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Don Francisco de Quevedo desciende a la coyuntura:

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¿Miras ese gigante corpulento / que con soberbia y gravedad camina? / Pues por dentro es trapos y fajina, / y un ganapán, le sirve de cimiento. Con su alma vive y tiene movimiento, / y adonde quiere su grandeza inclina; / mas quien su aspecto rígido examina, / desprecia su figura y ornamento. Tales son las grandezas aparentes / de la vana ilusión de los tiranos: / fantásticas escorias eminentes. ¿Veslos arder en púrpura, y sus manos / en diamantes y piedras diferentes? / Pues asco dentro son, tierra y gusanos.

Ayer en LNE: Folclore preelectoral (con un arreyu sobre Íñigo Errejón)

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Folclore preelectoral

Las difíciles relaciones entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

01.10.2019 | 01:16


No se angustien. Puesto que de momento no pueden solucionarlo aprovechen para reír, que saludable es, porque no me digan que declaraciones y actitudes no son de pura comedia. Y, si les apetece, de paso, canten, que quien canta...
He aquí las palabras del señor Ábalos, secretario de Organización del PSOE, un tipo listo y al que-y cuelga la zuna per detrás de rau: "Siento que han robado mi voto" (al no hacer los demás partidos presidente a don Pedro gratis et amore). Podía haberlo dicho más rotundamente, con la canción: "Llevárenme la burra, / tamién l'albarda, / y tamién me llevaren / la cabezada. / ¡Ay!, que me lo llevaren too, / y nun me dexaren nada".
Pero las palabras que permanecerán mucho tiempo presentes, como si hubiesen sido esculpidas en mármol pentélico, son las de don Pedro Sánchez: "Si hubiese hecho un Gobierno de coalición con Podemos no podría dormir por las noches". Todos ustedes se habrán hecho ya mil consideraciones sobre el aserto y las habrán confrontado con sus recuerdos del pasado inmediato. No incidiré, pues, sobre ello, pero sí quiero preguntarme lo que pensarán sobre el asunto los militantes y votantes del PSOE para quienes el socio natural es Podemos, por ser un partido de izquierdas, casi hermano pues, y, por consiguiente, estarían encantados de estar con ellos unidas.
Pero sí puedo suponer lo que estará pensando don Pablo Iglesias, quien, habrá convocado a don Pedro con aquellas palabras del cantar, "Esta nueche atapeciendo, / sal al pie la saltadera, / que te tengo de falare / un recadín a la oreya", para decirle que no tuviese miedo, que no desconfiase, que en un gobierno común las diferencias se desharían pronto, como por ensalmo, y con la intención, para convencerlo, de recordarle la paremia: "dos en un colchón, al cabo del año uno son", "especialmente", añadiría, "si se trata de un colchón recién estrenado, como el de la Moncloa".
Y que, tras haber estado esperando, como Enrique IV ante el castillo de Canosa, a que le abriesen las puertas del Gobierno, habrá constatado que don Pedro miente, porque duerme a pierna suelta y nada lo saca de su sueño: "Anueche tuve a to puerta. / Piqué al candáu, / tres veces piqué al candáu, / neña, por tener amores: / tienes el sueñu pesáu". Y tal vez lo inunde la melancolía al pensar que tal vez lo menosprecian por no tener suficiente, como aquel "Anda diciendo to padre, / que nun ronde a la to puerta, / porque mozu ensin llabranza / ye como molín sin rueda", aunque lo que lo irrita más es que en las palabras de don Pedro parece haber el desdén del nuevo rico por el pobre, semejante a la visión de quien se expresa de este modo: "Al pasar la portiella, / vite los baxos, / vite los baxos, / vite los baxos: / nun llevabes puntielles, / yeren pendaxos". Así que, de momento, lo espera para un futuro, y lamenta no haberse podido emplear en aquello de "si quier dormir la siesta, / yo llendaré", que tanto le ilusionaba haber ofrecido a don Pedro mientras cogobernaban.
Y, al tiempo, irritados, desilusionados, hartos de la esterilidad de los partidos, legión de ciudadanos anuncian que no irán a votar y que ni siquiera permiten que les manden a su casa propaganda electoral. Un canto que emerge de miles y miles de gargantas ocupa el aire:
"A miña casa non quero que veñas: / sempre me fodes, nunca me preñas. / Sei que non podes, sei que non sabes, sei que perdiches as habilidades".
"A miña casa nun quero que veñas: sempre...
Claro que, hablando de esterilidad, ¿quiénes fueron los que depositaron el esperma de su voto en esos ovarios de la democracia que son las urnas? ¿Cúyos son los frutos hueros?

Nota: L'artículu taba redactáu enantes del "santu advenimientu", esto ye, enantes de la "manifestación d'Errejón". ¿Qué podía aplicáse-y a esti, según les ganes que paez que tien d'arreglase con Sánchez? Pues esti canciu: 
"La portellera, María, / cierra bien la portellera, / que tengo yo un toru bravu, / quier entrar na to praera".

Errejón y el muru de Berlín

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Fai tres meses, nel mes de payares del añu pasáu, Errejón defendía la política venezolana, negando qu'hubiese fame o desabastecimientu (o que faltasen perres a una parte importante la población pa poder comprar) y argumentaba que la xente "fae tres comides al día".

Básicamente venía repetir los argumentos qu'esponía nel 2013 (yera entós asesor del gobiernu venezolanu, y cobraba por ello, supongo) cuando-y entrugaben que por qué había coles en Venezuela si les coses diben tan bien como él decía. Y argumentaba:

"Hay más dinero disponible", hay "una democratización del acceso al consumo. Ahora la gente puede consumir más".

"Las personas salen a la calle y se ponen en cola porque ven a otra gente que está esperando, porque algo hay. Tiene mucho que ver con el uso de la calle y con la relación directa, interpersonal, que es algo muy venezolano".

A mi eses palabres recuérdenme l'argumentu que con tanta fe esponíen los comunistes españoles munchos años entovía dempués de la construcción del muru de Berlín (argumentu que, per otru llau, venía na propaganda que-yos mandaben les revistes "informatives" de la URSS y de lo que repetía la Pirenaica): que'l muru nun se construyera pa evitar qu'escapasen los alemanes de la Alemania oriental hacia la occidental, sinón pa que nun se pasasen multitudes de l'Alemania occidental a la oriental, por naguar polo bien qu'ellí se vivía.

Equí solo caben tres desplicaciones: 1) Creen lo que dicen, que ye posible, y entós la so intelixencia ye mui escasa y/o la so fe, como toles fes, mui ciega -yá se sabe que "fe" ye nun creer lo que vemos-). 2) Creen que los demás, o polo menos los suyos, son tochinos o que, nel casu de los suyos, sobre la mayor o menor intelixencia, tán enfotaos na so fe. 3) Un amiestu de too ello, más el cálculu, por esperiencia, de que toos esos cuentos acaben funcionando, suxeten a los suyos y tienen un rendimientu electoral valoratible.

¡Ah, por ciertu! A Errejón tienlu parte la prensa de dereches como un home intelixente y moderáu, casi un socialdemócrata d'orden y de misa diaria. Amén.