Xuan Xosé Sánchez Vicente: asturianista, profesor, político, escritor, poeta y ensayista. Articulista en la prensa asturiana, y tertuliano en los coloquios más democráticos. Biógrafo no autorizado de Abrilgüeyu
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Palabrería, despilfarru, macizu
(Ayer, en La Nueva España)
L’APRECEDERU
PALABRERÍA, DESPILFARRU, MACIZU
Hace semanas inundan los medios anuncios del Gobierno de España y el Ministerio de Cultura que constituyen un arcano, una especie de fórmulas mágicas recitadas por una tropa de hechiceros. Esto proclaman: “La cultura está en ti, está en todo. Una nota, un sabor, una textura, una imagen, una idea, una historia, un encuentro… Todo esto es cultura. ACCEDE, CREA, DISFRUTA. Son derechos culturales”. Todo ello sobre una fotografía donde una persona adulta parece dirigir un grupo de menores divirtiéndose.
Un arcano. Pura palabrería que no se sabe lo que dice. ¿Qué es un derecho? Según el Gobierno, todo: el ser atendido por un médico, la percepción de un salario por un trabajo… y, asimismo, “acceder” (¿a qué, santo Dios?), “crear” (¿cuadros?, ¿ensaladas?), “disfrutar”. He ahí palabras sin significado en relación al concepto “derecho”; actos que nadie impide que se ejecuten si alguien desea realizarlos. ¿Dónde se hallan los obstáculos para ello? ¿Para disfrutar, por ejemplo, de un caramelo?
¿Y por qué son “derechos culturales”? ¿De ser derechos, que no lo son, ni lo contrario, por qué “culturales”? Pues porque paga el Ministerio de Cultura.
Recordemos que este mismo Gobierno puso en marcha una campaña dirigida a los jóvenes, que les proporciona 400 euros para que puedan ir al cine, ver los toros o comprar videojuegos, entre otros.
¿De dónde sale ese dinero que se ofrece como gasto o se gasta como propaganda? Pues de nuestros bolsillos, del que cobra el salario mínimo, del que trabaja 8 o 10 horas, del autónomo. Por supuesto, no del Gobierno.
¿Y a qué viene ese despilfarro? Sencillamente, a macizar. El Gobierno ha descubierto que hay ahí un segmento de voto interesante y a ellos se dirige con nuestro dinero. En unos casos, con dinero contante y sonante, en el otro, con el engaño de palabras vacías pero seductoras.
¿Tiene nombre usar el dinero de todos para beneficio particular?
Güei, en LNE: Mozu domingueru nun quier llunes
(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos)
Mozu domingueru
Recortes en instituciones culturales anticipados hace años
Xuan Xosé Sánchez Vicente 19.03.2018 | 03:39
Mozu domingueru
Recibo con pena el cierre del Museo de la Tonada, en Mieres, pena que comparto con muchos mierenses y asturianos. Había sido abierto en el 2009 con una inversión total de cerca del medio millón de euros. Sé que en el concejo se han tenido que recortar muchas cosas, desde actividades a empleos, pero no dejo de sentir ese cierre de forma especial.
Parece haberse desatado una plaga contra las instituciones culturales. En estas últimas semanas hemos oído las quejas del Centro Oceanográfico: no puede contratar becarios y ha de suspender importantes investigaciones que cuentan con fondos europeos, que pueden perderse de no realizarse las mismas. Asimismo, desde el Museo Evaristo Valle se elevan lamentaciones a causa del abandono o la cicatería de las instituciones. Otros proyectos llevan varados en la playa de la incertidumbre desde hace mucho tiempo, como las instalaciones de la antigua fábrica de tabacos en Xixón, donde no se acaba de decidir con qué ocuparlas.
¿Para qué seguir? Todo esto no es más que la continuidad de un largo proceso. Vayan ustedes a http://www.lne.es/asturias/2013/04/14/derroche/1397058.html y bajo el título de "Derroche" encontrarán una larguísima lista de museos cerrados tras su inauguración o nunca abiertos. Las cosas han empeorado desde entonces.
