(Un testu del "reináu" d'Álvarez Areces como Alcalde)
AL PLATU VENDRÁS, ARBEYU
AL PLATU VENDRÁS, ARBEYU
La política del Sr. Areces sobre las estaciones
ferroviarias, y la futura e ineludible supresión del "cinturón de
fierru" ferroviario que estrangula los barrios del Cerrilleru, La Calzada
y El Natahoyo (y enseguida también a la urbanización de Poniente), empieza a
parecerse a un viaje alucinante por la incompetencia, la desidia y la
ignorancia.
El Partíu Asturianista anticipó ya en los primeros
años noventa que la solución más económica, posible, rápida y eficaz para suprimir
la barrera ferroviaria era el levantamiento de las vías, concentrando los
servicios en la Estación de Largo Recorrido, que por otro lado estaba y está
absolutamente infrautilizada. Durante años esta propuesta quedó sumida en el
olvido, hasta que el PP la recogió entre sus propuestas para el PGOU.
El Sr. Areces, sin embargo, tenía otros planes, pero no
planes para resolver el problema ferroviario, sino planes para lanzar al aire
un par de globos de colores, por un lado, y para embarullar a IU, consocio en
el gobierno municipal, y a los sindicatos, por otro. Con estas finalidades,
ninguna de ellas relacionadas con los intereses de Xixón y los xixoneses, se
sacó de la manga los famosos trenes lanzadera (grandes aplausos del respetable);
a continuación, se fue a ver a los del Ministerio de Fomento, para firmar un
Convenio encaminado a poner en marcha de forma inmediata sus brillantes ...ejem, ... planes. El Ministerio de Fomento
lo firmó encantado, entre otras cosas, porque tenía fotocopiado un Convenio
Marco para firmarlo con todos los alcaldes que pasasen por allí (hacia veinte
ciudades están en esta "movida"). Grandes aplausos del respetable
(ligero tufillo a tomadura pelo que no empaña la admiración general).
Para desgracia del Sr. Areces, el Ministerio de
Fomento pinchó rápidamente el globo del soterramiento (no había ni un duro para
tales menesteres); acto seguido, o previo, o paralelo, los técnicos competentes
empiezan a dudar de la viabilidad económica, la utilidad e incluso la
posibilidad técnica de los trenes lanzadera; IU se mosquea, el Sr. Areces
protesta, el público está suspenso, el Ministerio se hace el tonto; el
Sr. Areces empieza a trabajar a toda máquina para buscar una alternativa que le
permita salir del barullo con cierta dignidad; ¡¡ idea !!; filtramos que la
solución mejor es ... ¡¿ levantar las vías entre l'Humedal y El Natahoyo!? ...;
a alguno se le escapa una risotada incrédula; no es posible; en menos de seis
meses el inefable Areces da una vuelta sobre sí mismo y tira por la calle de
enmedio, es decir, por lo que en el PAS habíamos dicho hace seis o siete años.
¿Se ha equivocado el Sr. Areces? Según y cómo. Se ha
equivocado en no haber soluciondo el problema, y en su mano estuvo, en 12 años de mandato. Pero si en realidad no
era ese su principal interés, sino "embayar" a IU con fines de
apaciguamiento y contraprestación presupuestaria; si su intención era contentar
a los sindicatos y otras fuerzas afines, siempre dispuestas al aplauso fácil
("si el sabio censura, malo; si el necio aplaude, peor"); si su intención era
pacificar a los vecinos opuestos a la Estación de Autobuses, proyecto
indisolublemente ligado a la operación ferroviaria; y si, por último, su
intención era echar tinta de calamar sobre un posible pacto a establecer, o ya
establecido, con una poderosa empresa de transporte de viajeros, destinado a
poner la citada Estación de Autobuses en donde a dicha empresa le apetezca,
entonces, no es que el Sr. Areces se haya equivocado, sino simplemente que le
han fallado los plazos, pues toda la operación parece estar organizada para
prolongar sus efectos hasta después de las elecciones del 13 de xunu.
En definitiva, y una vez más, pómpares de xabón,
fumu de ocultación y más pufos pa xixón. (Pachín de Melás escribiría un sainete
precioso, que llevaría por título "El Pufista de Xixón". Gran éxito
en el Teatro Jovellanos, sesiones vermouth y noche).
Xesús Cañedo Valle
No hay comentarios:
Publicar un comentario