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Llexislando coles témpores: La factura eléctrica y la Llei eléctrica

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Que ye un eufemismu, como supondrán, a partir del conocíu refrán de "Hailos que confunden el c... coles témpores".

Si vustedes repasen esti blog y busquen les entraes "llexislación" y "acéfalos llexislantes", van ver una balagarada d'elles. En toes ocurre lo mesmo: llexíslase y nun se sabe nin qué nin sobre qué; llexíslase y a los dos díes hai que camudar ("rectificar") lo llexislao (ver EQUÍ).

Lo cabero: lley 24/2013 del Sector Eléctricu, que sustituye a la que s'aprobara 1997. Asoléyase güei nel BOE pa qu'entre en vigor mañana sábadu. Pues el Conseyu de Ministros de güei, modifícala de facto pa evitar la suba descomanada del recibu la llume.

¡Norabuena! Un récord: camúdase la llei enantes d'entrar en vigor.

CON LAS TÉMPORAS

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                Hace muchos años que vengo diciendo que en España se legisla con las témporas (una forma pudorosa e indirecta de señalar), por muchas razones. Tiempo ha también que apunto las escasas fuentes que en muchas ocasiones tiene el impulso legislativo, a veces la pura manía de un funcionario, el influjo de una tesis coyuntural, el congreso de un grupo de teóricos expertos.
                Pero antes de ver algún caso reciente, hagamos una previsión de futuro: pongamos el foco en el discurso de doña Carmen Sanjurjo, directora del Instituto Asturiano de la Mujer. Recordarán ustedes que hace pocas semanas se produjo una tragedia en Piedras Blancas. Un hombre de 86 años se suicidó tras matar a su mujer, una anciana, como él, que llevaba siete años postrada en la cama con alzhéimer. ¿Qué ve ahí cualquier ciudadano «normal», es decir, no condicionado? Pues lo que ha visto el señor Rubalcaba, «una tragedia familiar». Y seguramente una realidad muy compleja donde se enmadejan desesperación, impotencia, amor (solo quién no ha madurado no sabe cuántas manifestaciones «es» la cáritas o amor), soledad, piedad. Y, si elevamos el discurso hacia la abstracción, cuestiones como el suicidio o la eutanasia, de tan largo abolengo en la discusión filosófica y ética. Pero para doña Carmen es sencillo, «violencia de género (¡qué horror de jerga!)»: «Siempre que un hombre mata a una mujer es violencia de género».
                Como tantas personas del campo de la política, del sindicalismo, del gremialismo, la visión del mundo de doña Carmen en su ámbito de actuación se produce a través de una rendija de un centímetro cuadrado y bajo una lentilla coloreada por su prejuicio. Parmenidea y no heraclitea, monista y no dialéctica, su verdad es homogénea, inmóvil y perfecta. ¿Cómo, bajo esas premisas, saldrán las leyes para las cuales aconseje o que impulse en el futuro?
                Pero pasemos de los futuribles al presente. El Gobierno prepara una nueva ley sobre sustancias nocivas para la salud. Inmediatamente salta el escándalo: la nueva norma no permitirá fumar bajo las marquesinas ni al pie de los centros de trabajo si los trabajadores no se mojan (es decir, si tienen un alero bajo el que cobijarse). De la misma manera, la ley perseguirá las decisiones de los novios respecto a invitar a barra libre en los festejos de su himeneo. ¿Quién redacta esa norma, más restrictiva que la general española? Pues, en principio, podemos calcular que alguien en la onda de doña Carmen, a quien podemos suponer, sobre parmenideo, aquejado del «síndrome del nuevo presidente del portal», que se caracteriza porque el recién llegado pone en marcha aquellas innovaciones que llevaba revolviendo en su mente mucho tiempo (unos nuevos apliques, el cambio del azulejado…). Es una versión del «os vais a enterar», una forma más del eterno arbitrismo.
                Ahora bien, lo esencial no es la génesis, sino la gestión. Esos aspectos han sido desmentidos inmediatamente por otros ministros del Gobierno. «No queremos decir eso», han afirmado. Pero, si es así, ¿nadie ha mirado el proyecto legislativo? Si lo han hecho, ¿no han reparado en ello y sus consecuencias? Si han reparado, ¿no lo han subsanado? Con las témporas.

                Otro ejemplo reciente, la legislación xixonesa sobre el consumo de bebidas alcohólicas. De pronto el texto sale al mundo y, como don Quijote, encuentra que el mundo no se ajusta ya no a sus prejuicios, sino a la estrecha ranura por la que los redactores contemplan la realidad y a su desconocimiento de esta. Porque, ¡oh sorpresa!, en la realidad no solo hay jóvenes ingiriendo bebida de los supermercados y alborotando, sino adultos y mozos libando sidra —y, tal vez, asimismo alborotando—. Y, por tanto, la voluntad estrella su hocico contra un artefacto con el que no contaba. Y ahora, la pregunta: la tramitación de esa normativa ha llevado más de un año de vueltas y discusiones, ¿ningún cerebro u ojo ha visto en todo ese trayecto que lo redactado entraba en conflicto con la realidad cultural de nuestra bebida nacional y nuestra forma de consumirla? ¿Nadie? ¿Ni siquiera el ilustre concejal autor de La Capitana? Pues, ¡en fin!
                En todas partes cuecen fabes, no crean ustedes. No ha pasado un año desde la reforma de la legislación laboral, y aquellas normas pensadas para facilitar el despido no funcionan con respecto a ese fin, de modo que hay que reformarlas. Y es que los redactores —un montón de sabios asesores, externos e internos, un Gobierno, 185 diputados— no sabían muy bien ni cómo era el mundo (ese peculiar mundo de los jueces de lo laboral, por ejemplo) ni qué designaban exactamente con respecto a la realidad las letras que juntaban en sílabas, primero, luego en palabras, oraciones y párrafos. ¡Con la témporas!

                Bueno, con las témporas es con algo. Tal vez ni con eso.

Ente "atracadores" y incompetentes: paga de Ñavidá

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Agora paez que por fin, arrepentíos quiciabis poles feches -y, a lo meyor, pola bronca'l confesor-, los de Facienda van devolver el dineru que nos arrobaren na paga de Navidá nun pagada a les "clases pasives del Estáu" (funcionarios de carrera de l'Administración Civil y Militar del Estáu, incluyíos los trabayadores de Xusticia y los Cuerpos y Fuerces de Seguridá y Cortes Xenerales, además de cargos públicos como los presidentes del Gobiernu y los ministros).