[..................................................................................................................................................]
Güei en LNE: Ni siquera lodos (Despilfarro e ineficacia)
(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos.)
L'aprecederu
L'aprecederu
Ni siquiera lodos
15.08.2016 | 04:38
Ni siquiera lodos
Xuan Xosé Sánchez Vicente Tres textos de LA NUEVA ESPAÑA del pasado 11 de agosto nos invitan a reflexionar sobre nuestro pasado y las consecuencias que de él se derivan en nuestro presente. Dos de ellos tienen que ver con el ámbito cultural. Nos informa el primero de que un chalé comprado por el Ayuntamiento de Mieres en 2009 por 180.000 euros para instalar en él el Muséu de la Toná amenaza ruina. El segundo, es un artículo de opinión. En él Blas Fernández Gallego, que fue responsable del Centro Internacional de Arte del Palacio Revillagigedo, en Xixón, describe cómo el edificio está infrautilizado, al tiempo que recuerda los muchísimos millones que costó, tanto en la habilitación como en las adquisiciones. "Muerto y desprestigiado", dice él, está ahora el palacio, al tiempo que señala a sus responsables.
Tanto lo de Mieres como lo de Xixón son dos muestras más de una larguísima riestra de "inversiones" culturales que se han cerrado, que nunca se han abierto o que no tienen utilidad ninguna; producto todo ello de aquella época en que todos pedíamos más y en que los pueblos votaban ya no a quien les prometía un puente no habiendo río, sino a aquel que les prometía el río y el puente. [...............................................................................................]
Nuestros avisos y la ruina de El Musel
Cuando se tramitó la ampliación de El Musel, nosotros nos opusimos por dos razones: la primera y fundamental porque aquella era una ampliación inviable que, sobre no traer nuevos traficos, aumentaría los costos de explotación, lo que, a su vez, encarecería el puerto y dificultaría los tráficos. La segunda, por razones paisajísticas que, en último término, eran, asimismo, económicas. En las últimas estuvimos acompañados; en las primeras, solos. Todo el mundo estaba encantado con tener un puertón y con el gasto (eufemísticamente llamado inversión). Ello ya es evidente desde hace tiempo, pero ayer el presidente de Puertos del Estado, don José Llorca, ha venido a reafirmar aquel nuestro anuncio (no fue una profecía, sino un anuncio: no "milagro", sino "industria, industria", como dice Basilio tras arrebatar a Quiteria de Camacho en el capítulo XXI de la segunda parte de Don Quijote de La Mancha):
La ampliación lastra la competitividad de El Musel, señala Llorca en el CongresoLos puertos tendrán que pagarse sus conexiones terrestres al considerar la UE que las inversiones públicas en enlaces por carretera o ferrocarril son ayudas de Estado
Y aquí un artículu nuestro del 31/03/12, en que recordábamos la historia de la ampliación de El Musel y nuestra oposición.
EL DESPILFARRO DE EL MUSEL
«!Nación sin
cabeza¡ ¡Desdichado de mí!»
Tras una señal sonora, una fotografía se me aparece en la
pantalla. Recoge, en perspectiva casi cenital, a mi trasgu particular,
Abrilgüeyu, sobre unas ruinas del poblado astur de la Campa de Torres y tocado
con un napoleónico bicornio. Abajo, la inmensa explanada de El Musel,
completamente vacía. Sobreimpresionada, una leyenda: «Asturianos y
contribuyentes, bajo estas ruinas más de 530 millones de despilfarro os contemplan».
Y un imperativo, «Glósalo». A ello voy.
«A baxamar too apaez», dice nuestro refrán. Y así sucede.
Ahora que la crisis económica muestra que la realidad es como es, y no como la
habíamos soñado o nos la habían pintado, la ampliación del gran puerto
asturiano revela una parte de su verdadera faz: un disparate, de principio a
fin.
La cuestión de El Musel no es, en el fondo, distinta a la
de esos aeropuertos (Castellón, Ciudad Real, Talavera la Real) ocupados solo
por los conejos; ni dispar a la de los sueños de construir una compañía de
bandera catalana, como Spanair; ni desemejante a los centenares de
instalaciones culturales sin inaugurar o, inauguradas, sin uso o visitantes.
