Entrevista en El Comercio

«La candidatura de Cascos en el PP nos perjudicaría»

«No es difícil que sea yo el candidato de PAS-URAS, pero la decisión no está tomada y necesito recargar la pila del entusiasmo»

LUIS SEVILLA para El ComercioEn la dura travesía del desierto que supone llevar ya once años sin representación en el Parlamento asturiano, el Partíu Asturianista (PAS) reparte su actividad entre la celebración de sus bodas de plata, que se cumplen este año, y la preparación de las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2011. Protagonista de ambos frentes es el presidente de la formación, Xuan Xosé Sánchez Vicente (Gijón, 1949), cuya trayectoria política corre desde hace 25 años paralela a la del partido que fundó y que afirma que «no es difícil» que sea candidato a la Presidencia del Principado el año que viene. En esos comicios, analiza, la coalición de su formación y URAS se vería perjudicada por la posible candidatura de Francisco Álvarez-Cascos en el PP, que considera que llevaría a votar por el PSOE a muchos socialistas desencantados que, de otro modo, podrían optar por los asturianistas.

-Este sábado han comenzado a celebrar el 25 aniversario del PAS. ¿Qué motivos le llevaron a fundar el partido y qué queda de esos motivos un cuarto de siglo después?

-Los motivos son los mismos por los que hoy seguimos aquí. Pensamos que Asturias necesita una política hecha pensando en Asturias y volcada en Asturias, no dependiente de Madrid. Las personas que ideamos esto estábamos en el PSP y queríamos montar un partido que no se integrase en el PSOE, pero la coyuntura dictaminó otra cosa. Al poco tiempo de estar en el PSOE vi que no se podía hacer nada respecto a la defensa de temas asturianos ni de identidad. Así que fundamos el PAS y, aunque los éxitos nos acompañaron muy parcialmente, los motivos siguen existiendo, porque PSOE y PP son muy sucursalistas, incapaces de actuar en virtud de la realidad social asturiana.

-Pero parece que el electorado no comparte ese análisis.

-Lo que prefiere la gente es evidente, de eso no hay duda, y además está en su pleno derecho. Pero el sucursalismo del que hablo se ve en actitudes como el apoyo del PP al Estatuto de Andalucía o el del PSOE al de Cataluña, que son una puñalada a Asturias. En una región que va peor cada día, en la que los rapazos tienen que marcharse para encontrar trabajo, cabe preguntarse cómo la gente no acaba de ver que está equivocando el voto de manera permanente.

-¿Y cambiaría algo la situación si ustedes gobernasen o condicionasen el Gobierno a cambio de su apoyo, como ya sucedió en la etapa de Sergio Marqués?

-En esa época nosotros conseguimos la Ley de Protección del Asturiano, por la que fuimos durísimamente criticados. Siempre cabe la sospecha de que si uno no hace nada en política tiene mejores resultados que si lo hace. En la etapa en la que apoyamos al Gobierno se crearon 20.000 puestos de trabajo, se construyeron carreteras... pero se ve que eso llegó mal y fuimos víctimas de la coyuntura. Dicho de otra manera: no está nada claro que pactar con partidos grandes favorezca a los pequeños. Pero a pesar de eso estamos en política para construir y para beneficiar a los asturianos, así que, si eso es una equivocación en términos electorales, volvería a equivocarme.

-En las últimas elecciones el PAS concurrió en coalición con la URAS de Sergio Marqués, sin que tampoco los resultados acompañasen. ¿Se mantendrá esa coalición en 2011?

-Ojo, no entramos en el Parlamento, pero somos la cuarta fuerza política, con dos alcaldes y 12 concejales. Pero es evidente que se nos visualiza mal. Respecto a la coalición, en principio no se han vuelto a firmar los acuerdos, pero seguimos manteniendo la relación como si los hubiera. Nosotros seguimos intentando abrir acuerdos con otras fuerzas, sobre todo locales, pero es difícil. Y lo que está claro es que la opción imprescindible pasa evidentemente por la alianza con URAS.

