¡Ai, Margarita! (esta mañana, en RNE)

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Si quieren sentir una riestra infinita de naderíes, caxigalines, frases vacies, palabres valeres, conceptos hueros, etc. y, eso sí, disparao con una velocidá de 600 nades per minutu, pueden ver la entrevista a Margarita Robles esta mañana en RNE.

¡Viva la bagatela! (Frase, por ciertu, de raigañu lliterariu d'un xéneru que tien cierta homoloxía con tou esti disparate de la reforma constitucional y la pluralinacionalidá, que nun saben nin los que lo rutien lo que quier decir -nin onde nos meten, per otru llau-).

http://www.rtve.es/alacarta/audios/las-mananas-de-rne/mananas-rne-margarita-robles-psoe-respuesta-puigdemont-sera-politica/4256062/







Güei, en LNE: Incógnitas y palabras hueras

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(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos)

Incógnitas y palabras hueras pero no inocentes

No cabe el disimulo ante lo que se trata de un delito de rebelión y un golpe de Estado

11.10.2017 | 03:29

No hay disimulo, por más que se envuelva en la palabrería de una declaración de independencia suspendida o aplazada: es un delito de rebelión, un golpe de Estado. Esto es, se ha llegado al final de un camino largamente anunciado. Lo sorprendente es constatar cómo, hasta hoy mismo, un número no pequeño de intelectuales, políticos o empresarios han pensado que la cosa iba de mentira o que, a última hora, habría una marcha atrás en el proyecto de independencia. Buenismo ciego en algunos, ceguera voluntaria en otros. En todo caso, uno de los problemas mayores de la sociedad española en todos estos años de democracia, como ha dicho Felipe González
Falacias. El discurso de Puigdemont se basó, como viene siendo habitual en el relato independentista, en un recorrido lleno de falacias sobre las relaciones en los últimos años entre Cataluña y el resto del Estado: exponiendo las consecuencias y no las causas de los hechos, huyendo de dar datos fundamentales, iluminando el discurso con una doble luz: positivo, democrático y legal lo suyo; negativo, no democrático e ilegal, lo de los demás.
Suspensión, diálogo y mediación. Los tres términos son complementarios en la estrategia del Gobierno catalán. No tienen la intención de buscar un proceso de diálogo y de acuerdo. Tienen, acaso, la de dificultar desde el punto de vista jurídico las sanciones a los individuos y la aplicación de los artículos de la Constitución y las leyes que permitan intervenir la autonomía catalana. Pero el propósito fundamental de ello es el de alargar el tiempo del conflicto, buscando debilitar la postura del Estado y, sobre todo, conseguir que alguna intervención mejore la situación de Cataluña como Estado independiente.
Dicho de otra forma, el diálogo que se pretende es que, a través de la presión internacional, de los conflictos políticos y las tensiones en otras partes de España -que irán aumentando con el tiempo-, una Cataluña independiente negocie con España una relación económica ventajosa y el reconocimiento de Europa.
Incógnitas. No hay, pues, ninguna novedad o incógnita en la postura independentista. Donde sí siguen abiertas las incógnitas es en el campo del Estado y de la legalidad. ¿Cuándo se decidirán los poderes del Estado, el Gobierno y los jueces, a poner en marcha las medidas legales que exigen la ruptura de la legalidad y la rebelión? ¿La añagaza de la independencia cuántica -es y no es, al mismo tiempo- será un obstáculo jurídico para actuar? Esos son los mayores interrogantes en este momento.
Jueces y mossos. Vengo señalando hace tiempo que el éxito del proceso independentista dependería en gran medida de los jueces y de la fuerza armada catalana. De momento, no han aparecido jueces que tengan como legalidad la emanada recientemente del Parlamento catalán, pero es claro que los mossos son una fuerza dependiente de la voluntad del Govern catalán. ¿Qué pasará cuando, en su caso y en su día, los jueces ordenen detener, por ejemplo, a Puigdemont? ¿Tendrán que ir a hacerlo la Policía Nacional o Guardia Civil porque se nieguen los mossos? ¿Lo permitirán los escoltas de Puigdemont? Imaginen la escena.
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Güei, en LNE: Es esto, no otra cosa (enseñanza)