O, a lo meyor, nun fue'l cura'l que los arreprendió, sinón la muyer de dalgún, yá que como hai ministros ente los afectaos, fue, quiciabis, la muyer de dalgún d'ellos la que-yos lo echó en cara. Porque la verdá ye que quitar a ún les perres de la cotización pola paga que nun cobra, ¡Hai que tenela de fierru (la cara, claro)!.

La otra desplicación ye entá peor, la qu'ellos dan: que, cuando llexislaren pa quitar la paga de Ñavidá a los funcionarios (¡el 7% del sueldu anual, güeyu!), nun s'alcordaren de camudar la Llei de Clases Pasives del Estáu, l'artículu 23 de la cuala obliga a cotizar poles 14 pagues añales.

¿Puede ser tanta incompetencia? Puede ser. Nun tienen más que buscar equí, nesti blog, na etiqueta "acéfalos llexislantes" y verán cómo eso de llexislar ensin saber de lo que se llexisla faise tolos díes.

Pero, en tou casu, la cosa nun ye solo incompetencia. Dende fai cuatro meses veníen anunciando que yera bono pa los funcionarios cotizar por esta paga de Ñavidá que nun cobraben, y xustificábenlo diciendo que asina "nun perdíen derechos na xubilación".

Munches debieren ser les voces y los espatuxos cuando agora dan marcha atrás y anuncien que nos prósimos tres meses van devolver les perres de la exacción, del "atracu". ¿CON INTERESES, SEÑOR MONTORO?

Y pa que terminen de ver la burlla de too esto, piensen que munchos funcionarios que yá superaren los 35 años de cotización (máximu d'años polos que se paga pensión a les "clases pasives") siguen pagando tolos meses unos 150 euros mensuales ¡PA LA PENSIÓN!, cada mes y pa mayor inri, tamién nesta paga de Ñavidá que nun se cobró.

Legislando con las témporas: contra los padres y contra los hijos

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Ya saben desde hace cuánto tiempo vengo señalando lo mal que se legisla en España, con cuánto desconocimiento y con qué voluntad de quedar bien con un pequeño grupito que alabe la "modernidad" o la "progresería" de los legisladores.

Una de las terribles consecuencias de esa tontería es la situación en que muchos padres quedan frente a sus hijos: no solo no los pueden educar, sino que son perseguidos por hacerlo o denunciados por intentarlo.

Aunque ya lo saben de sobra, pueden repasar ahora otra vez uno de los últimos episodios públicos de ese despropósito.

Vean y reflexionen: ""La madre denunciada por su hija por detención ilegal: 'La Justicia no te deja educar' (El Mundo 03/03/2012)"

Tamos llocos

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¿Quiénes tamos llocos?

Van velo agora. ¿Recuerden al pá que la Guardia Civil detuvo y llevó al xulgáu por nun dexar salir a la fía de 16 años? ¿Saben que la ingresaren nun centru d'acoyía y que se fugó?

Bueno, pues esto ye lo que "arreglaren" fai un par d'años toos estos fenómenos que llexislen nel Parlamentu Español. Y tou ello, pol pruyimientu de ser más "progresistes" que naide nel mundu.

¿Recuerden otros casos? ¿La madre con seis meses de separación de la fiya por da-y una torta, por exemplu?

Pero nun-yos echen la culpa a los que llexislen nada más. Echén-yos la culpa a los que votamos a los que llexislen, esos son los que "tamos llocos".

Porque, como diz Christian Morgenstern:
«No es al tirano al que hay que injuriar, sino al siervo que sirve al dictador».
Y Álvaro Flórez Estrada (Introducción para la historia de la revolución de España, páx. 59):
(Nel contestu del contentu por Fernando VII, dempués dederribar a Godoy) «Todos los pueblos por su ignorancia se contentan por el pronto con hacer la guerra al tirano sin pensar en hacerla a la tiranía».

Llexislando coles témpores: más chapuces del PSOE y ZP, pa marchar

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Yá saben que tengo acuñada (debería rexistrala, por cierto) la espresión "llexislar coles témpores" (ye, obviamente, un eufemismu) pa señalar lo mal que se llexisla n'España, siempre. Unes vegaes, con mala intención, por desconocimientu o por favorecer a los amigos; en toles ocasiones, porque nin siquier son capaces d'acertar a decir lo que quieren decir.

A esti respectu, invítolos a ver el siguiente ensiertu de S. MacCoy n'El Confidencial: "La última chapuza ZP: dividendos a espuertas y puntilla a la prensa (Cotizalia.com del 13/10/2011)"

Estos son Zapatero y el PSOE: Legislando con las témporas

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Ahora que hasta El País parece saber quién es en realidad Zapatero y su contribución al desastre de todos estos años, publicaremos aquí una serie de artículos que, desde 2004, vienen señalando ya qué tipo de plaga nos había caído encima. Con todo, en la mayoría de ellos se señala lo fundamental: que Zapatero no es un selenita caído del cielo, que fue, en su día, escogido como el mejor de entre todos los afiliados al PSOE y que su desastrosa política fue apoyada, aplaudida y jaleada por todos los afiliados y cargos públicos del PSOE, así como por todas las organizaciones territoriales del mismo. De la misma forma, fue aplaudido, apoyado y jaleado por muchos ciudadanos. Pero nunca, ni él ni su política fueron distintos. Desde antes de acceder al poder ya era una catástrofe anunciada: su incapacidad, evidente; su ignorancia, patente; su desprecio por la realidad, notable; su adanismo y sectarismo, totales: y fue eso precisamente lo que apoyaron los afiliados del PSOE y los votantes. ¡Que ahora no se llamen a andana!

