Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Morán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Morán. Mostrar todas las entradas
Lo que quiero cuando me da la gana
(Ayer, en La Nueva España)
LO QUE QUIERO CUANDO ME DA LA GANA
Acordémonos de Teresa Ribera con su gesto habitualmente hosco: había que cerrar las centrales nucleares con inmediatez, mejor para ayer que para mañana (coro de feligreses pancarteando y esloganeando: ¡Bien, bien! ¡Magnífico! ¡Campeona!).
Pero, ¡ay manín!, doña Teresa asciende a Comisaria de la Competencia en Europa y ahora, bajo su mandato, la energía nuclear pasa a considerarse como una energía verde, que puede recibir ayudas. Es más, los países podrán construir centrales nucleares o pequeños redactores modulares. Bien, eso en Europa, aquí ya veremos. En todo caso, ¿oyen ustedes la repulsa del coro de feligreses vocingleros? Como en Garcilaso: “y en el silencio solo se escuchaba un silencio de abejas que sonaba”.
¿Y qué me dicen del Central y don Hugo Morán? Ellos, ternes con el lobo, como con Teresa Ribera en su día. El cánido estaba catalogado en el Noli me tangere en toda Europa, pero, gracias a que GW950m osó (lobó) devorar al poni de Von der Leyen, se descatalogó. Naturalmente, las víctimas, los ganaderos, quieren actuar, pero el Gobierno, con manipulación y malos modos, sostiene que “no se pueden matar lobos” y que, aunque el número de manadas ha aumentado, la especie sigue estando en peligro. Trece comunidades -las que padecen al animal- protestan, los socialistas asturianos parecen mover el rabo con disgusto y discrepancia.
Pero para cambios de opinión los de don Pedro y don Santos: del “amnistía nunca” a negociarla con Junts y Puigdemont. Por cierto, ahora que don Santos ha ingresado en prisión, me da cierta lástima el sujeto. Estará seguramente pensando, en el patio de Soto del Real, de qué le habrá servido tanta humillación progresista ante Puigdemont en Waterloo, tanto sufrimiento en sus rodillas, buscando un argumento y una posición que diesen satisfacción al prófugo, tanto cantar aquello de Las espigadoras…: ¡Qué trabajos nos manda el Señor, agacharse y volverse agachar, todo el día aquí en Waterloo!

Etiquetes:
Hugo Morán,
llobos,
Pedro Sánchez,
Puigdemont,
Santos Cerdán,
Teresa Ribera,
Van der Leyen,
Waterloo
Cobardía y persecución al campo
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
COBARDÍA Y PERSECUCIÓN AL CAMPO
Arrojar la cara importa, que el espejo no hay por qué
¿Se han fijado ustedes en las últimas noticias sobre el lobo? Ya no las habituales de los ataques de la alimaña al ganado, sino esta: la de un ganadero de L’Angliru, don César Iglesias, arrollado por varias vacas que huían de los lobos y que acabó en el hospital con cuatro costillas rotas y la cadera. El 6 de marzo.
Pero no me refiero a esa fundamentalmente, sino a las que reflejan la cobardía reinante en nuestra sociedad. Vean. Don Hugo Morán ha vuelto a pasearse por Asturies plantando arbolinos y afirmando que el número de ejemplares de lobo no ha crecido y que, por tanto, debe mantenerse como especie protegida. Tanto el Gobiernu como las asociaciones agrarias han bramado contra don Hugo, que, por cierto, siempre aparece muy sonriente en fotos y televisión. Gobiernu: “El Principado, harto con el lobo, acusa a Hugo Morán de mentir”. Asociaciones: “Las asociaciones agrarias en bloque contra Hugo Morán por burlarse de los ganaderos asturianos”
¡Pero qué cobardía! Gobiernu y ganaderos saben de sobra que don Hugo no es nadie. El señor Morán no es más que un funcionario que defiende su puesto y dice y hace lo que le mandan, en este caso seguir manteniendo como especie protegida, que nunca debió estarlo, al lobo, máxime cuando la UE hace meses que recomendó modificar ese estatus en toda Europa.
