Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
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Baxaren cuatro alleranos
(Ayer, en La Nueva España)
BAXAREN CUATRO ALLERANOS
Ya saben que entre el Gobiernu y el Ministerio de Transportes ha habido unos días de tirantez, palabras y acusaciones: que si el vial de Jove, que si tú has mentido, que si tú también, etc. Pero, de repente, el ministro Puente y el presidente Barbón se han encontrado en Galicia, bajo el manto no del marisco y el albariño, sino de Rueda, y todo se ha solucionado. Se lo cuento con titulares de LA NUEVA ESPAÑA: «El abrazo de la paz en Santiago: Barbón y Puente dan carpetazo a la crisis de las infraestructuras con una imagen de unidad», «Una guerra relámpago: Barbón y Puente cierran la crisis de las infraestructuras con la llegada de los Avril. "Se cumple con Asturias", sostiene ahora el Gobierno regional».
Pero bajemos a la realidad: ¿se ha puesto en marcha el metrotrén? No. ¿Se ha terminado el soterramiento de Llangréu? No. ¿Se va a invertir en el camino de carro del tren en el tramo de Villabona? No. ¿Se ha solucionado la cuestión del vial xixonés de Xove, causa de la enfocicada entre Presidente y Ministro? No. Etc. Entonces, ¿en qué se cumple? ¿Qué crisis de infraestructuras se cierra?
E, inmediatamente, me asalta la canción que define perfectamente el asunto: «Todos xuntos, de madreñes, y en Santullano pidieren fabes, tocín y morciella. Les fabes nun taben bones, morciella nu había delguna, el tocín taba nel gochu. ¡Válame Dios qué fartura!» Pues eso, ¿qué deuda de las infraestructuras se resolvió, aceleró o puso en marcha? Delguna.
Porque lo de los trenes Avril y el xaréu que durante meses se montó aquí por su retraso fue, simplemente, una asturianada: montamos un permanente e inacabable debate sobre un tema menor que ya estaba resolviéndose y el si vendría por la Pascua o por la Trinidad, como Mambrú, no tenía más importancia que escaparse de otras cuestiones de más enjundia. En Galicia, también se retrasaron, como aquí, y se los van a dar en las mismas fechas que a nosotros. Hubo alguna protesta, pero no fue la testonería diaria de las fuerzas políticas y el Gobiernu.
Pero en la cuestión del vial de Xove, el tema más grueso de los recientes desencuentros entre ambos correligionarios, hay mucho más: el engaño intencionado a los asturianos, la mentira continuada. Brevemente: el 9 de mayo de 2023, la entonces ministra del ramo, Raquel Sánchez, piaba en redundés: «Los gijoneses y las gijonesas están de enhorabuena». Y es que proclamaba que, frente a los incumplimientos seculares de la derecha, ellos sí cumplían, y anunciaba 238 millones para un túnel de dos kilómetros para el vial a El Musel. ¡Lo que aplaudieron y jalearon aquella novedad, pocos días antes de las elecciones municipales y autonómicas del 28 del mismo mes, todos los socialistas asturianos, «desde la princesa altiva a la que pesca en ruin barca»!
Como saben, hace poco se desveló que de lo dicho tararí que te vi. O bien el proyecto estaba incompleto y se anunció igual o bien el proyecto es correcto y lo que no se quiere es gastar 238 millones en una región de voto cautivo o… En todo caso se mintió. Ahora bien, lo más grave es que hace unos días el ministro Puente publicitó que don Adrián Barbón ya sabía que el proyecto era inviable, es decir, que nuestro Presidente no solo jaleó lo inexistente, sino que mintió ocultándonos la realidad. ¿Miente el Ministro? ¿Miente don Adrián? ¿Mienten ambos? A algunos de ustedes les habrá sobrevenido, sin duda, la llamada «paradoja de Epiménides, el cretense»: «Todos los cretenses mienten, dice Epiménides. Epiménides es cretense, luego...».