LEGISLANDO CON LAS TÉMPORAS
(28/09/06)



Esperaríamos que las leyes se hicieran atendiendo al interés general o que, cuando se hacen para proteger una parte de la sociedad, su efecto real fuese el buscado, no uno adventicio, y que, por añadidura, no tuviesen efectos inducidos negativos o que no se aprovechase su confección para dañar los intereses de terceros. Exigible sería, asimismo, que estuviesen bien redactadas y articuladas, y, por tanto, siendo claras y precisas, no entrañasen interpretaciones contradictorias o variables, ni colisionasen con otras. Finalmente, sería deseable que se legislase desde el conocimiento de la realidad, esto es, por ejemplo, que queriendo dictar normas sobre los automóviles, no se desconociese que se desplazan sobre ruedas y emplean combustible como fuerza motriz. ¿Es ello así? La realidad, más bien, se parece a este desideratum tanto como un computador a una compota.

En general, los diputados legislan con la vista puesta en los titulares de prensa, en los grupos de presión próximos a ellos y, con mucha frecuencia, con la única o principal mira de “quedar bonito” con su entorno más inmediato y los periodistas que los rodean. Sea cual sea la postura que pasa como la políticamente correcta, los diputados y los partidos, en más o en menos, procurarán correr lo más posible en esa dirección. No importa para nada que lo legislado no afecte a la realidad o que tenga resultados desastrosos sobre ella, lo único relevante es quedar bien en el titular del día.

Algunos ejemplos recientes. Sobre la “Protección de la clientela en relación con la comercialización de determinados bienes” (los llamados “bienes tangibles”, los productos como sellos y otras inversiones como antigüedades u obras de arte, del tipo que negociaban entidades como Forum y Afinsa), los padres de la patria no se acordaron hasta la adicional cuarta de la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversión Colectiva, en la que se introdujo una norma que debería desarrollarse reglamentariamente. Tras esa fecha aparecieron dos leyes (5/2005, de 22 de abril, de supervisión de los conglomerados financieros y por la que se modifican otras leyes del sector financiero; 25/2005, de 24 de noviembre, reguladora de las entidades de capital-riesgo y sus sociedades gestoras) y cuatro decretos (303/2004, de 20 de febrero; 54/2005, de 21 de enero; 1309/2005, de 4 de noviembre; 1332/2005, de 11 de noviembre) sobre control de sociedades e inversiones. Sin embargo la normativa siguió sin desarrollarse y el último texto al respecto de la cuestión hubo de ser el del reconocimiento de la catástrofe, el “RD. 613/2006, de 19 de mayo, de concesión de subvenciones a asociaciones de consumidores para el apoyo y asesoramiento de los afectados por la situación de las empresas Afinsa Bienes Tangibles, Sociedad Anónima y Forum Filatélico, Sociedad Anónima”. Como quien dice: el burru muertu, la cebada al rau.

Sobre inmigración y regulación de extranjeros aparecieron dos leyes en el 2000 (4/200, de 11 de enero; 8/2000, de 22 de diciembre). En 2001 se aprobaron tres reales de¬cretos sobre regularización de extranjeros que no se encon¬trasen en España antes de ju¬nio de 1999. En 2003 se aprobó la ley orgánica hoy vigente (14/2003, de 20 de noviembre), en 2004 su reglamento (RD 2393/2004). En el 2005 se realizó una regularización masiva de emigrantes basándose en la nueva legislación. Pues bien, a día de hoy, después de tanto baile, quienes han protestado contra leyes anteriores o redactado las suyas sin cortapisa manifiestan que lo que hay no vale y que habrá que volver a modificar el cuerpo legislativo.

En materia del Código Penal parejos andamos. Proclamada el 24/11/1995 la ley 10/1995, el llamado pomposamente por Belloch “Código Penal de la democracia”, observamos que han de introducirse en él rápidamente modificaciones sustanciales porque nuestros legisladores habían ignorado o despreciado tanto la realidad como el edificio jurídico español. Algunos ejemplos de leyes orgánicas al respective: 2/1998, de modificación del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento; 11/1999 sobre abusos a menores (que se les habían olvidado, pobres, a los anteriores padres de la patria); 14/1999, de protección de las víctimas de malos tratos y (otra vez) de la Ley de Enjuiciamiento; 5/2000, de responsabilidad de menores; 7/2000, de modificación del Código Penal y de la 5/2000; 9/2002, de modificación del Código Penal y del Código Civil, sobre sustracción de menores (tipo penal que se crea aquí); la 7/2003, para el cumplimiento íntegro de las penas; la 15/2003, de modificación del Código Penal, sobre corrupción de menores y otros delitos sexuales; la 4/2005, de 10 de octubre, por la que se modifica el Código Penal en materia de delitos de riesgo provocados por explosivos.

Los ejemplos ocuparían muchas páginas de la Nueva España. Limitémonos a alguno más. La Ley de medidas sanitarias sobre el tabaquismo apareció el día 26 de diciembre del 2005. Sólo dos meses después, el 10 de febrero del 2006, el RD 2/2006 daba cuenta, mediante la corrección, de que ni uno solo de los unánimes cráneos privilegiados del Congreso de los diputados se había percatado de que la norma decembrina perjudicaba gravemente a los quiosqueros.

En otras ocasiones, los diputados parecen redactar las leyes convencidos de que su solo enunciado posee virtudes apotropaicas, capaces de camudar la realidad al mero soplo de las palabras. Tal ocurrió con la Ley de violencia de género, más deseada que Fernando VII, que iba a impedir los malos tratos, los cuales, sin embargo, han aumentado tras el texto congresinesco. (Uno se pregunta, por cierto, al respecto, qué fue de aquellas ménades y bacantes que recorrían las calles gritando frenéticas al “evohé” de “ley integral” y agitando el tirso en forma de esquela de las muertas de cada mes. ¿Por qué, ahora, que hay más muertas –y muertos-, no acongojan las calles con su llanto? ¿Qué impide que sopelexen el nombre de las asesinadas en papeles orlados con cenefas negras?).

En Asturias particularmente, y para terminar, tenemos un caso ejemplar. Pese a la evidencia de la inconstitucionalidad de perpetrar un parque nacional entre varias comunidades –el de los Picos de Europa-, que algunos advertimos reiteradamente, nuestros próceres siguieron adelante. Ahora, por esperable sentencia del Constitucional, hay que rehacer lo andado y partir de cero.

¿Volverían ustedes a un mecánico que, llevándole el coche a reparar la bocina, lo devolviese con los frenos estropeados? ¿Repetirían experiencia con un cirujano que, acudiendo a él para quitar un furúnculo, les seccionase una pierna? ¿Reincidirían en un restaurante donde les diesen mal de comer, mal servido, carísimo y con alimentos en mal estado, que les provocase acelerados y encuclillantes efectos?

