de los partíos estatales?

Creo que nun se ta tocando nin un solu tema d’interés p’Asturies. Lo único que se fai, por toos, ye repetir les posiciones de caún nel tableru d’España. Eso incluye a Foro y a IU.

¿Qué papel tien l’asturianismu nesti contestu?

Pues, prácticamente ningún. Y, anque lu quisiere tener o s’esforzare nello, ye dafechamente invisible pa la población.

¿Cree que Foro pue considerase un partíu rexonalista/asturianista?

Nun paez otra cosa qu’una versión del PP, más la palabra ‘Asturias’, pero ensin ningún conteníu asturianu/asturianista/nacionalista. El so discursu ye’l discursu casquista, nada más, per agora.

¿Ve a la formación de Francisco Álvarez-Cascos como un partíu de llargu percorríu o cree que ta condergáu a tornar al PP?

Eso, ¿quién lo sabe? Depende de los resultaos d’estes y de les prósimes, asina como de la propia persona de Cascos. Ensin él, Foro esapaez.

La encuesta del CIS da como ganador al PSOE y prevé la entrada d’UPyD na Xunta Xeneral, que sería llave de gobiernu. ¿Confía en que se dean estos resultaos el 25-M?

Yá lo veremos. Yo creo que nin los electores, una parte importante, sabe si va votar nin lo que va votar.

¿De qué color va ser l’Executivu próximu?

Pues nun lo sé. En ningún casu, nin asturianu (política y culturalmente, claro; sí personal o geográficamente) nin asturianista.

¿Qué supondría pa la llingua y cultura asturiana la entrada d’UPyD nun hipotéticu Gobiernu?

El casu d’UPyD ye perreru. Ye un partíu contra les autonomíes, que tien como programa central reducir les autonomíes o suprimiles, y devolver competencies como sanidá y educación al estáu central. ¿A qué se presenten a un parlamentu autonómicu?

Esti mes cúmplense 14 años de l’aprobación de la Llei d’Usu del Asturianu, iniciativa del PAS que siguen ensin cumplise.

Convién recordar que costó munchu (y, en parte, costó-y a Marqués que lu echasen del PP, que lu echase Cascos). Convién recordar que diximos a tol mundu que diba ser lo único que díbamos tener en décades (o pa siempre). Y convién recordar que los ‘fenómenos’ (sedicentes asturianistes, l’Academia, IU…) ficieren una campaña terrible escontra nós por algamalo. Güei, como dixéramos, ye lo único qu’esiste (y, por desgracia, lo único que vamos tener). Los efectos fueren que l’únicu partíu que fexo daqué pol asturianu ta fuera’l Parlamentu. ¡Asturianaes!

¿Tienen los partíos políticos más consideración hacia la llingua asturiana anguaño qu’hai cinco llustros?

Apaecío. O sea, nada, la mayoría. Un migayín, dalgún. Menos mal qu’esiste la Llei y tienen que cumplila (toponimia, enseñanza…) y hai ehí un sitiu onde garrase. ¡Vamos ver lo que dura, con toles organizaciones parlamentaries despreciando l’asturianu o teniéndolu en casi nada!

Asturies camina hacia los 100.000 paraos y Arcelor-Mittal amenaza con desllocalizaciones. ¿El país tien futuru?

Más bien prietu. Y colo que se va votar nes prósimes elecciones, peor, sea cualo sea lo que se vote.

¿Cree que la ciudadanía ta realmente desencantada colos políticos?

Ta perdesencantada, pero son los ciudadanos los responsables de lo qu’hai y los que vuelven votar a los mesmos políticos a los que critiquen.

¿Qué valoración fai del movimientu 15-M?

Que too ello tien mui pocu contactu cola realidá, que ye parte del movimiento contra la política, y que tolos movimientos contra la política y los políticos inxamás tuvieren bonos resultaos pa la democracia y, polo tanto, pa toos y caún de los ciudadanos.