Pero déjenme ir a una fotografía que publica este periódico el domingo 14 de abril, y antes, otra vez, el titular: «El abrazo de la paz en Santiago: Barbón y Puente dan carpetazo a la crisis de las infraestructuras con una imagen de unidad». Y ahora les describo la fotografía, que les recomiendo encarecidamente buscar: en ella, a la izquierda, un Oscar Puente de menor estatura que el Presidente avanza su sonrisa y su mandíbula hacia este, mientras, en un abrazo, su mano izquierda se desliza tras la espalda de Barbón y su derecha, en primer plano, abierta y con los dedos extendidos, toca el antebrazo del lavianés. La persona del Presidente no está girada hacia el Ministro, sino ligeramente oblicua hacia su persona. Su cara tampoco mira hacia su interlocutor: con los ojos entrecerrados, parece encerrado en sus pensamientos o buscando a alguien en la lejanía, en ningún caso atendiendo a quien le abraza y sonríe. De esa estampa pueden sacarse conclusiones diversas, incluso sobre los parámetros de la paradoja epimenidense.
Alguno de ustedes estará, tal vez, tentado de acabar la canción de los cuatro alleranos, trayéndola aquí, pero sería injusto: Barbón no solo estrema del Ministro por su menor prognatismo, también por su contención y educación. Y ha hecho algunas cosas muy bien, como, durante la pandemia, haciendo que el Gobierno central rectificase su voluntad de cerrar la gran industria, y otras, de una forma discretamente positiva, como su utilización de nuestra lengua con cierta frecuencia y en algunas ocasiones (como decía, por cierto la versión primitiva de nuestro himno).
Así que, a cada uno, lo suyo
Predicar nun ye dar trigu: Les promeses del ministru Cascos
ESTE ES UN ARTÍCULO DEL 2003
(¡CRÉANLO Y LÉANLO!)
PEDRICAR NUN YE DAR TRIGU
(O LAS REALIDADES DEL SEÑOR CASCOS )
El ahora ministro de Fomento, Dn. Francisco Álvarez-Cascos, realizó en días pasados su primera comparecencia parlamentaria como encargado de esa rama del Gobierno. Sus palabras no pueden ser más desalentadoras para los asturianos: la mayoría de nuestras infraestructuras no estarán acabadas antes del 2.007. Es posible que la autovía del Cantábrico no llegue al centro, completa, hasta el año 2.010. La conexión con Madrid por autovía no se verá hasta pasado el 2.007, la autovía a Galicia no llegará antes del 2.012 o 15 y la conexión por Madrid en un tren aceptable no se producirá, con suerte, tampoco, antes de esa fecha. ¿Ha dicho esta palabras con precisión don Francisco? En parte las ha dicho con esa exactitud, en parte, en la medida que no ha querido señalar más concreciones de fechas, las ha dejado entender.
Todo ello es, simplemente, un desastre para los asturianos en materia de comunicaciones exteriores. El PP se pone, así, en el mismo plano de inutilidad y abandono de Asturies que el PSOE. durante sus quince años de gobierno en Madrid.
Pero quizás resultará ahora útil recordar qué decía el Señor Ministro de Fomento cuando su partido no estaba en el poder o, más recientemente, cuando el no tenía esa concreta responsabilidad ministerial.
En lo relativo a las conexiones no ferroviarias con Madrid, antes del triunfo electoral de su partido (en el 95), nuestro personaje exigía la gratuidad de la autopista del Huerna; ya nos ha explicado ahora varias veces que tal cosa es imposible. En lo que respecta a la conexión Onzonilla-Benavente (ya un invento de finales del 91 de Felipe González y Fernández Villa para tapar la reducción de plantillas de Hunosa), don Francisco encontró siempre inaceptable y escandaloso su retraso y prometíó su inmediata ejecución una vez llegado el PP al gobierno. Ahora nos la promete para el 2.007, con un “horizonte máximo de ejecución en 2010”. Si pensamos que los horizontes en infraestructuras tienen en común con lo que llamamos horizonte en nuestra percepción del espacio y la geografía que siempre se alejan al acercarnos, hemos de horrorizarnos pensando en la distancia final de esa meta.
En cuanto a las comunicaciones ferroviarias con Madrid (piénsese que no las tenemos ni hacia el este ni hacia el oeste), no serán aceptables (un viaje de más de tres tres horas no lo es) antes del 2.015 o 2.020, y eso no sólo no es lo que el Ministro prometiera otrora, es que constituye una ofensa, pura y simplemente.