La mayoría de los ciudadanos, sí. Y así nos va.

P.S. Que, en el título de este artículo, los firmantes confundan el culo con las témporas tiene escasa importancia. Que lo hagan aquellos en quienes el pueblo deposita su confianza, los legisladores y padres de la patria, sí.

Correos

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La Sociedad Estatal Correos y Telégrafos es una Sociedad Anónima de capital CIEN POR CIEN PÚBLICO.

El nuevo sistema de "voto rogado" para emigrantes en las elecciones autonomicas fue un pacto del PSOE y PP en la última reforma electoral.

Teniendo claro estas dos premisas, volvamos a leer titulares y declaraciones de prensa de estos días:
  • El PSOE ataca a Correos por el extravío de 5.000 votos de emigrantes «que nos darían la victoria»
  • El secretario de organización de la FSA, Jesús Gutiérrez, pidió al Ministerio de Fomento y a Correos que adopten medidas para próximas citas electorales
  • "Espero que Correos y Fomento tome las medidas oportunas para que no se vuelva a producir algo así", ha dicho Jesús Gutiérrez.
  • Trevín pide corregir los fallos de coordinación entre los sistemas de correos para la emisión del voto emigrante.
Y agora reenvíolos a "POR INÚTILES Y POR FATOS", del 28/03/11. COMPLETEN.

    Más acéfalos llexislantes

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    Ya conocen la mio opinión sobre los acéfalos llexislantes que llexislen coles témpores (ver EQUÍ)

    Güei pongo otru exemplu típicu, onde habia pocos y puntuales problemes llegaron los acéfalos llexislantes y desarmaron la bolera:

    Recuerden que'l pasáu branu decidieron que la solución ideal pal orden de los apellíos de los recien naciós yera l'orden alfabético. Por supuestu ensin pensar na estinción natural de los apellíos de la segunda mitá del abecedariu, nin nel incentivu que supón el bloquéu d'alcuerdu al proxenitor con apellíu "ganador".

    Agora un añu dempués, hai CUATRU propuestes sobre la mesa (que van dende sorteos, a alternar criterios, pasando por estadísques o programes informáticos) y lo ÚNICO seguru ye que la escoyeta ya nun será por ordén alfabéticu.

    Por inútiles y por fatos

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    - los puntos verdes son una propuesta de un lector sobre el lugar adónde mandarlos  -

    Hay que echarlos a todos! Por inútiles y por fatos. Pero no más allá del Payares, como me habrán oído a veces decir, sino más allá del estrecho de Gibraltar, y aun, si puede ser, hacia la parte sur del continente africano.

    Juzguen ustedes si no. El día 29 de enero de este año de gracia del Señor, el BOE publica sendas modificaciones de la ley Orgánica 5/1985, del Régimen Electoral General, ambas pactadas entre PP y PSOE. La segunda, la ley Orgánica 3/2011, de 28 de enero, tiene como objetivo, para entendernos, «atar corto al mundo de ETA y Batasuna». La primera, la ley Orgánica 2/2011, cambia otros aspectos de la citada ley 5/1985, entre ellos los que se concretan en la nueva redacción del artículo 53 y que tienen como principal intención restringir el gasto electoral a los quince días de la campaña electoral, impidiendo o limitando la propaganda fuera de esas fechas. Dice así: «No obstante lo anterior, desde la convocatoria de las elecciones hasta el inicio legal de la campaña, queda prohibida la realización de publicidad o propaganda electoral mediante carteles, soportes comerciales o inserciones en prensa, radio u otros medios digitales, no pudiendo justificarse dichas actuaciones por el ejercicio de las actividades ordinarias de los partidos, coaliciones o federaciones reconocidas en el apartado anterior».

    Si ustedes leen con atención el texto, no se les escapará lo impreciso de la redacción. Por ejemplo, ¿las vallas son carteles?, ¿los anuncios en vehículos están incluidos ahí?, ¿«prensa, radio u otros medios digitales» quiere decir que la prensa y la radio son medios digitales?, ¿octavillas y pegatinas están incluidas en la literalidad del artículo?, ¿cómo se anuncian los actos públicos? No quiero cansarlos más. Cualquiera de ustedes puede hacerse otras diez o quince preguntas.

    He aquí, pues, otro ejemplo de esa práctica legislativa de nuestro Parlamento mayor que vengo llamando desde hace tiempo «legislar con las témporas», que es, como ustedes comprenden perfectamente, una forma elusiva y antifrástica de decir que legislan con la pudorosa perífrasis de «allí donde la espalda pierde su honesto nombre». Pero lo peor son los motivos a que se debe esa permanente actuación: el impulso legislativo parte de la presión de los amigos o de facciones; se legisla desconociendo el mundo; se escribe sin saber escribir, esto es, qué se quiere decir y qué se dice con lo que se escribe.

    ¡Ah!, ¿creen que exagero? ¿Que obro llevado por un exceso retórico? Pues bien, sepan ustedes que, poco más de un mes después de la publicación de la ley -reitero: redactada y aprobada por ambos-, los dos, PP y PSOE, acuden de la mano a la Junta Electoral Central para que dé a la letra de la citada reforma una interpretación más amplia que la que ellos creen que dice el citado artículo 53 (y concomitantes), por ejemplo, para poder convocar actos públicos, para enviar SMS o correos electrónicos?

    Es decir, que estos inútiles redactan lo que no quieren redactar, o pierden el culo para quedar como dechados de parsimonia y después caen en la cuenta de que eso los ata de pies y manos, o no saben sobre lo que hablan y descubren después que el mundo es más complejo de lo que eran capaces de columbrar sus desnutridas mentes.

    ¡Y eso cuando legislan para ellos y en lo que les afecta a ellos! Ahora imagínense lo que ocurre cuando redactan la normativa sobre las pensiones de ustedes, sus propiedades, su trabajo, su salud, el medio ambiente, sus impuestos, su empresa?, y eso, incluso, en el caso de que lo hagan con buena intención y sin demasiados prejuicios. Pues pónganlos, además, como es frecuente, a legislar contra ustedes desde ese prejuicio que llaman ideología, contra ustedes como conductores, como varones, como padres o madres, como empresarios, como consumidores?

