Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
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Con las témporas
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
CON LAS TÉMPORAS
En España se legisla demasiado, y muchas veces, mal. No es infrecuente que el BOE contenga “correcciones de errores” (que son, frecuentemente, rectificaciones) sobre leyes anteriormente publicadas. La última de esas chapuzas la hemos visto hace pocos días con la ley tautológica (la del “solo sí es sí”), que se ha devuelto desde el Senado al Congreso por un error morfológico. “Legislar con las témporas” he troquelado hace tiempo, con un discreto eufemismo.
Si el último ejemplo es una cuestión menor, a veces lo que se propone o legisla es escandalosamente dañoso para el conjunto del país o para algún sector. He aquí al rector de la Universidad hablando ante los diputados en la sede de la Xunta sobre el proyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), que el Consejo de Ministros acaba de aprobar para enviar al Congreso: “Si finalmente llega a aprobarse, va a ser una mala ley”. “Es una calamidad, destroza el sistema”. "Desvirtúa completamente la figura del profesional que aporta su experiencia y sus conocimientos a la Universidad". “Perderíamos hasta un 70% de nuestros profesores asociados, con esta nueva ley”.
Pero no son únicamente esos los elementos negativos del proyecto (el rector añade varios más, algunos económicos), sino el mecanismo de elaboración. La ley no ha pasado por el Consejo de Universidades, y, denuncia don Ignacio Villaverde, se ha hecho "totalmente de espaldas a las comunidades universitarias españolas, no se nos ha tenido en cuenta para nada".
Esa ausencia de consultas con quienes deben ser las “víctimas” o beneficiarios de la ley, nos muestra otro aspecto de la legislación en los últimos tiempos: cada vez más la elabora un grupo, mayor o menor, de arbitristas (llámenlos ustedes, si quieren, ideólogos) que son capaces de imponer su discurso a gobiernos que cada vez tienen menos contacto con la realidad, solo con pequeños grupos de que se alimenta y a quienes alimenta.
La "honradez" de los de Podemos (otru migayín)
Otru migayín del artículu de Félix de Azúa:
De hecho, puede decirse que no hay auténtica competencia en la adjudicación de las plazas, en los tribunales de oposición, en los de tesis doctorales, y lo que es más grave aún, la nuestra es una Universidad mineralizada, fosilizada, sin traslados, sin musculatura. Los profesores están atados a su plaza geográfica de por vida. Si a pesar de todo muchos de ellos realizan una labor admirable es gracias a una vocación férrea.
Ahora bien, ¿han oído a Iglesias, a Errejón, o a los dirigentes de Podemos en la sombra presentar un programa de limpieza del mundo universitario español? No lo verán. Están allí acomodados como Blesa y sus chicos en Caja Madrid. La Universidad es su finca y nadie se atreverá nunca a limpiar esos establos. Los jefes de Podemos pueden lanzar a la calle 100.000 individuos en media hora y colapsar una ciudad. ¿Van a decir algo sobre los funestos sindicatos estudiantiles? ¡Cómo van a hacerlo si ellos los controlan! También son ellos quienes deciden quién entra y quién no en su residencia. Cuando revientan actos no lo hacen por ideología (de la que carecen, aparte de un sumario castrismo-leninismo), sino para mostrar quién es el amo de ese mayorazgo. En los reportajes de aquella violenta irrupción en la conferencia de Rosa Díez se puede ver a los jefes y matones del actual Podemos intercambiando órdenes como si fueran los falangistas de la Complutense de los años treinta.
Pero, repito, lo meyor dir a miralu a www.elpais.com
La "honradez" de los de Podemos
Así empieza un artículu de Félix de Azúa n'El País d'ayer:
Me ha llamado mucho la atención el eco que ha tenido la beca del profesor Errejón. En efecto, un amigo y conmilitón suyo le consiguió una beca sustanciosa (las hay regulares y las hay king size,esta es de las buenas) tras convocar la ayuda de manera que sólo Errejón podía presentarse y presentóse y ganóla. Entre las bases y condiciones para acceder a la beca sólo faltaba añadir “que gaste gafas de pasta y cuyo apellido empiece con E”.
El restu pueden dir a lleelo a la fonte.
Por cierto, repito, "Facultad de Ciencias Políticas". ¿Ciencias y política? ¡Vaya cuentu!
LO QUE DICE LO QUE SE DICE
«No hay mejor
palabra que la que no se dice». Con este aforismo escéptico trato de transmitir
a mis alumnos la idea de que todo nuestro lenguaje nos desvela. No solo
nuestros silencios o vacilaciones, también nuestras palabras. Dicen lo que
parece que dicen, pero, al mismo tiempo, descubren lo que tratamos de ocultar o
contienen implicitaciones que son, en realidad, el contenido sustancial de las
mismas.
Estos últimos
días hemos asistido a algunos de esos significados evidentes no dichos por lo
manifestado. Déjenme fijarme en dos, ambos institucionales. El primero
pertenece a la heredad de Valdés Salas: «La Universidad lanza un plan para
captar alumnos ante la reducción de la matrícula», decía el titular de La Nueva
España del seis de abril. Y la información aclaraba que la reducción de años en
las carreras y el aumento de las preferencias por la Formación Profesional
hacían que hubiese menos alumnos en las aulas que imparten estudios superiores.
