Cosadiella

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¿En qué coinciden o se paecen Thomas Jefferson, el tercer presidente de los EEUU, y Pedro Sánchez Pérez-Castejon?

La solución, mañana.



Un magníficu poema d'Aurora Bermúdez Nava

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Aurora Bermúdez Nava asoleyó va poco'l poemariu Col corazón na boca, qu'acabo de lleer. El tonu del conxuntu los poemes, llevantaos principalmente sobre los pegollos del amor y, sobre too, de la maternidá (o'l so envés, la fiyalidá) ye buenu. Pero hai un que me paez magníficu, esti:

                                          RETRATOS

                        Dende a parede míranme
                        un puñao de retratos
                        testigos del meu medo
                        y da súa asencia.
                        Ausencia dos que fomos
                        y nun somos,
                        dos que tuveron qu'irse
                        sin querello...

                        Y el medo parece que s'agranda,
                        que medra, que se multiplica
                        pra qu'eu sepa,
                        por se inda lo inoraba,
                        que nada permanece,
                        que van pasando as xentes
                        y os paisaxes
                        y van fendo, nese cambiar constante,
                        que nos dola el camín que xa anduvemos,
                        qu'hasta aquello que nos fixo felices
                        nos manque algúa vez al recordallo.


Aurora Bermúdez Nava, Col corazón na boca. ALLA, Secretaría Llingüística del Navia-Eo, nº 19, Uviéu, 2019.



Güei, en LNE: El dinero público no es de nadie

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El dinero público no es de nadie

La cuestión no consiste en determinar la justicia de un gasto, sino de qué bolsillo sale a través de los impuestos

Tapa a Ruda a aquella llueca (versu 12 del Dido y Enees de Marirreguera)

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Les ediciones de Caveda y Canella teníen un versu, el 12, del Dido y Enees de Marirreguera que nun s'entendía:

                           Bartuelo, tapa arruda aquella llueca

Nel añu 2000, nuna publicación fecha con motivu del Día les Lletres pola Conseyería de Cultura, Antón de Marirreguera y el Barrocu asturianu, asoleyé un estudiu onde desplicaba'l versu.

Aclaraba qu'había que lleer Bartuelo, tapa a Ruda aquella llueca. El contestu: una casa d'aldea onde conviven (o tán cerca) vaques y paisanos. Ruda, decía yo, yera un nome común de vaca n'aquel entós. Y la llueca de la vaca metía ruidu nesi momentu onde'l narrador de la historia de Dido y Enees entama a falar. Polo tanto, mánda-y a Bartuelo que-y meta paya na llueca a Ruda, pa que nun dificulte sentir lo que se diz (o, a cencielles, porque molesta).

Y enxertaba dos testos del XVI, de feches prósimes a les qu'escribe Reguera, onde apaecíen los nomes de Ruda, pa vaca, y Rudo, pa güe.

Esti domingu apaez en La Nueva España una narración tradicional, La pastora secuestrada polos lladrones, qu'arrecoyeren Fernando Ornosa y Juaco López, l'autor de la publicación, en Fuentes, Cangas de Narcea. Una pastora, secuestrada polos lladrones, llama dende la cueva onde la tienen tocando un turullu col que ye capaz de comunicar frases que los vecinos entienden, y diz-yos:



Tatareisina, corre a mi casa y cuéntalo asina: siete ladrones me tienen aquí, comen ya beben ya rinse de mí,la vaca Ruda ta al fumo ya suda, y el xatín ta nu caldeirín.



Prestoso lo de la Davis

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La sexta Davis. Esta vegada, nun formatu nuevu, que se xuega en poco díes (y como negociu pa Gerard Piqué).

Prestoso. Y almiratible lo de Nadal, que nun solo xuega bien y, según tengo entendío, paga los impuestos n'España, sinón que supera, una y otra vegada, lesiones importantes y meyora nel so xuegu ,ensin baxar inxamás nel so entusiasmu.