No es al funcionario a quien hay que apuntar, sino a quien manda en él, a la iluminada Teresa Ribera, a quien tanto le deben la industria y los precios de tantas cosas. Y, por encima de ella, a Sánchez Castejón, que es quien la sostiene y estimula. Pero, ¡ay amiguín!, ¿apuntar hacia arriba? Vade retro.
¡Qué cobardía!
Por otro lado, el Gobierno Central se dedica ahora a perseguir los gallineros familiares, obligando a registrarlos y a llevar un control bajo fuertes multas.
¡Tanto amor por el campo!
La nariz de Cleopatra y el potro de von der Leyen
(Ayer, en La Nueva España)
LA NARIZ DE CLEOPATRA Y EL POTRO DE VON DER LEYEN
Es conocida la expresión y su significado: Marco Antonio se habría enamorado de Cleopatra por la belleza de su nariz. De ahí se originaría una entrega que lo hizo perder en su enfrentamiento con Octavio, lo que, al final, llevó a la instauración en Roma de una nueva forma de poder que se extendería por gran parte de Europa. Pequeñas causas, pues, grandes consecuencias.
Como saben, el lobo es un animal terriblemente dañino, tanto para sus víctimas, de las que nadie parece tener la menor piedad, como para los propietarios y cuidadores de estas, por los perjuicios económicos y organizativos que causa.
Los últimos datos de aquí: 3.115 ataques al ganado en 2022, un 12% más que el año anterior, en una línea de continua progresión. Los daños que ha tenido que pagar el Gobiernu (es decir, usted, querido lector, de forma alícuota con el resto de los asturianos) han sido de un millonín de euros. Las manadas se han duplicado.
"El lobo está poniendo en riesgo la cabaña ganadera y la producción agrícola de calidad en determinadas zonas de Asturias", afirmó el consejero de Medio Rural.
En general, en Europa se ha tendido a amparar al animal. En España doña Teresa, el asturiano Hugo Morán y varias comunidades, entre otras, las que no tienen lobos, lo han declarado especie totalmente protegida, siguiendo la visión del mundo de San Francisco de Asís y los waltdisneidianos, para quienes los daños del lobo son prácticamente inexistentes y muchos de ellos inventados para cobrar.
¡Ay, amiguín!, pero he aquí que un lobo ha matado a “Dolly”, un potrín de Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, y esta, como el capitán Renault en Casablanca, ha descubierto que «aquí se juega», es decir, que el lobo mata desde a la princesa altiva hasta a la que pesca en ruin barca.
Y ha pedido informes para revisar las políticas waltdisneidianas.
Pero si sois los mismos, y gobernáis aquí y allí
(El domingu 17, en La Nueva España)
PERO SI SOIS LOS MISMOS Y GOBERNÁIS AQUÍ Y ALLÍ
Mandar equis, es decir, trinos o tuits, es fácil, y a ello se aplica sin descanso el presidente Barbón, pero gobernar es otra cosa. Hacer como que uno defiende los intereses de Asturies requiere solo palabras, pero conseguir que el partido propio le haga caso es cosa muy extremada.
Entrevista dominical a don Marcelino Marcos Líndez, consejero de Medio Rural y Pesca. Se queja amargamente de que la inclusión del lobo en el catálogo de especies intocables hace mucho daño a los ganaderos y les hizo perder votos en las últimas elecciones. Añade que hacerlo fue un error, «que no es razonable impedir su control (el del lobo)». Pero de quien no tienen el control es de los suyos, de doña Teresa Ribera, de Pedro Sánchez y de ese fenómeno político, Hugo Morán Fernández, que ejerce de secretario de Estado de Medio Ambiente, corresponsable con doña Teresa del disparate lobuno, y miembro de la ejecutiva federal del PSOE en quien sus conmilitones asturianos tienen puesta su representación y fe para defender los intereses de Asturies.