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L'aprecederu

Es esto, no otra cosa

09.10.2017 | 03:45
Es esto, no otra cosa
Podría denominarse la Vivipedia de LA NUEVA ESPAÑA la serie de entrevistas que, bajo el título de Arquitectura Personal, aparecen quincenalmente en este periódico. Por ellas discurren las vidas y las ideas de los entrevistados, y, además, vívidos fragmentos de nuestra historia cotidiana, en lo social, en lo económico, en lo político, en nuestro construirnos hasta la actual sociedad asturiana.
De frondoso tronco musical, Beatriz Martínez del Fresno, musicóloga y profesora. Apunten lo que responde a la pregunta de si le gusta la docencia: "Cuando hay alguien al otro lado, sí. En todas las clases hay alumnos maravillosos y supercríticos, pero prolifera el pasota: no sabemos por qué están sentados, no toman apuntes, chatean, te miran pero no sabes qué milagro esperan, no van a la biblioteca y quieren que les pases los apuntes escritos; si no lo haces, se enfadan. Como evalúan a los profesores, hay quien entra en eso".
Eso en la Universidad, donde se va porque se quiere y donde los alumnos son mayores. Pónganse ustedes en el Bachiller y en la ESO, con la asistencia obligatoria hasta los 16 años y las hormonas bailando. La misma cuestión: quién está a lo que está y quién no.
Pero de nada de esto se habla cuando se trata de la enseñanza. O se discuten prejuicios ideológicos o se inventan recetas mágicas. El problema no es que no se vea, es que no se quiere ver.
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Una nota sobre xunetu de 1936

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Evelio G. Palacio nuna semblanza de Rafael Fernández, recueye unes palabres d'esti que previamente dixera a Melchor Fernández Díaz. Estes son:

Cuarenta y cinco años y ciento cuarenta y cuatro días antes, un 17 de julio de 1936, en una España trágica e inestable en la que parte del Ejército se sublevó encabezado por Franco, Rafael Fernández Álvarez, socialista, joven, líder de las Juventudes Socialistas, se hallaba en Sotrondio participando en un mitin. Entonces, militante de un bando, pensó con juvenil inconsciencia: «Qué alegría, ahora vamos a por ellos». O sea, ahora vamos a ganar y a imponer el Gobierno proletario. Aquel día amanecían tinieblas para la historia patria, un desgarro fratricida inútil y cruento que no merecía la pena. Pero eso lo asumiría el Fernández maduro mucho más tarde. 

Les palabres de Rafael Fernández oldeen lo que yera un sentiemientu xeneral de la izquierda española, la voluntá d'estrapallar a la derecha y d'imponer la dictadura del proletariáu. Ye lo que diz Clara Campoamor nos sos análisis de la República y de la sublevación del 36.

No es un misterio para nadie el hecho de que los elementos proletarios que predicaban la revolución socialista, incluso antes de que se creara el Frente Popular, han considerado la sublevación militar como una magnífica ocasión para alcanzar su meta. Y esperaban aprovecharla para, una vez derrotada la sublevación con la ayuda del gobierno republicano, imponer a las fuerzas debilitadas por la lucha la dictadura del proletariado, su propia revolución.

Como ven, el discursu dominante sobre la República ye pura mitoloxía, con función d'ocultación.


L'infantilismu de Piqué

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“Creo que puedo seguir yendo a la selección porque hay mucha gente en España que está en total desacuerdo con estos actos, si no, no iría. Pero si alguien piensa que soy un problema o molesto no tengo ningún inconveniente en hacerme a un lado y dejar la selección antes de 2018”, afirmó, en referencia a la fecha en la que él ya indicó que dejaría de jugar con España. Y matizó: “Ir a la selección no es una cuestión patriótica. Hay que ir y rendir al máximo. Ha habido muchos jugadores que se han nacionalizado. No es una competición de patriotismo, se trata de ir ahí e intentar ganar”.
(Y too eso, que conste, lloramingando).

Piqué votando ayer. Imaxen tomada d'El País


¿Pero piensa Piqué que lo que fizo y dixo nun tien ningún significáu? Si nun quier ser parte d'España, ¿cómo cree que pue seguir siendo parte d'España? ¿La voluntá d'independencia ye entós un puru xuegu? ¿Nun tien consecuencies, económiques, polítiques, de convivencia...? Porque si nun quier ser español, ¿pa qué lo quier ser? Una selección "nacional" nun ye una banda de mercenarios: representa una nación o, si se prefier, un Estáu.

Per otru llau, de xuru que ye verdá qu'hai xentes (no que él llama "España") en desalcuerdu coles cargues policiales (masque nun se sabe cómo diben impedir les votaciones, como diz Piqué, ensin cargues: ¿Suplicando "por favor"? ¿Dándo a la xente con roses -¡perdón!, con roses non, que tienen pinchos- nes patuques?). ¿Pero nun parez ver qu'habrá otres munches, seguramente millones más, en desalcuerdu con un golpe d'estáu, con un saltar la llei, cola desobedencia a los tribunales que Piqué, como otros munchos catalanes, practicó ayer?

Per otru llau, si Piqué xuega cola selección nun solo van multiplicase por mil los pitos que yá recibía davezu, sinón que gran parte'l públicu va tornase contra la propia selección y, especialmente, contra Lopetegui, que nun ve tampoco problema que que Piqué xuegue cola selección española dempués del 1ochob. ¡Qué-y vamos facer!

Sólo una mentalidá infantil (y, polo tanto, irresponsable, ensin querer ver les consecuencies los sos actos) puede decir les fatures que diz Piqué. ¿Habrá munchos catalanes como él ente los partidarios de la independencia?