Es, como todo ello, hija de políticos sin ideas y sin conocimiento del mundo,
pero con oídos y macbethianas gargantas que les susurran proyectos gracias a
los cuales reinarán por las elecciones de las elecciones, amén (algún día les
contaré en qué miseria social e intelectual se gestan los proyectos políticos y
les reiteraré otra vez cómo se legisla con las témporas).
Porque el problema de la instalación portuaria no es el que
actualmente concita los actuales rutiazos entre partidos (¡esos ruidos
malolientes y vacuos de nuestro debate político, tan solo aptos para las
atufadas pituitarias de los adeptos!) acerca de cómo o en qué plazo consignar
las deudas, a fin de que no repercutan sobre las tarifas o no lo hagan en
exceso. No, el problema es de origen, de la inutilidad de la ampliación o de la
mayoría de ella.
Quienes desde el principio nos opusimos, en solitario, a la
ampliación (más tarde otros se sumaron tímidamente) lo hicimos por dos razones:
la primera, y más visible, por el impacto que supondría sobre la playa. La
segunda, y más importante, porque los costos eran tales que se convertía en
inevitable que la amortización de los créditos acabase repercutiendo sobre las
tarifas.
Pero, si, además, vamos a los momentos anteriores a la
ampliación entenderemos mejor el nudo del problema. El Musel fue en las últimas
décadas un puerto de escasos tráficos, exceptos los ligados a Aboño y la
siderúrgica. A muchas, incluso, de las empresas asturianas les era más barato o
cómodo exportar desde Santander o Barcelona. Pues bien, a partir de ese punto,
y al olor de ayudas europeas, de la coyuntura y de otras variables más
nebulosas (pero no menos intuibles), se decidió ampliar el puerto, con tres
argumentos. Uno (no se carcajeen): en el futuro inmediato vendrían de allende
los mares barquísimos de carbón, con toneladísimas que descargarían a la vista
de El Muselín para después ser reexportadas desde aquí en otros barcos. Dos (no
se rían): el terreno no ocupado por tráficos directos se llenaría con otras
industrias (la regasificadora, nunca necesaria, metida a calzador por el
gobierno Areces a Zapatero; la planta de biodiesel; industrias energéticas…).
Sindicatos y patronal llegaron a decir, al sugerirles el problema de los
créditos y los costos que (no se me orinen), si hiciese falta dinero, se
venderían los terrenos portuarios antiguos para pisos.
Tras todo ese planteamiento, una teoría: si tenemos un gran
puerto, tarde o temprano captará los tráficos. Pero no hace falta decir que no
son los puertos los que llaman los tráficos, sino el tráfico, la actividad
económica, la que agranda los puertos. Y, mientras Asturies sea nada y vayamos
a menos, eso no tendrá remedio.
(Hay que agradecer, con todo, que no hayan tabicado por
completo la concha, como proponía un «fenómeno» en el pasado, y que la escasa
oposición en la calle y la decidida actuación de Álvarez-Cascos como ministro
de Fomento —al César lo que es del César— hayan conseguido reducir una parte de
la expansión inicialmente prevista.)
Y, así, sobre este ensueño y este disparate
político-sindical, tan socialista, se diseñó el disparate económico de la
ampliación de El Musel y de la Zalia. Y, ahora, toca pagar lo que no tendrá
utilidad en un horizonte verosímil y, como en el clásico cavediano, «Llime
mañana les bolses / del llugar el escribanu; / y véndese la reciella / y los
potes y los cazos, / pa pagar les llozaníes / de la danza de Santiagu.»
Por cierto, ¿qué dirán ahora todos aquellos empresarios —ya
no políticos o sindicalistas— que, por aquellas fechas, nos acusaron de no
saber lo que deciamos, y aún más, de estar contra los intereses de Xixón y
Asturies, e, incluso, al servicio de Cataluña?
Abrilgüeyu se me aparece.