¡Hombre, es verdad que algo hace! Cada tres meses pasa por aquí a reírse de los ganaderos y anunciar que está en estudio la inminente «extracción» (¡«extracción»!) de un ejemplar de lobo. Pero, a lo que vamos, ¿no son los mismos?, ¿no discursean y defienden sin fisuras los de aquí a los de allí?, ¿no dicen los de aquí que no cejan en defender los intereses de los asturianos? ¿Y?
Pues suponiendo que sea algo más que una postura, que es mucho suponer, el caso que les hacen es ninguno. Lo mismo que ocurre con el retraso inveterado del AVE (ya, ya se sabe que la culpa es toda del PP, pero, que sepamos, llevan gobernando en Madrid desde el 2018, lo que hace, a fecha de hoy, cinco años), las demoras en los soterramientos de Avilés o Llangréu, el metrotrén de Xixón, las estaciones para el futuro AVE que no se adecuaron, el trayecto ferroviario entre Pola L.lena y Xixón, el eje de comunicaciones atlántico… Y todo ello contrasta con la celeridad con que se atiende a otras zonas y otros intereses de España. En una palabra: ni los asturianos pintamos nada (seamos bondadosos, poco) ni los socialistas asturianos pintan nada en su partido.
Y eso ya, cuando no vienen a reírse de nosotros como hizo en memorable ocasión Zapatero anunciando que se iba a suprimir en Asturies el peaje del Huerna. Y, en efecto, trasladó a León la caseta de cobro.
(Un breve paréntesis para mostrar esa fe inconmovible que posee a la izquierda asturiana: doña Covadonga Tomé ante los anuncios de que Podemos, cual empresa capitalista cualquiera, iba a despedir a sus empleados: «Espero que no sea para concentrar recursos en Madrid». Ya saben ustedes cual fue la realidad. ¿Pero en qué mundo creen que viven, es decir, militan, estos rapazos?).
Ahora bien, es cierto que para no hacer nada y para perjudicar los intereses de sectores enteros, como el primario, estos de aquí se bastan ellos solos. ¿O no son ellos los que crean parques con poblaciones dentro, causándoles enormes perjuicios? ¿O vienen los marcianos a imponer normas incumplibles o que solo causan molestias? ¿O son otras comunidades las que a los ganaderos y agricultores asturianos les retrasan meses y años proyectos o indemnizaciones por daños?
Nino Rodríguez, exdirector de Ganadería, que dimitió en 2021 en protesta por la actuación de la Consejería: «Esto cada vez va peor». «Los geógrafos Rafael Menéndez y Fermín Rodríguez alertan contra una ordenación "que parece tener el objetivo encubierto de dificultar la actividad humana"». «La protección ambiental "colabora al abandono" de la montaña asturiana».
Frente a los discursos, las realidades.

Etiquetes:
agricultura,
Ave,
campu,
Covadonga Tomé,
Fermín Rodríguez,
Hugo Morán,
llobu,
lobo,
Marcos Líndez,
Nino Rodríguez,
psoe,
Rafael Menéndez,
Teresa Fernández,
Zapatero
DEL DAÑO OBJETIVO, A LA PALABRERÍA Y LA INACCIÓN
(Ayer, en La Nueva España)
DEL DAÑO OBJETIVO, A LA PALABRERÍA Y LA INACCIÓN
Hugo Morán, el de los hercúleos trabajos —nunca bien entendidos— a favor del campo asturiano, anunciaba el 27/03/2023: “El Ministerio de Transición Ecológica espera tener en un plazo ‘razonablemente breve’ su informe sobre la extracción de un lobo en la zona asturiana de los Picos de Europa”. ¿Por qué se ríen? ¿O por qué se enfadan? ¿Qué significa el tiempo desde la perspectiva de la eternidad? ¿Acaso no conocen el cuento del fraile que, dudando de la buenaventura de la contemplación de Dios durante la eternidad, salió a pasear, sintió cantar un pajarito y cuando volvió al convento, tras lo que él creyó un breve periplo, habían pasado trescientos años? Pues eso, “razonablemente breve”.