ASTURIES.COM del 18 de Marzu de 2012

¿Arreglaránse?

0 comentarios

—Si yo fuese Dios —dice mi trasgu particular, Abrilgüeyu, mientras, acodados en la barra, tomamos unos culinos de sidra de restallu—, me reiría mucho. En realidad, son tan tiernos con sus enfados («ahora a estos los castigo») y con sus episódicas ilusiones («ahora este lo va a solucionar todo») que no puede mirárselos más que con espíritu condescendiente. Pero yo no soy Dios, soy nada más que un humilde trasgu, y estoy hasta las narices de que me paren por la calle para reiterarme lo mismo: «¿Se arreglarán, eh? Esta vez se arreglarán, ¿no?».

Echa otro culín. Hoy tiene la payuela y la parpayuela desatadas.

—Los humanos sois especialistas en romper los jarrones adrede, por irritación o por creer que dentro se encuentra un tesoro, y luego en pedir que vengamos los seres sobrenaturales a arreglarlo. Es muy difícil que se arregle. Esto no es la desavenencia de una pareja por el olvido de la fecha de cumpleaños o por discutir sobre la suegra. Se ha partido un negocio en dos y ambos compiten a muerte por la misma clientela con el mismo producto. De modo que, piensen lo que piensen los que rompieron el jarrón, la compostura es casi imposible, casi.

—Así que, a lo mejor, vuelve a gobernar el PSOE, esta vez bajo la advocación de don Javier Fernández, con la ayuda habitual de IU. ¡Y ahora que lo pienso! ¡A lo mejor, sí es para reírse! Porque, fíjate, si el final del episodio del enfado del jarrón consiste en que lo que va a ocupar el lugar de honor de la casa a partir de ahora va a ser el tiesto de PSOE-IU, pues habrán hecho un pan como unas hostias, los del búcaro.

Pide otra verde de culo ancho y suelta una risita.

—Y, además, sobre los impuestos que suba Mariano, estos subirán aún más los de aquí, como ya lo hicieron, para quitarles dinero a quienes lo tienen a la vista y a los que ellos dicen que lo tienen para dárselo a los que no lo tienen y a los que dicen que no lo tienen, ¡verás qué carcajadas la suyas!

—Sí, sí. Puede ser divertido. Y más, por otra parte, si se cumplen las encuestas y UPyD entra y es la llave. Ya verás qué apuro el de los de Rosa. Porque, además de tener que explicar por qué se presentan para devolver competencias, o, más adelante, por qué se han olvidado de ello, tendrán que decidir si apoyan a unos u otros. Y ahí no solo se habrá acabado el limbo que, hasta ahora, les permitía crecer, sino que, inevitablemente, en cuanto se decidan, acabarán con la mitad de su electorado.

—Por cierto —apúrreme, por fin, un culín, tras tomarse él tres: está imparable—, ¿no podrían disimular un poco y hablar de las cosas de aquí? Por ejemplo, entre otras muchas, de la reforma estatutaria y la financiación. Ya sé que lo principal de vuestro destino se juega en Europa y Madrid, pero la variable asturiana es una variable independiente, que puede acompañar, frenar o impulsar la marcha general. No hace falta que te lo diga a ti, ¿verdad? Pero aquí no hay más que los rutiazos —perdón los tópicos— de la política general: el copago, la huelga, la reforma laboral… ¡Vaya peñazo! ¡Vaya estafa! O, por mejor decir: no os tienen en ninguna consideración.

—Y, a propósito —me mira con malicia—. ¿A quién vas a votar tú, si es que vas a votar?

Me salva el chigreru. Llevaba ya tiempo barriéndonos los pies y recogiendo las mesas. Al final, ha acabado por ponernos de patitas en la calle, a mí, con la vuelta en la mano (al final he apagado su sed y pagado su locuacidad), a él, encasquetándole la montera en la cabeza.

Nos miramos. Me contempla con un punto de ironía:

—Que conste que ya sé lo que callas, raposu. No se me escapa.