«¿Recuerdas el chiste? Te lo cuento»: La
muyer: «El mio paisanu carez de la cabeza». El mélicu: «¡Será acéfalu!». La
muyer: «¡Serálo mui guapamente!». Pues eso.
Xuan Xosé Sánchez
Vicente
www.xuanxose.net
El segundu a favor de Merkel
Esti ye'l segundu artículu que los invito a lleer a favor d'Ánxela Merkel o, dotramiente, entendiendo la política d'Alemania pola morde l'espantu y la rocea cola que los europeos en xeneral, y los alemanes en particular, ven el nuestru despilfarru, la nuestra falta chapeta y los enguedeyos nos que nos empatonamos.
Los testos son de Xosé Luis Barreiro Rivas y asoleyárense dambos en La Voz de Galicia. Esti, en concretu, ye del 13 d'abril de 2013. Póngo-yos equí l'entamu y el restu invítolos (otra vegada) a que vaigan lleelu al enllace. Repito: merez la pena, piensen lo que piensen y saquen dempués les conclusiones que saquen.
Aínda que parece fría e rompedora, Angela Merkel empeza a estar preocupada pola imaxe de Alemaña, que aos poucos se vai convertendo na estúpida explicación de todos os males do Sur. Máis aló do investimento causal dos problemas, que nos fai crer que estamos mal por culpa dos recortes, no canto de intuír que temos recortes porque andamos mal, os alemáns non alcanzan a entender por que esa xente que teñen tan claro que a solución é crecer, crear emprego e ser moi felices, non pon ao choio e abandonan as duras receitas xermanas. E por iso dona Angela aproveitou a mañá de onte, domingo, para ler os xornais do Finisterre e ver de que falamos os galegos. E este é o resultado.
En Ourense seguen empeñados na estación de Foster, que, lonxe de representar unha necesidade esencial da cidade -a Merkel pareceulle moi digna a que hai e moi adaptable ao novo servizo- revive o principio de «á prosperidade polo malgaste», coma se aquí non pasase nada. Logo decatouse de que para unho AVE que, a causa do localismo, vai ter dúas estacións terminais, tamén se proxectan megaestructuras en Vigo, A Coruña e Santiago, sen ter en conta que sumadas todas elas non alcanzarán a metade de pasaxeiros que recibe Karlsruhe, cidade similar a Vigo.
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Los sueños del refalfiu
L'asociación Sendas de Asturias (¿nin siquier somos capaces de poner n'asturianu'l nome d'una asociación? ¿tienen mieu perdese si ponen el nome n'asturianu?) acaba de facer públicu un informe nel que dexen constancia de qu'hai más de setenta museos, aules y centros d'interpretación pesllaos o ensin casi atención. El conxuntu, estimen, costó más de 1.300 millones d'euros, que, como se ve, tirárense a la basura.
¡Los sueños d'una época de refalfiu na que naide (o casi naide) quería ver la realidá y que, si la veía, o si lu avisaben, seguía al gritu de "tira, que llibres"!
Que conste qu'esto yera polo que'l "sabiu pueblu", qu'agora protesta, los votaba, pol despilfarru y pol refalfiu.
Pa más información, pinchar equí Les murueques del refalfiu
El despilfarro yace hecho ladrillo
La región cuenta con setenta centros museísticos públicos abandonados o infrautilizados que costaron 1.300 millones de euros, según un estudio de la asociación Sendas de Asturias
14.04.2013 | 00:00
Oviedo, M. J. IGLESIAS
Más de 1.300 millones de euros despilfarrados en infraestructuras que en muchos casos yacen abandonadas. Asturias acoge más de setenta museos, aulas y centros de interpretación pagados con fondos públicos, en estado de abandono o infrautilización, según denuncia la asociación Sendas de Asturias, empeñada desde 2009 en rescatar el patrimonio público sin una utilidad ni finalidad.
La entidad propone dar utilidad a los edificios que se reparten de Oriente a Occidente y, de paso, salvar los restos del gasto descontrolado de los años de bonanza, a través de la creación de una red de centros ocupacionales, de educación ambiental, promoción turística y nuevas iniciativas.