-Las dificultades para concurrir como una fuerza unida son una seña de identidad del nacionalismo asturiano, que sigue viéndose como una 'sopa de letras'.

-A nosotros los votos no nos vienen de esas fuerzas nacionalistas que, en general, son de una tendencia muy a la izquierda y muy sustancialistas. La gente que se identifica como votante nuestra cuando me hablan por la calle o me escriben correos no pertenece ni de lejos al mundo del asturianismo etiquetado. Son profesionales, amas de casa, autónomos... No se les ve ni de lejos por los mundillos del folk céltico ni del asturianismo internacionalista.

-¿Cómo ve las elecciones de 2011, en las que después de mucho tiempo parece que habrá cambios en los carteles de los grandes partidos?

-Los cambios son difíciles, ahí tenemos el reciente caso de Clegg. El electorado, decía Churchill, es ese elefante cansino, y los cambios en los carteles son menos importantes de lo que parece. En el PP se habla de Cascos, pero yo tengo dudas de que quiera venir. Y en el PSOE, yo subrayaría que todas las políticas que hizo el Gobierno asturiano fueron apoyadas al cien por cien por la FSA de Javier Fernández, así que aunque se presente éste no cambia nada sustancialmente.

-¿La posible candidatura de Cascos perjudica a partidos que aspiran a hacerse un hueco en el Parlamento, como el suyo?

-Sí, si viene Cascos nos perjudicaría. No tanto por el voto que lleve él, sino porque una parte del electorado desencantado de la izquierda, que podría venir con nosotros, pueden optar por el PSOE para evitar lo que consideran el 'mal absoluto'. A nosotros nos vienen bien las elecciones tranquilas, en las que la gente no piense que juega sólo al blanco o negro, o a evitar el fin del mundo.

-¿Ustedes tienen claro su cabeza de lista?

-Según el acuerdo con URAS, toca que sea del PAS. Hombre, no es difícil que sea yo, pero ni están tomadas las decisiones ni yo mismo lo tengo claro al cien por cien.

-¿Es que se ve ya cansado?

-No, no estoy exactamente cansado, pero habría que recargar la pila del entusiasmo. Aunque cuando uno se mete en campaña se carga sola.

-¿Es una ventaja o un perjuicio tener que compaginar la actividad política con su trabajo de catedrático de instituto?

-Tiene ventajas en cuanto a frescura, y hasta de honestidad personal e intelectual. El contacto con la realidad se mantiene mucho mejor así. Pero es verdad que parece que la pelea política es entre grandes multinacionales, y meterse con una empresina es tenerlo muy difícil.

-¿Qué opina de la competencia de otros aspirantes a hacerse con un escaño, como UPyD o IDEAS?

-UPyD tiene atractivo social, pero el problema es el mismo que con los partidos mayoritarios. ¿Alguien conoce a algún dirigente de UPyD en Asturias? Sus seguidores van a votar a Rosa Díez, pero ella no se presenta aquí. Y la política hay que ponerla en manos de quien la vaya a gestionar. En cuanto a IDEAS, no me preocupa.


**El Comercio del 24/10/2010**

1 comentario:

Lluís dijo...

Como votante tradicional del nacionalismo asturiano/asturianismo, me gustaría que se pudieran pactar un acuerdo de mínimos con el resto de partidos políticos nacionaliegos/asturianistes. Esa gente que dice usted que son votantes tradicionales del PAS (amas de casa, autonómos, etc) le seguirán votando en esa posible Xuntanza, mientras que si se va en una posible coalición electoral con otras fuerzas asturianas, seguramente el número de votantes será mayor. A pie de calle se tiene la sensación de que los votantes no asturianistas, ven a las fuerzas asturianistas como una sopa de letras y como únicamente defensores del Bable. Bajo mi punto de vista hay que volver a intentar el ir juntos de cara a las elecciones de 2011.

Un saludo.