¿Cuál es el
significado real de esa disposición? ¿Quiere decir que la Universidad,
preocupada por el futuro de los asturianos, los anima a que cursen estudios
superiores, más útiles para ellos? No, quiere decir, simplemente, que las
plantillas universitarias, preocupadas por el descenso del número de
matriculados, temen por su poder, por su proyección social y, fundamentalmente,
por sus puestos de trabajo. De modo que lo que traduce esencialmente esa
campaña es que el objetivo fundamental de la Universidad no es mejorar sus
relaciones con la industria, facilitar el empleo o la investigación, elevar el
nivel de instrucción de los ciudadanos, etc., sino, pura y simplemente, la
propia «universidad», esto es, el conjunto de los que allí están empleados. El
juicio sobre ello emítanlo ustedes.
En relación
con los problemas de la enseñanza, he expresado muchas veces que la mayoría de
los discursos que sobre ella se emiten no tienen nada que ver, en puridad, con
sus problemas reales, son puros tópicos que se encuentran tan alejados de la
realidad como el primer instante de la inflación del universo de nuestro
presente. Pero he aquí uno de esos problemas que apenas se dice: el que en
muchas ocasiones, lo que se proclama sobre la enseñanza no tiene nada que ver
con lo que debería ser el objeto fundamental de la misma, la instrucción y
formación de los ciudadanos, sino con la defensa de los puestos de trabajo y de
los intereses de los empleados, lo que está muy bien, pero que es cosa distinta
a la tan agitada bandera de la «calidad de la enseñanza». Cuando además, vía
sindical y discursivo-ideológica, el núcleo central del problema del empleo se
enmascara con proposiciones que afectan al mismo ejercicio de la enseñanza en
las aulas —ya en materia de profesionales, ya de contenidos, ya de relaciones
entre alumno y profesor— y esas proposiciones se plasman en la realidad, el
daño ser multiplica. A propósito: un ejemplo de ese conflicto lo han tenido
ustedes en estos inmediatos días, en las posiciones encontradas de sindicatos e
interinos con el Gobierno.
La segunda de
las manifestaciones que invitan a la meditación es la de la rula de Avilés a
propósito de las «continuas inspecciones» que se realizan, según pescadores y
comercializadores, en el puerto pesquero; más que en otros puertos, en su
decir, y que, según ellos, «espantan» a los barcos, que preferirían otros
lugares de arribada por temor a esas inspecciones. Lo curioso es que esa misma
queja se repite a lo largo de los años. Así, por ejemplo, si ustedes tienen la
curiosidad de ojear La Nueva España del 27/10/2011, encontrarán la misma
protesta con idénticas palabras. Ahora bien, no es esa la cuestión, sino lo que
parece implicar: ¿por qué tienen miedo a las inspecciones esos barcos? ¿Acaso
actúan con algunas o muchas irregularidades? ¿Tal vez sostienen que esas
irregularidades «cuelan» mejor en otros puertos, donde se haga la vista gorda?
Y la sociedades que representan a los pescadores y a la rula, ¿es que lo que
sostienen es que no deben hacerse inspecciones o que deben pasarse por alto las
anomalías?, ¿acaso que debe avisarse previamente de esas inspecciones?
Final. A la
hora de redactar este artículo se hace público que en ciertas zonas de
Asturies, los ciudadanos conservamos genes únicos y muy primitivos. Desconozco
si la posesión de ese gen debe tenerse como una virtud o como un defecto, si el
impulso que contiene nos hace avanzar o retroceder, solucionar los problemas o
complicarlos. Es posible, como hipótesis, que sea él el que explique las
anomalías de nuestra conducta social y política, algunas de nuestras
extravagancias, incluidas las administrativas, por ejemplo, esa grosería
incompetente de abrir Tito Bustillo sin dar conocimiento de ello al
ayuntamiento de Ribesella, donde se ubica. Tal vez aquellos habitantes-artistas
del santuario fuesen portadores ya del gen que ahora causa el que sean víctimas
de desconsideración sus descendientes.
En todo caso,
el decir-hacer del Gobierno asturiano al respecto es una patente mostración de
lo que significa en el fondo ese su quehacer-decir: su incompetencia y su
desprecio por la realidad asturiana y por las instituciones que la representan
en el ámbito municipal; por los ciudadanos, en último término.
Xuan Xosé
Sánchez Vicente
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Universidá
Zitrón, 50 años de historia y creciendo
Trescribo equí esti reportaxe de La Nueva España sobre Talleres Zitrón, n'entrevista col so xerente, Antonio Fernández-Escandón.
Amiren pa lo que diz sobre la falta de interés de la Universidá asturiana pola empresa asturiana, una muestra más del dalu interés que les instituciones y partíos políticos asturianos tienen por Asturies, lo que podríemosa denomas "LA EXTRATERRITORIALIDÁ" d'Universidá, instituciones y partíos políticos: viven n'Asturies, viven d'Asturies, pero nun viven p'Asturies nin pa los asturianos.
Y eso que pasa coles instituciones pasa tamién coles cabeces de les persones que tán y ocupen eses instituciones: nun ye que sean cabeces vacies nin cabeces nefelibátiques, allugaes na Babia de los intereses madrileños y de los suyos personales. Instituciones y cabeces que solo saben mirar dende'l Payares o El Güerna p'abaxu.
Zitrón, 50 años de historia y creciendo
La firma gijonesa esquiva la crisis con las exportaciones a los países emergentes y pide más colaboración entre las empresas y con la Universidad
21.07.2013 | 03:20
Gijón, José Luis SALINAS
A mediados de la década de los noventa, Antonio Fernández-Escandón,
gerente de la compañía Zitrón (que acaba de cumplir cincuenta años y que
se dedica a la fabricación de sistemas de ventilación para túneles),
aprendió una lección magistral que asegura que ha marcado su trayectoria
empresarial y que ha aplicado a rajatabla: «Para no cobrar vale más no
vender». Fue después de que quebrara la Minero Siderúrgica de Ponferrada
(MSP), uno de sus principales clientes y que dejó la compañía temblando
económicamente. «Fue el palo más fuerte que recibimos nunca», señala el
directivo. Ésta fue, además, una de las claves para que la compañía
decidiera dejar de lado el sector del carbón, diversificar su negocio
hacia otros ámbitos, especialmente al calor del fuerte crecimiento de
las licitaciones de obra pública durante aquellos años, con lo que
encontró en la ventilación de túneles un importante nicho de mercado que
sigue explotando con éxito.