Tras dedicar un año entero a recorrer las infraestructuras, los miembros de la asociación constatan el progres
El despilfarro de El Musel
«!Nación sin cabeza¡ ¡Desdichado de mí!»
Tras una señal sonora, una fotografía se me aparece en la pantalla. Recoge, en perspectiva casi cenital, a mi trasgu particular, Abrilgüeyu, sobre unas ruinas del poblado astur de la Campa de Torres y tocado con un napoleónico bicornio. Abajo, la inmensa explanada de El Musel, completamente vacía. Sobreimpresionada, una leyenda: «Asturianos y contribuyentes, bajo estas ruinas más de 530 millones de despilfarro os contemplan». Y un imperativo, «Glósalo». A ello voy.
«A baxamar too apaez», dice nuestro refrán. Y así sucede. Ahora que la crisis económica muestra que la realidad es como es, y no como la habíamos soñado o nos la habían pintado, la ampliación del gran puerto asturiano revela una parte de su verdadera faz: un disparate, de principio a fin.
La cuestión de El Musel no es, en el fondo, distinta a la de esos aeropuertos (Castellón, Ciudad Real, Talavera la Real) ocupados solo por los conejos; ni dispar a la de los sueños de construir una compañía de bandera catalana, como Spanair; ni desemejante a los centenares de instalaciones culturales sin inaugurar o, inauguradas, sin uso o visitantes. Es, como todo ello, hija de políticos sin ideas y sin conocimiento del mundo, pero con oídos y macbethianas gargantas que les susurran proyectos gracias a los cuales reinarán por las elecciones de las elecciones, amén (algún día les contaré en qué miseria social e intelectual se gestan los proyectos políticos y les reiteraré otra vez cómo se legisla con las témporas).
Porque el problema de la instalación portuaria no es el que actualmente concita los actuales rutiazos entre partidos (¡esos ruidos malolientes y vacuos de nuestro debate político, tan solo aptos para las atufadas pituitarias de los adeptos!) acerca de cómo o en qué plazo consignar las deudas, a fin de que no repercutan sobre las tarifas o no lo hagan en exceso. No, el problema es de origen, de la inutilidad de la ampliación o de la mayoría de ella.
Quienes desde el principio nos opusimos, en solitario, a la ampliación (más tarde otros se sumaron tímidamente) lo hicimos por dos razones: la primera, y más visible, por el impacto que supondría sobre la playa. La segunda, y más importante, porque los costos eran tales que se convertía en inevitable que la amortización de los créditos acabase repercutiendo sobre las tarifas.
Pero, si, además, vamos a los momentos anteriores a la ampliación entenderemos mejor el nudo del problema. El Musel fue en las últimas décadas un puerto de escasos tráficos, exceptos los ligados a Aboño y la siderúrgica. A muchas, incluso, de las empresas asturianas les era más barato o cómodo exportar desde Santander o Barcelona. Pues bien, a partir de ese punto, y al olor de ayudas europeas, de la coyuntura y de otras variables más nebulosas (pero no menos intuibles), se decidió ampliar el puerto, con tres argumentos. Uno (no se carcajeen): en el futuro inmediato vendrían de allende los mares barquísimos de carbón, con toneladísimas que descargarían a la vista de El Muselín para después ser reexportadas desde aquí en otros barcos. Dos (no se rían): el terreno no ocupado por tráficos directos se llenaría con otras industrias (la regasificadora, nunca necesaria, metida a calzador por el gobierno Areces a Zapatero; la planta de biodiesel; industrias energéticas…). Sindicatos y patronal llegaron a decir, al sugerirles el problema de los créditos y los costos que (no se me orinen), si hiciese falta dinero, se venderían los terrenos portuarios antiguos para pisos.
Tras todo ese planteamiento, una teoría: si tenemos un gran puerto, tarde o temprano captará los tráficos. Pero no hace falta decir que no son los puertos los que llaman los tráficos, sino el tráfico, la actividad económica, la que agranda los puertos. Y, mientras Asturies sea nada y vayamos a menos, eso no tendrá remedio.