Parábola obstetrícica

0 comentarios

Dentro de lo curiosas que son siempre las elecciones en Asturies, estas lo son más aún. La idea nuclear de un estado autonómico o federal es que es más capaz de motivar fuerzas o aprovechar capacidades que se perderían en una organización centralizada. Asimismo, que los gestores serán más capaces de identificar los problemas y de buscar soluciones, por su proximidad a los mismos; de idéntica forma, los ciudadanos tendrán la opción de que se conozcan antes sus problemas y, por la cercanía, serán más capaces de exigir resultados. Sin embargo, ninguna de estas teóricas cualidades parece haber existido nunca en Asturies, al menos en grado apreciable.

Si, con respecto a esas variables, examinamos aquellas organizaciones que, con posibilidades de éxito, se ofrecen como gestoras de la cosa pública, el suspenso es absoluto. PSOE y PP, por ejemplo, se conjuraron durante mucho para evitar avances en la autonomía asturiana, hasta el punto de que las enmiendas reductoras de los proyectos estatutarios las redactaba (¡literalmente!) la misma mano. Después, el PSOE, con don Javier Fernández a la cabeza, ha sido el valedor y sostenedor del estatuto catalán, de la idea del federalismo asimétrico y de los demás disparates financieros y estatutarios que marginaron a Asturies. El PP, como el PSOE, ha apoyado en los últimos tiempos otros estatutos también contrarios a los nuestros intereses. Es más, ¿recuerdan ustedes una sola idea, una sola, manejada por el PP con respecto a nuestra comunidad que respondiese no a una papagayil reiteración del discurso de Madrid, sino nacida aquí y orientada a nuestros lares? ¿Una sola? Pago por ello. Lo único que yo recuerdo en las bocas de las señorías gavioteras es el sonsonete permanente de lo bien que lo hacían Aznar y —¡ay!— Cascos.

En cuanto a la UPyD, que encabeza mi sensato exalumno Ignacio Prendes, aún ignoro cuál es la razón por la que se presentan a las elecciones autonómicas. UPyD es fundamentalmente, y entre otras cosas, un partido recentralizador, cuyo programa máximo consiste en devolver al estado central unas cuantas competencias, entre otras la sanidad y la educación. ¿Qué sentido tiene, pues, un partido que se presenta a un parlamento autonómico para vaciarlo o cerrarlo?

Nos queda el señor Cascos. Uno todavía recuerda que don Francisco expulsó del PP al entonces presidente, don Sergio Marqués, porque este creyó que, como presidente de los asturianos, debía defender los intereses de estos (Fábrica de Armas, Ley de Uso, concesiones de radio, reforma estatutaria…) y no limitarse a recibir las órdenes de Madrid. Ahora, el señor Cascos se presenta como paladín de Asturies: «No somos una sucursal de Madrid», dice. ¿Damos crédito a ese saulino cambio de fe traspasada la raya de los sesenta, o creemos que la naturaleza humana es invariable a partir de cierta edad?

Como quiera que sea, parece que don Francisco llega tarde y con el pie cambiado. Porque, sobre ser la mayoría de sus votantes los menos partidarios de la autonomía, como se sabía de encuestas anteriores, ahora el CIS vuelve a recordarnos que los asturianos somos los más parecidos de España a los madrileños, y que una parte notable de nosotros piensa que sus aspirinas se las suministrarán mejor desde Madrid, que es mejor que el funcionario que decide sobre las carreteras y los trenes sea madrileño y que lo tendrá más fácil para reclamar si tiene que ir a la capital del Reino que a Uviéu.

¿Resultado y resultados de las elecciones? La parábola. Un par jóvenes de visibles carencias en lo psíquico y de notables distrofias en lo físico se encuentran acompañados por sus respectivos padres en el tocólogo. «Doctor, pregunta uno de ellos, ¿qué posibilidades cree usted que existen de que el vástago sea normal?» Por toda respuesta, el doctor emitió un suspiro.