La compañía, fundada por Aurelio
Fernández-Escandón y Joaquín Cortina Ordiales en 1963, que nació por y
para la minería, ha sabido reciclarse, salir al exterior, y ahora,
cuando la crisis golpea con fuerza la estructura económica del país, la
gijonesa ha conseguido dar esquinazo a la caída de la actividad española
y tomar aire gracias al negocio internacional (el 95% de su facturación
proviene del extranjero).
Fernández-Escandón, que dirige la
empresa desde 1991, repasa los cincuenta años de la compañía y da su
opinión sobre la marcha de la economía y el futuro de la región.
l
Reconversión. En el año 1963, cuando nació Zitrón, la minería era un
sector pujante en la economía asturiana y española, y la empresa tenía
abundante trabajo para las empresas del sector. Pero en la década de los
noventa la situación cambió de forma radical, el negocio de la
extracción de carbón cayó en barrena y Zitrón decidió buscar nuevos
nichos de mercado más allá del negro mineral. Sus productos encontraron
rápido acomodo en la obra pública, floreciente durante esos años, pero
ahora de capa caída. Fue un giro completo a sus negocios y para el que
hubo que dar nueva formación a su personal, reciclarlo hacia un nuevo
modelo de negocio, el de la ventilación, que aún tenían por dominar.
Ahora presumen de haber participado en obras como las de los túneles de
la M30 de Madrid, los del Guadarrama, también en la capital española, y
los de la circunvalación de París.
l Exportación.
Fernández-Escandón tenía claro que una de las principales vías para
compensar la caída del negocio del carbón era optar por la vía de la
exportación, algo que ahora, apretadas por la crisis, están emulando
muchas compañías. «Salir ahora hubiera sido un caos», reconoce el
gerente de la empresa. Ya asentada, la compañía hace negocios en decenas
de países, sus productos han llegado hasta el otro lado del globo,
Australia, donde, incluso, han construido una fábrica. El secreto para
que te vaya bien fuera es que «tienes que ser un poco líder en tu
territorio», asegura el directivo.
l Emergentes. Uno de sus
principales nichos de mercado son los países emergentes que, según la
experiencia de Fernández-Escandón, son «los que mejor pagan». «No quiero
dar nombres, pero en países de los considerados emergentes cobramos al
día; sin embargo, por las obras de un importante metro acumulamos
fuertes retrasos», señaló. Eso sí, a juicio del gerente de Zitrón, la
crisis ya está empezando a tocar estas zonas del planeta. «Su problema
principal es que Europa ha dejado de consumir, la demanda en España,
Italia y Francia está absolutamente parada, y en estos países suele ser
donde se fabrican algunos componentes para los grandes consumidores»,
señala.
l Minería. Pese al declive del sector, la minería
sigue teniendo un importante peso en la cartera de clientes de la
compañía gijonesa. De hecho, en los últimos años la empresa asegura
haber salido beneficiada de la fiebre del oro que se dio en muchos de
los países emergentes. El precio de este metal comenzó a subir a mitad
de la crisis a unos niveles espectaculares, y en muchos de estos
territorios proliferó la creación de estas explotaciones. «Hubo un
"boom" terrible, la gente no sabía dónde invertir su dinero por la
inestabilidad económica», destaca. México fue, por ejemplo, uno de los
países donde se construyeron más minas de oro, en cuyas instalaciones
Zitrón aprovechó para instalar sus sistemas de ventilación.
l
Obra pública. Otro de sus principales clientes, las licitaciones, están
pasando por un momento flojo. Los planes de austeridad de los gobiernos
mundiales han propiciado una fuerte caída en estas partidas, lo que ha
dejado temblando muchas ingenierías y, por extensión, a toda la empresa
auxiliar como Zitrón. «Europa está, prácticamente, manteniendo lo que
tiene en obra pública, o invirtiendo muy poco. Creo que todo eso tendrá
que recuperarse», augura el empresario gijonés.
l Asturias.
Antonio Fernández-Escandón asegura que la región «tiene muchos
problemas». Uno de los principales que detecta es el de la
descapitalización de personal. «No hay un relevo generacional, la gente
joven se está marchando de la región», afirma. Y apunta que un punto
flaco de la estructura económica regional es la poca relación que existe
entre la investigación que se realiza en la Universidad y el mundo
empresarial. «No hay contacto entre ambos, parece que estamos en mundo
diferentes», señala. «La Universidad, al menos por mi experiencia, no
tiene un conocimiento real de lo que hacemos las empresas en Asturias;
que no digo yo que a lo mejor sepan mucho de cómo enviar cohetes a la
Luna, pero de lo que se hace en la región, poquito». A su entender es
necesario un cambio en esa actitud y que los investigadores
universitarios asturianos comiencen a generar patentes que puedan
beneficiar a las empresas del Principado.
l Cooperación
empresarial. Otro de los puntos débiles de la economía regional, según
el empresario, es la falta de colaboración entre las empresas. «El
problema es que en una región las compañías tienen que ser
complementarias, no competidoras. En Asturias todos hacemos lo mismo»,
apunta, «la forma de cambiar la región sería crear centros donde
desarrollar productos finales en el que los empresarios fuéramos socios y
tuviéramos un objetivo común». En este sentido, el Principado debería
poner sus miras sobre el modelo de colaboración del País Vasco. «Allí
tienen una gran empresa, el grupo Mondragón, y alrededor un enorme
conglomerado de pequeñas compañías que se complementan bien».