Que tuviera ehí Pablo Carreño Busta tamién presta.

La semeya, de La Nueva España

Deyá bu (o sea, déjà vu)

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Sentío a una locutora de la TPA y a Pablo Casado (n'orden temporal inversu), y creo qu'a daquién más nos caberos tiempos, na radio y na televisión: "esto es un deyá bu", o sea, un déjà vu.

Pues val.




Planes de inmovilidad

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                               (Asoleyóse ayer en LNE)


PLANES DE INMOVILIDAD


Algunos ayuntamientos asturianos preparan lo que llaman “planes de movilidad”. Esos proyectos se basan en argumentos mayormente ideáticos: la contaminación, la voluntad de sustituir los motores de explosión por eléctricos, la consideración reverencial de la bicicleta, la peatonalización de zonas urbanas y la reducción de la velocidad, la prevalencia del transporte público sobre el privado y una cierta animadversión hacia este, una visión de la ciudad y la vida que elude su realidad económica y ciudadana y la sustituye por una vida imaginada al modo de los libros de la existencia autosuficiente. Verdaderamente, esos planes llamados de movilidad constituyen, en realidad, planes de inmovilidad. Examinemos ahora algunos de esos factores.
Empecemos por un titular de La Nueva España del 18/12/18: “La mitad de los vehículos asturianos no podrá acceder al centro de las ciudades. Más de 350.000 coches de la región tienen ya vedado el corazón de Madrid por sus humos y sufrirán la misma restricción en Oviedo, Gijón, Avilés y Siero”. ¿Cuáles son esos vehículos? Los más antiguos, porque contaminan más. ¿Y cúyos son? Obviamente, de la gente con menos dinero, con menos capacidad para sustituir su coche.
La segunda cuestión  se refiere a la contaminación. ¿Es tan grave la contaminación por los vehículos de explosión en nuestros pueblos para tomar medidas tan drásticas? Es posible que lo sea, aunque uno no puede dejar de mostrar su extrañeza ante una evidente contradicción estadística: la esperanza de vida no cesa de aumentar, sin embargo todos los años aparecen nuevos estudios que demuestran nuevas causas que provocan la muerte anticipada de miles de personas. Sea como sea, es seguro que hay aquí también un motivo ideático (la palabra existe también en asturiano: idiáticu) y que tiene asimismo consecuencias en el mundo de la economía general y particular. Lo decía Javier Álvarez Pulgar el lunes 18 a este periódico, a propósito de las energías y el medioambiente: “El mundo es global, no lo que digan Barbón y la Ministra, una talibana que dice que va a acabar con el gasoil en el país que produce más coches de gasoil”.
Lo de la bicicleta es otra cosa. No digo que se empeñen en que todo el mundo ande en bicicleta, pero lo expresan como un desiderátum. ¿Mayores de cierta edad también? ¿Con frío y agua también? Ya sé que existen países en que así es, pero el problema es que aquí es otra cosa. Me acuerdo, al respecto, el comentario de Josep Pla cuando Jordi Pujol proponía con entusiasmo para Cataluña el modelo sueco. Le respondió que el problema era que en Cataluña no había suecos.
 Vengamos a la realidad, ¿qué porcentaje de personas utilizan la bici como forma de desplazamiento fuera de los meses de verano? ¿El cero como cero qué por ciento? Y, para más ejemplo, acudan ustedes al carril bici del campus de Xixón, adonde acuden, evidentemente, jóvenes, y hallarán una respuesta.
Y respecto a la movilidad en relación con el coche particular y el transporte público, poco hay que comparar. Si el autobús es para que lo lleve a uno de un lugar al pie otro, incluido el centro de trabajo, bueno. Si no, se multiplican los tiempos de desplazamiento. Y no digamos ya nada, si el que se desplaza ha de hacerlo entre diversos puntos. Esto es, no facilita demasiado el trabajo y la actividad, como no los facilitan otras restricciones a la circulación.
La sacralidad del coche eléctrico como arca de Noé que nos salve del desastre medioambiental es otro de esas cosas sorprendentes de los discursos autollamados de movilidad. Lo he dicho muchas veces: existen algunos problemas al respecto. Me limitaré a repetir las palabras de Pere Navarro, nada menos: “El coche eléctrico es carísimo y no hay dónde enchufarlo”. “Se ha vendido un producto que no teníamos en la estantería”. Reforcémoslo: estos vehículos representan el 0,9% de las ventas de este año, y, además, el 59% han sido para empresas.
                Es decir, se quiere fundamentar el eje de estos planes en un artefacto que es solo para gente con dinero.
                No dudo de la buena voluntad de los proponentes de estos planes. Pero, en realidad, son planes que entorpecen la movilidad, que perjudican el trabajo y la productividad y que se olvidan siempre de la gente con menos recursos, los pobres, los trabajadores y las clases medias.
                Que sean la bandera de partidos que se dicen progresistas dice mucho de su entusiasmo con las ideas y de su escasa preocupación por sus consecuencias.