El Señor Cascos prometió que la autovía desde Santander al centro de Asturies estaría lista en el 2.002 o 2.003. No la tendremos completa antes del 2.007 o 2.010, lo cual es un escándalo. Pero es que no va a retrasarse sólo el litigioso tramo Unquera-Llanes: la mayoría de los tramos restantes no estarán disponibles antes del 2.005 o del 2.007 (con suerte). Para muestra no hay más que fijarse en que los 2,8 quilómetros de Venta´l Probe-Colunga acumulan ya casi dos años de retraso.
La autovía hacia Galicia, frente a anteriores promesas del señor Cascos de tener en ejecución todos los tramos antes del 2.005, constituye una entelequia en estos momentos, que el Ministro sitúa “en el horizonte del 2.010”. El tramo hacia el aeropuerto desde Avilés, la autovía Xixón-El Musel, están prácticamente desaparecidos, frente anteriores promesas de ejecución inmediata.
¿Para qué seguir? A la altura del 2.010 Asturies no tendrá comunicación por autovía ni con Madrid, ni con Santiago, ni, probablemente, con Santander. En la fecha del 2.015 seguiremos padeciendo el problema de la comunicación ferroviaria del Payares. En una palabra, los señores Cascos y Aznar golpean nuestro asturiano trasero como en su día lo golpearon los señores Martínez Noval y González.
El Ministro de Fomento demuestra, pues, en contraste con sus palabras en la oposición y sus promesas electorales, la verdad del refrán castellano: una cosa ye pedricar y otra dar trigu. Y demuestra, una vez más y para quien quiera verlo, que los políticos no tienen otra patria que su partido político y que sus compromisos no son los que pudieran establecer con los votantes (por razones de débito pragmático), ni con los ciudadanos de su lugar de origen (por razones de débito moral), sino los que sus partidos establecen para el conjunto de los ciudadanos y para el conjunto de los intereses y los poderes del conjunto de la geografía (en este caso, del estado) donde se asientan.
Tal vez nos costará muchos años (y mucho desempleo y emigración) a los ciudadanos asturianos entender esta verdad tan evidente y elemental como poco querida de ver.
El fin del mundo
No el escatológico, el «big crunch» u otras variantes de eso que solemos llamar el apocalipsis (en realidad, la revelación que el Apocalipsis hace de las postrimerías). No: las «terras ante ignotas» que, a propósito de las Aras Sextianas, decía Pomponio Mela, el historiador romano; esto es, el «finis terrae», eso es lo que somos.
Así nos lo hacen saber cada vez que caen por aquí. Cualquiera: don José Blanco, don Víctor Morlán, don José Luis Rodríguez Zapatero..., cualquier preboste del PSOE con capacidad de acabar nuestras vías de comunicación o alargarlas «ad kalendas psoeras».
Y por eso nos castigan con retrasos y más retrasos, al igual que si fuésemos viajeros de la Renfe en el trayecto Asturies-Madrid, a los que -como si ya de por sí el tiempo de viaje no fuese suficientemente dilatado y no se estropeasen los ferrocarriles cada poco en cualquier punto del itinerario- ahora les han cambiado los trenes para que pierdan en la cuarta capital del Reino asturiano veinte minutos, al tener que ir de culo el convoy en las maniobras, al modo de un mal parto.
Cada vez que vienen se ríen de nosotros. En nuestras propias urnas o, si lo prefieren, en nuestras propias barbas. Da igual que sea invierno que verano, primavera que otoño. La última visita-carcajada, la del secretario de Estado de Planificación e Infraestructuras del Ministerio de Fomento, que ha confirmado que lo de la barrera ferroviaria de Avilés y comarca va para largo, y que del tramo Unquera-Llanes ya veremos, y que de la llegada del AVE a Asturies, «piano piano si va lontano», y que el soterramiento de las vías en Xixón es una cosa que lleva su tiempo. Y de las demás obras pendientes desde hace décadas, lustros o años -Salas-La Espina, el tramo occidental de la Autovía del Cantábrico, por ejemplo-, pues a la gallega: que «por una parte ya ven y, por otra, ¿qué quieren que les diga?».