Delles verdaes sobre la universidá
José-Ginés Mora, profesor universitariu especializáu na xestión de la enseñanza superior realiza unes manifestaciones perinteresantes y contracorriente nel dixital d'ABC (El primer deber de la universidad es enseñar bien) del 16/12/12. Dos afirmaciones, ente otres, "que nun hai tantes universidaes n'España, como se diz", esto ye, que lo de qu'hai una universidá en cada esquina ye un tópicu, como lo ye l'acusación d'"aldeanismu" por ello; y, la segunda, la de que la función central de la universidá nun ye investigar, sinón enseñar.
Lléanlo, que merez la pena. Póngo-yos equí una parte la entrevista. Pal restu, pol que van estar interesaos en lleendo, pueden dirixise al enllace d'enriba.
El pasado lunes, los rectores de las universidades públicas españolas denunciaron que el recorte del 80% en investigación, que figura en los Presupuestos Generales del Estado para 2013, unido al ajuste del 18% en educación superior y a la congelación de las plantillas, llevarán a nuestro país a la «pérdida del tren del desarrollo tecnológico, hipotecando la investigación y los mayores avances en la frontera del conocimiento». Con motivo de esa protesta, ABC ha conversado con José-Ginés Mora, director del Centro de Estudios en Gestión de la Educación Superior de la Universidad Politécnica de Valencia, y profesor visitante en la Universidad de Londres.
--España tiene cuarenta y siete universidades públicas presenciales, dos a distancia y dos especiales. ¿Son demasiadas?
--No hay muchas universidades en España. En Estados Unidos hay cuatro mil. En Estados Unidos hay una universidad en cada pueblo. En Albania, con tres millones de habitantes, hay 46 universidades. En el Reino Unido, 150. Es verdad que el Reino Unido es más grande, tiene más habitantes. Pero casi cada país de nuestro entorno tiene más universidades por habitante que España. ¿Hay muchas universidades? No, comparativamente, no. En Indonesia hay tres mil. Entonces, ¿dónde está el problema, que lo hay? En Estados Unidos, por ejemplo, el sistema está diferenciado. Hay universidades que se especializan en investigación, unas doscientas, y de ellas unas pocas son excelentes, las que salen primeras en los ránkings. Pero la mayoría, hasta cuatro mil, son universidades muy sencillas, que se dedican a la enseñanza, que son baratas, que son de bajo coste. En España, lo del "café para todos" forma parte de nuestra esencia. Aquí, todas las universidades siguen el mismo modelo: tienen que tener todos los títulos, se han de dedicar a la investigación... Los profesores tienen que hacer investigación, aunque no sean capaces de ello, y cobran por eso, etc. Es decir, aquí tenemos un sistema donde todas las universidades siguen el modelo de las grandes universidades estadounidenses, y eso es imposible.
--¿Y de ahí la situación financiera tan precaria y que resulten tan gravosas?
--Tampoco son tan gravosas. No es un sistema gravoso. España gasta en educación superior más o menos lo que la media europea. La palabra es ineficiencia. Con el mismo dinero se podrían haber hecho cosas mucho mejores. Por ejemplo, crear universidades muy centradas en la investigación, universidades caras, pero a la vez tendría que haber universidades centradas en la enseñanza, en la formación, universidades más parecidas a un centro de formación, formación profesional si quiere, que a Harvard. Tendríamos que haber diversificado el sistema, como Estados Unidos, como Inglaterra. Harvard, Cambridge o la Universidad de Londres son universidades caras, y unas cuantas más, que gastan mucho. Pero hay universidades muy baratas, que cuestan muy poco. Y que hacen una buena enseñanza.
--Pero aun así hay casos que se explican difícilmente. Elche y Alicante, por ejemplo, dos universidades públicas a 20 kilómetros. Parece un poco pintoresco.
--Más que pintoresco. Fue tremendo. El entonces rector de la Universidad de Alicante, que era un miembro del PSOE, Andrés Pedreño, era enemigo mortal de Zaplana (PP). Los dos son del mismo pueblo, de Cartagena. Se peleaban. Se odiaban. Y Zaplana creó una universidad en Elche. En este país se hacen cosas de risa.
--Está también la Universidad Pública de Navarra, al parecer erigida para fastidiar a la Universidad de Navarra, del Opus Dei.
--Exacto. Eso fueron los otros. Pero aun así, tenga en cuenta una cosa, algo que la gente olvida. Alicante tiene millón y medio de habitantes, y el que haya dos universidades tampoco es una exageración. Pero bueno, se han hecho universidades en todas partes por motivos en general políticos, pero además no es que se haya dicho: "Vamos a poner un centro para que la gente tenga acceso a la universidad". No. Se ha dicho: "Vamos a hacer una universidad que va a ser como la Autónoma de Madrid, la Autónoma de Barcelona o, digamos, las más conocidas. Van a tener todos los recursos, todos los departamentos, y van a tener todas las carreras". Eso ha sido el error. No hacer centros para que la gente tenga acceso a las carreras más populares, más fáciles, en el sentido de más fáciles de acceso. No. Han puesto Físicas. Han puesto Matemáticas, han puesto... Biología Molecular. La gestión ha sido mala.
--¿Qué piensa del comunicado de los rectores?