Güei, en LNE: Planes de inmovilidad

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Planes de inmovilidad

Los proyectos de los ayuntamientos para acabar con el coche particular en las ciudades


Mitos en torno a la bicicleta y al coche eléctricu y otros mitos.

Les medides contra los trabayadores y les clases medies.





Una donación, la familia y Pachín de Melás

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                           (Asoleyóse en La Nueva España del 18/11/19)



                            PACHÍN DE MELÁS Y LA GENEROSIDAD

Pilar Robles, hija de Emilio Robles Muñiz, Pachín de Melás, entregaba hace un par de meses al Museo Casa Natal de Jovellanos el archivo de su padre. En un estupendo reportaje, J.L. Argüelles sintetizaba aquí, en LA NUEVA ESPAÑA, el 28 de octubre, algunos datos de ese archivo y de la vida del escritor. Permítanme, con todo, recordar un puñado de datos sobre él, cuya mejor biografía es la escrita por el erudito Patricio Adúriz, a quien tanto debemos.
En las primeras décadas del XX un numeroso grupo de escritores, pintores y músicos se mueve en el marco de un sentimiento regionalista/nacionalista que busca conectar con lo popular y tradicional asturiano. En la literatura en asturiano, ese movimiento se concreta en la búsqueda de un nuevo lenguaje y en la creación de un teatro popular. Uno de los destacados autores de esa época es Pachín de Melás.
Narrador, poeta, autor de teatro y de zarzuelas, Robles es un personaje popular en la época. Pero, sobre todo, destaca su generosidad y su entrega a la causa literaria y asturianista: promueve revistas, colecciones de novelas, actuaciones teatrales, campañas de promoción  del paisaje, sin que a su esfuerzo responda el éxito ni la generosidad del público, siempre renuente ante lo asturiano. Como diría un día: “Si la voluntad, amor y fe que pongo en cantar y enaltecer a mi Asturias los pongo en algo negociable… millonario”.
Ese su activismo asturianista y su generosidad lo movieron (a él solo, en todo Xixón) a mover cielo y tierra para rescatar los restos de Xovellanos de la iglesia de San Pedro, poco antes de que volase por los aires, derribada por la dinamita como tantas otras de la Asturies de la Guerra Civil. Gracias a él, existe hoy ese testimonio del cuerpo del ilustrado.
Pilar renueva con esa donación la generosidad y el amor de su padre hacia Xixón y Asturies.





Por poco más Noé emborrachose

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Dempués de cuarenta díes y cuarenta nueches lloviendo, Noé, desesperáu, inventó'l vinu y emborrachóse. Entendémoslo: nós llevamos más de tres selmanes, y pa seguir.

Asina que, cuando lleguemos a los cuarenta díes nun sé que vamos facer.