    Es fácil, en general, en la vida saber lo que nos pasa: basta con querer mirar y dejar a un lado la fe, ese prejuicio (también llamado «ideología») en nombre del cual no queremos creer lo que vemos.

    Así que ya saben. Lo más cerca, en Namibia. Y aun creo que correríamos un excesivo riesgo por su proximidad.

    PS. ¡Mui bien polos trabayadores y los inxenieros de Fukuxima! ¡Y gracies pol so trabayu y la so disposición al riesgu!

    Un escándalu xudicial: la puesta en llibertá de dos secuestradores

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    Armes de los "presuntos". Semeya proporcionada pol C.N. de Policía
    El que lleera los medios esti fin de selmana nun dexaría de tener un surtíu: dos persones que secuestraren a otra, que lu amenazaren de muerte y que, dempués de soltalu, amenazárenlu con matar a la familia si nun-yos daba un dineru, quedaben en llibertá (con cargos, eso sí) tres prestar declaración delantre'l xulgáu (esto ye, delantre'l xuez correspondiente). En poder de los secuestradores atopárense, per otru llau, armes de fueu (ente otres, un subfusil), silenciadores, munición y otres arabíes destinaes al delitu y la violencia.

    Al lleer aquello, como digo, al ciudadanu dába-y una fonda revoltura de tripes y un xirpíu: ellí había daqué que fallaba, o'l xuez o la fiscalía o lo que fuese. Y entamaba a pensar si'l xuez nun sería d'aquellos benditos que piensen que nun hai delincuentes, si non que sólo hai víctimes de la sociedá.

    Agora, al día siguiente, los delincuentes (presumibles, por supuestu) nun se presentaren al xulgáu, como lo teníen mandao y diérense a la fuga. Y ún entama a entrugase coses: dende la falta de chapeta a otres de más gravedá.

    Agora toos cuerren a dar desplicaciones de por qué´l xuez nun metió en prisión a los (presumibles, por supuestu) raptores "coleccionistes" de pistoles. Y desplica'l fiscal que la culpa nun ye d'él, y la policía ta que la lleven los diaños, y el Delegáu del Gobiernu diz que "respeta les decisiones xudiciales", y el TSJA cuerre a dar desplicaciones de por qué nun hubo prisión provisional, y...

    Bono, pues ún espera que, sobre coyer pronto a los (presumibles) delincuentes, el Conseyu Xeneral del Poder Xudicial abra una investigación y, nel so casu, depure responsabilidaes.

    (Y, per otru llau, nun puede dexar de comparar la decisión xudicial cola prisión de Marta Renedo Avilés, José Luis Iglesias Riopedre y María Jesús Otero. Y entá suponiendo que los tres sean culpables de tolo que suponemos que se-yos supón y muncho más, nun entiende que pa delitos non violentos se imponga y caltenga la prisión ensin fianza y pa que'l que secuestra, amenaza de muerte y tien pistoles y fusiles s'imponga la llibertá con cargos.

    Y, si facemos comparanza colo que-y pasaría al que llevase encima tres vasos de vino conduciendo, o al que dixera una muyer que la amenazara, ¡qué quieren que-yos diga!)

    Y équí nun son solo los xueces o los fiscales los que fallen, son los diputaos votaos pol pueblu los que faen les lleis en virtú de los grupos de presión que los emburrien, de los medios de comunicación que-yos dicen lo que tienen que facer o de les modes. Esto ye, son esos tarambanas a los que vustedes voten los que faen eses lleis que permiten tratar meyor al delincuente violentu que al ciudadanu que comete delitos que nun son de sangre, o que son faltes o infracciones alministratives.

    Suelo yo decir qu'hai "acéfalos llexislantes", que "llexislen coles témpores" (por decilo fino). Pero non, en realidá colo que llexislen ye colos sos votos, colos de vustedes.

    Pues yá lo saben.

    El nuevo Código Penal dejará libres a narcotraficantes antes de Navidad

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    Pues aquí lo tienen ustedes, un nuevo ejemplo de lo que vengo reiteradamente llamando el "legislar con las témporas", un delicado eufemismo para denominar aquello que reiteradamente hacen nuestros "acéfalos legislantes", de izquierdas y de derechas.

    Fuera de Galicia, donde la sensibilidad contra los grandes traficantes está menos viva socialmente, la noticia no ha tenido demasiada trascendencia, pero sí en la comunidad más occidental de España: la nueva reforma del Código Penal favorece a los narcotraficantes, especialmente a los grandes traficantes, y lo hace, ahora ya, y en el futuro, con una reducción de penas notable.

    ¿Para quién legislan nuestros "acéfalos legislantes"? ¿Saben bien las consecuencias de lo que legislan?

    La respuesta, ahora, en mil casos precedentes y en mil casos futuros, será NO. Pueden verlo en:

    El nuevo Código Penal dejará libres a narcotraficantes antes de Navidad (La Voz de Galicia del 31/10/2010)

    y en los "ensiertos" que este blog publicó el 29/07/10, 07/01/10, 31/12/09, 28/12/09, 27/12/09, 16/12/09, 15/12/09, 22/11/09, 18/11/09, 02/11/09.

    Da igual que miremos a les leyes de tráfico, al Código Penal, a la legislación sobre menores, a la legislación sobre la violencia entre hombres y mujeres, a los activos financieros, a la inmigración... se legisla pésimamente y con desconocimiento de la realidad. En el mejor de los casos, se corrigen rápidamente "las erratas". En muchos casos, se vuelve y se revuelve sobre la misma realidad para modificar la legislación.

    Y, en el caso asturiano, lo mismo.

    ¡QUÉ XENTE!

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    Suelo afirmar que el Parlamento Español legisla «con las témporas», por decirlo con un eufemismo. Se legisla de forma chapucera, da igual que se haga en materia penal, estatutaria, laboral o civil. Y, lo que es peor, una parte importante de la legislación se hace respondiendo a motivos de coyuntura y para quedar bien con el qué dirán o con las modas del momento. De modo que, aunque sus señorías suelan presumir de no legislar «en caliente», en realidad lo hacen siempre en celo, espoleados frecuentemente por la moda de lo políticamente pío. Y, además, ese celo, sobre afectar a todos los cuerpos legislativos del Estado, debe de ser extraordinariamente rijoso, pues, como se ha señalado recientemente (aunque ya don Aurelio Menéndez se quejaba de ello en 2003), sólo las autonomías publican anualmente 700.000 páginas de legislación de todo tipo.