--A mí me parece una perogrullada. "Hay que mirar la educación como una inversión y no como un gasto". Por supuesto que sí. Cuando leí eso me dije: "Estos muchachos parece que están descubriendo las Américas". El fondo de la cuestión es que aquí parece que estamos esperando a que se recupere el sector inmobiliario. Y si no cambiamos el modelo económico de este país, este país se va al carajo, definitivamente. Y eso solo se puede hacer si nuestra industria y nuestros servicios tienen muchísima más innovación. Si nos ponemos como en Finlandia.
--Tengo la impresión de que la universidad está anquilosada, con una proporción importante de personal pendiente casi en exclusiva de no perder privilegios, pero no de ofrecer un verdadero servicio a la sociedad. ¿Me equivoco?
--Eso es una realidad, no es una impresión. La mayoría de los profesores, más del cincuenta por cien, son gente muy trabajadora y muy decente. Pero los profesores, por muy interesados que estén en hacerlo bien, saben que para promocionarse, por los sistemas de promoción que tenemos, se han de dedicar a escribir artículos. Dar bien clase o no darla, eso no cuenta. Y esto es culpa del sistema. Y claro, la desatención, la falta de atención del profesorado al alumnado es una cosa sistemática, y no es culpa del profesorado. Si tú te dedicas a dar bien tu clase, no subes nunca de categoría. Te quedas de profesor ayudante toda tu vida. Porque para promocionarte necesitas publicaciones, por lo que decía, porque aquí todo el mundo cree que hay que tener una universidad como Harvard. Nadie piensa en que el primer deber de la universidad es enseñar bien. Eso, incluso está casi mal visto.
--¿Están controlados los gastos en la universidad? ¿Funciona bien la contabilidad?
--Nunca he detectado un caso de corrupción más allá de que uno haga un viaje y se ponga un taxi que no ha usado. Sí. Esto está bastante controlado.
--¿Y se implican las universidades para conseguir medios por sí mismas?
--Sí, se hace en la universidad española. Por ejemplo, la Politécnica de Valencia está consiguiendo casi cien millones de euros anuales en contratos, aparte de lo que recibe del Estado. Claro, son las politécnicas. La Politécnica de Barcelona, también. La de Madrid, aparentemente menos pero es porque usa fundaciones. Pero sí, sí. Las más punteras, con más tecnología. Casi todas las comunidades autónomas han establecido sistemas de financiación por resultados. Las universidades valencianas lo pusieron en marcha en el 93. Un sistema de financiación por incentivos.
| José-Ginés Mora. Semeya d'ABC |
--Pero siguen sin contabilidad analítica. No sabemos lo que cuesta «producir» un médico, un abogado, un ingeniero aeronáutico...
--Sí, es verdad. Bueno, yo conozco el caso de dos universidades que tienen contabilidad analítica, pero no la publican, porque si lo hacen sabríamos que hay carreras carísimas y carreras baratísimas. Eso provocaría internamente que los que están en las carreras baratas dijeran: "¿Por qué no repartimos a todos igual?". Si un médico cuesta mil, y un periodista diez, los de la facultad de periodismo protestarían. Es una diferencia que en algunos casos sería de 20 a 1. Los rectores son elegidos por los profesores y entienden su cometido como mantener la paz entre sus huestes. O sea, de introducir mejoras que produzcan malestar, nada.
--¿Hay que tocar el modelo funcionarial?
--Por supuesto. Si me permite una disquisición histórica. La idea del profesor funcionario se inventa en el siglo XIX con una buena intención: garantizar la independencia ideológica. Si eres funcionario puedes decir lo que quieras, libremente. Pero en el siglo XXI, hay suficientes herramientas para permitir la libertad académica, libertad de pensamiento, lo que aquí se llamaba libertad de cátedra, para que no te expulsen por tus ideas. Eso está garantizado, por ejemplo, en las universidades privadas. Por lo tanto, no tiene sentido mantener este estatus hoy. Las universidades inglesas no tienen funcionarios. Son universidades públicas, pero nadie es funcionario. No hay oposiciones. Los profesores son contratados por los propios departamentos. No hay pruebas de acreditación. No hay nada. ¿Por qué? Porque los departamentos están interesados en buscar a los mejores, los propios departamentos se pelean por conseguir a los mejores profesores. Cuanto mejor es el departamento, más recursos tiene, porque hay una agencia de financiación que financia en función de los logros. El funcionariado es algo del siglo XIX. Que fue noble en su momento, pero...
--¿Qué piensa de la excesiva especialización del alumnado?
--Es verdad, y en eso no hay discrepancia con el mercado laboral, que las personas que mejor se adaptan al mercado laboral no son las especialistas, sino las que, teniendo un buen nivel de formación técnica, tienen una serie de competencias transversales, de competencias humanas, de competencias sociales. Lo que un empleador busca no es un tipo que sea un gran experto en una ingeniería determinada, sino un tipo que tenga capacidad de trabajo, de adaptarse, de comunicarse, de moverse. La formación digamos humanística, y la formación técnica, en el mundo actual, no solo no están reñidas, sino que son perfectamente compatibles. Un empresario no quiere solo un técnico. Valora incluso más las competencias generales. A eso en la universidad hay que prestarle muchísima atención. Creo, sí, que es uno de los defectos de la universidad, que está excesivamente centrada en la formación técnica.
El debate sobre la Universidá
Trescribimos equí l'artículu de Francisco Bastida sobre la Universidá, el so fracasu, el so camín. Asoleyóse'l 27/05/12 na Nueva España.
La so orientación paeznos afayaíza y nel camín pol que llevamos riquiendo dende fai años, que nun tien nada que ver coles habituales manifestaciones sobre "la calidá de la enseñanza".
¿Recortes o reformas en la Universidad?