También fuera de Cataluña (en LNE de güei)

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También fuera de Cataluña

02.10.2017 | 03:32
También fuera de Cataluña
Les es suficiente. Con su relativo éxito de hoy. Aunque no se haya podido votar en muchos lugares, aunque las condiciones del voto y su recuento no tengan ninguna traza de regularidad. Pero las movilizaciones para votar, las cargas policiales en cumplimiento de la ley, la capacidad de la Generalitat para esquivar una y otra vez las órdenes judiciales y la vigilancia del Gobierno (urnas inventadas, cambios de censo, votación de los gerifaltes en colegios distintos a los suyos?), el éxito propagandístico internacional de la ficción de un pueblo víctima de un estado opresor; todo ello les es suficiente para afirmar que "el pueblo" quiere la independencia. Aquí, en LA NUEVA ESPAÑA, titulé en su día "Les basta con un balcón". Lo tienen. Así, que proclamen la independencia en las próximas horas o no depende únicamente de sus propósitos. Si no lo hacen, convocarán elecciones y mantendrán la presión popular hasta entonces.
155 y delito de rebelión. Desde hace meses (y desde luego, con la aprobación de la Ley de Referéndum y la de Desconexión -Ley de Transitorietat Jurídica i Fundacional de la República-) Generalitat y parte del Parlamento vienen anunciando y realizando un delito de rebelión, que ya está consumado antes de la posible declaración de independencia -inmediata o no-. La obligación, jurídica y política, del Gobierno es aplicar el artículo 155 de la Constitución y suspender las funciones del Ejecutivo catalán y gestionar la Administración catalana. El de los tribunales y los jueces, aplicar la ley.
Los mossos y los jueces. En el artículo antedicho explicaba que el desarrollo del conflicto tenía dos piezas fundamentales: la actitud de los mossos d'esquadra y la de los jueces. Hasta ahora no ha aparecido ningún juez, en ninguna instancia, que haya entendido que la legalidad no es otra que la de la Constitución española (del Estado) y la legislación derivada de ella y emanada de las Cortes. Los mossos, sin embargo, se han manifestado claramente como servidores del Gobierno catalán e incumplidores de las órdenes judiciales.
La reacción patriótica. Un aspecto novedoso del conflicto es la manifestación, en gran medida espontánea, de un patriotismo español en las calles y las ventanas de España, esto es, en Cataluña y fuera de ella.
Ruptura social, violencia y emigración. De lo que no cabe duda es que la sociedad catalana se ha dividido y llenado de violencia social. Pero no simétrica. Son quienes no son nacionalistas los que se ven hostigados, insultados, amenazados; quienes tienen miedo a expresarse por temor a verse señalados o a perder sus empleos. No será, pues, extraño que, como ocurrió en Euskadi, muchos ciudadanos abandonen, si pueden, Cataluña. Tampoco lo será que aparezca la violencia, la de la calle, no la policial.
Tontos útiles y compañeros de viaje. Me extraña (bueno, en realidad no me extraña: está en su ser) el entusiasmo con que desde Asturies u otras partes de España se apoya y jalea el independentismo catalán. De producirse la secesión, el coste en empleo y recursos (sanidad, pensiones, inversiones) será enorme para todos. Que ese daño a los tuyos importe un bledo y se aliente es una forma de pensamiento alienada (y progresista).
Se juega fuera. Pero esta batalla no se juega solo en Cataluña. Se juega fuera. Lo que ocurra en Cataluña incidirá, ya lo está haciendo, en el País Vasco. Si Cataluña se fuera, el País Vasco iría a continuación y se abrirían movimientos de reivindicación secesionista en varias partes del territorio. Sin igual fuerza, de distinto resultado, sin duda, pero creadoras de una tensión permanente.
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XV Carrera del Xurásicu

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Acabé la carrera. En 40 minutos, 14 segundos, a 6 minutos por kilómetru. Los años van notándose. Claro que siendo una carrera pa dinosaurios...

La prósima, la de la oficialidá de Bimenes, el 14.

Por ciertu, lluegu caí per Güerres (que ta en fiestes, entovía podéis dir güei) y fice de xuráu nuna de les semifinales del concursu de sidre caseru.





Ehí, a la derecha, de verde, nel Xurásicu de 2014

Pixín

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Fenomenal. Na plaza Villaviciosa.


Catasola doble, xirasol doble

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Nuna casa xardín de La Villa. El 22 de septiembre de 2017. En casa d'una xente peramable que nos dexaren pasar pa ver qué planta yera, tan brillante y enllena a finales de septiembre, y que, de pasu, enseñárennos la güerta, mui bien atendida y, orgullosos, dalgunos de los sos frutos.

Ye un "xirasol (catasola) doble". Tamién se lu conoz como xirasol esbardiu de peluche.

Tritonia

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