(Hay que agradecer, con todo, que no hayan tabicado por completo la concha, como proponía un «fenómeno» en el pasado, y que la escasa oposición en la calle y la decidida actuación de Álvarez-Cascos como ministro de Fomento —al César lo que es del César— hayan conseguido reducir una parte de la expansión inicialmente prevista.)
Y, así, sobre este ensueño y este disparate político-sindical, tan socialista, se diseñó el disparate económico de la ampliación de El Musel y de la Zalia. Y, ahora, toca pagar lo que no tendrá utilidad en un horizonte verosímil y, como en el clásico cavediano, «Llime mañana les bolses / del llugar el escribanu; / y véndese la reciella / y los potes y los cazos, / pa pagar les llozaníes / de la danza de Santiagu.»

Abrilgüeyu se me aparece. «¿Recuerdas el chiste? Te lo cuento»:
La muyer: «El mio paisanu carez de la cabeza».
El mélicu: «¡Será acéfalu!».
La muyer: «¡Serálo mui guapamente!».
Pues eso.
La muyer: «El mio paisanu carez de la cabeza».
El mélicu: «¡Será acéfalu!».
La muyer: «¡Serálo mui guapamente!».
Pues eso.
Usos y aplicaciones del futuro recorte salarial a los funcionarios
Ahora que cada vez se habla más inténsamente de un inmiente nuevo recorte salarial a los funcionarios (por ejemplo, lean AQUÍ la carta del sindicato USO, una de las múltiples fuentes de esta noticia) quiero que recuerden todos ustedes en qué se gasta el dinero público.
Lean esta breve colección de mini-artículos que he ido recogiendo en este blog en los últimos años. Como muestra, NO es exhaustiva NI completa (seguro que ustedes pueden completarla), pero es significativa del uso y aprovechamiento que hace el gobierno del "DINERO de todos ustedes"
Ejemplos de:
#eurodiputadoscaraduras
![]() |
| - proyecto de despacho austero para #eurodiputadoscaraduras - |
¿Está usted en paro? ¿trabajo en precario? ¿sueldo rebajado? ¿pensión congelada? ... no se preocupe, sepa que su dinero está bien administrado.
Para ello se sometió a votación la propuesta de "establecer como regla general la compra de billetes de avión en clase económica para los vuelos de duración inferior a cuatro horas", con excepciones "teniendo en cuenta la edad de los distintos diputados y su estado de salud". Además, solicitaba que se aplicara la misma norma general a los funcionarios del Parlamento.
Hablando en dinero: 1.514 euros el viaje en business y 561 en clase turista.
VOTOS en CONTRA de volar en clase turista:
Francisco Sosa Wagner (UPyD)
Jaime Mayor Oreja (PP)
Alejo Vidal-Quadras (PP)
Luis de Grandes Pascual (PP)
Pilar del Castillo Vera (PP)
Carlos Iturgaiz Angulo (PP)
Teresa Jimenez-Becerril Barrio (PP)
Pablo Arias Echeverria (PP)
Pilar Ayuso (PP)
Agustín Diaz de Mera García (PP)
Santiago Fisas Ayxela (PP)
Carmen Fraga Estévez (PP)
Salvador Garriga Polledo (PP)
Cristina Gutiérrez-Cortines (PP)
Esther Herranz García (PP)
Gabriel Mato Adrover (PP)
Francisco Millán Mon (PP)
Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra (PP)
Josefa Andrés Barea (PSOE)
Inés Ayala Sénder (PSOE)
Alejandro Cercas (PSOE)
Ricardo Cortes Lastra (PSOE)
Iratxe García Perez (PSOE)
Eider Gardiazabal Rubial (PSOE)
Enrique Guerrero Salom (PSOE)
Sergio Gutiérrez Prieto (PSOE)
Ivan Irigoyen Pérez (PSOE)
Juan Fernando López Aguilar (PSOE)
Miguel Ángel Martinez (PSOE)
Antonio Masip Hidalgo (PSOE)
Emilio Menéndez del Valle (PSOE)
María Muñíz De Urquiza (PSOE)
Andrés Perelló Rodriguez (PSOE)
Teresa Riera Madurell (PSOE)
Antolín Sánchez Presedo (PSOE)
Luis Yáñez-Barnuevo Garcia (PSOE)
¡¡ Proposición RECHAZADA !! ... como tampoco prosperó la enmienda que abogaba por congelar los salarios, o aquella otra que solicitaba no actualizar los gastos de dietas y representación.