La cuestión de fondo es ponerse de acuerdo en cuál es el problema de la enseñanza superior
Por FRANCISCO J. BASTIDA (CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL)
Creerse en posesión de la verdad es malo. Apoyarla en una mayoría absoluta aún es peor. El resultado es gobernar por decreto-ley, despreciando el diálogo. ¿Para qué transaccionar con los que están equivocados? En su arrogancia, el ministro Wert aún debe de estar pensando el porqué del plantón que le dieron los rectores universitarios, enfadados por su ordeno y mando. Las formas pueden descalificar a una persona, y más a un político. Ahora bien, no tienen por qué descalificar sin más el contenido de sus decisiones.
La Universidad española lleva tiempo necesitada de una profunda reforma. El problema es que, sin crisis económica, el Gobierno no ve razón para soportar el coste político del cambio, y el mal se perpetúa. Con crisis económica, cualquier reforma que se introduzca siempre podrá criticarse como tijeretazo por necesidades presupuestarias. Al final, por unas u otras razones no se toca lo esencial y todo queda en lo más fácil, una reducción del gasto en personal y un aumento de las tasas académicas.
Lo cierto es que el análisis que hace Wert de la Universidad española es en muchas cosas razonable. La cuestión de fondo no está en qué medidas adoptar para resolver el problema, sino en ponerse de acuerdo en cuál es el problema. En las últimas décadas ha habido una deriva constante hacia un modelo de Universidad popular, intensificado por la descentralización autonómica. El resultado es el libre o fácil acceso a una Universidad de proximidad, incluso con titulaciones duplicadas para satisfacer intereses locales, y con unas tasas académicas ridículas; el importe de dos mensualidades en un colegio privado de Secundaria es más alto que muchas matrículas anuales universitarias.
No es sostenible el número de universidades que hay en España, ni el número de titulaciones que muchas de ellas ofrecen. Tampoco lo es la función que está cumpliendo la Universidad, una fábrica de parados y de encubrimiento del paro, con gente ociosa que pasa más tiempo en la cafetería que en el aula. El mayor error es pretender que toda la población tenga estudios universitarios. Como consecuencia, el nivel de exigencia de conocimientos para el acceso es mínimo y cada vez se amplía más el número de oficios que entran en la lista de titulaciones universitarias.
El desconocimiento del sentido del numerus clausus lleva a decisiones irracionales, como restringir de manera exagerada el acceso a los estudios de Medicina o de Fisioterapia y, en cambio, no poner filtro alguno para matricularse en el grado de Derecho. La Universidad no puede ser una cuestión de cantidad, sino de calidad para la investigación y para la mejor formación de cara al mercado laboral. La oposición al numerus clausus es una demagogia intolerable. Aunque haya suficientes profesores y aulas, sólo deben entrar en la Universidad aquellos que demuestren méritos académicos. Es una gran frustración comprobar cómo más de la mitad de los estudiantes que se matriculan en titulaciones sin numerus clausus muestran desde el inicio un desinterés por el estudio que los convierte en alumnos I+D (ignorancia+desidia). Esto lastra la enseñanza y la calidad de la Universidad; perjudica a todos, incluidos los que pierden sus mejores años vagueando por los campus.
Habrá que mejorar y mucho el sistema de becas, para que nadie con talento deje de matricularse en la Universidad por motivos económicos y en esto no se puede ser exigente pidiendo más nota a un becario que a uno que no tiene beca; incluso se debe admitir algún número de suspensos, porque normalmente el que accede a una beca es por unas circunstancias familiares y de entorno social que dificultan el éxito del estudio en relación con el que dispone de sobrados medios para estar en una Universidad pública o privada. El Ministro se equivoca cuando se muestra tan inflexible en materia de becas y nada dice del numerus clausus, pero es cierto que el precio de la matrícula universitaria es una beca general para todos los estudiantes.
La Universidad tiene que ser necesariamente elitista, no en el sentido social o económico, pero sí en el científico e intelectual, y esto es incompatible tanto con una Universidad popular, que poco valora el mérito y la capacidad, como con un sistema de becas escaso e injusto. Pero somos incapaces de corregir el rumbo y eso que si alguna institución pública necesita de una profunda reconversión esa es la Universidad. Sus males son tantos que habría que demoler sus estructuras para crear una nueva, organizada en torno a proyectos de docencia de investigación. El Ministro es consciente de esto, pero a la hora de la verdad lo acaba fiando todo a una comisión de expertos y, mientras tanto, aplica la cirugía de hierro a los más débiles y no a los más ineptos. Igual que los rectores, entretenidos en recortar en cosas menores sin reformar lo esencial, quizá porque ello les costaría el cargo.
Se afirma sin pestañear que estamos ante la generación mejor preparada y quizá hay que ponerlo en duda, porque con la misma rotundidad se dice que los estudiantes de Secundaria salen cada vez peor preparados. Salvo que se considere que estamos ante una Universidad milagrosa, ese cambio de lo muy malo a lo muy bueno hay que justificarlo. Al menos en mi experiencia, siempre ha habido alumnos excelentes y, si hoy salen mejor preparados, es porque disponen de más medios y los saben aprovechar. Pero los alumnos malos son más y peores que los de hace unos años, porque su indolencia y apatía intelectual es mayor, sin importarles la mayor atención docente que proporciona el «plan Bolonia» o los medios informáticos por los que acceder más fácilmente al conocimiento. Habrá que preguntarse si los recortes no deben empezar por prescindir de estas personas en los estudios universitarios y con ello se comienza de una vez a hacer reformas en serio en la Universidad, aunque ello suponga recaudar menos, cambiar la política educativa e incluso suprimir algunas universidades.