En LA NUEVA ESPAÑA del día 18, en una de esas instructivas entrevistas que publica los domingos el periódico a personajes de diferentes concejos, Celesto Menéndez, ingeniero de montes, funcionario jubilado de la Consejería de Agricultura, afirma: “No hubo absolutamente ningún interés por lo forestal en Asturias (…). Creo que nunca va a haber ninguna política forestal, porque no hay ningún interés. El medio rural nos trae a todos sin cuidado (...). Me temo que lo rural va a desaparecer todo (…). Ahora sí va a quedar todo para el oso y el lobo. Porque, vamos, tiene pecado que haya lobos en Candamo, que no están citados ni en la Edad Media (…). Y, además, hay que protegerlo”.
Nino Rodríguez, director en su día de Ganadería de la Consejería de Agricultura, que dimitió cuando se introdujo el lobo (Teresa Ribera mediante, Hugo Morán oficiante) en el catálogo de especies protegidas, afirma que cada día va la cosa a peor: “Va a peor. El lobo y ahora el fuego”.
¡Qué impaciencia! ¡Qué falta de confianza en los asturianos de pro que nos gobiernan aquí y en Madrid nos defienden. ¡Tranquilos! ¡Ya se “extraerá” (risum teneatis?) un lobo!
¿Qué se hace por el campo, por lo que llaman despoblación?, pues lo mismo que por el empleo, por la demografía, la emigración, la falta de empresas o por todos esos problemas que parece que nos agobian. ¿Nada? ¡No! Miren algunas recetas: “diseñar soluciones innovadoras para garantizar un desarrollo sostenible; crear empleos de calidad y fortalecer la economía; cuidar el medio ambiente y usar los recursos naturales de forma responsable; promover las energías renovables; afrontar el problema del abandono de los pueblos y el envejecimiento de la población haciendo atractivos los pueblos a la gente joven, atrayendo a ellos inversiones y mejorando la calidad de vida en el campo; fomentando la resiliencia colectiva e individual”. ¿Cómo? ¿Con qué recursos? ¿Quién halla esas soluciones? ¿Cómo competimos con otros lugares, empleos o salarios? ¿De dónde salen esas nuevas técnicas? ¿Con qué ingenios y capitales se crean y sostienen? ¿De qué modo rebotamos del fracaso al éxito? Eso, averígüelo Vargas. ¿Quién nos va a privar de la satisfacción de las palabras mágicas?
Porque una cosa son los discursos y otra la realidad; uno, apostar por el agro y otro inventar a diario un instrumento de tortura para quienes aún resisten en él, con la objetiva consecuencia de ir cerrando día tras día el campo, hasta que se convierta en un bardial despoblado, pero “natural”.
Y así, para los demás problemas, el bla, bla, bla como maniobra de distracción o entretenimiento.
Eso sí, mientras tanto, inventemos organismos que censuren, silencien y multen, no sea que alguna empresa cometa el pecado de decir que vende “carnes maduritas”.

Etiquetes:
Celesto Menéndez,
contra'l campu,
Hugo Morán,
llobu,
Nino Roríguez,
palabrería,
palabrería mágica,
pallabrería,
psoe
En primer tiempo de saludo
(Antiyer, en La Nueva España)
EN PRIMER TIEMPO DE SALUDO
Los partidos políticos son, ante todo, empresas. Como tales, su primer objetivo es su propio mantenimiento y crecimiento, y, con ello, la ocupación y empleo de sus militantes y afines. Sobre tal, realizan otras actividades o tienen otras miras, que pueden ser más o menos afortunadas, mejores o peores para los ciudadanos, pero son, ante todo, eso: empresas.