    Muchas de esas decisiones normativas (al margen ya las políticas, como algunos estatutos de autonomía) tienen efectos nocivos sobre la vida cotidiana. Al respecto, vengo señalando en los últimos tiempos los conflictos y perjuicios —incluidos los educativos— sobre infantes y adolescentes causados por la eliminación de la potestad de los padres para «corregir moderadamente a sus hijos». En otro ámbito, es un clamor de muchos ciudadanos y de jueces el escándalo que supone la perversión jurídica en que se basa la legislación sobre la violencia entre parejas (último testimonio de que dispongo, de María Gracia Parera, Magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 3 de Madrid: «Una de las cosas que nos preocupa mucho a los jueces de violencia es que se están invirtiendo ahora los principios del Derecho: ahora se presume la veracidad de la denuncia y hay que demostrar la inocencia, cuando debe ser al revés.»).

    También las leyes relativas a la conducción chirrían, mostrando cuánto va de gobernar el mundo con el culo sentado en un escaño de la Carrera de San Jerónimo a tener que tratar con él en la vida real. Es sabido, en concreto, que en el 2007 se modificó la Ley 10/1995 o Código Penal, mediante la Ley 15/2007 de Seguridad Vial. Pues bien, desde esa fecha el número de personas que cumplen prisión en España por cometer un delito contra la seguridad vial ha crecido exponencialmente. Ahora bien, debe señalarse que, salvo en los casos en que existen accidentes y víctimas, muchas de las conductas tipificadas como delitos con sanción de prisión podrían ser muy bien sanciones administrativas. Es más, las mismas normas son, en muchos casos, opinables, cuestiones de criterio o moda, por ejemplo, la limitación de velocidad en autopista o la de la tasa de alcohol ingerido. Y aun el encausamiento de alguno de los delitos, como el acoso o el «conducir con manifiesto desprecio por la vida», depende más del «ojo del agente» que de causas objetivables.

    En todo caso, el número de personas con pena de prisión por delitos de tráfico ha suscitado la alarma en medios jurídicos. Así, según referencia del 23/07/2010 de este periódico, el fiscal coordinador de Seguridad Vial ha manifestado que, en relación con su jurisdicción, «la pena de cárcel es una medida muy rigurosa que debe quedar reservada a los casos más graves» y plantea que el decomiso de vehículos implicados en delitos de tráfico sea un «sustitutivo» de la prisión para los infractores, ya que la cárcel «es siempre lo último que un fiscal desea».

    Probablemente sea esa la razón de que la nueva reforma del Código Penal (la enésima en pocos años), prevista para finales de 2010, recoja, junto a la modificación de algunas chapuzas de redacción, un nuevo artículo 385 ter, que dice: «En los delitos previstos en los artículos 379, 383, 384 y 385 [relativos a la conducción], el Juez o Tribunal, razonándolo en sentencia, podrá rebajar en un grado la pena de prisión en atención a la menor entidad del riesgo causado y a las demás circunstancias del hecho.» Es decir, una forma parcial de envainársela, ya que una cosa es emitir un tonitronante «Fiat justitia et ruat caelum» y otra cosa comprobar los efectos deletéreos de los eructos propios.

    Don Francisco Labrador, Catedrático de Psicología Clínica, aquí en la Nueva España del 22/07/10, afirmaba: «No legisla la gente más preparada.» ¿Son acaso los peores? En cualquier caso, es difícil superarlos.

    Ley de Violencia de Pareja

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    El juez del Juzgado de Primera Instancia de Xixón, Ángel Luis Campo Izquierdo manifiesta en la Nueva España del 04/01/10, lo siguiente:
    «Ser mujer se ha convertido en un mérito, igual que pertenecer a un partido político»
    «La paridad ha denigrado a la mujer, que está en determinados puestos por su sexo y no por lo que vale».
    Es evidente que algo falla en las leyes de pareja y en la Ley de Violencia. Es evidente que algo hay que repasar. Incluso, debería repasarse la propia Ley de Violencia en cuanto a su efectividad, puesto que, si es evidente que su existencia constituye un éxito político para quienes la demandaron con insistencia, la Ley ha fracasado en su objetivo: disminuir la violencia dentro de la pareja, especialmente la del hombre contra la mujer, la, con mucho, más frecuente.

    Pueden ver ustedes la entrevista en La Nueva España, http://www.lne.es/gijon/2010/01/04/mujer-convertido-merito-igual-pertenecer-partido-politico/855302.html


    En cualquier caso, y para la gente racional, demócrata y de buena voluntad, es evidente que hay una invitación a la reflexión.

    Ley de Violencia de Pareja

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    "Varios abogados asturianos especialistas en derecho matrimonial consideran que las leyes, especialmente la de Violencia de Género, perjudican al varón y sobreprotegen a la mujer" es el título de un reportaje en que hablan varios abogados; algunos, mujeres. Pueden encontrarlo en la Nueva España del 12/28/2008.

    Por que ley de Violencia de Género es un retroceso histórico (no en cuanto protege a la mujer, sino en cuanto convierte a la mitad (en cuanto a sexo) de la población en culpable potencial al que se puede condenar sin prueba) en lo relativo a los derechos democráticos, la racionalidad y la propia idea de lo que son la justicia, que debería ser igual para todos, y las penas, que deberían estar sometidas siempre a la existencia de pruebas.

    Pueden ver ustedes el reportaje en:


    Y lo que son las cosas, en el mismo diario y el mismo día, aparece un artículo de opinión de Consuelo Sánchez-Vicente (que no tiene nada que ver con mi familia) que viene a denunciar exactamente lo mismo. Pueden, para verlo, pinchar aquí:

    http://www.lne.es/opinion/2009/12/28/verguenzas/853112.html

    ¿Que por qué este monumental dislate corre sin mayores protestas? Por miedo al ex-illis es, como se dice en el cervantino Entremés de la maravillas, del que les hablé aquí hace poco (ver el guañu, "Un cierto olor a Zugarramurdi", del 15/12/09). He ahí lo que opinan (en silencio y agachados) los letrados y jueces, al respecto:

    Paradójicamente, las abogadas son las que lo tienen más claro. Sin atreverse a dar su nombre por miedo a «levantar recelos entre los colectivos feministas», dos profesionales, de Oviedo y Gijón, mostraban ayer su acuerdo con la tesis que defiende Serrano.