Universidá d'Uviéu 1934
La revista "El Catoblepas" asoleya'l Facsímil en formatu PDF de les 9 fueyes del acta del Claustru de la Universidá d'Uviéu del 17 d'ochobre de 1934 inéditu hasta agora.
Acta del Claustro ordinario del 17 de Octubre de 1934
Asistentes Srs: D. Carlos del Fresno, Vicerrector; Sr. Buylla, Decano de Ciencias; Sr. Galcerán, Decano de Derecho; Sr. Vallina, Decano de Filosofía y Letras; Sr. Sela (D. Aniceto); Sr. Espurz (D. Demetrio); Sr. Traviesas; Sr. Eguren; Sr. Frontera; Sr. Álvarez Amandi; Sr. Tejerina; Sr. Álvarez Gendín; Sr. Sela (D. Luis); Sr. Yzaguirre; Sr. Masip; Sr. Melón; Sr. Rubio; Sr. Esparza (D. Antonio); Sr. García; Sr. Estrada, Secretario General.
En la Cátedra de Química Analítica del Pabellón de la Facultad de Ciencias y bajo la presidencia del Excmo. Sr. Rector D. Leopoldo García Alas, quedó reunido el Claustro ordinario de esta Universidad a las cuatro de la tarde y con asistencia de los Srs. Catedráticos y Profesores que al margen se expresan.
El Sr. Rector dice que no puede darse lectura al acta de la sesión anterior por haber desaparecido todos los libros de Secretaría en el incendio que destruyó por completo la Universidad.
A continuación hace uso de la palabra para exponer el doloroso motivo de esta reunión, conocido de todos y que a todos ha de impresionar vivamente por el cariño profundo que sentían por nuestra gloriosa Universidad.
Añade que por vivir muy cerca del edificio tuvo el sentimiento de presenciar parte de lo ocurrido y describe cuanto pudo apreciar desde su casa. Procuró mandar recado al comité que actuaba en este barrio, pero no le fue posible. El hecho ocurrió el día mismo en que se retiraban los que se apoderaron de la Universidad. Tengo la seguridad –añade– que la destrucción no fue consecuencia de un accidente de la lucha, sino que la Universidad fue incendiada con toda intención.
En la investigación que se hizo al día siguiente de restablecerse la paz, se encontraron cierres de bidones de gasolina y otros objetos que prueban cómo el incendio fue provocado. También hubo diversas explosiones que contribuyeron a la destrucción y aniquilamiento de los arcos y paredes del claustro. Decir que protestaba con toda energía de lo ocurrido y que la desgracia le llega al alma, como a la de todos, es inútil. De eso ni siquiera debe hablarse.
El Sr. Espurz pide que cuanto antes y sin remover siquiera los escombros, se saquen fotografías que sirvan de documento probatorio. Se acuerda así y el Sr. Rector continúa diciendo que la Universidad no es la materialidad de un edificio, sino que es un espíritu, algo más elevado y el Claustro ahora reunido, representa el espíritu de la Universidad. Esto que él dice, es el mismo pensamiento del querido compañero que es hoy Subsecretario de Instrucción Pública, D. Ramón Prieto que ya ha visto la Universidad destruida y comenzó las gestiones no sólo para que se vuelva a construir el venerable edificio, sino para que se mejore. Después había que pensar en rehacer, dentro de lo posible, las valiosas Bibliotecas, tanto la General, como las de Derecho, Ciencias y Filosofía y Letras y también el moderno y completo material científico.
Al lado de éstos, hay otros problemas importantísimos; como son el problema administrativo, el de rehacer en lo posible los archivos y el reanudar, donde y como se pueda, las enseñanzas. En cuanto a esto último por indicación del Sr. Prieto se han hecho gestiones cerca de ciertas personas, que por el momento no han dado resultado. Visitó al Sr. Rector al director de la Escuela Normal que no fue destruida y le participó, que por haber ahora pocos alumnos tiene cátedras suficientes, que con una pequeña reforma, quedan en condiciones para la enseñanza universitaria. También existe el Conservatorio de Música, la Sociedad Económica de Amigos del País y otros Centros a los que se puede recurrir en caso necesario, así como solicitar del Estado temporalmente el edificio en construcción para Gobierno Civil.
Para encargarse de estos detalles de buscar local, se acuerda nombrar una comisión formada por los Srs. Rector, Vicerrector, Decanos de las Facultades y Secretarios que con la mayor rapidez comenzarán las gestiones y darán cuenta al Claustro de los resultados que obtengan.
El Dr. Yzaguirre dice que es preciso distinguir en esto diferentes aspectos. Ante todo hay que condenar enérgicamente los hechos y luego atender a la reorganización de la enseñanza y de la vida administrativa. Advierte el Sr. Rector que respecto a lo último envió un telegrama al Sr. Ministro dándole cuenta oficial de la destrucción de la Universidad y en él pedía instrucciones para la reorganización de la vida administrativa de lo que hay precedentes en la destrucción de los registros Civiles de la propiedad y otros en las luchas políticas; es este asunto que sólo puede resolver la superioridad.
En cuanto a la Universidad debe tenerse en cuenta que los hechos aquí ocurridos han producido en el pueblo honda indignación y el mismo pueblo se encargará de reafirmarla y sostenerla.
El Sr. Gendín cree que entre los escombros puedan aparecer objetos y libros de mucho interés. Convendría hacer con cuidado los trabajos de recoger materiales. Contesta el Sr. Rector que por de pronto se tomarían las medidas para que no entre nadie en el recinto y hasta convendría que algún portero se alojara en el pabellón de Ciencias esta temporada.