Por tanto, es normal que prime en ellos el principio jerárquico, la defensa de los intereses de la empresa, la unidad de actuación. Con todo, es posible que, dentro de la sujeción a esos principios elementales, algunas organizaciones permitan ciertas discrepancias o matizaciones, incluso, algunos procederes contrarios a la línea principal, si piensan que con ello -al salvar, por ejemplo, reclamaciones sectoriales o territoriales de los votantes- se contribuye mejor al objetivo central de la estabilidad y crecimiento.
Una buena y atentísima persona, Noel Zapico, un asturiano llangreanu que tuvo importantes cargos sindicales durante el franquismo y fue uno de los ponentes de la Ley para la Reforma Política para pasar a la democracia desde la dictadura, me decía, siempre que lo llamaba por teléfono para algún trámite (fue Director de Cooperación Local en aquel Gobierno abortado de Sergio Marqués), entre el respeto y el humor: “Te escucho de pie y en primer tiempo de saludo”.
“En primer tiempo de saludo”, así están siempre los partidos políticos asturianos de corte estatal ante las órdenes de Madrid. Es decir, en el “Sí, señor, Señor” militar de ciertos ejércitos. Todos, sin excepción.
Acabamos de verlo una vez más, en una materia sangrante: la presencia del lobo en el catálogo del LESPRE, y, por tanto, la imposibilidad de establecer controles sobre su población, a fin de evitar daños a la ganadería y desesperación a los ganaderos. Como se sabe, el Gobierno asturiano, al igual que el de Cantabria y el de Galicia, los que tienen lobos abundantes en sus territorios, se han opuesto a esa decisión estúpida basada en argumentos estúpidos y falaces y, por ello, han presentado recursos ante los tribunales. (Por cierto, en la impulsión del LESPRE participó decisivamente un socialista asturiano, Hugo Morán, en un “Sí, señor, Señor” hacia su jefa y jefes).
Pues bien, he aquí que el PP presenta en las Cortes una propuesta para sacar al lobo del LESPRE. Pese a la postura del Gobierno asturiano, los socialistas Adriana Lastra, María Luisa Carcedo y Roberto García Morís, diputados por Asturies, votan en contra (al igual que lo hace la podemita Sofía Castañón). ¿Creen ustedes que ha habido aquí, en Asturies, una sombra de censura, una crítica, una protesta? Todos unánimes en su postura de firmes y en primer tiempo de saludo: sumisión al que manda, sean cuales sean los intereses de los ciudadanos que dicen representar.
¿Todos en toda España? Miremos para Cantabria. En la votación en el Congreso, Ciudadanos se abstuvo ante la propuesta para descatalogar al lobo, traicionando así tanto al Gobierno de Cantabria como a su partido en esa Comunidad, que siempre se ha manifestado contra la decisión de Teresa Ribera y Hugo Morán. Pues bien, como reacción, una diputada regional, Marta García, ha abandonado el partido, y su secretario de Organización, Rubén Gómez, dimitido de todos sus cargos.
¿Y aquí? Pues del Ciudadanos que acampa en Asturies ni una palabra, salvo la del expulso –expulso, reitero-, Armando Fernández Bartolomé.
¿O es que no creían ustedes que existiesen unas fuertes señas de identidad asturianas que a todos marcan con su hierro?
También en esto: en el “Firmes y en primer tiempo de saludo ante el superior”, que “en boca cerrada…”.
Logomaquia y verborrea
(Ayer en La Nueva España)
LOGOMAQUIA Y PALABRAS MÁGICAS
“El que quiera ser dictador haría bien en estudiar semántica”, decía el lingüista Hjelmslev. Y es que el lenguaje no sirve solo para comunicar, sino también para ocultar, dar una pátina brillante a lo que es siniestro o atemperarlo, emitir sonidos que, sin significar ninguna cosa concreta, muevan emociones… Ese uso del lenguaje es muy frecuente en nuestros días, aunque no exclusivo, y lo es especialmente en el ámbito de la política y la propaganda comercial.