¡Ah! Pero ¿recuerdan ustedes que Zapatero había prometido que el AVE estaría en Asturies en el 2009? ¡Serán ustedes de la cáscara amarga! ¿Que el señor don Vicente Alberto afirmó en mayo del 2010 que «el recorte no afectará a ninguno de los grandes proyectos» y que el consejero de Infraestructuras, señor Buendía, aseguró por esas fechas que «el Principado velará por que las obras en marcha no sufran un "parón" que creo improbable»? ¡Y aquella comedia del aspirante a Próximo-Desastre, don Javier Fernández, haciendo correr la voz, a finales del verano del 2010, de que había convencido a la Moncloa y a don José Blanco para que aumentasen la dotación de Infraestructuras y de que una parte importante de ese aumento vendría para Asturies? ¿Y no recuerdan poco después a don José Blanco y a don Javier fotografiados en Uviéu, a la puerta de la sede socialista, como si hablasen de verdad de los asturianos y de sus problemas de comunicación?
Ustedes, sin duda, beben. Siempre hemos dicho que ese vino flojucho que es la sidra no es recomendable para nada, y que, además, produce alucinaciones. ¿Cómo nos iban a engañar tan probos amantes del pueblo?
Aunque si persisten en sus alucinaciones, y se empeñan en recordar que, frente a la persistente demora de la Autovía del Cantábrico a ambas márgenes de Asturies, el ministro de Fomento inauguró el 5 de febrero dos tramos de la Transcantábrica en Galicia que sumaron 9,1 kilómetros de longitud, y que, de forma inminente, se van a inaugurar otros catorce kilómetros en esa comunidad y que lo que falta estará concluido para el 2012 (aquí es posible que en el 2016 estemos aún sin autovía) y que, con respecto al AVE galaico, aún sin licitar, el Ministro ha prometido que estaría listo en el 2015 e, incluso, que ponía su cargo como aval de ese compromiso; si persisten en ello, digo, más les valdría ir al país de los lotófagos a ingerir el fruto de esa planta o beber las aguas del Leteo: dos formas clásicas de perder la memoria y, así, no sufrir con la conciencia de la realidad, porque, como dice el Eclesiastés, «Qui addit scientiam addit et dolorem».Porque ¿para qué sufrir y saber que somos el «finis terrae», esto es, en vulgar, «el culo del mundo», por designio de quienes nos gobiernan y por voluntad de los amantes del cuero y del rebenque en sus posaderas?
¡Más retrasos!: siguen riéndose de nosotros
En nuestras propias urnas. Y cada vez que vienen. Y nos lo dicen: tendrán más restrasos con el AVE, y con Unquera-Llanes y con los tramos del Oeste. Y eso que les dijimos de Grau-La Espina, ya saben, pura comedia. ¡Y lo de la estación de Xixón y el soterramiento de las vías! ¿Cómo dice? ¿Que para cuándo lo quiere? ¡Esa sí que es buena! ¿Que Avilés? ¿Que el soterramiento o la variante de Avilés? Pero, amigo, ¿ha bebido usted?¿
¿Que Zapatero había prometido? ¿Que Areces había dicho? ¿Que Javier Fernández había asegurado? Ustedes, sin duda, beben. Siempre hemos dicho que ese vino flojucho que es la sidra no es recomendable para nada.
¿Pero, de verdad, de quiénes ser ríen? ¿De los asturianos en general? Puede ser, pero es difícil, puesto que saben que una gran parte de los asturianos no los creen aunque dijesen la verdad y que otra parte están esperando que les digan una verdad para creer que, aunque sea por equivocación, de vez en cuando no mienten?
¿Entonces? Pues tienen que reírse de sus propios votantes, que son -al menos fácticamente- los únicos que los creen, y quienes les dan crédito en las urnas. No puede ser de otra manera.Así, pues: se ríen de sus votantes. Es de quienes se ríen. Bueno, pues ese aspecto que no nos preocupe. Es un problema de ellos. A nosotros lo que nos preocupa es que nuestras salidas son dificultosas, exigen tiempo en demasía, encarecen el viaje o el transporte, aumentan la inflación, disminuyen el empleo, entrañan más riesgos que otras. ¡Eso es lo que nos preocupa! Si entre ellos se burlan unos de otros, ¡allá ellos!
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