Más memoria (XII)
Aprovecho esta semeya d'un cartel valoráu nunos 1.500 €uros p'anunciar "el cambiu de TRES faroles" presupuestáu en 973 €uros (y plazu d'execución 3 meses) pa que recuerden EQUÍ onde va parar parte del so sueldu rebaxáu o pensión conxelada.
Sobre oferentes (o parados o desempleados)
Un pequeño apunte para reflexionar sobre nuestros gobernantes actuales:
Recordemos los datos previos a la última EPA: España tiene el peor registro de parados de toda la Unión Europea 20,5%, y duplica la media de la eurozona (9,6%).
Otros paises con malos datos (aunque mucho mejores que España) son: Letonia 19,5%, Lituania 18,6% y Estonia 18,6%
Austria tiene el índice de desempleados más bajo de toda la Unión Europea con un 4,3% seguida seguida por Holanda (4,5%) y Luxemburgo (5%).
Meditemos.
Más memoria (XI)

¿Sueldu rebaxáu o pensión conxelada? Tranquilo, consuélense comprobando lo bien que se gasten los cuartos que-y acaben de quitar:
Momblona (Soria) de 29 vecinos, aprovechó'l "Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local" pa comprar un "ordenador portátil y equipo digital de ofimática multifunción" de 3.459 €uros, con un plazo d'execución d'un mes (¿pa enchufalu?).
Y ehí tienen el cartelu propagándísticu de cuasi 12 metros cuadraos y con un costu de cerca los 1.500 €uros (pola fabricación, transporte y instalación).
Pa siguir col absurdu, un funcionariu municipal aseguró ayer a El Confidencial que l'ayuntamientu solicitó a la empresa pública Tragsa (dependiente del Ministeriu de Mediu Ambiente) la retirada del molestu cartel. "El nuestru presupuestu ye mui pequeñu y nun da pa quitar la valla", pero, de momentu, van dándo-yos llargues.
"Nun somos los únicos. En Maján, el pueblu vecín, tamién punxieron un cartelu enorme pa dicir que diben iguar l'allumáu públicu. Y la obra sólo costó 1.700 €uros, mucho menos que'l nuestru ordenador", diz el funcionariu de Momblona.
Como siempre, recomiendo pinchar EQUÍ cada vez que-y paguen el sueldu rebaxáu o pensión conxelada .
Más probes entovía

Si usté ye funcionariu o cobra un sueldu del estáu (profesores la privada, por exemplu), esto ye, si usté ta nuna d'eses aprosimadamente 70.000 persones, yá sabe que va ser ente un 10% y un 3% más probe.Pero nun acaben equí les sos llaceries: van subir dos puntos l'IVA, coles sos repercusiones nos autobuses, nel calzáu, nes fabes, nes cremes, etc. Y, además, van subi-y tamién cerca d'un 4% la electricidá, a partir d'esti mes.
Del mesmu mou y manera, el PSOE y IU n'Asturies van subi-y otros impuestos: pa toos el recibu d'agua y cantarilláu; pa dalgunos, la compra o tenencia de dellos coches, pal transporte, pal notariu, pal rexistrador, pa les herencies...Y la cosa nun va aparar equí, pal añu que vien van subir más impuestos, seguramente hasta l'IRPF (non sólo pa les rentes del trabayu más altes, pa toos).
Yá ve: eso ye lo que da de sí'l votu progresista. Porque, nun crea, les perres siguen tirándolos a maconaes. Pa coses que son completamente inútiles y pa los amigos, d'un llau; pa coses qu'aparentemente son útiles, como los ordenadores pa tolos escolinos, que constituyen una inutilidá absoluta e inxusta, en cuantes el regalu ye pa toles rentes.
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