Vengamos a algún uso reciente, las nuevas normas escolares sobre el pase gratuito de curso, sin repeticiones pese a tener suspensos, novedad relativa, pues viene a continuar la línea dominante de estos últimos años. Recuerden ustedes, a propósito, que el curso pasado ya hubo prácticamente un aprobado general en Asturies en las etapas previas al bachillerato. He aquí a la ministra de Educación, Pilar Alegría: “El cerco a la repetición busca una motivación basada en el esfuerzo, no en el castigo”. Es decir, el alumno renuente ya sabe que va a pasar de curso, apruebe o no. Ahora bien, el saberlo lo ayuda a esforzarse, puesto que no va a tener el castigo de suspender, perder a sus compañeros y que lo riñan en casa. ¡Perfecto!
Reyes Maroto es ministra de Industria de un Gobierno que presumió de ser los más rápidos en desenfundar al oeste del Volga, y, pese a lo que hacen otros países de la UE, y no digamos China o la India, corrió a desmontar las térmicas. Pues bien, ahora se estudia, ante las necesidades, dilatar el proceso en alguna de esas industrias. La frase: “No se rectifica con la descarbonización, solo acompasamos los tiempos del proceso”. Es decir, no “rectificar”, no “corregir”, no “retrasar”. “Acompasamos”. ¿Qué les parece? ¡Magnífico!
Se suprimen centenares de plazas de aparcamiento, se anulan calles para el tránsito o se reducen los carriles de circulación, todo ello con las consecuencias que ustedes suponen, o padecen, depende de dónde vivan. ¿Se prohíbe? No. ¿Se elimina? No. ¿Se restringe? Tampoco. ¿Qué ocurre entonces? Se “pacifica el tráfico”, he ahí la invención semántica del edilazgo xixonés.
Y ya que estamos en Xixón. No es malo recordar la donosa invención de doña Ana, la alcaldesa. ¿Ha prohibido ella los toros en la ciudad? ¡Qué va! ¡Líbrela el Diañu Burllón de tal cosa! ¿Prohibir ella? Lo que ha hecho ha sido “dar otros usos a la plaza de toros”.
Claro que, para hallazgo, el de don Hugo Morán. ¿Lobos carniceros en exceso? ¿Lobos escandalosamente depredadores? ¿Lobos exterminadores de rebaños? ¡No, hombre, no! “Lobos conflictivos”. Eufemismo se llama la figura. Ocultación del problema, la finalidad.
Pero no se centren ustedes en los políticos. Ahí tienen un vocablo, que como en las procesiones de ciertos rituales, recorre manifestaciones, manifiestos y proclamas: “digno”. Así, unos reclaman “pensiones dignas”, otros, “salarios dignos”, y de ahí extiendan ustedes el adjetivo por innúmeros campos: empleos, viviendas, lo que quieran.
¿Pero qué es una pensión digna, qué un salario digno? ¿Cómo es un empleo de ese jaez o una vivienda? Esto es, ¿cuál es su cuantía en los dos primeros casos? ¿Cuáles son las características de un empleo así? ¿El que está bien pagado? ¿Aquel en que se trabaja pocas horas o días? ¿Donde uno no se ensucia?
Nadie contesta a ello. Seguramente porque el bajar a la realidad entraña problemas, mientras la proclama satisface a todo el mundo y es difícil que, así dicho, nadie se niegue a que los exigentes tengan un lo que sea digno.
El problema comienza cuando se echan los números o se indaga en las condiciones y se hace la pregunta siguiente, ¿y eso de dónde sale? ¿Aumentamos el déficit, la deuda, los impuestos?
No aprieten mucho porque la respuesta se va a producir entonces: “Me es igual, yo quiero lo mío”. Y, más apretados e ideologizados: “de los ricos”. Resuelta la incógnita de la jaculatoria.

Etiquetes:
"digno",
Ana González,
Hugo Morán,
logomaquia,
palabres máxiques,
Pilar Alegría,
Reyes Maroto
Suscribirse a:
Entradas (Atom)