    «Estoy totalmente de acuerdo con el juez. La ley de Violencia de Género ha propiciado que se produzcan abusos a los hombres de manera indiscriminada, y muchos jueces lo reconocen a escondidas», indica una prestigiosa letrada gijonesa.

    Sirva, por cierto, esti guañu, como nota al ensiertu que una enferma (o enfermo) hace a mi guañu del 28/12/09.

    Una cosadiella sobre la violencia de pareya

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    Güei sigue siendo día de fatigues ente los felices escesos de Nuechigüena y Navidá y el refalfiu yá de Nuechivieya, pero, con tou, voi da-yos la solución a la cosellina o cosadiella d'ayer. ¿Cuálu ye'l porcentaxe d`homes amenazaos nes relaciones de pareya?

    Pues, la solución a la entruga -según l'axencia EFE, que, a la vegada, cita los datos del Gobiernu-, ye del 34,3 llargu ente los estranxeros, esto ye, 12.472 muyeres víctimes "de violencia machista" tienen medíes de protección y 3.936 homes (¡sí, 3.936!) son tamién ¡víctimes de violencia machista!
    Como tamos ente fiestes, déxo-yos a vustedes el trabayu de pensar. Pero invítolos e invítoles a pensar en dos direcciones: de qué únicu llau vien (o per qué unica oreya entra) tol griteríu que se siente y cómo ye posible que'l supuestu sobre'l que se basa tola llexislación pile o entorne sólo pa un llau, o, meyor, tenga un sofitu tan falsiable.

    La respuesta ye: ¿y vustedes a quién voten? Vustedes, muyeres y paisanos, ¿creen que los traten como racionales, como persones, los llexisladores?

    Una cosadiella sobre la violencia de género

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    Hoy, día de fatigas entre los felices excesos de Nochebuena y Navidad y los excesos felices de Nochevieja, les propongo una adivinanza. ¿Cuál es el porcentaje de hombres amenazados en sus relaciones de pareja?

    Pongan una x mental en la respuesta: ¿el 0%?, ¿el 0,5%?, ¿tal vez el 1%?, ¿acaso el dos?

    La solución, de la mano de EFE, mañana.

    En todo caso, piensen ustedes que toda la legislación está dirigida a proteger a la mujer de la violencia en las relaciones de pareja. Y que, incluso, en virtud de esa premisa, todo hombre es sospechoso de ser culpable -y, en muchos caso, condenado preventivamente- hasta que demuestre su existencia.

    Denle una vuelta a la cuestión.

    Más d'Acéfalos llexislantes, el casu de Mieres

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    L.A.N., una guineana que vive en Mieres, acaba de pasar un aforfugón d'esos que pasen munchos ciudadanos gracies a esos fenómenos cefaloñálguidos que sienten la cabeza (bueno, non la cabeza nun la sienten na vida, la mayoría, lo que sienten, toos, son les posaderes, que ye pa onde-yos cae'l muérganu de pensar) na Carrera de San Jerónimo.

    Resulta que, allá per mayu del 2008, reñó cola fía, d'once años, hacia les once la nueche y, alderique va, alderique vien, dio-y un currionazu. La rapacina salió de casa y corrió a denunciar a so ma al curtel de la Guardia Civil. Naturalmente, instruyóse una información, el casu fue pal xulgáu y a L.A.N. pedíen-y un añu de cárcel, la separación de la fiya y 150 euros d'indemnización a la ñeña. Al final, en daqué medía hebo suerte y la sanción quedó en 3o díes de trabayos en beneficiu la comunidá y 150 d'indemnización a la fiya (qu'agora tien doce años).

    L'homme sans tête/L'home ensin tiesta (2003) Director: Juan SolanasNaturalmente, tol procesu tien el so sofitu na supresión del artículu del códigu onde se decía que "los padres podrán castigar de forma moderada a sus hijos", que de manera tan piquera y con tanta gayola esanició´l Congresu de los cefaloñálguidos.

    Vamos dexar agora a la ma. Vamos pasar a la fiya, que, obviamente, debería ser l'oxetu fundamental de l'atención, ya que, debe suponese, la cuestión cimera nesti procesu son les relaciones ente madre y fía y el desendolcu educativu de la rapaza, el so crecimiento como persona.

    Nun vo decilo yo, van responder vustedes.

    La sanción, incluyíos los 150 euros colos que la ma tien que "indemnizar" a la fía, ¿va meyorar les relaciones ente les dos?

    A partir d'agora ¿va ser más fácil que fiya y ma s'entiendan o la ma va vivir siempre embaxo l'amenaza d'una fía que sabe que la puede denunciar a les primeres de cambiu, con verdá o ensin ella?

    ¿La ma va tener dalguna autoridá pa cola fía? Esto ye, ¿pa que llegue a casa a la hora, faga los deberes, collabore nes xeres llariegues, etc?

    ¿Va tener qu'acabar la ma nel futuru pidiendo al xuez que-y quite a una fiya que nun puede con ella y delantre la cuala acaben de quita-y tola autoridá?

    ¿La sensación de trunfu y dominiu sobre los mayores va facer meyor persona a la rapaza, más capaz de convivir colos demás na sociedá, más realista en cuantes a los llímites de lo tolerao y de les llendes que caún de nós pon a los otros?

    Yo tengo más entrugues, a lo meyor ustedes pueden facese más. Yo creo que sé la probabilidá de que los resultaos vaigan nun o n'otru sentíu. Seique vustedes, tamién.

    Fáganles y arrespuéndan.

    Un cierto olor a Zugarramurdi

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    Lo ocurrido con Diego Pastrana, el ciudadano que fue acusado falsamente de malos tratos y vejaciones sexuales a una menor, y que fue corrido a pelo y humillado por una opinión popular excitada por algunos funcionarios y periodistas, ha provocado, por su patente injusticia, una no pequeña convulsión social y ha propiciado una cierta reflexión apesadumbrada entre los medios de comunicación. Pero creo que merece la pena ir más allá y extender la mirada por todo el territorio de nuestra sociedad.