Por lo visto hay peligro de que se produzca alguna explosión. El descombrar se hará bajo la dirección de peritos y siempre a presencia de alguna persona de la Universidad.
Se acuerda nombrar una Comisión encargada de vigilar los trabajos de desescombro formada por los Srs. Vicerrector, Vallina, Eguren, Gendín y Secretario.
Por de pronto se harán las fotografías que sirvan de documento para la historia de la Universidad y para que en el Ministerio se den cuenta de la magnitud del desastre.
El Sr. Espurz espera que pueda encontrarse gran parte de la colección de minerales y otras cosas valiosas no fusibles pero de esto no conviene hablar para evitar unas posibles rapiñas. También se acuerda que la Secretaría General comience a actuar cuanto antes en el Pabellón de Ciencias.
El Sr. Yzaguirre pide la palabra para decir que teniendo en cuenta la poca atención que el Ayuntamiento ha tenido para la Universidad, propone que se acuerde solicitar se dé el nombre de D. Fernando Valdés Salas a una calle importante de Oviedo y añade el Sr. Galcerán que indicando además que fue el fundador de la Universidad.
Así se acuerda por unanimidad.
El Sr. Administrador pide la palabra para hacer presente que tenía ya preparadas las cuentas del curso de 1932-1933 para enviarlas inmediatamente al Ministerio y también tenía hechos los asientos de las cuentas 1933-34 desde 1º de octubre de 1933 hasta el mes de abril de 1934.
Todos estos documentos se hallaban en el armario de la administración. El jueves día 4 había quedado en la Universidad para hacer los pagos de la semana y dejó en un sobre el dinero correspondiente a las facturas de la Cátedra del Sr. Melón y otros gastos que en total podían ascender a 4.000 pts. Salvó parte de la documentación que oportunamente guardaba en su domicilio, pero sólo consiste en algunas facturas y el libro donde anotaba los pagos semanales desde fines de abril a septiembre de 1934. Además recogió dinero de la Universidad con otro suyo que tiene en su despacho particular y también salvó el libro de cheques de la c/c del Banco de España. El Sr. Rector dice que el Claustro ha oído complacido la relación del Sr. Frontera al que agradece lo hecho y dice que también otros funcionarios son acreedores del agradecimiento de la Universidad, como el Sr. Maside y el Conserje de la misma Claudio Suárez. Pide que conste en acta la satisfacción por estos hechos y que así se haga público.
El Sr. Rubio propone que se indemnice a los que salieron perjudicados y el Sr. Galcerán cree que de esto debe tratarse en Junta de Gobierno y así se acuerda.
El Sr. Masip también pide que el Claustro acuerde protestar de la destrucción del Instituto por explosión intencionada. Por unanimidad se acuerda protestar en la forma propuesta por el Sr. Masip.
Se acuerda enviar a la Superioridad el siguiente telegrama: Rector Universidad a Ministro de Instrucción Pública. «Claustro Universidad reunido hoy por primera vez después luctuosos sucesos acordó por unanimidad condenar con indignación vandálico hecho destrucción edificio, Bibliotecas, Laboratorios Universidad cuyo espíritu seguirá viviendo con mayor vigor no sólo en la conciencia del profesorado sino en la de todo pueblo culto de Asturias. La misma condenación expresa respecto a la destrucción del Instituto Nacional de 2ª enseñanza. También acordó organizar en el más breve plazo posible las respectivas enseñanzas en los locales que puedan utilizarse e improvisarse e interesar de ese Ministerio las normas necesarias para la administración de la vida universitaria».
Finalmente se acuerda conceder un voto de confianza al Sr. Rector para resolver todos los incidentes que puedan presentarse y dar cuenta al Comandante Militar de la plaza de todos los acuerdos y solicitar su apoyo para cuanto se relacione con la reanudación de la enseñanza.
Y no habiendo más asuntos que tratar se levanta la sesión, extendiéndose la presente con el Vº Bº del Excmo Sr. Rector de la que yo como Secretario General certifico.
Guillermo Estrada
Vº Bº
El Rector
Leopoldo García Alas
Encuesta a universitarios: sepamos quiénes somos
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EQUÍ, La Nueva España del 20/07/2011 comenta los resultaos d'un estudiu fechu a universitarios (74% d'ellos, asturianos), dirixíu pol calderalgu de Psicometría de la Universidá d'Uviéu, Eduardo García-Cueto.
Na Universidá d'Uviéu, les tesis lliteraries en rusu o en marcianu
Pero non n'asturianu, yá saben. Pueden presentase en cualquier llingua planetaria o estraplanetaria, pero non na del país.
Un insultu más a los asturianos, un incumplimientu de les promeses del equipu rectoral, la demostración, una vegada más, de qu'hai munchu tontu útil ente l'asturianismu.
¡Y yá verán la que nos vien enriba!
Pues, ná, ¡Puxa Asturies!
¡Qué llástima de país!
Dos bones noticies (esta vez, de verdá)
Primera: la carrera de la Universidá d'Asturies hacia el sellu de calidá del Campus d'Escelencia Internacional. Norabona a Gotor, al equipu rector, a tolos departamentos y a caún de los profesores.
La segunda: somos una potencia editorial, en castellán y n'asturianu, dempués de Madrid y Barcelona. Pues tamién norabona a toos, especialmente al gremiu d'editores, qu'estos díes anden per Madrid enseñando les nuestres producciones.Yá ven que, pesie al desastre de los partíos mayoritarios y de la mayoría les instituciones, hai coses que funcionen: Ye eso lo que nos puede salvar de l'arxentinización a la que nos quieren llevar.
NOTA: La imaxen de la derecha ta sacada de la Nueva España del 8/10/09
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