    La primera de las responsabilidades ha de situarse donde está: en unos parlamentarios que legislan guiados por la presión de la moda, sin tener en cuenta, en unos casos, la realidad sobre la que perpetran sus textos, en otros, los efectos dañosos de esa legislación («acéfalos legislantes», los vengo calificando desde hace tiempo); en unos partidos políticos alejados de la sociedad, y cuyo único proyecto político son las demandas de coyuntura de ciertos grupos encajados en sus estructuras o que parecen tener efectos gravitatorios sobre su voto; un Tribunal Constitucional que, él también, se ha dejado llevar por el impulso de lo políticamente pío y ha rubricado la desigualdad sustancial de hombre y mujer en las penas relativas a las cuestiones de violencia y la condición culposa de todo varón en esa materia hasta tanto no demuestre su inocencia.

    Todo ello, más el griterío amplificador en torno a la cuestión, es lo que explica que un médico prefiera crear un corpus de culpabilidad sexual antes que buscar explicaciones también posibles pero que «molan poco», ya que sabe que nadie le dirá nada por equivocarse al atribuir razones sexuales a los daños de una pobre niña (y empapelar a un inocente, como consecuencia de ello), pero lo crucificarían por «ocultar» esos daños. Es esa ola de histeria social a la caza de brujas, o, por mejor decir, en este caso, de bucos, la que explica que la guardia civil haya acosado en los interrogatorios a Diego Pastrana como si fuese un sanguinario destripador en serie; la que justificó a miembros de las fuerzas del orden y a funcionarios judiciales para que filtrasen los falsos expedientes sobre el acusado y sus entradas y salidas al juzgado, a fin de que el encausado como «diabólico malhechor» fuese enjuiciado, condenado y humillado desde el primer momento; todo ello, además, estoy seguro, acompañado de la satisfacción moral de esos funcionarios por actuar como brazo armado de la justicia. Y, cómo no, es ese ambiente —provocado, repitámoslo, por la legislación, por los partidos políticos y por ciertos grupos de presión — el que ha provocado la general irresponsabilidad de los medios de comunicación al trasladar la idea de la culpabilidad incontrovertible de Pastrana.

    Pero hay algo peor aún. Y es que el episodio viene a reflejar una creciente tendencia del discurso social contemporáneo a sacar lo peor de nosotros mismos, encausando y enjuiciando a los demás sin más pruebas que el que hayan sido puestos bajo un foco acusador ante la opinión pública. Ese mecanismo, que se repite a diario en los medios y, especialmente, en ciertos programas de la televisión que viven de ello, tiene ciertas características de los peores momentos de la historia y se asemeja a los instrumentos de control social de aquellos regímenes dictatoriales que se llamaban democracias populares (o de socialismo real). O, si se quiere, es un olor a Zugarramurdi o a Salem sazonado con el aroma de la ley de Lynch. El resorte resulta, en el fondo, el mismo que aparece en el cervantino entremés de El retablo de las maravillas, el «ex illis es», «ex illis es», con que todo el mundo acepta por buena la realidad que se les finge presentar y acusa a los demás de estar en el campo de la ignominia, para, así, situarse él en el bando de los intachables y sentirse, de ese modo, mejor de lo que es y, sobre todo, a cubierto de inclemencias (no olvidemos, por cierto, que el maravilloso retablo donde todos hacían que veían lo no que existía lo había inventado, según el pícaro Chirinos, el sabio Tontonelo, de la ciudad de Tontonela).

    Y ya que hablamos de don Miguel, bien podríamos recordar, a fin de que proyecte su luz iluminadora, aquel momento del capítulo XXVI de la segunda parte del Quijote, cuando el muchacho que relata ante otro retablo, ahora el de maese Pedro, el episodio de Gaiferos y Melisendra, tras referir la afrenta de un moro a una dama y el castigo que por ello recibe, proclama con admiración: «y veis aquí dónde salen a ejecutar la sentencia, aun bien apenas no habiendo sido puesta en ejecución la culpa; porque entre moros no hay «traslado a la parte», ni «a prueba estese», como entre nosotros.»

    A lo que don Quijote replica:

    «—Niño, niño, seguid vuestra historia en línea recta y no os metáis en las curvas o transversales; que para sacar una verdad en limpio menester son muchas pruebas y repruebas.»

    Ante el olor a Zugarramurdi que nos invade, a la vista del clima histérico de enjuiciamiento sin causa y de exigencia de castigo inmediato para cada uno que sea exhibido, con razón o sin ella, como culpable ante la opinión pública, meditemos un segundo en lo que nos dice este episodio cervantino: menos justicia a lo moro, menos «sharia», y más justicia, esto es, más justicia occidental —democrática—, aquella que nos ha costado siglos de humanismo y razón perfeccionar. Por lenta que sea, por irritante que pudiere resultar momentáneamente.

    «Que para sacar una verdad en limpio —reiterémoslo frente a nuestra pretensión de conocer la verdad al primer golpe de vista— menester son muchas pruebas y repruebas.»


    Nota: asoleyóse na Nueva España del 14/12/09

    Un nuevu desastre de la llexislación

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    Los efectos perniciosos de los escesos de la Llei de violencia siguen faciéndose visibles. Agora ye un padre al que acusaren falsamente (nesti casu, la muyer, que taba separada) de tener violao a la fiya, de dos años.

    Ocho años dempués de la primera condena l'Audiencia de Sevilla da-y la razón al pá: lo que tenía la ñeña nun yeren signos de violencia nin violación, ¡yera d'arrascase les llombrigues!

    Nestos años el pá falsamente acusáu perdió'l trabayu, ablayó, desurdió-y cáncer de piel y intentó suicidase delles vegaes.

    Asina tán les coses con una llei inxusta y discriminatoria y unos grupos de presión que creen un clima paecíu al que creó les bruxes de Salem o de Zagarramurdi.

    Yá lo tengo dicho, tamos gobernaos por "Acéfalos llexislantes", por decilo con una espresión suave. Nun-yos importa la realidá nin los ciudadanos, sólo engañar votantes y quedar bien colos sos medios de comunicación y colos sos combayonos circundantes.